Ramón Menéndez Pidal

Justo Fernández López


BIOGRAFÍA

Ramón Menéndez Pidal (1869-1968) filólogo e historiador español y creador de la escuela filológica española, nació en La Coruña (Galicia) y estudió en la Universidad de Madrid, donde fue discípulo de Menéndez y Pelayo.

Fue alumno del filólogo y crítico literario Marcelino Menéndez y Pelayo (1856-1912), aunque el método de ambos difería sustancialmente en el punto de vista: frente al hispanismo exacerbado de Menéndez y Pelayo, Menéndez Pidal será partidario de un enfoque romanista más amplio de miras que el del anterior. En 1892, se doctoró con un trabajo sobre las fuentes de El Conde Lucanor.

Desde 1899 hasta 1939, fue catedrático de Filología Románica de la Universidad Central. Fue el maestro indiscutible de eruditos, medievalistas y filólogos. Discípulos suyos fueron Tomás Navarro Tomás, Américo Castro, Dámaso Alonso y casi toda la generación que, terminada la guerra, inició el camino del exilio para continuar su tarea docente e investigadora en los países de acogida.

En 1914 fundó la Revista de Filología Española. Ingresó en la Real Academia Española en 1901 y fue su director entre 1925 y 1939. Cesó en su cargo por desacuerdo con las decisiones que el poder político tomó sobre la situación de algunos de sus miembros pero, con posterioridad y hasta su muerte, volvió a ser elegido director.

Es continuador intelectual de la visión que sobre lo español tuvo la generación del 98, pues enfoca su acercamiento a la lengua y a la historia medieval desde una perspectiva castellana. Aunque no cultivó la literatura de creación, ciertos aspectos de su pensamiento y de su obra de historiador lo unen a los hombres del 98: su ideología europeísta y su entrañable amor a Castilla y a lo castellano.

Su visión ajena al nacionalismo exagerado de los conservadores lo apartan de los senderos políticos por los que se había movido su familia. Al tiempo, mantiene una larga y profunda amistad con Miguel de Unamuno (1864-1936), tan distante de él en carácter y formación como en método de trabajo.

Al estallar la Guerra Civil en 1936,  se encuentra en Madrid. Se va a Burdeos y de allí a La Habana para ocupar una cátedra de Historia de la Lengua Española. En su intento de evitar tomar partido por alguno de los bandos beligerantes durante la guerra fratricida, rompe con la causa republicana y se traslada a Columbia en 1937.

Tras la guerra, vuelve a Madrid, donde será sometido al Tribunal de Responsabilidades Políticas y apartado de la dirección de la Academia hasta 1947 por negarse a realizar el juramento en el Instituto de España al que se obligaba a todos los académicos.

Durante la Segunda Guerra Mundial, visita por dos veces París, dentro de una comisión de intelectuales españoles que apoyaban la causa aliada.

Fue objeto de ataques por su escasa ortodoxia política y su tendencia a la reconciliación, palpable en la abundante correspondencia con Américo Castro.

En 1965, sufre una trombosis de la que nunca se recuperará por completo. Falleció en su casa de Madrid el 14 de noviembre de 1968.

OBRAS

La Leyenda de los Siete Infantes de Lara (1896)

Rastrea el camino seguido por la leyenda desde la épica hasta sus formas presentes. Ahí se gestó su teoría sobre el origen oral, anónimo y fragmentario de los cantares de gesta.

Catálogo de las Crónicas Generales de España (1898)

Un intento de establecer un árbol genealógico de cincuenta y cuatro textos de la Crónica alfonsí.

Antología de prosistas castellanos (1898)

Obra que conoció un éxito editorial sin precedentes, dada la carencia de publicaciones de este tipo en España.

Notas para el romancero del Conde Fernán González (1899)

Amplía el estudio del romancero e inicia su trabajo sobre la leyenda de los orígenes de Castilla.

Cantar del mio Cid: texto, gramática y vocabulario (1908-1912)

Reconstruyó el texto a partir del material paleográfico disperso.  Reconstruyó la lengua como un sistema fonético, gramatical y léxico, lo que sentaba las bases de su gramática histórica.

En este estudio plantea para la épica un origen popular, similar al de las baladas germánicas, que se habría plasmado en la composición de cantos noticieros cercanos a los hechos narrados que habrían permanecido en la memoria del pueblo mediante la recitación, en lo que Menéndez Pidal llamó "estado latente". Los juglares habrían difundido dichos cantos, infundiéndoles un estilo peculiar, adecuado a la recitación memorística, dada la escasa difusión de le escritura.

Menéndez Pidal defiende la historicidad de los cantares, harto discutible hoy día, y la antigüedad de la épica, y de las literaturas románicas con ella, que se remontaría mucho más atrás en el tiempo de lo que demuestran los textos conservados.

Flor nueva de Romances viejos (1928)

Recopilación que ha supuesto el primer acercamiento al romancero para generaciones enteras de estudiantes.

La España del Cid (1929)

Abordó el estudio histórico de esa época del Cid.

La epopeya castellana a través de la literatura española (1910)

Obra publicada inicialmente en francés.

El idioma español en sus primeros tiempos (1942)

La lengua de Cristóbal Colón (1942)

Reliquias de la poesía épica española (1952)

Romancero hispánico (1953)

Poesía juglaresca y juglares (última redacción de 1957)

Manual elemental de Gramática Histórica española (1904)

Expone de forma sistemática la evolución fonética del español y formula las leyes que la presiden.

Orígenes del español (1962)

Sitúa la lengua española en su entorno románico.

Toponimia prerrománica hispana (1953)

La lengua de Cristóbal Colón y otros ensayos (1942)

La idea imperial de Carlos V (1938)

Historia de España (iniciada en 1935 y cerrada en 2004)

Puesta en marcha de la publicación de una historia de España como obra colectiva, aún no terminada. Se trata de un ambicioso proyecto cuyo propósito era "hacer la historia de un pueblo, no de héroes, de reyes o de batallas". Menéndez Pidal sólo llegó a ver publicados doce tomos, desde 1935 hasta su muerte. Dirigida desde 1975 por José María Jover Zamora, esta obra colectiva se cerró en 2004.

Toponimia Ibero-vasca en la Celtiberia (1950)

Toponimia prerrománica hispana (1952-53)

En torno a la lengua vasca (1962)

El Padre Las Casas: su verdadera personalidad (1963)

Obra muy debatida.

Crestomatía del español medieval (1965-66)