PHONEMUNTERSCHEIDUNG

Diferenciación

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Assimilation / Dissimilation / Metathese / Phonem / Morphem / Monem / Unterscheidungsmerkmale

 

Diferenciación

«Consiste – dice Gili Gaya – en romper la continuidad de una posición articulatoria, bien sea segmentando un sonido único, bien ahondando las diferencias entre dos sonidos semejantes y contiguos. En el primer caso, la diferencia se llama creada, puesto que se produce entre las fases sucesivas de un mismo fonema; en el segundo caso, se llama profundizada porque refuerza diferencias ya existentes. El ejemplo más notorio de diferenciación creada se halla en el fenómeno de la diptongación. Muchos diptongos formados por contacto de vocales separadas nos dan ejemplos de diferenciación profundizada. En el lat. aere > esp. aire, lat. cereu > esp. cirio, las dos vocales que se suman han extremado sus diferencias».

[Abad, Francisco: Diccionario de lingüística de la escuela española. Madrid: Gredos, 1986, p. 100]

Diferenciación

1.                              «Fenómeno que tiene por efecto romper la continuidad de un movimiento articulatorio, ya en el curso de un sonido único, ya en el conjunto de dos fonemas diferentes pero contiguos. Es, en cierta medida, lo contrario de la asimilación. La asimilación tiende a unificar y a confundir dos movimientos articulatorios más o menos parecidos uno al otro; la diferenciación, a hacerlos más diferentes. La causa de la diferenciación es, de un modo general, el temor inconsciente a una asimilación que alteraría la economía de las palabras; se obvia el peligro, bien acentuando los caracteres diferentes de dos sonidos que se parecen, bien desarrollando un elemento fónico embrionario que aparece espontáneamente entre dos fonemas» (Grammont). El mecanismo de la diptongación, tal como es explciado por M. Pidal, es un continuado juego de diferenciaciones.

2.                              Posición de diferenciación máxima [A. Stellung der maximalen Phonemunterscheidung]. «Contexto fonológico de un fonema, y posición de este fonema en relación con ese contexto, que permite, en una lengua dada, la diferenciación cuantitativamente más grande y más neta de los fonemas en cuestión» (TCLP).

3.                             Conservación intacta de un fonema que, regularmente, es cambiado, si este fonema se encuentra en contacto con otro con el que aquél, si cambiara, tendría importantes caracteres en común. Así, st, sp, sk del indoeuropeo reaparecen en germánico porque las oclusivas no se han hecho fricativas bajo la acción diferenciadora de s.

[Lázaro Carreter, F., Dicc. de térm. filol., p. 143-144]

Distintivo

Se denominan rasgos distintivos los elementos fónicos mínimos susceptibles de oponer en una misma lengua dos enunciados de sentido diferente, cuye significante es en todo lo demás idéntico.

En español, las palabras pino y vino se oponen por el rasgo de sonoridad, presente en la inicial de la segunda palabra y ausente en la inicial de la primera. Las palabras ran y dan se oponen por la distinción acústica mínima del fonema inicial, entre el rasgo grave (labial) y el rasgo agudo (dental).

Los rasgos distintivos son unidades inferiores al tonema: se puede llegar a ellos a través de un análisis del fonema por conmutación, pero no por segmentación. En efecto, los rasgos distintivos sólo pueden aparecer en la cadena hablada combinándose simultáneamente con otros en un haz, el fonema, cuya realización concreta implica otros rasgos fónicos no distintivos.

Los rasgos distintivos son llamados también merismas por E. BENVENISTE. Numerosos lingüistas emplean indiferentemente el término de rasgo pertinente como sinónimo de rasgo distintivo. Otros, como R. JAKOBSON, piensan que conviene diferenciar estos dos términos, considerando como rasgos pertinentes a todos los elementos fónicos que permiten la identificación del mensaje, incluso si no tienen funciones distintivas (la aspiración de las oclusivas sordas en inglés, la sonoridad de las consonantes nasales en francés, la labialización de las vocales posteriores en numerosas lenguas, etc.). En la gramática estratificacional de S. M. LAMB, el rasgo distintivo fonológico recibe la denominación de fonon (ingl. phonon).

Los rasgos distintivos pueden, en principio, ser definidos en los diferentes estadios de la transmisión del mensaje lingüístico (neurológico, articulatorio, acústico, auditivo). De hecho, una definición coherente de los rasgos distintivos sólo es posible todavía a nivel articulatorio (motor o genético) y a nivel acústico. Algunos lingüistas prefieren emplear la terminología articulatoria, que permite una comprobación más sencilla de la realización de los rasgos distintivos sin que sea necesario ningún material experimental. Otros prefieren definir los rasgos distintivos en términos acústicos, partiendo de los datos suministrados por los espectrogramas de la onda sonora, a fin de dar cuenta mejor de su papel en el funcionamiento de la lengua, sobre todo en el marco de la hipótesis binarista. Según R. JAKOBSON, todos los sistemas fonológicos del mundo se basan en una docena de oposiciones binarias, entre las que cada lengua efectúa una selección. Puede representarse el sistema de toda lengua mediante una matriz, en la que los fonemas se definen por una elección positiva o negativa entre los dos términos de las diferentes oposiciones. Todos los rasgos distintivos utilizados por la lengua no intervienen necesariamente en la definición de todos los fonemas y pueden no presentar más que una función de rasgo pertinente. La matriz fonológica tiene en cuenta esta diferencia representando mediante un 0 o un blanco la ausencia de elección, distintiva entre los dos términos de una oposición. Pero, para conocer la realización de los fonemas en la pronunclación estándar de una lengua dada, se requiere una matriz fonética que represente igualmente los rasgos pertinentes.”

[Dubois, J. et alii: Diccionario de lingüística. Madrid: Alianza, 41994, p. 205]