TOPIK

Tópica

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Topos / Logik / Rhetorik / Topik / Dialektik / Topic vs. Prädikation / Stilistik / Textlinguistik / Poetik / Verslehre

 

Topik:

(1)  Thema vs. Rhema, Topik vs. Prädikation.

(2)  Disziplin der Rhetorik: Lehre von den Topoi. Auch Sammelbegriff für die Topoi bzw. die topische Struktur eines Textes.“ [Bußmann, H., S. 794]

Topik (von griech. topos, Stelle, Ort).

1.      Lehre von den Schlussfolgerungen aus wahrscheinlichen Sätzen und deren Begründung durch die Findung plausibler, in allgemeiner Akzeptanz stehender Argumente. Zuerst behandelt in der Topik des Aristoteles.

2.      Lehre von den allgemeinen Gesichtspunkten, den »Gemeinplätzen«, die bei der Erörterung eines Themas geltend gemacht werden können.“

[Hügli, A. / Lübcke, P. (Hg.): Philosophielexikon. Personen und Begriffe der abendländischen Philosophie von der Antike bis zur Gegenwart. Reinbek: Rowohlt, 1991, S. 570]

Topos [Pl. Topoi (gr. = ort, Gemeinplatz, lat. locus communis]

§         In modernen Verständnis: Gemeinplatz, stereotype Redewendung, vorgeprägtes Bild, Beispiel, Motiv, z.B. Klage über die Schlechtigkeit der Welt, den Verfall der Bildung, der Sitten, Lob des Goldenen Zeitalters, klischeehafte Beschreibungsmuster von(schönen/häßl.) Personen, Örtern (Städte, Landschaften, locus amoenus), Vorgängen (Schlachten) – auch solchen, die schon nach Sitte und Vorschrift stereotyp sein können (z.B. Abschied), Lob-, Trost-, Demutsformeln.

§         Ursprünglich: Begriff der antiken Rhetorik: Teil der inventio: allgem. Gesichtspunkt zur Gewinnung von Argumenten für die öffentl. Rede, z.B. Argumentation aus dem Gegensatz, der Ähnlichkeit usw. Aristoteles (Rheto. II, 23-24) nennt 28 solcher Aspekte (Topoi). Anweisungen zur Auffindung der konkreten Topoi, meist als lehrhafte Zusammenstellung von relevanten Fragestellungen und Suchformeln, gib es in der

§         Topik, die Lehre von der Topoi. Aristoteles’ wenig systemat. Anweisungen gingen ein in die spätantiken und mittelalt. lat. Rhetoriken, erlangten im Humanismus gesteigerte Bedeutung und erreichten ihren Höhepunkt im Barock; Lat. und volkssprachl. Rhetoriken boten immer detaillierte Anweisungen zum Auffinden der Topoi und dazu gleich die poet. Ausführung. Die Fülle solcher Topoi (traditioneller Bilder und Motive), die oft auch gesondert gesammelt wurden, ließ diese zu Klischees erstatten und führte zu Verschiebung des Topikbegriffes: vom Denkprinzip der inventio zur vorgeprägten Wendung, zum Versatzstück zur prakt. Verfügbarkeit. Entsprechend bez. Topik ein Arsenal von Topoi im Sinne von (für die einzelnen Gattungen oder Redeabsichten typischen oder verbindl.) konventionellen Gemeinplätzen – ein Grund für die Verachtung der Rhetorik und Topik durch die Aufklärung. Bis zum 18. Jh. ist die europ. Literatur von Topoi geprägt, welche die Konventionen des europ. Bildungsgutes lebendig hielten. Jedoch auch nach der Ablösung der traditionsorientierten Rhetorik durch die Aufklärung blieb ein Grundbestand an Topoi erhalten (z.B. in Trost- oder Preisreden, geistl. Texten). Es entstehen soger neue Topoi, die meist zeitgeschichtl. stark gebunden und damit einem beschleunigten Wandel unterworfen sind, vgl. den Genie- und Originalitätsbegriff der klass. Ästhetik, den Nationalbegriff der Romantik, die Topoi moderner polit. Argumentation (Blindheit, Ausbeutung u.a.).“ [Metzler Literaturlexikon, S. 467]

La tópica o dialéctica es una parte de la lógica en sentido amplio. El corpus aristotelicum se divide en seis apartados: tratados de lógica, metafísica, ciencias de la naturaleza, psicología, filosofía práctica y filosofía poiética. Dentro de los tratados de lógica encontramos: las Categorías (el concepto); Peri hermeneias (la proposición), Primeros analíticos (el silogismo); Segundos analíticos (la demostración); Tópicos (la dialéctica) y las Refutaciones sofísticas.

Dentro del conjunto de esas obras lógicas, ordenadas así por los discípulos del filósofo de Estagira, nos interesan en especial, por su relevancia en el orden jurídico, los Tópicos y las Refutaciones sofísticas. La tópica pertenece al terreno de lo dialéctico, no al campo de lo apodíctico y es una técnica del pensamiento que sirve para considerar, desde distintos puntos de vista, un problema planteado que requiere una solución.  La tópica fue el procedimiento utilizado por los juristas romanos quienes construyeron esa obra monumental que fuera llamada “la razón escrita” a partir del análisis y de la solución de problemas concretos. Su acento siempre estuvo en el problema y nunca buscaron la perfección de un sistema jurídico . La misma metodología brilló en las escuelas de los romanistas medievales, como la de Búlgaro. Allí el arte de la argumentación jurídica se desenvolvía en toda su amplitud en el seno de la quaestio. En un marco de variedad y diversidad, nacido de contradicciones de las fuentes romanas, de tesis divergentes de autores recomendables, la controversia era el medio en pos de la difícil elaboración de la solutio.

La tópica pertenece al campo de lo probable, de lo verosímil, de lo creíble y constituye un método con cuyo auxilio podemos formar “toda clase de silogismos sobre todo género de cuestiones partiendo de proposiciones simplemente probables”, como enseña Aristóteles.  Y ¿para qué sirve esta técnica? Es útil como ejercicio; sirve para la conversación; para el conocimiento, para no engañarse a sí mismo y para desenmascarar a quien engaña; para dar razón de las cosas y para poder apreciarla cuando otro la da.  La época de Aristóteles se parecía mucho a la contemporánea, pues abundaban entonces “ciertas gentes que se ocupan más de parecer sabios que de serlo realmente sin parecerlo y la sofistería no es otra cosa que una sabiduría aparente y no real y el sofista trata de sacar provecho de una sabiduría aparente”. Hoy nos invade una nueva y renovada sofística, constructora de un mundo de apariencias, en el cual se advierte una farisaica primacía de la exterioridad solidaria con un deliberado ocultamiento de la interioridad. Todo esto muestra la palpitante actualidad de la dialéctica como medio para descorrer tantos velos, para desenmascarar tantos disfraces, para poner en su lugar a los nuevos sofistas.  Y ¿qué es lo probable? “Es lo que parece tal, ya a todos los hombres, ya a la mayoría, ya a los sabios, y entre los sabios, ya a todos, ya a la mayor parte, ya a los más ilustres y dignos de crédito” (12).

La dialéctica se desarrolla en un amplio campo, el de lo probable y en este campo, por el carácter de su materia, no cabe entre los hombres la infalibilidad, pues todos, la mayoría y hasta los sabios pueden equivocarse. Pero este ámbito tiene sus límites y por eso enseña Aristóteles “que la discusión no debe aplicarse a cosas cuya demostración esté demasiado próxima o demasiado remota, porque unas nos suscitan duda y las otras ofrecen dificultades que no convienen a simples ejercicios”. 

La dialéctica es un medio que necesita un contorno propicio: aceptar dudas, investigar, participar en el diálogo. En un diálogo ordenado, con sus reglas, con un comienzo, un desarrollo y una conclusión, aunque sea provisoria y abierta a nuevas indagaciones.  Las grandes filosofías clásicas han florecido en las Escuelas conversando. Se observaban las cosas desde diversos puntos de vista. Se seleccionaban los participantes, que debían ser hombres dispuestos a plantearse problemas; estos hombres aportaban sus puntos de vista o el de autoridades en la materia; se argumentaba en torno al problema; se buscaba convencer; se barajaban las opiniones autorizadas; se buscaba adaptar las palabras a la realidad y finalmente se llegaba a una conclusión o decisión fundada en las premisas.  La dialéctica es el arte del jurista: funciona en un momento especulativo, teórico, que busca conocer lo que es, lo que a cada uno le corresponde; encontrar la verdad acerca de lo justo y de lo injusto; a ese momento, seguirá luego otro, práctico, que se traducirá en la acción justa, en darle a cada uno lo suyo.“

[Montejano, Bernardino: Prudencia, Tópica, Retórica. http://www.salvador.edu.ar/semi-1.htm]

García Amado, Juan Antonio: Teorías de la tópica jurídica. Madrid: Civitas, 1988. Ver índice en:

http://www.geocities.com/CollegePark/Union/3939/p_i.html