ORACIONES BIMEMBRES y UNIMEMBRES

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Subjekt-Prädikat-Beziehung  / NP-VP-Modell / Frase

 

„Die traditionelle spanische Grammatik erkennt zwar die Existenz von nur aus einem Prädikat bestehenden eingliedrigen Sätzen (‘oraciones unimembres’) neben den in Subjekt-Prädikat artikulierten Strukturen (‘oraciones bimembres’) an, zieht aber daraus keine Schlussfolgerung im Sinne einer Dependenz-Verb-Grammatik, die das Subjekt konsequent den übrigen ‘complementos del verbo’ gleichsetzt, weil der zweigliedrige Typ eindeutig als Grundlage der syntaktischen Analyse privilegiert wird.“ 

[Cartagena / Gauger: Vergleichende Grammatik ... Teil 1, S. 440]

Sujeto y predicado

Con mucha frecuencia la oración establece una relación lógica entre dos términos o miembros: sujeto y predicado. El sujeto es la persona o cosa de la cual decimos algo; por predicado entendemos todo lo que decimos (predicamos) del sujeto. Ejemplo: El clima de aquella comarca es frío y seco; Por asuntos comerciales viajaba mucho mi hermano mayor entre España y América; ¿Está en casa tu papá? Van en versalitas las palabras que constituyen el sujeto, y en cursiva las que componen el predicado de cada uno de estos ejemplos. Las oraciones que se formulan gramaticalmente estableciendo una relación entre sujeto y predicado se llaman bimembres. Son las que principalmente han servido y sirven de base para el análisis sintáctico.

No es indispensable que las oraciones adopten la forma dual de relación entre sujeto y predicado. Cuando decimos llueve, nevaba, tronó mucho, u otras expresiones con verbos unipersonales, no pensamos en sujeto alguno. Al saludar a una persona con la palabra ¡adiós!, no se nos ocurre hoy que empleamos una forma reducida de los saludos antiguos ¡Quedad con Dios! o ¡A Dios te encomiendo! En ¡Qué bonito!, ¡Qué pena!, no tenemos de ordinario en la mente más palabras que las que decimos. Son, pues, oraciones unimembres, que abundan especialmente en el habla coloquial y también en ciertas obras literarias modernas que se esfuerzan por dar una impresión primaria de las cosas sin las trabas que impone una construcción más o menos lógica.“ [RAE: Esbozo ..., p. 350-351]

„Las oraciones que se pueden dividir en dos miembros (sujeto y predicado) reciben la denominación de bimembres. No todas las oraciones adoptan la estructura dual de relación entre sujeto y predicado. Cuando el hablante dice llueve, hace calor, tronó mucho, ¡adiós!, ¡buenos días!, ¡fuego!, etc. no estructura su pensamiento en dos miembros. Oraciones unimembres son aquéllas que constan de un solo miembro, bien verbal: Llovió mucho, bien nominal: ¡Cuánta miseria!. Las oraciones unimembres abundn en el habla coloquial y en ciertas obras literarias modernas de matiz impresionista: Tapias con geranios. Cales. Volanderos cortinillos de puertas y rejas. Con cuerdas al sol, vistosos tendales de ropas remendadas (Valle-Inclán: Viva mi dueño).“

[Onieva Morales, Juan Luis: La gramática de la Real Academia Española (Resumida y aclarada).Madrid: Playor, 1993, p. 202-203]