PRAGMATISCHE FUNKTIONEN

Funciones pragmáticas / Funciones informativas

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Fokus / Apéndice / Thema / Thema - Rhema / Skopus  / Topik vs. Prädikation / Wortstellung / Markiertheit / Focuspartikeln / Spaltsatz  / Heterotópico

 

«Función pragmática:

En la gramática funcional diseñada por S. Dik se consideran ‘funciones pragmáticas’ el APÉNDICE, el FOCO, el TEMA y el TÓPICO. Son pues ‘funciones pragmáticas’ los distintos valores informativos que se asignan a los constituyentes del enunciado en el intercambio comunicativo. Así, por ejemplo, un constituyente asume la ‘función pragmática’ de “apéndice” cuando es, simplemente, un añadido que aclara o modifica una información ya introducida previamente en la predicación:

No la he entendido, la película, quiero decir.

Un elemento tendrá, por el contrario, la ‘función pragmática’ de “foco” si representa la información más destacada o relevante del enunciado:

Luis es el que se ha equivocado.

Asimismo, un constituyente desempeña la ‘función pragmática’ de “tema” cuando es un elemento extrapredicativo que establece el marco en el que resulta pertinente el resto de la información aportada en el enunciado:

En cuanto a la reforma laboral, los sindicatos mantienen sus anteriores planteamientos.»

[Alcaraz Varó, Enrique / Martínez Linares, María Antonia: Diccionario de lingüística moderna. Barcelona: Editorial Ariel, 1997, p. 260-261]

 

Tipos de funciones

«Las clases de palabras y los grupos sintácticos establecen relaciones, es decir, vínculos que permiten interpretar su aportación semántica al contenido de la oración o de otro grupo sintáctico. Las funciones dependen muy a menudo de la posición que las palabras ocupan, pero también de otras marcas o exponentes sintácticos.

Así, la oración Llegará el lunes admite más de una interpretación según sea la relación que se establezca entre la expresión el lunes (un grupo nominal) y el verbo llegará. Si el lunes designa la entidad que se dice que va a llegar, será el sujeto de llegará, mientras que si la oración informa de que cierta persona o cosa no especificada ha de llegar ese día, será un complemento circunstancial. Así pues, ‘sujeto’ y ‘complemento circunstancial’ son funciones, en el sentido de relaciones de dependencia que nos permiten interpretar la manera en que se vinculan gramaticalmente ciertos segmentos con alguna categoría de la que dependen (un verbo en este caso).

Suelen distinguirse tres clases de funciones: sintácticas, semánticas e informativas.

Las funciones sintácticas (como sujeto) se establecen a partir de marcas o índices formales, como la concordancia de número y persona, además de la posición sintáctica.

Las funciones semánticas (como agente) especifican la interpretación semántica que debe darse a determinados segmentos en función del predicado del que dependen. Así pues, un sujeto puede ser agente (Javier abrió la puerta) o puede no serlo (La losa pesaba media tonelada).

Las funciones del tercer tipo (como foco) hacen referencia a la partición informativa de la oración (es decir, a la separación entre lo que se da por conocido y lo que se presenta como nuevo). La contribución de cada fragmento del mensaje depende en buena medida del discurso previo y de su papel en la articulación del texto, pero, a diferencia de los otros dos tipos de funciones, no está determinada por el significado de las piezas léxicas.»

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Manual. Madrid: Espasa Libros, 2010, § 1.6.1a y 1.6.1b

«Las funciones sintácticas (sujeto, complemento directo...) y las semánticas (agente, paciente, instrumento...) especifican el papel gramatical que cada segmento desempeña en la oración. Las funciones informativas permiten valorar la aportación de tales segmentos al discurso, es decir, determinar si el contenido que aportan se interpreta como información nueva o se da por conocido; si forma parte o no de un conjunto de opciones; si se pone de relieve mediante algún recurso gramatical o, por el contrario, se mantiene como trasfondo del discurso. Las siguientes oraciones difieren en la manera en que se expresan tales contenidos (los paréntesis indican que el sujeto se puede omitir):

(Ella) no aceptaría nunca esas condiciones; (Ella) no aceptaría esas condiciones nunca;

Esas condiciones, (ella) no las aceptaría nunca; Ella, esas condiciones no las aceptaría nunca;

Esas condiciones nunca las aceptaría (ella); Nunca aceptaría (ella) esas condiciones;

Esas condiciones son las que (ella) no aceptaría nunca; Esas condiciones son las que nunca

aceptaría (ella); Esas condiciones no serían nunca aceptadas por ella.

De manera análoga, con las voces yo, eso, dije, lo y ayer se obtienen varias secuencias entre las que existen diferencias de significado notables:

Yo dije eso ayer; Dije eso ayer;

Eso dije yo ayer;

Eso dije ayer;

Eso, lo dije ayer;

Eso, yo lo dije ayer;

Yo, eso lo dije ayer;

Ayer dije yo eso y Ayer dije eso, entre otras.

Como se ve, estas variantes están en función de la posición sintáctica de las palabras que se mencionan, pero también de la presencia o ausencia de algunas de ellas.

Existe no poca variedad en los términos que designan las funciones informativas. Se llama tradicionalmente información conocida o temática (también tema, soporte, apoyo, apoyatura, fondo o fondo común) la que se da por consabida, tanto si ha sido presentada expresamente como si no es así, y expresa aquello sobre lo que versa el enunciado. Se suele denominar, en cambio, información nueva o remática (también rema, aporte, figura o comentario) la que se proporciona como relevante en alguna situación discursiva para completar la información temática. El tema constituye, por tanto, la base sobre la que se apoya la información que se presenta como nueva. Así, los enunciados En 1945 terminó la Segunda Guerra Mundial y La Segunda Guerra Mundial terminó en 1945 contienen las mismas palabras y hablan de lo mismo, pero no aportan idéntica información: en el primero se afirma algo acerca de un año; en el segundo, en cambio, se dice algo sobre una guerra. El orden de palabras indica que en 1945 aporta información temática en el primer enunciado, pero remática en el segundo. De forma parecida, las oraciones activas y las pasivas presentan informaciones similares, pero enfocadas desde diferentes puntos de vista: mientras que la oración activa Los diputados aprobaron la ley de la reforma sanitaria dice algo acerca de ciertas personas, la variante pasiva La ley de la reforma sanitaria fue aprobada por los diputados habla acerca de una ley.»

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Manual. Madrid: Espasa Libros, 2010, § 40.1.1a-b]