SEMANTEM

Semantema

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Lexem / Sem

 

Semantem = Bedeutungselement.

Semantem:

(1)  Von A. Noreen vorgeschlagener, mit unterschiedlicher Akzentuierung verwendeter Terminus der strukturellen Semantik. Allgemein synonyme Verwendung mit Lexem im Sinne von „semantischer Grundeinheit“ des Lexikons.

(2)  In der Terminologie von H. Glinz Grundbegriff der semantischen Satzanalyse: S. sind „verallgemeinerte verbale Wortketten“ (also Einzelelemente ebenso wie Satzinhalte), die in der (der formalen Morphosphäre zugrundeliegenden) Nomosphäre beschrieben werden.“ [Bußmann, H., S. 672]

Semantema:

a) Usado por algún autor como lexema, para indicar un morfema que posee significado lexical; la denominación, sin embargo, es discutible (y el mismo Martinet que la ha usado en un principio la ha abandonado más tarde) porque parece implicar que sólo el morfema léxico es el portador de significado o que, en todo caso, existe una diferencia cualitativa entre los morfemas léxicos y los morfológicos.

b) Para Pottier, el conjunto de los semas específicos. ® clasema, semema, virtuema.“ [Cardona, G. R., p. 251]

«Semantema [alemán: Bedeutungselement]

Elemento de la palabra portador de significado. Así, cant en cantar, cantable, cante, etc. Martín S. Ruipérez lo ha definido con toda precisión como “unidad que es término de una oposición significativa de vocabulario... Esta denominación [semantema] hace referencia al plano del significado: en lat., lego legis legem se habla de un semantema leg, entendiendo por tal la forma fónica y su significado”. Boris, Cantineau y otros lingüistas prefieren el término lexema

[Lázaro Carreter, F.: Diccionario de términos filológicos. Madrid: Gredos, 1968, p. 361]

„Diferenciamos la unidad lexicológica o lexema frente a la unidad semántica o semema, y nos referimos a las relaciones lingüísticas entre ambas unidades en diferente enfoche, las cuales, interrelacionadas y trabadas a otro nivel, conformarán el semantema o unidad de significación. Dicho con un ejemplo, la forma sonata, que encontramos con caracteres de negrita en el diccionario y la localizamos alfabéticamente en la letra S, es el lexema, forma que estudia la lexicología. Su definición completa, ‘composición de música instrumental de trozos de vario carácter y movimiento’, que el mismo diccionario nos da a continuación, es el semema que se estudia en el funcionamiento semántico. Y la ficha completa del término, o sea, su forma lexicológica o lexema y la función semántica o semema, en conjunto unido e interrelacionado, constituye el semantema.

En resumen gráfico:

Obsérvese que un lexema puede servir de apoyo lexicológico a varios sememas al mismo tiempo: son las varias acepciones que da el diccionario. Esto implica que habrá tantos semantemas como sememas, pero existirá una economía de memorización léxica al servir un solo lexema para varios semantemas. ¿Ofrece el semantema una existencia individual desde el punto de vista de significación? S. Ullmann nos dice que hay casos en que el término subsiste enteramente por sí mismo; pero nos preguntamos, ¿cuáles son esos casos? Luego nos añade que la autonomía de la palabra está restringida. Continuamos en la vacilación conceptual. Por su parte, A. Rosetti afirma que la palabra no existe más que por el contexto y no es nada por sí misma. Conviene sistematizar más coherentemente. Para ello, puede ser oportuna la distinción que hace G. Guillaume entre significado en potencia y significado en efecto. En esta línea diremos que un semantema ofrece a nivel de lengua uno o varios significados en potencia: basta abrir el diccionario de nuestra lengua española para comprobarlo de manera patente. Ahora bien, a nivel de discurso un semantema ofrece un único significado de efecto, que nosotros denominaremos sentido.

En esquema:

lo cual equivale a señalar que un lexema, por razones de economía lingüística ya que es preciso memorizarlo, generalmente puede emplearse para varios sememas. La concretización de cuál  de ellos es pertinente se realizará a nivel de discurso, donde tenemos el semantema, con un único semema unido al lexema, rodeado de la interlocución de un hablante y un oyente, expresado en una situación dada e inmerso en una construcción discursiva sintagmáticamente relacionada, es decir:

Por tanto, el significado que la lengua ofrece funcionará en oposición paradigmática y, con la ayuda de la situación, un contexto y una interlocución, quedará traducida en un sentido a nivel de discurso. La situación es un entorno locativo situacional que participa, para centrar la significación, de tal manera que adquiera un único sentido. Así, por ejemplo, si recibo un telegrama que dice: llego lunes rápido seis tarde, interpreto estos semantemas en un sentido propio gracias a esa situación señalada, es decir, el telegrama. Una comunicación como deshielo entre el este y el oeste dará distinto sentido si se sitúa en la primera página del periódico o en un anuncio publicitario de vodka y tónica «on the rocks». El contexto, como el mismo término indica, brota de lo que acompaña al semantema en su combinatoria linear discursiva y lo individualiza y precisa. La interlocución se refiere a los elementos hablante y oyente, a su mutua relación como personas. Según sea esta interlocución, se eliminarán posibles significaciones en lengua o se matizarán por la entonación del hablante.“

[Lamiquiz, Vidal: Lengua española. Método y estructuras lingüísticas. Barcelona: Ariel, ²1989, pp. 203-205]