NOMINATIVSPRACHE

Lenguas con declinación nominal

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Akkusativsprache / Ergativ / Ergativsprache / Ergativitätshypothese / Transitivitätshypothese

 

«Nominativsprache [Auch: Akkusativsprache]. Sprachtyp der Relationalen Typologie (neben den Typen Ergativ- und Aktivsprache), zu dem alle europäischen Sprachen außer Baskisch gehören.

Unter der Annahme, dass von den Mustern des einfachen Aussagesatzes der intransitive und der transitive Tätigkeitssatz und von den semantischen Rollen Agens und Patiens die wichtigsten sind, ist dieser Sprachtyp folgendermaßen zu charakterisieren:

Als Grundkasus kennzeichnet der Nominativ die Verbergänzung intransitiver Verben unabhängig von deren semantischer Rolle sowie das Agens transitiver Verben: Der Kater (Nom.) schnurrt; er (Nom.) beobachtet den Vogel (Akk.). Der Akkusativ dient der Kennzeichnung des Patiens bei transitiven Verben. Vgl. das folgende Schema:

[Bußmann, H., S. 531]

«Semantische Markiertheit

Im folgenden gebe ich sem-Werte für grammatische Kategorien an, die in natürlichen Sprachen des Öfteren morphologisch kodiert werden. Hauptrichtlinie bei des Bestimmung von sem-Werte ist hierbei vorerst die von Bechert (1978/MS) vertretene Hypothese, dass es Affinitäten bzw. eine Art ‘Wahlverwandtschaft’ zwischen grammatischen Kategorien gibt. Bechert setzt im wesentlichen zwei Kategorienklassen an, und zwar:

(a)  Nominativsystem – belebte NP – Subjekt – Agens (als semantische Rolle) – definite NP – Topic – dynamisches Verb – Präsens – imperfektiver Aspekt;

(b)  Ergativsystem – unbelebte NP – direktes Objekt – Patiens (als semantische Rolle) – indefinite NP – Comment – statisches Verb – Präteritum – perfektiver Aspekt.

Gemäß Bechert beziehen sich die Klassen (a) und (b) auf Gegebenheiten der pragmatisch strukturierten Sprechsituation. Die Kategorien der Klasse (a) bilden den Gestalt-Hintergrund der Sprechsituation, das Selbstverständliche, wovon man ausgeht, und von dem sich die Gestalt, das Markierte abhebt. Vorausgesetzt ist jeweils der Sprecher mit seinen prototypischen Eigenschaften: Der Sprecher ist belebt, definit, wird als Subjekt und Agens der Sprechhandlung aufgefasst, sein Handeln ist nach Art des Inhalts dynamischer Verben konzipiert, findet in der Gegenwart (Präsens) statt und ist unabgeschlossen (imperfektiver Aspekt). Insofern ist Klasse (a) die Sprecherklasse. Kategorien hieraus werden zugleich als unmarkiert gedeutet, bzw. ‘unmarkiert’ heißt ‘Übereinstimmung mit typischen Eigenschaften des Sprechers’. Klasse (b), das Komplement zu (a), ist entsprechend die markierte Klasse der Nicht-Sprecher-Kategorien, wobei ‘Nicht-Sprecher’ nicht notwendig mit ‘Hörer’ koinzidiert, da (b) auch den gesamten Kontext der Sprechsituation umfasst.

Ich schließe mich dieser Bechertschen Deutung grundsätzlich an, möchte jedoch – und dies modifiziert seinen Vorschlag – hinzufügen, dass m. E. ‘prototypische Sprechereigenschaft’ nicht allein über Gegebenheiten der pragmatisch strukturierten Sprechsituation expliziert werden kann, sondern auch einen Rekurs auf biologisch-neurologische Gegebenheiten des Sprechers, je insbesondere eine Berücksichtigung seiner sensorischen Systeme verlangt: ‘Prototypische Sprechereigenschaften’ umfasst ‘prototypische/arteigene Sprecherwahrnehmung’! (Mayerthaler 1980: 11f.).» [Abraham, W., S. 467-468]

«Lengua acusativa.

Se identifican como acusativas las lenguas que, en contraste con las denominadas ergativas, no establecen distinciones formales entre el sujeto de un verbo transitivo (“Los abuelos recogieron al niño”) y el sujeto de un verbo intransitivo (“Los dos hombres roncaban ruidosamente”), pero sí diferencian de ambos, por procedimientos gramaticales, al objeto directo de una construcción transitiva (“Los abuelos recogieron al niño”). El español, como puede deducirse de los ejemplos anteriores, es una ‘lengua acusativa’, al igual que el inglés y la mayoría de las lenguas europeas.»

[Alcaraz Varó, Enrique / Martínez Linares, María Antonia: Diccionario de lingüística moderna. Barcelona: Editorial Ariel, 1997, p. 322]

«Lenguas nominativas, ergativas y activas

No en todas las lenguas se agrupan de igual modo los participantes según el caso o marca que reciben los sintagmas nominales que los denotan. Veamos tres de los esquemas posible, que son los más frecuentes en las lenguas del mundo, así como los que tienen una pertinencia tipológica mayor.

a.

 

A-I

 

A-I

 

P-II

 

P-II

 

 

A-I

 

b.

A-II

 

P-I

 

P-I

 

 

A-I

 

c.

A-I

 

P-II

 

 

P-I

 

 

En estos esquemas A denota el participante que es agente y P denota el participante que es paciente. Los números romanos indican la marca que llevan los sintagmas nominales que los señalan. Se distinguen dos casos (primero y último) en el que el verbo aparece con un solo participante y el de en medio, en que el verbo requiere dos participantes.

En el tipo (a.) vemos que se marcan con la misma forma los agentes (A) y los pacientes (P) ya aparezcan en las oraciones con verbo transitivo (caso segundo), ya aparezcan en las oraciones con verbo transitivo (casos primero y tercero). Este tipo es el tipo activo.

El tipo (b.) se caracteriza por que el participante de la oración con verbo intransitivo se marca como los demás participantes y sólo en el caso de las oraciones con verbo transitivo, se marca el agente con una forma especial. La forma I, en este caso, es la forma no marcada y la II, la forma marcada. Estamos ante lenguas ergativas.

Por último, puede ocurrir que los sintagmas nominales del participante de las oraciones con verbo intransitivo se marquen igual (sean estos agentes o pacientes) y que en las oraciones con verbo transitivo, sea el sintagma nominal que indica el participante que sufre la acción (el paciente) el que marque. Como en el caso anterior, la marca I es la no marca y la II es la marca propiamente dicha. Estamos ante el caso (c.), que es el de las lenguas nominativas o nominativo/acusativas

[Moreno Cabrera, Juan Carlos: Curso universitario de lingüística general. Tomo I: Teoría de la gramática y sintaxis general. Madrid: Síntesis, 1991, p. 421-422]

«Ergatividad sintáctica

Podemos definir como ergativa cualquiera relación o proceso sintáctico en el cual el sujeto de los verbos intransitivos y el objeto de los transitivos se traten de la misma manera y de modo diferente a los sujetos de los verbos transitivos. [...]

Ergatividad semántica

Hay ergatividad semántica cuando los sujetos de los verbos intransitivos y los objetos de los transitivos comparten rasgos semánticos que los diferencian de los sujetos de los verbos transitivos. [...]

Tres tipos de ergatividad

  1. Ergatividad morfológica: Los sujetos de los verbos intransitivos y los objetos de los transitivos tienen el mismo morfema o adposición.
  2. Ergatividad sintáctica: Los sujetos de los verbos intransitivos y los objetos de los transitivos se comportan de modo análogo respecto de los mismos procesos sintácticos o relaciones entre estructuras sintácticas.
  3. Ergatividad semántica: Los sujetos de los verbos intransitivos y los objetos de los transitivos poseen iguales propiedades semánticas o inducen el mismo tipo de cambios semánticos.

Una lengua puede ser morfológicamente ergativa, pero no sintácticamente, o morfológicamente nominativo-acusativa y semánticamente ergativa.

En general, las lenguas ergativas manifiestan el fenómeno de la ergatividad particial (split ergativity) que consiste en que una lengua puede tener sólo cierto grado de ergatividad morfológica o sintáctica. Esto significa que en unas ocasiones se presenta una estructura ergativa y en otras una estructura nominativo-acusativa. Entre los factores más importantes que determinan la opción por una u otra estructuración figuran los siguientes:

Parámetros de ergatividad

  1. Grado de animación de los sintagmas nominales que participan en la construcción.
  2. El tiempo y aspectos verbales.»

[Moreno Cabrera, Juan Carlos: Curso universitario de lingüística general. Tomo I: Teoría de la gramática y sintaxis general. Madrid: Síntesis, 1991, p. 434-436]