ORACIONES TRANSPUESTAS

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.

Oración / Oraciones degradadas

 

=

Proposiciones subordinadas /Untergeordneter Gliedsatz („Nebensatz“)

 

„Existen enunciados de aspecto oracional en que aparece más de un verbo. Se han designado como oraciones compuestas:

1.    Me gustaría que Juan tuviese éxito.

2.    Pretenden que dimita el presidente.

3.    Nos preocupaba la opinión que expuso el delegado.

4.    Cuando se decidió, ya era tarde.

5.    Aunque hacía sol, el frío era intenso.

6.    Si cumple su promesa quedará tranquilo.

7.    Leyeron el informe y se aquietaron.

8.    Ganaron mucho, pero hoy están arruinados.

En cada uno de los ejemplos se disciernen dos núcleos verbales que no todos serían susceptibles de aparecer independientemente como oraciones. No son oraciones, sino estructuras que unitariamente desempeñan determinada función dentro de otra oración. Claro es que estos segmentos, segregados del contexto en que se encuentran (y con ciertas modificaciones), volverían a constituir oraciones independientes: Juan tendrá éxito, Dimitirá el presidente, etc. Pero en los ejemplos propuestos han dejado de funcionar como oraciones, están degradadas y desempeñan por transposición el oficio propio de sustantivos (o segmentos equivalentes), como se observa cotejándolos con estos otros:

 

1.                  Me gustaría el éxito de Juan.

[sujeto explícito del núcleo]

2.                  Pretenden la dimisión del presidente.

[objeto directo del núcleo]

3.                  Nos preocupaba la opinión expuesta por el delegado.

[adyacente del núcleo nominal]

4.                  Al decidirse, ya era tarde.

[adyacente circunstancial]

5.                  A pesar del sol, el frío era intenso.

[adyacente circunstancial]

6.                  Cumpliendo su promesa, quedará tranquilo.

[adyacente circunstancial]

 

Por tanto, estos enunciados 1 a 6 no deben en realidad denominarse oraciones compuestas, ni siquiera ser considerados como combinación de oraciones. En ellos no hay más que un núcleo oracional del que dependen los demás adyacentes, por complejos que sean en su estructura interna. Es, pues, más exacto llamar a estos enunciados „oraciones con términos adyacentes complejos“ o, más brevemente, oraciones complejas.“  

[Alarcos Llorach, Emilio: Gramática de la lengua española. Madrid: Espasa-Calpe, 1994, pp. 313-315]

«Clases de oraciones complejas:

Las estructuras oracionales degradadas o transpuestas que aparecen insertas en una oración compleja se clasifican según la categoría de la palabra que podría sustituirlas desempeñando la misma función. En consecuencia, se señalan oraciones sustantivas, adjetivas y adverbiales.

Hay que tener en cuenta que las oraciones sustantivas en función de adyacente circunstancial vienen a identificarse con las adverbiales y con ellas deben examinarse.

Por otra parte, interesa la función específica que la oración transpuesta cumple en la oración total donde se inserta. En los ejemplos siguientes:

Pretenden que dimita el presidente.

Nos preocupaba la opinión que expuso el delegado.

se nota que las estructuras degradadas (que dimita el presidente, que expuso el delegado) cumplen oficios distintos: la primera funciona como adyacente del núcleo oracional (es objeto directo del verbo pretenden), y la segunda es término adyacente de un sustantivo (la opinión) con el cual constituye el grupo que funciona como sujeto explícito del núcleo verbal (preocupaba).

Existen, pues, dos tipos de oraciones transpuestas:

a) las que con su transpositor cumplen una función oracional (es decir, constituyen un adyacente del núcleo verbal), y

b) las que con su transpositor son adyacentes de un grupo nominal unitario.

Las primeras coinciden con las sustantivas (incluyendo en estas también algunas adverbiales); las segundas se corresponden con las adjetivas. En uno y otro caso, el transpositor ostenta a veces un mismo significante; pero ya se han tratado las diferencias entre que conjunción y que relativo, el primero es sustantivador y el segundo adjetivador.

Los dos transpositores [que conjunción y que relativo] van precedidos en ciertos casos por una preposición; pero ante que conjunción, el índice preposicional afecta a toda la oración transpuesta, mientras ante el relativo la preposición sólo afecta a este. En la oración

Se habla de que dimite el presidente,

la preposición de se une a toda la oración degradada por la conjunción que, constituyendo así el objeto preposicional del núcleo verbal se habla. Pero en:

No conozco el médico de que se habla,

la preposición de se asigna exclusivamente al relativo que como objeto que es del verbo habla, y toda la oración así transpuesta actúa como adyacente del sustantivo el médico (igual que haría en su lugar un adjetivo, por ejemplo, el médico aludido).

 

Se habla de que dimite el presidente.

(de que dimite el presidente = objeto preposicional de habla)

No conozco el médico de que se habla.

(de que se habla = adyacente del sustantivo el médico [aludido])“

 

En realidad, deben excluirse de las oraciones complejas las construcciones en que una oración en estilo indirecto se combina con otra (u otras) que reproduce el estilo directo y que, de estar transpuesta, funcionaría como objeto directo del núcleo verbal de la primera oración:

Y me decía: «Te lo prometí, te prometí que tu marido haría algo grande.»

Mire, [el río] viene crecido - dijo, apagando el farol.

Se trata de grupos de oraciones yuxtapuestas. Solo serían oraciones complejas si se introdujese un transpositor: Y me decía que me lo había prometido..., Dijo que venía crecido

[Alarcos Llorach, Emilio: Gramática de la lengua española. Madrid: Espasa-Calpe, 1994, pp. 324-325]