SCHELMEN ROMAN

Novela picaresca

(Recop.) Justo Fernández López

 

La novela picaresca

La novela picaresca fue una novedad literaria del siglo XVI y presentó una nueva visión de las sociedades estamentales occidentales (Souiller 1980s.). Es de origen español aunque más tarde se estableció también en otros países europeos, como por ejemplo Francia, Inglaterra y Alemania.

Las novelas idealistas generaron «antinovelas» en España que mostraban lo bruto y lo sórdido de la realidad social. Tal realismo surgió en España, de donde el género sacaba la sustancia moral, social y religiosa. «El hecho de que sea precisamente en España donde se den las condiciones, significa, pues, que las influencias predominantes, más que económicas, fueron ante todo, culturales y sociales». En la España del s. XVI sólo hay dos clases, la de los nobles y la de los campesinos. Durante el siglo XVII comienza la vulgarización de la hidalguía: «don Quijote o el hidalgo pobre que se hace servir por el Lazarillo son ilustraciones de este fenómeno en la literatura española» (19) El pícaro como tal en cierta forma es «el anticaballero errante en el marco de una epopeya de hambre en un mundo crapuloso, donde sólo se sobrevive gracias a la estafa; los vagabundeos de un Pablo o de un Guzmán constituyen el contrapunto irónico de los valientes caballeros» (32). El Lazarillo de Tormes es el comienzo de una crítica de la honra, «que culminará con la novela de Mateo Alemán» (44). «Así, el Lazarillo y el Guzmán, verdaderas novelas fundadoras, permitieron el surgimiento de un género, la novela picaresca, proporcionando el personaje, la trama, el estilo y el problema» (64). El género tuvo gran éxito en el siglo XVII, aunque casi desapareció a mediados de la segunda mitad del siglo XVIII. Sin embargo, se produjo posteriormente un resurgir de la novela picaresca, transformándose y en algunos casos evolucionando hacia «un estudio de costumbres (...); en otros, hacia la novela de aventuras (...)» (81).”

[Hesse, Christiane: “Spanisch: Textsorten”. In: Holtus, Gunter (ed.); Metzeltin, Michael (ed.); Schmitt, Christian (ed.). Lexikon der Romanistischen Linguistik (LRL), VI, 1, Tübingen : Niemeyer, 1992, p. 217-218]