SESEO

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

ceceo

 

«Seseo

Al igual que Amado Alonso, Lapesa se ha referido a esta cuestión de terminología: «Hoy ceceo – escribe – equivale a ‘pronunciación de la s con una articulación interdental de timbre igual o parecido al de la c o z actual (/è/)’; y seseo significa ‘pronunciación de la c o z como s, ya sea ésta corono-dental o predorso-dental (Andalucía), ya ápico-alveolar (Cataluña, Valencia y Baleares)’. Así decimos que en la mayor parte de Andalucía el habla ofrece el ceceo y el seseo, con diferentes áreas geográficas y sociales de predominio. Ahora bien, en el siglo XVI y primera mitad del XVII los términos con que se designaba la confusión andaluza de sibilantes eran cecear, zezear y ceceo, zezeo, nunca sesear ni seseo. La antigüedad de unas y otras palabras es muy distinta: cecear existía desde el siglo XIII y tenía además las acepciones de ‚tartajear’ y de ‚llamar a alguien la interjección ce, ce’. De sesear, seseo no aparecen autoridades hasta el siglo XVII: en 1611 ó 1614 el manchego Bartolomé Ximénez Patón suministra la primera conocida de sesear, pero aplica este verbo al hábito fonético de los valencianos (que pronuncian con /ś/ ápico-alveolar la c, ç) y lo contrapone al zezear de Sevilla».

[Abad, Francisco: Diccionario de lingüística de la escuela española. Madrid: Gredos, 1986, p. 213]

«Entendemos por seseo la pérdida de oposición de s/[zeta] en favor de un único fonema de articulación no interdental (corasón, rosar); y por ceceo la pérdida de esta misma oposición en favor de un único fonema de articulación interdental (zeñor, zeguro). El seseo no es general en Andalucía, al contrario que en Canarias o América. No es general ni geográfica, ni socialmente. Si analizamos los resultados del ALEA (M. Alvar, Atlas Lingüístico Etnográfico de Andalucía, en colaboración con A. Llorente, G. Salvador y J. Mondéjar, 6 tomos, Granada, Universidad, 1961-1973), observamos que Andalucía se divide, en este aspecto, en tres zonas: la franja costera, desde Huelva hasta la mitad occidental de Almería, ceceante; una zona central, seseante; y el norte de Córdoba, casi toda la provincia de Jaén y Almería y noreste de Granada, distinguidoras. Pero si tenemos en cuenta los datos sociales, el panorama se complica aún más. Pongamos el ejemplo de Granada capital. La ciudad está rodeada de pueblos ceceantes, pero, por otra parte, es el centro cultural y administrativo más importante de la Andalucía oriental, zona lingüística distinguidora; además, en Granada, según los datos del ALEA, el seseo tenía en los años 50-60 carácter culto. Es decir, en Granada conviven hablantes seseantes, distinguidores y ceceantes. El ceceo es un rasgo estigmatizado, asociado con el mundo rural; el seseo actualmente se conserva con fuerza en los llamados barrios tradicionales, caracterizados por la presencia de vínculos fuertes entre sus habitantes; por último, la distinción se reviste del prestigio de la lengua estándar y se ha impuesto en los barrios de estructura social más abierta (véase Juan Antonio Moya Corral y E. García Wiedemann, El habla de Granada y sus barrios, Granada, Universidad, 1995). Para más datos sobre el seseo, ceceo y distinción en Andalucía, vid. A. Narbona, R. Cano y R. Morillo, ob. cit., pág. 128-138.»

[citado por Miguel Calderón Campos en: “Los conceptos de modalidad regional, dialecto y variedad estándar en la delimitación de las variedades del español”.]

«Seseo

Realización del fonema /θ/ como s. El seseo andaluz se produce en parte de Huelva, N. de Sevilla, “llanura de Córdoba y, en Jaén, por las riberas del Guadalquivir hasta Baeza. El resto de las provincias de Córdoba, Jaén, Granada y Almería observa la distinción entre s y z. La consideración social del seseo y ceceo es diferente; pasiensia, sielo, siego están más admitidos y se tienen por menos vulgares que iglecia, pazar, coza” (Lapesa). El seseo se produce, con similares características a las del andaluz, en el español de América, con pequeñísimos islotes de θ. En cambio, no conoce el ceceo. Dentro de la Península hay también seseo en parte de Galicia, Cataluña, Valencia y Vascongadas. El español seseante de los procedentes de estas regiones – a diferencia del andaluz – se considera socialmente como gravemente defectuoso.»

[Lázaro Carreter, Fernando: Diccionario de términos filológicos. Madrid: Gredos, 1968, p. 365]

«Siseo

Siseo es término español corriente para designar el timbre particular de la s. Nosotros lo adoptamos, así como el adjetivo siseante, cuando queremos aludir al timbre de la s, no en lo que tiene de común con las otras sibilantes, sino en lo que tiene de peculiar. Y siguiendo la analogía, formamos los neologismos ciceo y ciceante con la significación de ‘timbre particular de la c, z [θ] moderna, en oposición al de las otras sibilantes’, o que le es pertinente, y así creemos poder distinguir cosas diferentes con nombres diferentes. [Efectivamente, el autor distingue entre ceceo, ‘uso de c por s’, y ciceo ‘timbre particular de θ’]. Alguna vez podremos emplear paralelamente los términos chicheo y chicheante para el timbre de la ch” (A. Alonso)»

[Lázaro Carreter, Fernando: Diccionario de términos filológicos. Madrid: Gredos, 1968, p. 377]

«Seseo

En cuanto a la articulación correspondiente a /θ/, consiste en la colocación de la punta de la lengua entre los incisivos superiores y los inferiores, dejando escapar el aire con un ruido de roce, de manera parecida a lo que ocurre con la /f/. Es, como esta, una articulación sorda.

En algunas zonas de realización de este fonema se identifica co la de /s/ (zonas de seseo –muy extensas–, en que la realización común es un sonido [s]; zonas de ceceo, en que la realización común es un sonido semejante a [θ]). Esto plantea a los habitantes de tales regiones, naturalmente, ciertas dificultades ortográficas. Donde no se produce esta identidad, el problema no existe prácticamente, pues la norma ortográfica es bastante clara. Se representa el fonema /θ/ por la letra c cuando va seguido de e o i: cima, pecera, recinto; se representa por la letra z en todos los demás casos: cazar, azul, zona, azteca, capaz. En muy contadas voces se emplea z ante e o i: enzima («sustancia química»), Zenón, Zita, zigzag, zipizape, etc. [...]

El fonema /s/ tiene realizaciones distintas según las zonas. En su articulación normal castellana, que es sorda, la punta de la lengua, al apoyarse en los alvéolos, deja una salida redondeada por el aire. En las zonas de seseo y de ceceo el fonema /s/ se identifica en su realización con el fonema /θ/, lo que ocasiona dificultades ortográfricas a sus hablantes.»

[Seco, Manuel: Gramática esencial del español. Madrid: Espasa-Calpe, ²1989, pp. 56 y 58]

«La c ante a, o, u representa el fonema oclusivo velar sordo de casa, cómodo y cuñado. Ante e, i, como en cepa o cine, puede representar, de acuerdo con el origen geográfico de los hablantes, otros dos fonemas:

        El fricativo interdental sordo, dominante en las variedades españolas habladas en el norde, centro y este de la Península Ibérica, representado también mediante la letra z.

        El fricativo sordo, de articulación mayoritariamente predorsal, representado también en la escritura mediante la letra s. Este fenómeno de identificación, conocido con el nombre de seseo, es general, actualmente, en el suroeste de la Península Ibérica, en las Islas Canarias y en toda la América hispana.

La z representa el fonema interdental fricativo sordo de zapato o azul. En zonas de seseo representa también el fonema predorsal equivalente al de la letra s. [...]

La letra c puede representar dos fonemas: uno oclusivo velar sordo ante las vocales a, o, u, ante consonante y en posición final de sílaba o de palabra, como sucede en carta, clima, acné, vivac, y otro fricativo interdental sordo ante las vocales e, i, como en cebo, cifra. En zonas de seseo, ante e, i representa el sonido correspondiente a s. [...]

La letra z representa el fonema fricativo interdental sordo ante vocales a, o, u y en posición final de sílaba o de palabra, como sucede en zanahoria, rezo, zumo, hazmerreír, paz. Además, en algunas palabras precede, representando el mismo fonema, a las vocales e, i como es el caso de zéjel, zinc. En zonas de seseo representa el sonido correspondiente a s

[Real Academia Española. Ortografía de la lengua española. Edición revisada por las Academias de la Lengua Española. Madrid: Espasa Calpe, 1999, § 1.2.2 a – 1.2.2 b, 2.2.1 y 2.2.4]

«Seseo

1.    Consiste en pronunciar las letras c (ante e, i) y z con el sonido que corresponde a la letra s; así, un hablante seseante dirá [serésa] por cereza, [siérto] por cierto, [sapáto] por zapato.

2.    El seseo es general en toda Hispanoamérica y, en España, lo es en Canarias y en parte de Andalucía, y se da en algunos puntos de Murcia y Badajoz. También existe seseo entre las clases populares, de Valencia, Cataluña, Mallorca y el País Vasco, cuando hablan castellano, y se da asimismo en algunas zonas rurales de Galicia. El seseo meridional español (andaluz y canario) y el hispanoamericano gozan de total aceptación en la norma culta.»

[RAE: Diccionario Panhispánico de Dudas. Madrid: Santillana, 2005, p. 598]

«Ceceo

Consiste en pronunciar la letra s con un sonido similar al que corresponde a la letra z en las hablas del centro, norte y este de España; así, un hablante ceceante dirá [káza] por casa, [zermón] por sermón, [perzóna] por persona. El ceceo es un fenómeno dialectal propio de algunas zonas del sur de España y está muchos menos extendido que el seseo.»

[RAE: Diccionario Panhispánico de Dudas. Madrid: Santillana, 2005, p. 126]