QUEÍSMO

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Dequeísmo

 

Queísmo

Se llama ‘queísmo’ al fenómeno consistente en la supresión indebida de la preposición de cuando precede al que introductor de una oración sustantiva. Los siguientes ejemplos, que tomamos de Gómez Torrego (1993: 317), constituyen enunciados anómalos porque contienen ‘queísmos’: «*Me alegro que hayas aprobado», «*No se dio cuenta que lo perseguían», «*El profesor se enteró que yo no había ido a clase». En todos los casos se ha omitido la preposición de ante la oración sustantiva, cuando lo correcto hubiera sido incluirla: «Me alegro de que hayas aprobado», «No se dio cuenta de que lo perseguían», «El profesor se enteró de que yo no había ido a clase».”

[Alcaraz Varó, Enrique / Martínez Linares, María Antonia: Diccionario de lingüística moderna. Barcelona: Editorial Ariel, 1997, p. 477]

"queísmo. Consiste en la supresión indebida de una preposición (generalmente de) delante de la conjunción que, cuando la preposición viene exigida por alguna palabra del enunciado.

1. No debe suprimirse la preposición en los casos siguientes:

a) Con verbos pronominales que se construyen con un complemento de régimen: acordarse [de algo], alegrarse [de algo], arrepentirse [de algo], fijarse [en algo], olvidarse [de algo], preocuparse [de o por algo], etc.: Me alegro de que hayáis venido (no: *Me alegro que hayáis venido); Me olvidé de que tenía que llamarte (no: *Me olvidé que tenía que llamarte); Te preocupaste de o por que no pasáramos calamidades (no: *Te preocupaste que no pasáramos calamidades); Se acordaba de que en esa casa había vivido un amigo suyo (no: *Se acordaba que en esa casa había vivido un amigo suyo); Me fijé en que tenía manchas en la cara (no: *Me fijé que tenía manchas en la cara); No me acordé de que era tu cumpleaños (no: *No me acordé que era tu cumpleaños). Algunos de estos verbos, cuando se usan en forma no pronominal, se construyen sin preposición, pues, en ese caso, la oración subordinada ejerce de sujeto o de complemento directo: Me alegró que vinieras (no: *Me alegró de que vinieras); Le preocupa que se retrasen (no: * Le preocupa de que se retrasen); Olvidé que tenía que ir al dentista (no: *Olvidé de que tenía que ir al dentista). (Los pronombres me, le, etc. que aparecen en estas últimas oraciones no son meros pronombres asociados al verbo, como ocurre en el caso de los verbos pronominales, sino que ejercen la función de complemento indirecto).

b) Con verbos no pronominales que se construyen con un complemento de régimen: convencer [de algo], insistir [en algo], tratar [de algo] (en el sentido de ‘procurar[lo], intentar[lo]’), etc.: Lo convencí de que escribiera el artículo (no: *Lo convencí que escribiera el artículo); Insistió en que nos quedáramos a cenar (no: *Insistió que nos quedáramos a cenar); Trato de que estéis a gusto (no: *Trato que estéis a gusto).

c) Con sustantivos que llevan complementos preposicionales: Iré con la condición de que vayáis a recogerme (no: *Iré con la condición que vayáis a recogerme); Tengo ganas de que llueva (no: *Tengo ganas que llueva); Ardo en deseos de que vengas a verme (no: *Ardo en deseos que vengas a verme); El hecho de que grites no te da la razón (no: *El hecho que grites no te da la razón).

d) Con adjetivos que llevan complementos preposicionales: Estamos seguros de que acertaremos (no: *Estamos seguros que acertaremos); Estoy convencido de que llegarás lejos (no: *Estoy convencido que llegarás lejos).

e) En las locuciones a pesar de que (no: *a pesar que), a fin de que (no: *a fin que), a condición de que (no: *a condición que).

f) En la construcción hasta el punto de que (no: *hasta el punto que).

g) En las locuciones verbales no caber duda [de algo], no haber duda [de algo], caer en la cuenta [de algo], darse cuenta [de algo]: No cabe duda de que es un gran escritor (no: *No cabe duda que es un gran escritor); No hay duda de que es un gran escritor (no: *No hay duda que es un gran escritor); Pronto cayó en la cuenta de que estaba solo (no: *Pronto cayó en la cuenta que estaba solo); Nos dimos cuenta de que era tarde (no: *Nos dimos cuenta que era tarde). No deben confundirse las locuciones caer en la cuenta, darse cuenta, que exigen de, con tener en cuenta, que no exige la preposición: No tiene en cuenta que nos esforzamos (no: *No tiene en cuenta de que nos esforzamos).

2. Los verbos dudar, informar, advertir, avisar y cuidar presentan dos regímenes en español, esto es, pueden construirse con complemento directo (sin preposición) o con complemento de régimen (con preposición): advertir [algo a alguien] y advertir [de algo a alguien]; avisar [algo a alguien] y avisar [de algo a alguien]; cuidar [algo] y cuidar [de algo]; dudar [algo] y dudar [de algo]; informar [algo] (en América) e informar [de algo] (en España). Por lo tanto, con estos verbos, la presencia de la preposición de delante de la conjunción subordinante que no es obligatoria advertir, avisar, cuidar, dudar, informar).

3. Un procedimiento que puede servir en muchos de estos casos para determinar si debe emplearse la secuencia de «preposición + que», o simplemente que, consiste en transformar el enunciado dudoso en interrogativo. Si la pregunta debe ir encabezada por la preposición, esta ha de mantenerse en la modalidad enunciativa. Si la pregunta no lleva preposición, tampoco ha de usarse esta en la modalidad enunciativa: ¿De qué se preocupa? (Se preocupa de que...); ¿Qué le preocupa? (Le preocupa que...); ¿De qué está seguro? (Está seguro de que...); ¿Qué opina? (Opina que...); ¿En qué insistió el instructor? (Insistió en que...); ¿Qué dudó o de qué dudó el testigo? (Dudó que... o dudó de que...); ¿Qué informó [Am.] o de qué informó [Esp.] el comité? (Informó que... o informó de que...).

4. Para las expresiones formadas por el verbo dar seguido de algunos sustantivos abstractos que designan un sentimiento como vergüenza, miedo, pena, rabia, etc., ® dar, 2.

5. Antes (de) que, después (de) que, con tal (de) que, ® antes, después, tal."

[Real Academia Española: Diccionario panhispánico de Dudas. Madrid: Santillana, 2005, p. 548-549]