VARIETÄTEN DES SPANISCHEN

Variedades regionales del castellano

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Varietäten Grammatik / Varietätenraum / Spanische Dialekte / Spanische Regionalsprachen / Caló gitano

 

Unidad y variedad de la lengua

1.              Unidad. El modelo idiomático estándar

Si observan el gráfico, en primer lugar está el SISTEMA (de la lengua española), el español, una especie de supranorma, la lengua común (unidad del sistema) que utilizamos para la comunicación más de trescientos millones de hispanohablantes. En este mismo lugar, en este mismo nivel, ustedes pueden poner un idioma estándar romanó, la lengua común de los gitanos (unidad del sistema). Esa supranorma pangitana e internacional permitiría la intercomprensión a los más de 12 millones de potenciales hablantes gitanos. Este idioma estándar romanó se puede enseñar y se puede aprender. Este español estándar y este romanó estandar es una lengua ideal a la que todos tendemos. No existe la «lengua perfecta», localizada en una ciudad o en una comunidad concreta. La lengua estándar es el ideal lingüístico al que uno cada día tiende, esa lengua que a ti te permite comunicarte perfectamente, con un uso culto y cuidado, en el que tus ideas se transmiten con claridad y precisión.

Este ideal de lengua española al que yo me estoy refiriendo no está localizado en Burgos exclusivamente, ni en Valladolid, ni en Madrid, ni en Sevilla, ni en Córdoba ... Es un modelo ideal que no pertenece exclusivamente a nadie en concreto, ni se localiza geográficamente en un lugar determinado. Es una lengua ideal, un sistema abstracto, colectivo y social al que todos tendemos y del que nos beneficiamos todos para la comunicación.

Igualmente, ese idioma romanó no sería tampoco un lugar concreto. Pero se podría crear un modelo estándar que todos pudiéramos usar y con el cual nosotros nos pudiéramos entender perfectamente.

2.                  Variedad. Respeto y reconocimiento de la diversidad dialectal y local

Siguiendo el esquema propuesto en el gráfico, pasamos al nivel de las variedades dialectales, de las modalidades lingüísticas, en toda su riqueza y variedad.

El español estándar o el romanó estándar no se habla igual en todas partes sino que hay una serie de variedades dialectales y locales, la variedad lingüística, el separarse de la lengua «oficial», se consideraba un uso degenerado del lenguaje. Por ejemplo, el dialecto andaluz se ha considerado un castellano mal hablado. Así pues, las variedades de la lengua se ven normalmente como algo negativo, como defectos, vicios: localismos, vulgarismos, provincialismos, dialectalismos ...

Sin embargo, para mí, la variedad no es algo malo y negativo: el que la lengua común tenga distintas variedades, para mí es riqueza lingüística, diferentes posibilidades comunicativas que enriquecen a ese sistema estándar común. [...] Si por ser profesor de Universidad, voy al pueblo y empiezo a «hablar fino», rompo con el elemento cultural que con mayor fuerza me une a la gente de mi tierra: la lengua. [...]

3.                  La variedad de registros

Esta actitud de lealtad al habla local, a la lengua materna, no debe estar reñida con la posibilidad del uso de diferentes registros, según el interlocutor y el ámbito donde uno se encuentre. [...] Así pues, al salir del pueblo, es conveniente tener la posibilidad de utilizar otro registro idiomático; no por vergüenza (hemos afirmado antes que debemos estar muy orgullosos del habla local), sino para ampliar nuestras posibilidades comunicativas ya que un principio básico en el funcionamiento de la lengua es lograr una comunicación fluida y eficaz. [...] La lengua, en efecto, sirve primordialmente para comunicar. [...]

No sé si ha quedado plasmada con claridad mi propuesta de cambio de registro según lo aconseje la situación sociolingüística. Pienso que se pueden usar (evidentemente también en los medios de comunicación, radio y televisión locales, regionales y estatales) estos diferentes registros, según el ámbito donde te encuentres y los interlocutores a los que te dirijas: el habla local, el andaluz general o el español común.

Pienso que, como teoría, partiendo del respeto, del amor y del conocimiento de la lengua materna del niño, los maestros y profesores deben enseñar registros y modelos idiomáticos más generales. El poder cambiar de registro es uno de los mejores síntomas de cultura.”

[Ropero, Miguel: „El uso de la lengua en los medios de comunicación“. En: I Tchatchipen. La verdad. Barcelona: Instituto Romanò de Servicios Sociales y Culturales, Núm. 19, Julio-Septiembre 1997, pp. 9-11]

[Ropero, Miguel: „El uso de la lengua en los medios de comunicación“. En: I Tchatchipen. La verdad.

Barcelona: Instituto Romanò de Servicios Sociales y Culturales, Núm. 19, Julio-Septiembre 1997, p. 7]

Al léxico dialectal del español se puede agrupar por arias muy amplias. Hay países que tienen una denominación propia: España y Filipinas por un lado y de otro México, por ser un país de 100 millones de habitantes y Chile, por tener una configuración tan extraña que le hace único.

Las demás denominaciones geográficas para el español son la americana central y meridional, las Antillas, el área del Caribe (Colombia, Venezuela y Antillas); los Andes (Perú, Ecuador, Bolivia y noroeste argentino); el área guaranítica (Paraguay y noreste argentino) y por último la del Río de la Plata (Argentina y Uruguay).