RHETORISCHE FIGUREN

Figuras retóricas

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.: Tropus / Klimax / Rhetorik

 

„ ..., und nichts wird konventioneller geregelt als durch eine rhetorische Figur.“

[Eco, Umberto: Die Suche nach der vollkommenen Sprache. München: C. H. Beck, 1995, S. 181]

Rhetorische Figuren nach dem Rhetorik figuren glossary von Ross Scaife siehe unter:

http://www.rhetorik.ch/Figuren/Figuren.html

„Vom Tropus als einer paradigmatischen, auf Austausch beruhenden Variation unterscheidet die antike Rhetoriktheorie die Rhetorische Figur, die auf syntagmatischer Variation beruht.“

[Bußmann, H., S. 809]

Die wichtigsten Tropen sind Metonymie, Synekdoche, Metapher, Euphemismus, Hyperbel, Ironie, Litotes. Sie enthalten <uneigentliche> Bedeutungen.“

[Heupel, C., S. 250]

Rhetorische Figuren: Sammelbegriff der Rhetorik für alle Arten geplanter syntagmatischer Abweichungen von der normalen Abfolge sprachlicher Elemente. Die Variation kann alle Einheiten des Sprachsystems betreffen und zustande kommen durch

(a)

Wiederholung

Alliteration, Polyptoton, Parallelismus, Paronomasie

(b)

Erweiterung

Parenthese, Pleonasmus

(c)

Kürzung

Apokope, Ellipse, Zeugma

(d)

Umstellung / Permutation

Palindrom, Anastrophe, Hyperbaton

(e)

Ersetzung / Substitution

Tropus

(f) 

„Appel“-Figuren   

Rhetorische Frage, Concessio, Prolepsis.“

 

[Bußmann, H, S. 650]                                                       

Rhetorische Figuren [lat. rhetoricus = die Rede betreffend, figura = Gestalt, Wendung]

Auch: Sprachl. Schemata: Stilfiguren zur Verdeutlichung, Veranschaulichung, Verlebendigung oder Ausschmückung einer sprachl. Aussage durch syntakt. Besonderheiten – ohne wesenhafte Änderung des gemeinten, eigentl. Wortlauts – im Gegensatz zu den bildhaften, uneigentlichen metaphorischen Tropen (die allerdings manchmal ebenfalls als rhetorische Figuren bezeichnet werden).

Rhetorische Figuren bilden sich in der Sprache spontan, v.a. bei emotional gesteigertem Sprechen und begegnen auch in der Alltagssprache; sie werden seit der Antike bewusst zur kunstmäß. Ausgestaltung der Sprache in der Dichtung, in der polit. Rede, der Gerichts- und Festrede, seit dem MA. auch in der Predigt, v. a. zur Beeinflussung und Überredung eines Publikums eingesetzt. Sie bieten vorgeprägte Schemata für einen gehobenen Sprachduktus und eine differenzierte Gedankenführung.

Die rhetorischen Figuren wurden in der antiken Rhetorik ausgebaut (Gorgianischen Figuren), klassifiziert und systematisiert, wobei sich durch unterschiedliche Auffassungen einzelner Formen öfters auch Überschneidungen in der Kategorisierung ergaben; sie werden auch heute noch weitgehend mit den Bez. der lat., seltener der griech. Rhetorik benannt. Unterschieden werden Wortfiguren (figurae elocutionis) und Gedanken-(Sinn-)figuren (figurae sententiae); im weiteren Sinne werden zu den rhetorischen Figuren auch grammatische Figuren und Klangfiguren gezählt.

§   Als Wortfiguren werden bezeichnet die wiederholte oder variierte Setzung von Wörtern oder Wortfolgen:

1.     die Wiederholung eines Wortes oder einer Wortfolge

a)     in gleicher oder verwandter Bedeutung unmittelbar hintereinander (z.B. Geminatio, Epanodos), mit Abstand (z.B. Anapher, Epipher, Symploke, Epanalepsis),

b)     in abgewandelter Form (z.B. Polyptoton, Figura etymologica, Paranomasie),

2.     als Häufung von Wörtern desselben Sinnbezirkes (z.B. Accumulatio, Epiphrasis, Klimax, auch: Pleonasmus, Tautologie).

§    Als Sinnfiguren ordnen den Gedankengang, die innere Organisation einer Aussage mit dem Ziel der semant. Erweiterung oder Verdeutlichung (z.B. Vergleich, Parenthese, Antithese, Hysteron proteron, Chiasmus, Apostrophe, Interiectio, Exclamatio, Dubitatio).

§     als grammatische Figuren gelten

1.    die Änderung des üblichen Wortlautes (z.B. Aphärese, Apokope, Elision, Epenthese),

2.     die Abweichung von grammatisch korrektem Sprachgebrauch (z.B. Aposiopese, Ellipse, Enallage, Tmesis, Hendiadyoin, Zeugma),

3.      die Abweichung von der üblichen Wortstellung (z.B. Hyperbaton, Inversion).

§     Klangfiguren prägen die akustische Gestalt eines Satzes; sie entstehen auch spontan, z.T. durch Parallelismus, bes. beim Isokolon; sie dienen bei bewußter Verwendung der klangl. Gliederung einer Periode, z.B. Homoioteleuton, Homoioptoton, Homoiarkton, Reim, Alliteration, Onomatopoeie, Klausel, Cursus.“ [Metzler Literaturlexikon, S. 390-391]

Figura:

(a)  En la retórica clásica, una determinada construcción lingüística destinada a la artificiosidad de la expresión y que establecía un alejamiento consciente del nivel normal de la expresión neutra; así, decir „Tengo hambre“ puede ser opción neutra, mientras que „¡Me muero de hambre!“ o „Lo que es seguro es que no me siento saciado“ son opciones marcadas. En retórica antigua, la primera sería una hipérbole, la segunda una lítote. El catálogo de las figuras establecidas por los tratadistas es amplísimo: aquí recogemos aliteración, antanaclasis, antítesis, quiasmo, comparación, elipsis, gradación, inversión, hipérbole, ironía, lítote, metáfora, metonimia, oxímeron, paronomasia, omisión, repetición, silepsis, sinécdoque y zeugma.

(b)  Hjelmslev llama ff. a los elementos que no son aún signos lingüísticos pero que pueden entrar en un sistema de signos como partes constituyentes de éstos. Estas ff. o no signos presentan un número restringido por razones de economía, ya que puede ser posible aprender a usarlas sin un excesivo esfuerzo; pero su combinación puede dar lugar a un número ilimitado de signos: „una lengua está, por lo tanto, organizada de manera que, gracias a un pequeño grupo de ff. y a disposiciones cada vez más innovadoras de éstas, se puede crear un enorme número de signos. Si la lengua no estuviese organizada, sería un instrumento inutilizable“ (Hjelmslev 1968: 51).“ [Cardona, G. R., p. 112-113]

Tropología – Los tropos

Metonimia

 

La causa por el efecto.

Baco (por el vino). Vive de su pluma.

El efecto por la causa.

Las canas son dignas de respeto (la vejez)

El instrumento por la causa activa.

Es el primer violín.

El signo por la cosa significada.

El laurel (por la gloria).

Lo físico por lo moral.

Perdió el seso.

El lugar por la cosa que de él procede.

Una botella de jerez.

 

Sinécdoque

 

La parte por el todo, o viceversa.

Mil almas (por mil personas).

La materia por la obra.

Desenvainó el acero (por la espada).

El singular por el plural, o viceversa.

El español es sobrio (por los españoles).

El individuo por la especie, o viceversa.

Lanzose el fiero bruto (por el caballo).

Lo abstracto por lo concreto.

La nobleza (por los nobles).

El nombre apelativo por el propio, o viceversa

[ver: Deonomastik]

El Manco de Lepanto (por Cervantes)

El continente por el contenido.

Aplaudió todo el teatro (por los espectadores)

 

Metáfora

 

Lo animado por lo animado.

Este joven es una ardilla.

Lo animado por lo inanimado.

La escena le petrificó.

Lo inanimado por lo inanimado.

Una fuente de ingresos.

Lo inanimado por lo animado.

Sembrar odios.

 

Figuras de estilo

Figuras descriptivas

 

Topografía

Descripción de un lugar.

Cronografía

Descripción de una época.

Prosopografía

Descripción física de una persona.

Etopeya

Descripción moral o del espíritu de una persona.

Retrato

Descripción de las cualidades físicas y morales.

 

Figuras lógicas

 

Hipótesis:

Suposición previa.

Supongamos que él se encontraba en ...

Antítesis:

Contraposición entre dos o más conceptos u opiniones.

Yo velo cuando tú duermes; yo lloro cuanto tú cantas.

Paradoja:

Atribuye a un mismo objeto condiciones en apariencia contradictorias (opinión encontrada).

Mira al avara en sus riquezas pobre.

El silencio elocuente.

La difícil sencillez.

Perífrasis:

Circunlocución o rodeo para designar una cosa.

No es el que inventó la pólvora.

Símil:

Comparación que da eficacia y fuerza a las ideas.

Cual ígneo meteoro, atroz tormenta, era tu saña.

Sentencia:

Frase que encierra en pocas palabras un gran pensamiento

Hoy hay perfección donde no hay elección. Dos ventajas incluye el poder elegir, y elegir bien. (Gracián)

Proverbio:

Sentencia popular.

Año de nieves, año de bienes.

Epifonema:

Sentencia ponderativa que se hace después de probada una cosa.

... será escarmiento de la vida humana.

¡Tanto se aprende en término de un día! (Calderón)

Gradación:

Presenta ideas en progresión ascendente o descendente

Vine, vi, vencí.

 

Figuras patéticas

 

Esclamación:

Expresión espontánea de un afecto interior.

¡Lo amaba! ¡Lo amaba!

¡No fue solo milagro del genio!

Interrogación:

Pregunta para expresar con más energía un afecto vehemente.

¿Qué es la vida –Un frenesí.

¿Qué es la vida? –Una ilusión. (Calderón)

Imprecación:

Ruego vehemente.

Dame, Señor, la firme voluntad, compañera y sostén de la virtud.

Apóstrofe:

Cuando nos dirigimos a seres inanimados como si fueran personas.

Para y óyese, ¡oh Sol!; yo te saludo. (Espronceda)

 

Figuras intencionales

 

Alegoría:

Comparación tácita para simbolizar un objeto abstracto.

Pobre barquilla mía

entre peñascos rota;

sin velas, desvelada,

y entre las olas, sola. (Lope de Vega)

Prosopopeya:

Da vida y habla a seres inanimados y a veces imaginarios.

El río sacó fuera el pecho, y le habló de esta manera.

Preterición:

Finge pasar por alto lo que se está declarando.

No diré nada del cargo de conciencia que nos hacen, ni de la nota de ingratitud de que nos acusan.

Ironía:

Dice en tono de burla lo contrario de lo que expresan las palabras.

¡Buen sujeto es el vecino!

Hipérbole:

Exagera las cosas, agrandándolas o empequeñeciéndolas.

Érase un hombre a una nariz pegado ... (Quevedo)

[Alonso, Martín: Redacción, análisis y ortografía. Madrid: Aguilar, 1969, p. 188 sigs.]

Texto de Menéndez Pelayo

¡Dichosa edad aquella, de prestigios y maravillas, edad de juventud y de robusta vida! España era o se creía el pueblo de Dios, y cada español, cual otro Josué, sentía en sí fe y aliento bastante para derrocar los muros al son de las trompetas o para atajar al sol en su carrera. Nada parecía ni resultaba imposible; la fe de aquellos hombres, que parecían guarnecidos de triple lámina de cobre, era la fe que mueve de su lugar las montañas. Por eso, en los arcanos de Dios les estaba guardado el hacer sonar la palabra de Cristo en las más bárbaras gentilidades: el hundir en el golfo de Corinto las soberbias naves del tirano de Grecia, y salvar, por ministerio del joven de Austria, a la Europa occidental del segundo y postrer amago de aislamiento; el romper las huestes luteranas en las marismas bátavas, con la espada en la boca y el agua a la cintura, y el entregar a la Iglesia romana cien pueblos por cada uno que le arrebataba la herejía.

España, evangelizadora de la mitad del orbe; España, martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma, cuna de San Ignacio ... esa es nuestra grandeza y nuestra unidad; no tenemos otra. El día en que acabe de perderse, España volverá al cantonalismo de los Arevacos y de los Vectones, o de los reyes de taifas.”

[Menéndez Pelayo, Marcelino: Historia de los heterodoxos españoles, t. III, 1a ed., Epílogo]