ORACIONES DEGRADADAS

(Recop.) Justo Fernández López  

 

Vgl.: Oraciones transpuestas / Oración

 

«Oración degradada.

Una de las muchas denominaciones aplicadas a las estructuras predicativas organizadas en torno a un verbo que se incluyen, como constituyentes que desempeñan alguna función, en otra oración o unidad sintáctica más amplia. Por ejemplo, para Alarcos (1994: 314-315), “Cuando se decidió” y “Aunque hacía sol” son ‘oraciones degradadas’ en “Cuando se decidió ya era tarde” y “Aunque hacía sol el frío era intenso”.»

[Alcaraz Varó, Enrique / Martínez Linares, María Antonia: Diccionario de lingüística moderna. Barcelona: Editorial Ariel, 1997, p. 402]

Oraciones complejas y Grupos oracionales

«Se ha caracterizado la oración por estos rasgos:

1.  Como enunciado que es, está delimitada entre dos pausas (inicial y final) y va acompañada de un contorno melódico o curva de entonación, a veces interrumpida por pausas intermedias de menor duración.

2.  Como todo enunciado, la oración transmite una comunicación de sentido cabal en cada situación de habla concreta.

3.  Frente a otro tipo de enunciados, las oraciones contienen una palabra, el verbo, en que se hace patente la relación predicativa, y por ello, este puede por sí solo constituir oración.

4.  La relación predicativa consiste en la fusión dentro de una sola palabra (el verbo) de un signo léxico y otro morfológico, con lo cual, en el contenido, queda asociado el significado de la raíz verbal con un morfema o accidente de persona (aparte de que se combinen con él otros morfemas).

Existen enunciados de aspecto oracional en que aparece más de un verbo. Se han designado como oraciones compuestas. Considérense los ejemplos siguientes:

  1. Me gustaría que Juan tuviese éxito.
  2. Pretenden que dimita el presidente.
  3. Nos preocupaba la opinión que expuso el delegado.
  4. Cuando se decidió, ya era tarde.
  5. Aunque hacía sol, el frío era intenso.
  6. Si cumple su promesa quedará tranquilo.
  7. Leyeron el informe y se aquietaron.
  8. Ganaron mucho, pero hoy están arruinados.

En cada uno de los ejemplos 1 a 6, se disciernen dos núcleos verbales (con sus correspondientes adyacentes) que no todos serían susceptibles de aparecen independientemente como oraciones. Pueden concebirse situaciones que permitan decir sin más: Me gustaría, Nos preocupaba, Ya era tarde, El frío era intenso, Quedará tranquilo. Pero otros segmentos requieren para su aparición un contexto previo. Por ejemplo: Que Juan tuviese éxito, Que dimita el presidente, Cuando se decidió serían enunciados posibles solo como respuestas a ciertas preguntas (¿Qué te gustaría?, ¿Qué pretenden?, ¿Cuándo era tarde?). No son oraciones, sino estructuras que unitariamente desempeñan determinada función dentro de otra oración.

Claro es que esos segmentos, segregados del contexto en que se encuentran (y con ciertas modificaciones), volverían a constituir oraciones independientes: Juan tendrá éxito, Dimitirá el presidente, La expuso el delegado, Se decidió, Hacía sol, Cumple su promesa. Pero en los ejemplos propuestos, han dejado de funcionar como oraciones, están degradadas y desempeñan por transposición el oficio propio de los sustantivos, de los adjetivos o de los adverbios (o segmentos equivalentes), como se observa cotejándolos con estos otros:

1.      Me gustaría el éxito de Juan.

2.      Pretenden la dimisión del presidente.

3.      Nos preocupaba la opinión expuesta por el delegado.

4.      Al decidirse, ya era tarde.

5.      A pesar del sol, el frío era intenso.

6.      Cumpliendo su promesa, quedará tranquilo.

En los ejemplos número 1, tanto Que Juan tuviese éxito como El éxito de Juan funcionan como sujeto explícito del núcleo gustaría. En los número 2, Que dimita el presidente y La dimisión del presidente son objetos directos del núcleo pretenden. En los números 3, Que expuso el delegado y Expuesta por el delegado funcionan como adyacentes del núcleo nominal la opinión. En los números 4, 5 y 6, las oraciones degradadas Cuando se decidió, Aunque hacía sol y Si cumple su promesa cumplen todas como adyacentes circunstanciales del mismo modo que las locuciones adverbiales Al decidirse, A pesar del sol, Cumpliendo su promesa.

Por lo tanto, estos enunciados 1 a 6 no deben en realidad denominarse oraciones compuestas, ni siquiera ser considerados como combinación de oraciones. En ellos no hay más que un núcleo oracional del que dependen los demás adyacentes, por complejos que sean en su estructura interna. Las primitivas oraciones están ahora subordinadas al núcleo verbal (o nominal en el número 3); funcionan como equivalentes de los sustantivos, los adjetivos o los adverbios; no son ya oraciones. La única particularidad diferencial de estos enunciados respecto del esquema propio de la oración simple consiste en que uno (o varios) de los términos adyacentes, en luar de estar desempeñado por palabras de la categoría oportuna (sustantivo, adjetivo, adverbio), aparece cubierto por un segmento unitario que originariamente era también una oración. Es, pues, más exacto llamar a estos enunciados «oraciones con términos adyacentes complejo» o, más brevemente, oraciones complejas.

Frente a los últimos enunciados, los ejemplos número 7 y 8 de antes sí son resultado de la combinación de dos oraciones. Ambos componentes podrían proferirse con independencia uno del otro en sendos actos de habla: Leyeron el informe; Se aquietaron; Ganaron mucho; Hoy están arruinados. Las dos oraciones de cada enunciado están enlazadas entre sí mediante unidades que llamamos conjunciones (en los ejemplos, y, pero). La conjunción no modifica el valor referencial de las oraciones así reunidas en enunciado único, sino que sirve solo para indicar qué tipo de relación semántica establece el hablante entre los contenidos de una y otra. Se trata del mismo papel que desempeñan estas conjunciones conectoras cuando reúnen en una sola unidad funcional varias palabras de la misma categoría. Los sustantivos perro, gato en las oraciones Tiene perro, Tiene gato desempeñan el oficio de objeto directo; lo mismo ocurre si la conjunción los unifica en bloque: Tiene perro y gato. Así, también, los adjetivos en función de atributo de las oraciones El maestro es pobre y El maestro es honrado pueden fundirse en atributo único diciendo El maestro es pobre pero honrado. Pues de este modo, dos oraciones pueden unificarse en un solo enunciado, como los distados 7 y 8. Estos enunciados constituidos por la reunión de varias oraciones, cada una de las cuales podría usarse independientemente de las demás, serán llamados grupos oracionales

[Alarcos Llorach, E.: Gramática de la lengua española. Madrid, 1994, p. 313-315]