ROMANI

(Recop.) Justo Fernández López 

 

Siehe / Ver:

CALÓ

GERMANÍA

Romani:

Sammelbegriff für die eng verwandten Sprachen der Zigeuner, die genetisch zu den Indischen Sprachen zählen, aber seit der um 1000 n. Ch. einsetzenden Wanderbewegung ihrer Sprecher unter starken Einfluss verschiedener anderer Sprachen gerieten.“ [Bußmann, H., S. 651]

Los gitanos, Rhom o Rom como se llaman a sí mismos, son un pueblo de origen indoeuropeo provenientes del Norte de la India. Su lengua, el rhomanés, es un dialecto de tipo neo-indio al igual que el hindi, el gujarati, el mahrata, etc., todos estos emparentados con la lengua de los textos sagrados de la India, el sánscrito.

Fue por casualidad que un estudioso húngaro, Stefan Valyi, descubrió en el siglo XVIII el origen de esta lengua, haciendo un estudio comparativo entre el vocabulario de la lengua de ciertos estudiantes del Sur de la India que se encontraban en Europa con el de sus vecinos gitanos, dado que para él ambas poseían los mismos sonidos y entonación. Luego, estudios similares como los de Grellmann, Sampson y otros, demostraron sin lugar a dudas la procedencia de la misma. A continuación cito una lista de palabras en rhomanés, hindi y sánscrito.

        

Rhomanés

Hindi

Sánscrito

Español

amé

ame

(gujarati) asme

nosotros

desh

das

daça

diez

duy

do

dve

dos

ek

ek

eka

uno

kaló

kala

kala

negro

kan

kan

karna

oreja

ker-

kar

kar

hacer

kham

gham

gharma

sol

kin-

kin

krina

comprar

Rhomanés

Hindi

Sánscrito

Español

trin

tin

trini

tres

yag

ag

agni

fuego

yakh

akh

aksi

ojo

        

En el siglo X los gitanos abandonaron la India por causas desconocidas y comenzaron su largo peregrinar por Asia, Europa y luego el mundo. La lengua gitana en la diáspora sufrió influencias y transformaciones debido a las lenguas habladas en los países hospitantes; esto causó la división dialectal de la misma. Sin embargo, esta fragmentación no llegó a crear diferencias tan importantes entre los dialectos principales que poco cambiaron, en cambio otros sufrieron una invasión tal de otras lenguas que los llevó a convertirse en jergas dentro de las lenguas mayoritarias o a ser eliminados por éstas, como es el caso del llamado caló de los gitanos de España.

Por dicha razón muchos grupos o familias de gitanos de todo el mundo tienen como lengua el español (gitanos de Francia, Estados Unidos, etc.), el húngaro (en Francia, Italia, Estados Unidos, etc.), el rumano (en toda Europa, América o Australia), o el inglés (Australia, Inglaterra, etc.). Esto se puede comparar con lo vivido en el plano lingüístico por las comunidades judías esparcidas por los distintos países del mundo, aunque, dentro del gran conglomerado gitano de Occidente, formado por más de diez millones de individuos, los grupos que perdieron la lengua son una minoría.

Este trabajo no pretende informar sobre las diferencias entre los distintos dialectos de la lengua gitana o rhomaní (la desinencia final -í indica femenino), sino tomar como ejemplo la lengua de los gitanos kalderásh o caldereros, la más extendida entre estos grupos en Occidente y que sirve de medio de comunicación internacionalmente, en las reuniones de las Asociaciones Gitanas, en conferencias, encuentros, etc. El rhomanés también se enseña en estos centros de estudio, entre otros: Charles University de Praga, Universidad La Sapienza de Roma y en Universidad René Descartes de París, por ser la única lengua de origen hindú que se habla fuera de la India.

De todos modos, hablar de la lengua gitana no es tarea fácil. Sus declinaciones, plurales, desinencias, conjugaciones verbales, etc., necesitarían un libro para ser explicados, y este espacio es reducido para ello. Asimismo, se debería hacer hincapié en la diversidad del pueblo gitano, pero para esto también tendríamos que escribir otro volumen.

Aquí nos referiremos a la lengua de los gitanos caldereros, como a la lengua o el idioma gitano, por ser ésta con algunas modificaciones la que los representa, y la continuación a través de los siglos, como lo es el español del latín, del lenguaje con el cual se expresaba este grupo al salir de la India.

No se puede calcular el vocabulario de origen hindú, y éste está representado además en la gramática, conjugaciones verbales, plurales, declinaciones, desinencias, etc. de la lengua gitana actual. Términos como dad (‘padre’), dey (‘madre’), shavorhó (‘niño’), law (‘agarrar’), xaw (‘comer’), piáw (‘beber’), etc.  tienen ese origen, pero el rhomanés también fue tomando palabras de diversas lenguas en su largo camino de la India a Europa. Ejemplos: gras (‘caballo’, del armenio), drom (‘camino’, del griego), vurdón (‘carromato’, del oseta), etc. En este sentido, se comportó igual que el inglés, y como éste conservó su origen e identificación con la lengua madre.  También en el último siglo se incorporaron muchísimos términos de las lenguas europeas que reflejaban el avance de la ciencia, como aropláno/ero-pláno (‘avión’, del ruso), matóra (‘automóvil’, del ruso), dóxtoro/dóftoro (‘doctor’), ljáko (‘medicamento’, de origen eslavo), etc.

En los últimos 20 ó 30 años, la lengua rhomaní fue invadida por gran cantidad de vocablos españoles, ingleses, franceses y de otras lenguas europeas en contacto, debido a que las familias gitanas kalderash se establecieron en toda América, Europa y Australia. Esta influencia obedeció al hecho de que muchas familias emigraron de Europa a América, originariamente de los países del Este.  Luego de 50 ó 60 años aproximadamente, sus descendientes se reencontraron, y su lengua, como medio de conservación de la cultura, inevitablemente se había visto modificada, aunque no en gran medida, por la presión idiomática de los hablantes de los países donde habían vivido estas familias, no en el vocabulario diario o doméstico, sino mayormente en los términos que servían para relacionarse con el mundo no-gitano.

De esta forma, se desplazaban los propios y se incorporaban otros. La influencia lingüística de este siglo fue enorme. Miembros de la misma familia dispersa por el mundo adoptaban distintos vocablos por necesidad o por descuido, así un primo de Estocolmo llamaba al automóvil bílo, otro en Estados Unidos mobíli y otro en la Argentina kóche, etc. Los medios de comunicación, los diarios, los distintos institutos educativos del entorno no-gitano creaban las diferencias, lógicamente.

Este mismo proceso se vivió entre los judíos ashkenazis que hablaban el ídish. Existían y existen infinidad de variantes de esta lengua dentro de una misma familia con parientes en Nueva York, Buenos Aires o Río. Pero en lugar de debilitarse las lenguas de comunidades bilingües que tienen conciencia de sus orígenes, generalmente, se enriquecen con sinónimos de una misma palabra, se embellecen, y si conservan el 90 ó 95% del vocabulario original, algo que siempre sucede debido a la cohesión del grupo (como en el caso de los hispanos de los Estados Unidos y el spanglish), los préstamos no producen falta de comprensión entre los hablantes de una u otra modalidad regional.

En la lengua gitana los préstamos lingüísticos fueron viajando como los gitanos, de comunidad en comunidad, de ciudad en ciudad y de país en país. Así se hicieron internacionales y penetraron en los dialectos gitanos afines. Esto se hizo a través de casetes, de escritos, comunicaciones telefónicas, libros etc. A pesar de la dispersión, las nuevas generaciones reforzaban la lengua y la enriquecían como lo habían hecho sus antepasados desde que salieron de la India. Por esto no es raro al hablar con un gitano de Nueva York que no habla español oír términos como: porfavór! (‘por favor’), komensíl (‘comienza’), kortína (‘cortina’), etc., aprendidos de sus parientes de Sudamérica o España, y en la Argentina cruzarse con términos como: prichitóri (‘predicador’, del inglés to preach), báibol (‘biblia’, del inglés), etc.. En fin, junto a los vocablos originales se pueden oír palabras francesas, suecas, alemanas o inglesas en la Argentina, y lo mismo en los Estados Unidos, Francia, Suecia o Italia, etc. […]

Detallar el rhomanés en su totalidad llevaría meses y mucho espacio. Espero que el lector se sienta satisfecho con la información contenida en esta nota. Como idea final me gustaría hacer hincapié en que las lenguas de muchos grupos minoritarios que se encuentran por el mundo son el vehículo que disponen para sobrevivir como pueblos y mantener sus raíces, que como en el caso de los gitanos los ha mantenido unidos por casi mil años desde su partida de la India.”

[Jorge Martín Fernández Bernal: „¿Qué lengua hablan los gitanos“, en: IDIOMANÍA – 14 de octubre de 1997