PRÄPOSITION

Preposición

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Präpositionalobjekt / Präpositionalphrase / Gliedsatz

 

Präposition [lat. praeponere ‘voranstellen’.- Auch: Fallfügteil, Verhältniswort].

Aus ursprünglichen Ortsadverbien entstanden, nicht flektierende und nicht satzgliedfähige Wortart. Die adverbiale Herkunft zeigt sicht im Dt. noch bei durch, vgl. durch- als Präfix (mit lokaler Semantik) in den Park durchlaufen, als P. in durch den Park laufen und bei adverbialem Gebrauch in durch und durch. Ähnlich wie Adverbien und manche Konjunktionen bezeichnen P. in ihrer urspr. Bedeutung Beziehungen zwischen Elementen hinsichtlich der Grundverhältnisse der Lokalität (auf, unter, über), Temporalität (während, zwischen), Kausalität (infolge, unbeschadet) und Modalität (einschließlich, gemäß). Im Unterschied aber zu Adverbien und Konjunktionen verfügen P. über die Eigenschaft der Rektion, d.h. sie bestimmen den Kasus ihrer Bezugswörter, vgl. durch, für, ohne + Akkusativ, gegenüber, vor, zwischen + Dativ, außerhalb, zugunsten, infolge + Genitiv. Die wörtliche Bedeutung von P. ‘Voranstellung’ trifft nur bedingt zu, denn nach syntaktischer Stellung unterscheidet man folgende Adpositionen: Präposition (in der Stadt), Postposition (der Ehre halber), Zirkumposition (um der Ehre willen) und Ambiposition (der Ehre wegen vs. wegen der Ehre).

In allen modernen europäischen Sprachen treten P. nicht nur im adverbialen, sondern auch im verbalen Bereich auf.“ [Bußmann, H., S. 599]

«Die Präposition

Gemäß seinem lateinischen Ursprung bedeutet der Ausdruck Präposition ‘das Vorangestellte’ und bezieht sich damit auf die Wortstellung. Die meisten Präpositionen stehen tatsächlich vor ihrem Bezugswort (über den Wolken), nur wenige werden als Postposition nachgestellt (den Fluss entlang). Noch seltener sind sie mehrgliedrig und rahmen als Zirkumposition das Bezugswort ein (um der Mutter willen). Die deutsche Bezeichnung “Verhältniswort” bezieht sich auf die Funktion dieser Wortart, zwei Größen zueinander in Bezug zu setzen. Das Verhältnis kann dabei lokal, temporal, causal, modal oder netral sein. Letzteres gilt bei Präpositionalobjekten, wo die Präposition nicht ihre eigentliche Bedeutung entfaltet: auf jemanden warten; an etwas denken. Die Präposition dient hier ausschließlich als Bindeglied zwischen Verb und Objekt und wird vom Verb bestimmt (warten auf); sie ist hier nicht frei wählbar, sondern fest.»

[DUDEN: Die Grammatik. Mannheim u. a., 2009, § 895]

Las preposiciones españolas:

„Se han salvado muchas de las del latín clásico y desde el latín vulgar se multiplicaron los grupos que acabarían por configurar nuevas preposiciones, sobre todo para precisar matices de lugar y tiempo.

1.  Las conservadas: ad > a; ante > ante; circa > cerca; contra > contra; cum > con; de > de; in > en; inter > entre; pro > por; secundum > según; sine > sin; sub > so; super > sobre; trans > tras.

2.  Perdidas y sustituidas: ab y ex por de, desde (de ex de); apud por cabo (ant.), cabe, a en casa de, an cá, den cá, en; cis por aquende, de ... acá (de Bermeo acá); erga por contra (ant.), hacia, para con; extra por yestra (ant.), fuera; intus por dentro; juxta por junto a, cerca de; ob, propter por, por causa de, etc.; prope por prob (ant.), cerca, junto; per por por, por medio de; praeter por salvo, fuera de; supra por sobre; tenus por la forma árabe fatta hata, hasta; ultra por allende, más allá, además; versus por cara a, faz a, luego facia, hacia,  también se  decía  (de cara a) carra, y con la inserción de i (como en hacia), carria (dialectal).

3.  Hay que destacar las formas medievales pro ad > pora (hoy para); ex contra > escuentra, escondra; y la ya señalada extra > yestra. Tuvieron una frecuencia apreciable. Y la confluencia de las dos preposiciones latinas pro y per en por. En latín pro > por expresaba la causa, el motivo de una acción sustituyendo a ob y propter en disponibilidad. Y per, por su parte, indicaba el lugar, el instrumento o la duración de una acción. La preposición resultante por asumió, en romance, los significados latinos. Veamos algunos ejemplos:

     a) Lugar donde se desarrola algo o la dirección de una acción: «vino por Lequeitio»; «entraré por la puerta grande».

     b) El lugar o la parte por donde se coge algo: «el cavallo prisopor la rienda» (Mio Cid).

     c)  Tiempo en que se realiza una acción: «estudiará por la tarde».

     d) Medio por el que se realiza algo: «lo verán por sus propios ojos».

     e) Agente, como en latín: «premiado por su tutor».

     f)  Motivo de una acción: «por ti lo he hecho».

     g) En juramentos: «juro por Dios». En la lengua antigua, seguramente por influencia francesa, se usa también por: «... por la cabeza mía» (Berceo).

     h) Para expresar la finalidad, el propósito, en el castellano preclásico: «muchos se juntaron ... por ver esta lid» (Mio Cid). El castellano moderno usa la preposición para < pora < pro + ad.“

[Urrutia Cárdenas, H. / Álvarez Álvarez, M.: Esquema de morfosintaxis histórica del español. Bilbao: Publicaciones de la Universidad de Deusto, ²1988, p. 306]

«La preposición

La preposición es una clase de palabras cerrada e invariable. Desempeña la función de nexo entre un elemento sintáctico cualquiera y su complemento; introduce sustantivos, adjetivos, adverbios y verbos en formas no personales. Se distingue de las conjunciones subordinantes en que no puede introducir directamente oraciones (aunque puede preceder a las conjunciones si y que). En relación con su significado, las preposiciones tienen un comportamiento dispar: algunas poseen significado propio (como sin o bajo), que hace explícita la relación existente entre los elementos que unen, mientras otras no tienen significado léxico o tienen un significado muy laxo que dependen del uso (por ejemplo, la preposición a que introduce el objeto directo: vi a Manuel).»

[VOX: Sintaxis. Lengua española. Barcelona: Spes Editorial, 2005, p. 13]

«Los adverbios en las locuciones prepositivas

Más arriba hemos tratado formas como detrás de o encima de como locuciones prepositivas, es decir, como unidades que constituyen un complejo indivisible que funciona como una preposición. Sin embargo, algunos gramáticos consideran que el adverbio detrás o encima de estas construcciones es el núcleo de un sintagma adverbial que tiene como complemento un sintagma preposicional con la preposición de

[VOX: Sintaxis. Lengua española. Barcelona: Spes Editorial, 2005, p. 30]

El significado de las preposiciones y las locuciones preposicionales

«Unas preposiciones poseen contenido léxico (bajo, durante, entre, según), y otras, propiamente gramatical (a, de). Así, la preposición a aporta información estrictamente sintáctica cuando introduce el complemento directo o el indirecto (La eligieron a ella; Demos una oportunidad a la paz), al igual que de cuando encabeza los complementos de los nombres, adjetivos o adverbios (mes de enero, orgulloso de su labor, dentro de la casa). Constituyen en estos casos marcas de función, necesarias para la aparición de dichos complementos. Aun así, la distinción entre preposiciones de contenido gramatical o funcional y preposiciones de contenido léxico es gradual. Así, la preposición de expresa ‘lugar de origen’ en colgar del techo, pero está en buena medida gramaticalizada o desemantizada en depender de las circunstancias».

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Manual. Madrid, 2010, § 29.4.1a]

«Locuciones preposicionales. Criterios de delimitación

Las locuciones preposicionales o prepositivas son agrupaciones de palabras que adquieren conjuntamente el sentido y el funcionamiento gramatical de las preposiciones, como a causa de, en orden a, por culpa de, bajo pena de, etc. Estas unidades léxicas se crean mediante mecanismos productivos que permiten gramaticalizar significados mucho más específicos que los que designan las preposiciones simples. Como sucede con otras locuciones, la clase formada por las preposicionales consta de numerosos miembros y se aproxima a los paradigmas abiertos, aunque no llegue a serlo realmente.

Resulta controvertido el análisis de secuencias como delante de la casa y otras similares formadas con detrás, encima, cerca, enfrente, etc., seguidos de la preposición de. Una opción es analizarlas en la forma [delante de] [la casa], donde el primer segmento se interpreta como locución preposicional y el segundo, como su término.

Otra es elegir la variante [delante] [de la casa], de forma que si delante es adverbio en Estaba delante, lo sigue siendo en Estaba delante de la casa. En este último caso, de la casa es el complemento del adverbio. Se optará aquí por este último análisis, que evita adscribir una misma palabra a dos categorías distintas en secuencias que ponen de manifiesto propiedades gramaticales muy semejantes.

Presentan similares opciones de análisis muchas construcciones formadas sobre sustantivos, como a cubierto, a distancia, a la derecha, a la inversa, a la puerta y otras semejantes, todas las cuales se construyen con de. En efecto, también en estos casos es posible prescindir del segmento encabezado por la preposición de, lo que da lugar a alternancias como Estaba a la derecha de la mesa y Estaba a la derecha.

Unos gramáticos entienden que a distancia, a la inversa, a la puerta, etc., son locuciones adverbiales que seleccionan un complemento, esté expreso o sobrentendido: [a la derecha] [de la mesa]. Frente a esta interpretación, que parece la más probable, otros consideran que la preposición de se integra en una locución preposicional, por tanto [a la derecha de] [la mesa]».

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Manual. Madrid, 2010, § 29.3.1 ss.]