MODUS in der PHILOSOPHIE

Modo en filosofía

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Modus / Modus und Modalität / Modus ponens und modus tollens

 

“La noción de modo se puede examinar desde el punto de vista lógico, desde el punto de vista metafísico (y ontológico) y desde el punto de vista semántico.

El modo desde el punto de vista lógico:

En la silogística se llama modo a la disposición de las premisas según la cantidad y la cualidad. Las premisas pueden ser de tipo A (universales afirmativas), E (universales negativas), I (particulares afirmativas) y O (particulares negativas). Las disposiciones de las premisas se muestran en el siguiente cuadro:

Premisa mayor

AAAA

EEEE

I I I I

OOOO

Premisa menor

AE IO 

AEIO 

AEIO 

AE I O 

Tenemos así 16 modos (42). Cada uno de estos cuatro modos se encuentra en cada de las cuatro figuras del silogismo. Por lo tanto, 16 x 4 = 64 modos posibles. Si en vez de atender solamente a la disposición de las premisas, consideramos asimismo la de la conclusión, tenemos 64 modos (43). Como cada uno de estos modos se encuentra en cada una de las cuatro figuras del silogismo el número total de modos resultante es 64 x 4 = 256. Sólo un cierto número de modos se consideran válidos. Según algunos autores, son 15. Según otros (la mayor parte), 19. Los modos son representados mediante términos latinos en los cuales aparecen las vocales ‘A’, ‘E’, ‘I’, ‘O’ en un cierto orden. La lista de los 15 modos es dada en los siguientes términos:

1a figura: Barbara, Celarent, Darii, Ferio;

2a figura:  Cesare, Camestres, Festino, Baroco; [...] etc.

En la doctrina del silogismo disyuntivo se presentan cuatro modos para la primera figura (modus ponendo tollens) y cuatro modos para la segunda figura (modus tollendo ponens). En el silogismo hipotético se presentan cuatro modos para la primera figura (modus ponendo ponens) y cuatro modos para la segunda figura (modus tollendo tollens). [...]

El modo (modus) es asimismo considerado como una expresión aplicable a una proposición entera – cuando se dice, por ejemplo, que tal proposición es necesaria, posible, imposible, verdadera, falsa, etc. Pueden clasificarse los modos de varias maneras. Por lo pronto puede distinguirse entre modos tales como

“necesario”, “contingente", “imposible”, “posible”, y modos tales como “verdadero”, “falso”, “ignorado”, “creído”, “dudoso”.

Luego distribuirse los modos de acuerdo con las relaciones que mantienen entre ellos: exclusión mutua (como necesario-contingente); subordinación (como necesario-posible); ausencia de relación (como dudoso-posible).

Desde el punto de vista metafísico

Se ha hablado de modos comunes (equiparados a los trascendentales), modos metafísicos en general y modos de ser (metafísicos, físicos, etc.). Desde el punto de vista metafísico, los modos son “modos reales”. Tanto los escolásticos como muchos filósofos modernos se ocuparon extensamente de los modos como modos reales. [...] Así, por ejemplo, Descartes llamó a veces modos a los atributos o cualidades de la substancia. A veces estableció una distinción entre modos, atributos y cualidades. [...] Locke entendió los modos como una variedad de lo que llamaba “ideas complejas”, junto a las substancias y a las relaciones. [...] La doctrina de los modos de Locke – que es como una “teoría de los objetos [y de las representaciones]” ejerció gran influencia por lo menos en tanto que aun autores hostiles al pensamiento de Locke adoptaron su terminología. Tal ocurre con Leibniz, que habla de los modos simples del espacio; de modos relativos al pensamiento; de modos del placer y el dolor. Habla asimismo de modos mixtos. [...]

Lo que puede llamarse “doctrina de los modos” ha tenido escasa resonancia a partir de fines del siglo XVIII; el propio uso de ‘modo’ como ‘modo real’ (en cualquiera de los posibles sentidos de ‘modo real’) se perdió, siendo sustituido en algunos casos por otros conceptos que, aunque similares, no son idénticos al de modo – así, por ejemplo, por el concepto de “nota” (Cfr. en Kant el uso de Merkmal como “característica” y, más específicamente, “característica fenoménica”). Hegel se refirió a los modos como modos reales, pero los trató dentro de la doctrina de las modalidades lógicas como “modalidades reales”. Entre los filósofos contemporáneos han tratado la noción de modo, entre otros, Nikolai Hartmann y Paul Weiss. [...]

El concepto de modo desde el punto de vista semántico

Fue tratado sobre todo por los gramáticos especulativos, los cuales investigaron con detalle los llamados “modos de significar” (modi significandi) – tales, por ejemplo, el nombre. Según algunos autores, los modos de significar constituían una parte de los modos; junto a ellos había modos de conocer (modi intelligendi) y los modos de ser (modus essendi). Otros autores, en cambio, negaban tales distinciones y proponían que los únicos modos que podían ser objeto de investigación eran los modi significandi.”

[Ferrater Mora, J.: Diccionario de Filosofía. Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1969, vol. 2, p. 217-219]