SEMEM

Semema

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Monem

 

Semen. Mit unterschiedlicher Akzentuierung verwendeter Terminus:

(1)  In der Strukturellen Semantik Bezeichnung für die semantischen Grundeinheiten des Lexikos, die durch Seme (= minimale Bedeutungskomponenten) beschrieben werden. In diesem Sinne entspricht S. der geläufigeren Bezeichnung Lexem.

(2)  In der Terminologie von L. Bloomfield (1933) entspricht Semem der lexikalischen Bedeutung eines Morphems.

(3)  In der Terminologie der Noematik von G. F. Meier (1966) bezeichnet Semem die „Lesart“ (Bedeutung), die durch Noeme (= Bedeutungskomponenten) beschrieben wird.“ [Bußmann, H., S. 678]

„Nach E. Zierer die Inhaltsseite (Gesamtheit aller Seme) des Lexems (das nur zur Ausdrucksebene gehört.“ [Heupel, C., S. 210] 

„L. Bloomfield definiert: The meaning of a morpheme is a sememe.“ [Welte, W., Bd. 2, S. 574]

«Semema

“Un morfema puede ser descrito fonéticamente, puesto que está compuesto de uno o más fonemas; pero su significado no puede ser analizado dentro de los límites de nuestra ciencia. Por ejemplo, el morfema pin tiene parecido fonético con otros morfemas como pig, pen, tin, ten, y, sobre la base de estos parecidos, puede ser analizado y descrito en términos de tres fonemas; pero, puesto que estas semejanzas no corresponden con semejanzas de significado, no podemos atribuir ninguna significación a los fonemas, y no podemos, en el ámbito de nuestra ciencia, analizar la significación del morfema. La significación de un morfema es un semema. El lingüista señala que cada semema es una constante y definida unidad de sentido, distinta de los restantes sentidos, incluyendo los restantes sememas en la lengua, pero no puede ir más lejos. Nada hay en la estructura de morfemas como wolf, fox y dog que nos informa sobre la relación de sus significados. Es esta una cuestión que compete al zoólogo. La definición zoológica de estos significados sea bien venida a nosotros como una ayuda práctica; pero no puede ser confirmada ni rechazada desde los supuestos de nuestra ciencia” (Bloomfield).»

[Lázaro Carreter, F.: Diccionario de términos filológicos. Madrid: Gredos, 1968, p. 362]

„Del mismo modo que un fonema posee unos rasgos que lo diferencian de otro, una palabra también tiene unos rasgos semánticos o de significado que la caracterizan y diferencian: Estos rasgos se llaman semas. 

Veamos un ejemplo: Sabemos que existen unos objetos que sirven para sentarse y que llamamos sillas. Existen muchas sillas, y diversos tipos de sillas. Tomemos cada uno de los objetos designados por la lexía silla y hagamos la lista de las características que encontramos en ellas. Hay características constantes: respaldo, sobre pie, para sentarse, para una persona; otras fluctuantes: terciopelo, de madera. La característica „sobre pie“ puede ser „con 4 patas“ o con tres o con una. Lo constante es la noción de pata, que está „sobre pie“. Estas características constantes son los semas, es decir, los rasgos distintivos semánticos de los lexemas. El conjunto de todos estos semas constituye el semema.

La lexía silla (forma) tiene un semema (sustancia semántica) cuyos elementos o semas son: con respaldo, sobre pie, para una persona, para sentarse.

El sema pertenece siempre al semema. Es decir: el sema es un elemento del conjunto semema. [...] Hay unos semas que se mantienen siempre que entrar en el conjunto de todos los sememas puestos en relación. Ese subconjunto común a todos los sememas es el que recibe el nombre de archisemema.

Pero el archisemema es el término utilizado para designar el contenido, la sustancia semántica; la voz que le corresponde en el plano de la expresión, de la forma, es la de archilexema.

En la serie silla, sillón, banqueta, sofá, posón, todos los sememas coinciden en dos semas iniciales: s1 (= para sentarse) y s2 (= sobre pie), los cuales constituyen un archisemema, que se expresa por el archilexema asiento.

Es decir, que el archisemema es un subconjunto de un conjunto de sememas.

Este ejemplo muestra cómo se debe tratar de modo exhaustivo un pequeño sistema semántico y cómo se debe elaborar un „campo semántico“. El método es aplicable en semántica diacrónica y sincrónica; en diacronía, se establecerá el campo o los campos en un momento determinado de la historia de la lengua, y en el siguiente; así se podrá ver la estabilidad o el cambio del campo de dos momentos sucesivos.“ 

[Quilis, A. /  Esgueva, M. / Gutiérrez, M.-L. / Ruiz-Va, Pilar: Lengua española. Madrid: Centro de Estudios Ramón Areces, 1991. p. 448 ss.]