ZEICHEN nach der KLASSISCHEN THEORIE

Teoría clásica del signo

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Zeichen / Signifikant / Symbol

 

Teorías clásicas

Sabido es que para Aristóteles el signo estaba constituido por dos elementos: el nombre y el concepto. El nombre, al igual que en todas las teorías previas a Saussure, es concebido como un elemento físico y concreto: «El nombre es un sonido vocal que posee una significación convencional» (A. Rey, 1973: 8). En el lado opuesto ubica el concepto o representación mental, a que se llega por el proceso de abstracción. Por consiguiente, el signo aristotélico es binario y está constituido por la relación entre los elementos que hemos denominado representante (+ material) y representado (- material).

Platón conserva el binarismo pero cambia uno de los componentes: el signo es la asociación de un nombre (también material) con la cosa (que a su vez es reflejo del mundo de las ideas), es decir, asociación de representante (+ material) y representado (+ material). Al contrario que en Aristóteles la relación entre los componentes del signo es de necesidad.

De forma sorprendente, pero también comprensible, los seguidores de estas dos escuelas adoptan posturas antitéticas a las de sus maestros en este punto. Plotino sostiene que el lenguaje es representante de las ideas (traducción del Verbo Divino), mientras que los escolásticos defienden que el signo es la asociación de dos elementos materiales, el nombre y la realidad (aliquid stat pro aliquo):

La tradición estoica conjuga los tres elementos que intervienen en las teorías de los dos grandes maestros. Nace así la primera concepción triangular del signo descrita admirablemente por Sexto Empírico: «Los estoicos dicen que tres cosas están ligadas: lo significado, lo que significa y el objeto ... Dos de estas cosas son corporales, la palabra y el objeto, mientras que una es incorpórea, la cosa significada» (Rey, 1973: 64). Es el mismo pensamiento adoptado más tarde por S. Agustín: el signo estaría compuesto por: una palabra (verbum), lo que el espíritu capta a través de la palabra (decible) y, por último, la cosa (res) (cf. Geckeler, 1976: 91 trad. esp.).

[Gutiérrez Ordóñez, S.: Introducción a La Semántica Funcional. Madrid: Síntesis, 1989, p. 28-29]