TRANSITIVITÄT vs. INTRANSITIVITÄT

Transitividad vs. Intransitividad

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Transitivitätshypothese von Hopper/Thompson / Kausative Verben / Faktitive Verben / Kausativität

 

«Transitivität.

1)    Syntaktisch-semantische Kategorie des Verbs; Verben, die einen Objektakkusativ fordern bzw. binden und die Passivkonverse ermöglichen. Die inhaltliche Interpretation des Sachverhalts, dass die Wirkung der im Verb zum Ausdruck gebrachten Tätigkeit auf das Ziel übergeht, trifft in vielen, jedoch nicht in allen Fällen zu.

2)   Eine Relation ist transitiv, wenn diese Relation für alle Werte von x, y und z sowohl zwischen x und y als auch zwischen x y z besteht, z. B. ‘größer als’.» [Lewandowski, Th.,1973, Bd. 3, S. 780]

«Transitivität [lat. transire ‘hinübergehen’]

(1)  Valenzeigenschaft von Verben, die ein Direktes Objekt regieren (vgl. lesen, sehen, suchen). Im weiteren Sinn werden auch Verben, die andere Objekte regieren (vgl. helfen, danken, denken), »transitiv« genannt, während zu den intransitiven Verben nur die einstelligen Verben (vgl. schlafen, regnen) zählen. Hopper/Thompson führen im Rahmen eines universalgrammatischen Ansatzes mehrere T.-Faktoren ein, die durch ihr Zusammenwirken einen graduierbaren T.-Begriff für Sätze ergeben. [siehe unten: „Transitivitätshypothese von Hopper/Thompson]

(2)    Zu T. in der Logik vgl. Transitive Relation.“ [Bußmann, H., S. 806-807]

«In manchen Sprachen, so in Ute, Tzotzil und Bantu, ist die Promotion von indirekten Objekten zu direkten obligatorisch. In der gleichen Linie argumentiert rigoros Gili Gaya, der sagt, dass im Spanischen jeder Satz mit nur einem Objekt, auch wenn es mit der Dativmarkierung a versehen ist, als transitiv anzusehen sei.

Todo verbo transitivo lleva por lo menos un complemento objetivo en el cual termina y se consuma la acción ... Si no lleva más que un solo complemento, éste es necesariamente directo ... Hablando en los términos de la gramática latina diremos que un solo complemento objetivo es siempre acusativo.

(Gili Gaya, 1989: 208)

Das heißt, dass der Status des betreffenden Nomens zwischen 2 und 3 oszilliert, oder dass ein Prozess stattfindet, den Postal masked advancement von 3 zu 2 nennt. Im folgenden Beispiel ist das indirekte Objekt zum direkten avanciert:

B:

El comerciante pagó su deuda (2) a Andrés (3).

 

Der Händler zahlte Andrés seine Schulden.

 

El comerciante pagó su deuda (2).

 

Der Händler zahlte seine Schulden.

 

El comerciante pagó a Andrés (2).

 

Der Händler zahlte Andrés.

In Fällen von Antipassiv, wenn das direkte Objekt konventionalisiert ist, bleibt der Status des belebten Objektes als indirektes jedoch erhalten. Diese Annahme wird durch fehlende Passivierbarkeit nachgewiesen.

B:

Escribo a mi padre (una carta).

 

Ich schreibe meinem Vater (einen Brief).

 

No quiso abrir al juez (la puerta).

 

Er wollte dem Richter (die Tür) nicht öffnen.

Lenz wendet sich gegen die traditionelle Auffassung von direktem und indirektem Objekt, die behauptet, dass das direkte Objekt, markiert mit Akkusativ, dasjenige Objekt sei, das direkt von der Handlung betroffen werden, während das indirekte Objekt, markiert mit dem Dativ, eben nur indirekt von der Handlung affiziert werde. So stellt Lenz fest, dass die Interpretationen der Begriffe direkt und indirekt auf semantischer Ebene der Realität nicht immer angepasst seien, und verweist auf Sätze, bei denen das indirekte Objekt direkt von der Handlung betroffen ist:

B:

El padre dio una bofetada (2) al niño (3).

 

Der Vater gab dem Kind eine Ohrfeige.

Er greift damit ein Beispiel auf, das im Deutschen in die semantische Kategorie gehört, die in Punkt 3 der Restriktionen beim sein-Passiv genannt ist. Hier findet sich als weiterer Mechanismus für 3-2-Avancement [Beförderung]  Verbinkorporation des direkten Objekts, wodurch das ursprüngliche indirekte Objekt zum direkten aufrückt. So entsteht der folgende Satz, der kein grammatisches sein-Passiv hat:

B:

Der Vater ohrfeigt das Kind.

 

*Das Kind ist geohrfeigt.“

Die Kritik von Lenz gibt einen Anstoß, darüber nachzudenken, wie bei dreigliedrigen Sätzen mit einem 1-, 2- und 3-Nomen eine enge Verschränktheit des Verbs mit dem direkten Objekt zu einer neuen Einheit zum Ausdruck gebracht werden kann, die sowohl von Gili Gaya als auch von Seco angedeutet wird:

El niño, en efecto, recibe directamente la acción de dar una bofetada (complejo de verbo y acusativo), pero no recibe la del verbo solo (dar), sino después de haberse incorporado su primer complemento ... El conjunto verbo + acusativo tiene un complemento (el dativo), que es directo con relación a dicho conjunto, pero indirecto con respecto al verbo solo. (Gili Gaya, 1989: 209)

Dieselbe Meinung drückt Seco aus, der sich auf Sätze bezieht wie

B:

El cura ha regalado un libro a Andrés.

 

Der Pfarrer hat Andrés ein Buch geschenkt.

Lo que ocurre es que el acusativo complementa la acción del verbo después de incrementada en el acusativo. El dativo a Andrés es complemento no de regalar, sino del conjunto regalar un libro, que forma el predicado y su acusativo.“  (Seco, zit. bei Gili Gaya, 1989:209, Fußnote 3)

Ihre Darstellung ließe sich interpretieren als eine Art von 3-2-Avancement [Beförderung] des indirekten Objekts, weil das eigentliche direkte Objekt seine Eigenschaft, ausschließliches Ziel der Handlung zu sein, verloren hat. Daraus resultiert als konsequenteste Lösung schließlich Objektinkorporation wie in  Der Vater ohrfeigte das Kind.

Festzuhalten ist, dass ein 3-2-Avancement eine Abweichung vom prototypischen Fall darstellt. Semantisch wird diesem Sachverhalt Rechnung getragen durch eine reduzierte Form von Transitivität, die sich in der Blockierung von sein-Passiv niederschlägt. Fließende Übergänge zu adjektivischen Formen partizipialen Ursprungs beeinträchtigen die Überschaubarkeit der Verhältnisse. Ein flexibles Transitivitätskonzept wie bei Hopper und Thompson erhält aber hier wieder von RG-Seite [RG = Relationale Grammatik] her nachhaltige Unterstützung

[Maier, Irmgard: Passivparadigma im Spanischen und im Deutschen. Frankfurt/M.: P. Lang, 1995, S. 246-247]

«Transitivo (lat. transitivus, de transire ‘pasar’): Tradicionalmente, un verbo que rige un complemento objeto directo, expresado y potencial (amar, besar, ver); un mismo verbo puede ser usado de modo transitivo o intransitivo. El nombre indica que la acción „pasa“ al objeto; los verbos transitivos pueden ser reflexivos o pasivos ya que la relación S-V-O es, en cierto sentido, la más lineal y puede ser invertida: yo Õ me como Õ la carne / la carne Õ es comida ¬ por mí.» [Cardona, G. R., p. 279]

«Transitivo

Tradicionalmente las oraciones que en su estructura tienen un complemento directo se consideran y denominan oraciones transitivas, frente a las llamadas oraciones intransitivas, que no tienen complemento directo.

De forma paralela, puesto que el CD es exigido por el verbo, se clasifican los verbos en transitivos e intransitivos según puedan o no tener complemento directo; aunque, atendiendo al uso, parece más razonable entender que muchos verbos se emplean una veces con complemento directo y otras sin él según la intención comunicativa, según la posibilidad de admitir o no un valor absoluto en un entorno sintáctico, o según puedan recuperar o no dicho complemento en el contexto lingüístico; es decir, hay muchos verbos que se construyen o funcionan como transitivos o como intransitivos.

Algunos lingüistas consideran que los demás complementos argumentales, es decir, el complemento de régimen preposicional y el complemento indirecto, en unión con el verbo, también dan lugar a una estructura de predicado transitiva, de ahí que se hable de transitividad directa: verbo + CD (Juan compra muchos libros), transitividad preposicional: verbo + CRP (Juan piensa en sus hijos), y doble transitividad: verbo + CD + CI (Juan regaló colonia a su madre).»

[Gómez Manzano, Pilar / Cuesta Martínez, Paloma / García-Page Sánchez, Mario / Estévez Rodríguez, Ángeles: Ejercicios de gramática y de expresión. Con nociones teóricas. Madrid: Editorial Centro de Estudios Ramón Areces, 2006, p. 66-67]

«Llamamos estructura analítica a aquella que consta de [V + F2], tanto complemento directo como atributo o ‘suplemento’; es decir, que no coincide exactamente con la tradicionalmente llamada ‘transitiva’, sino que además admite las ‘atributibas’ y las que llevan un complemento prepositivo obligatorio. En ellas se ve un desdoblamiento del contenido del eje verbal en „proceso“ + „término“ o „acción“ + „objeto“, o „estado (actitud)“ + „modo o término“, etc.

La estructura transitiva, por su parte, es aquella que lleva un complemento directo.

Y no deben confundirse esos complementos F2 con los actantes o valencias. Puede haber complementos directos actanciales o no, igual que suplementos y atributos.

B:

Pedro comió pescado / Pedro se comió un ejercicio;

 

Mi amigo saltó una valla / Mi amigo vivió una experiencia muy especial.

En todo caso, aunque hay verbos que llevan permanentemente un complemento directo, y otros que no suelen llevarlo nunca; la mayor parte admite la posibilidad de las dos estructuras.

No debe olvidarse que transitividad  e intransitividad son rasgos de la estructura, sintácticos, y no de los verbos, ni paradigmáticos. Y si bien es cierto que hay verbos que exigen esa valencia o ese actante, es indudable que donde aparece expreso es en la cadena, en la estructura.  Por ello conviene no seguir hablando de verbos transitivos e intransitivos y aplicar tales términos a la construcción que lleva por eje y núcleo al verbo. Con este planteamiento pierde todo sentido el seguir hablando de ‘transitivas de verbo intransitivo’ y viceversa

Mas los rasgos del complemento directo y los del suplemento son en buena medida coincidentes,  y ambos tienen la misma función semántica complementaria del verbo, por lo que preferimos englobarlos en una macrofunción, F2, que nos lleva a una macroestructura, la analítica, con dos variantes. Algo semejante podemos decir del atributo del sujeto, unido a través de unos pocos verbos (ser, estar, parecer ...); y por ello también interpretamos como analíticas a las atributivas.

Por ejemplo, no podemos interpretar una oración como Este hombre ya no cree a nadie  o  Pensamos las mejores soluciones del problema como transitiva, y como lo contrario a oraciones parejas del tipo Este hombre ya no cree en nadie  o  Pensamos en las mejores soluciones del problema.

Pese a la diferencia de forma, las estructuras son totalmente parejas. Según una larga tradición, apoyada por un nominalismo claro, las intransitivas eran las no-transitivas, y se las interpretaba como si fueran de segundo rango o algo semejante. Por contra, la intransitiva, la sintética para nosotros, tiene un sintagma verbal más rico, en el sentido de que „proceso + término“ (por ejemplo) están representados sintéticamente por una sola palabra, pues carecen de F2. Sí pueden llevar otros complementos, y aun tener algún actante, pero la síntesis formal de ese contenido complejo las caracteriza.

Entre los verbos que prefieren esta estructura sintética predominan los que tienen:

a) el rasgo /+ movimiento/ del sujeto: correr, caminar, trotar, andar, seguir ...

b) el rasgo /+ estativo/: estar, yacer, quedar, permanecer, suceder ...

c)  el rasgo /- trascendente/; es decir, que significan los procesos que se dan en el sujeto: llorar, gemir, sonreír, morir, doler ...

Variedades de estructuras transitivas

Un buen número de oraciones con F2 complemento directo han sido incluidas por la tradición gramatical en otros grupos específicos, el de las reflexivas y el de las recíprocas.

Anticipemos que, desde un punto de vista puramente sintáctico, son transitivas, o mejor analíticas, si bien tienen unas peculiaridades que merecen estudiarse.»

[Hernández Alonso, César: Nueva sintaxis de la lengua española. Salamanca: Colegio de España, 1995, pp. 83-85]

«(En la semántica generativa) tenemos una concepción lógico-simbólica de la estructura profunda de la oración. El componente básico de la gramática ha de ser doble (semántico y sintáctico) e interpretarse como dos cálculos complementarios en el sentido de Rudolf Carnap, y el objetivo último es llegar a la formulación de las relaciones existentes entre el componente semántico oracional y el sintáctico. Con esto quedan, según Brekle, eliminadas definitivamente las estructuras sintácticas de Chomsky como base de la interpretación semántica, ya que éstas 1) se pueden general de acuerdo con principios relativamente arbitrarios; 2) no son semánticas, y 3) no está claro cómo estas estructuras no semánticas determinan únicamente la estructura semántica de la oración. Así, en los diagramas ramificados de Chomsky no se podía ver claramente la diferencia que existe entre estructuras oraciones con verbos transitivos e intransitivos, ni las distintas clases de éstos, que H. E. Brekle clasifica del siguiente modo:

Todos los generativistas semánticos consideran la estructura profunda como semántica y casi todos ellos tienden a su formalización y representación dentro de la lógica de predicados.»

[Báez San José, Valerio: Introducción crítica a la gramática generativa. Barcelona: Planeta, 1975, p. 278-279]

«Las transformaciones en la semántica generativa son una forma de hacer variar externamente las estructuras semánticas profundas hasta adaptarlas a una representación seintáctica superficial. [...] Esta concepción de las transformaciones léxicas es muy parecida, como apunta Chomsky, a la de J. D. McCawley, que reemplaza cause to die (causar la muerte) por kill y así la expresión 1) John killed Bill (Juan mató a Bill), tiene como oración subyacente, según McCawley, 2) John caused Bill to die (Juan causó la muerte de Bill), o 3) John caused Bill to become not alive (Juan causó que Bill deviniera no vivo).»

[Báez San José, Valerio: Introducción crítica a la gramática generativa. Barcelona: Planeta, 1975, p. 284]

«Verbos transitivos e intransitivos

Amado Alonso: «La mayor parte de los verbos tan pronto se usan como intransitivos, tan pronto como transitivos. La línea que separa a transitivos e intransitivos no es ni segura ni fija, y lo mejor es decir que un verbo es transitivo o es intransitivo en esta o en esa determinada oración».»

[Abad, Francisco: Diccionario de lingüística de la escuela española. Madrid: Gredos, 1986, p. 231]

«Transitivo:

El término transitivo está directamente emparentado con el vocablo latino transitivus, que a su vez se relaciona, tanto por su morfología como por su significación, con el adjetivo verbal transiens. Al usarse el término en la gramática llegó a significar, conservando su idea de “paso” o “tránsito”, que un elemento de la frase necesitaba referirse a otro. En este sentido, la idea que predomina en la gramática latina y, en consecuencia, en las gramáticas de corte tradicional de nuestro siglo fue que las oraciones transitivas podían pasar de activas a pasivas, mientras que la intransitivas no. Ahora bien, el problema surge ante el hecho evidente de que no todas las construcciones que llevan el llamado objeto directo pueden pasar a ser pasivas. Se trata, en principio, de construcciones aceptadas como transitivas del tipo,

tienen mucho dinero,

esto vale doscientas pesetas,

de las que no se acepta, al menos en español, la correspondiente construcción pasiva:

*mucho dinero es tenido por ellos

*doscientas pesetas son validas por esto

Podríamos aceptar, por tanto, pues los datos empíricos así lo demuestran, que la denominada pasivización no recubre totalmente el campo de las oraciones con objeto directo. No obstante, para las gramáticas de base filosófica la noción de transitividad tomó otra acepción: se consideran transitivas aquellas oraciones que poseen objeto directo, sobre el que recae la acción expresada por el verbo. En consecuencia, el término transitivo ha venido caracterizando 1) a las oraciones que permitían una estructura de verbo y objeto directo, y 2) a todos los verbos que podían construirse con objeto directo. Esta distinción es defendida por H. I. Aronson (1979), para quien la oposición transitivad / intransitividad no es una oposición universalmente válida para todas las lenguas, sino una categoría gramatical de una lengua determinada. En este sentido, propugna una transitividad paradigmática – verbos que son inherentemente transitivos – y una otra sintagmática – aquella que no va marcada por la forma del verbo, sino más bien por la estructura de la oración.

De todo lo apuntado hasta ahora se desprende que para llevar a una concepción coherente de la transitividad como fenómeno lingüístico hay que pasar primero por una definición sintagmática a la que se denomina objeto directo, pues es ésta la que, por su presencia o ausencia en una determina construcción, determina o caracteriza a un esquema oracional como transitivo y/o a un verbo como tal.»

[Espinosa, Jacinto: Estructuras sintácticas transitivas e intransitivas en español. Cádiz: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz, 1997, p. 11 ss.]