THEMATISCHE PROGRESSION

Progresión temática

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Text / Kohärenz und Kohäsion / Fokus / Topic / Funktionale Satzperspektive / Mitteilungsperspektive / Topik vs. Prädikation / Topikalisierung / Thema vs. Rhema / Thema-Rhema-Struktur

 

Thema-Rhema-Struktur in aufeinanderfolgenden Äußerungen, die deren Zusammenhang sichert.

«Thematische Progression. Bei F. Daneš „eine Sequenz von Themen“ als Erscheinung der Textstruktur; ein Komplex von thematischen Relationen, der „das Gerüst des Textaufbaus“ darstellt (1970, S. 74), der „in der Verkettung und Konnexivität des Themen, in ihren Wechselbeziehungen und ihrer Hierarchie, in den Beziehungen zu den Textabschnitten und zum Textganzen sowie zur Situation“ besteht (a.a.O).

1) Einfache lineare Progression: das Rhema (= die neue Information) eines Vorgängersatzes wird zum Thema des Nachfolgesatzes, z. B. Ich habe einen Hund. Er heißt Rex.

2) Durchlaufendes Thema, z. B. Mein Hund heißt Rex. Er ist ein Pudel. Ihn übertrifft kein anderer Hund an Klugheit.

3) Progression mit abgeleiteten Themen, z. B. (am Anschluss an 2)): Sein Schwanz ist kurz. Das Fell ist schwarz.

4) Entwicklung eines gespaltenen Rhemas, z. B. Wir trafen zwei Männer. Der eine ..., der andere ...

5) Die Progression mit einem thematischen Sprung.

Kritik siehe bei Brinker K., in: WW 21; 4, 1971, S. 229 Anm. 64).» [Lewandowski, Th., Bd. 3, S. 770]

«En español, como en todos los idiomas, los interlocutores mantienen constantemente una contabilidad precisa de los elementos que ya han aparecido en el mundo que es la comunicación entre ellos y los que aparecen por primera vez. Esto les permite entender en cada momento de qué están hablando, sin necesidad de repetir todos los elementos necesarios para la comprensión del mensaje y ahorrar una cantidad considerable de palabras y de energía.

El orden de las palabras: Es éste un problema estrechamente relacionado con los distintos mecanismos de tematización y rematización de la información.

El principio fundamental que rige el funcionamiento del orden de las palabras en español se basa en el grado de contextualización que ha alcanzado el elemento o la información de la que se trata, o el grado de contextualización que le quiere atribuir el hablante; consiste esencialmente en que los elementos más contextualizados van antes que los elementos nuevos: se parte siempre de lo más conocido, lo más asumido en el contexto dado, los elementos de los que ya se está hablando, para introducir posteriormente la información nueva o los elementos de los que todavía no se había hablado.»

[Matte Bon, F.: Gramática comunicativa del español. Madrid: Difusión, 1992, vol. 2, p. 308]

Progresión temática - Coherencia y cohesión

«El problema de los límites entre la oración y el discurso no se ha planteado en la gramática hasta muy recientemente. Las obras clásicas daban por supuesto que la frontera superior de la gramática era la oración y que el discurso respondía a pautas organizativas diferentes, de índole semántica o retórica, pero tan apenas sintáctica. Esta tardanza en acometer la naturaleza gramatical de ciertos hechos discursivos obedece a que la coherencia discursiva parece ligada a la lengua escrita, pues muchos idiomas, que sólo tienen un uso oral, carecen en apariencia de procedimientos gramaticales específicos para construir textos más extensos que la oración.

La idea de que el discurso también está estructurado sintácticamente había ido apareciendo de forma reiterad en diversos autores y escuelas, hasta el punto de que Givón (1979) pudo completar un volumen colectivo con esta orientación, en el que interesan sobre todo los trabajos de Longacre, Hinds y Chafe. Hoy en día la coherencia se considera como una propiedad global de los sistema cognitivos (Rickheit y Stohner 1992) y su análisis atiende a aspectos tectónicos (de estructura interna), dinámicos (de grado de estabilidad) y genéticos (de constitución).

En la tradición española se suele diferenciar entre cohesión y coherencia: la primera denominación se aplica al aspecto formal del vínculo que ata las distintas unidades de un texto, la segunda, a su aspecto semántico. [...]

Nada tiene de sorprendente que algunos estudios publicados en el último cuarto de siglo [XX] hayan puesto de manifiesto que la articulación del discurso se sirve también de procedimientos sintácticos operativos en el nivel gramatical. En particular, hoy se piensa que los recursos de que se vale la lengua escrita para marcar la cohesión de un texto son el resultado de la gramaticalización de procedimientos de organización retórica del discurso presentes en la lengua hablada o en etapas anteriores del idioma.

Entre los hechos sintácticos de filiación simultáneamente oracional y discursiva se suelen destacar: la progresión temática marcada, entre otros factores, por los deícticos y los pronombres; la temporalidad; el realce parentético; el discurso directo en su relación con el indirecto y las relaciones entre parataxis e hipotaxis.

Dominique Maingueneau (Eléments de linguistique por le texte littéraire, Paris: Dunod, 1993) se ocupa precisamente de estos temas en algunos capítulos de su libro.»

[López García, Ángel: “Relaciones paratácticas e hipotácticas”, en: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe. 1999, vol. 3, § 54.1]

«Tema y rema

En la Escuela de Praga surgió el análisis de lo que se denominó perspectiva funcional de la oración en los trabajos de Mathesius, Firbas y Danes: en las lenguas, la disposición de los elementos significativos en las oraciones está regulado por el diferente peso informativo o grado de aportación de información que adquieren los elementos de la oración en el discurso. [...]

En este sentido se estableció una dicotomía entre tema y rema. El tema expresa la información ya conocida y el rema la información nueva.

Esta dicotomía debe manejarse con cuidado, ya que la división bimembre está mediatizada por la distinción entre juicios téticos y juicios categóricos y esta distinción es un aspecto formativo y no informativo de la oración.

Detrás de la distinción entre tema y rema hay un principio fundamental de las lenguas humanas de carácter informativo y no formativo, se trata del principio que Bolinger (1952) ha denominado principio de modificación linear.

Principio de modificación linear

En el discurso lingüístico un elemento restringe informativamente al elemento que le precede inmediatamente.

La relación de restricción no es gramatical (es informativa y no formativa) y se deriva de la disposición linear de la información que podemos apreciar en medios de comunicación no lingüísticos igualmente. [...]

En la expresión

Juan canta,

la palabra “canta” restringe informativamente –no gramaticalmente– a “Juan”: entre todas las acciones que podría realizar Juan se elige aquí la denotada por “cantar”.

En la expresión

Canta Juan,

“Juan” restringe informativamente a “canta”: entre todas las personas que pueden realizar la acción de cantar se elige aquí a Juan.

Estructuración informativa de las oraciones anteriores

  1. Paráfrasis de Juan canta: Una de las cosas que realiza Juan es cantar. La palabra “cantar” especifica aquí una de las acciones realizadas por Juan.
  2. Paráfrasis de Canta Juan: Una de las personas que canta es Juan. La palabra “Juan” especifica aquí una de las personas que realiza la acción de cantar.

Podríamos decir que en (a.) “Juan es el tema y “canta” el rema y que en (b.) “canta” es el tema y “Juan” es el rema. Pero es que la cuestión es que no se trata de una dicotomía, ya que el principio de modificación linear afecta a todas y cada una de las palabras de una oración independientemente de la relación sintáctica que haya entre ellas. Esto puede apreciarse si consideramos oraciones con tres o más elementos:

Juan llegó ayer.

Ayer llegó Juan.

En Juan llegó ayer: “llegó” restringe informativamente a “Juan” ya que se nos dice que entre las acciones que llevó a cabo esta persona está la de llegar; a continuación tenemos la expresión Juan llegó ayer, ahora “ayer” restringe informativamente a “Juan llegó” en el sentido de que entre los posibles momentos en que puede situarse la llegada de Juan, se elige o especifica el momento denotado por “ayer”. Sería engañoso decir que “ayer” es rema y “Juan” o “Juan llegó” es el tema, ya que si bien “llegó” podría considerarse tema respecto de “ayer” es rema respecto de “Juan”. Por otro lado, el hecho de que “Juan” aparezca en posición inicial de la oración no quiere decir que funcione sólo como tema, ya que la oración aparecerá integrada en el discurso y “Juan” podrá ser rema respecto de ese discurso anterior. Hay que hacer hincapié en que las relaciones de incremento de la información en que estamos basando nuestro razonamiento son extralingüísticas en el sentido de que regulan todo el flujo de información del tipo que sea que se disponga de modo linear.»

[Moreno Cabrera, Juan Carlos: Curso universitario de lingüística general. Tomo I: Teoría de la gramática y sintaxis general. Madrid: Síntesis, 1991, p. 689 y 702-704]