LEXEMATIK

Lexemática

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Monem / Lexem / Bedeutung vs. Bezeichnung / Bezeichnung

«Lexemática, Lexemático.

1.    Siguiendo a Coseriu (1968: 3-16), se llama ‘lexemática’ a la parte de las semántica que aborda el estudio de las relaciones de significación, también llamadas relaciones léxico-semánticas o relaciones de sentido (cf Trujillo, 1976).

2.    Se suele emplear el adjetivo ‘lexemático’ para aludir a las palabras que contienen un lexema.»

[Alcaraz Varó, Enrique / Martínez Linares, María Antonia: Diccionario de lingüística moderna. Barcelona: Editorial Ariel, 1997, p. 327]

«Lexemática desde la concepción tripolar del significado: relaciones de significación y designación.

Volvemos ahora a la concepción tripolar del significado, así como al punto de partida del triángulo de Odgen y Richards. Acerca de este triángulo afirma Pierre Guiraud que “tiene el mérito de itnroducir la cosa nombrada que, extralingüística o no, el semántico no puede ignorar” (Guiraud 1981, 26). Entramos, pues, otra vez, en la distinción entre Significado [Bedeutung] y Designación [Bezeichnung] y el problema extralingüístico.

Sobre esta concepción tripolar se ha estructurado la disciplina más reciente ocupada de estudiar y analizar el significado léxico: la lexemática. Se trata de una disciplina concreta dentro del marco de la semántica estructural que nace a mediados de los años ’60 con el fin de estudiar el significado léxico mediante criterios funcionales, para lo que establece una nítida diferencia entre las relaciones de significación y las relaciones de designación. Desde tales presupuestos, este método, cuyo fundador es Eugenio Coseriu, se propone el estudio de las oposiciones de contenido. La lexemática, así como la semántica estructural, parte del principio de que el léxico presenta unas estructuras determinadas para cuyo análisis es necesrio estudiar las oposiciones léxicas. Pongamos un significativo ejemplo tomando como punto de partida una de las differentiae presentadas por Nonio Marcelo (. 684, L):

GENETRIX tiene una diferencia con respecto a MATER, que la genetrix siempre se refiere a la que ha dado a luz, mientras que mater se coloca algunas veces en lugar de nutrix. Virgilio en el libro VIII (631): “los niños gemelos (sc. Rómulo y Remo) de ubres colgados jugando y mamando impávidos de su madre”. Plauto en los Menecmos (19): “de aspecto tan similar eran los niños que su madre no podía distinguirlos, la que les daba de mamar, ni hasta tal punto la madre misma, la que les había parido.”

Si bien los tres términos acerca de los que se trata aquí, mater, nutrix y genetrix, pueden designar a la misma persona, sus significados son distintos, y que en el caso de mater se trata de la “madre” en general, en el caso de la nutrix de la que alimenta al niño, y genetrix se trata de la que lo ha dado a luz. Tales significaciones se oponen, asimismo, entre sí, de manera que genetrix presenta una oposición con respecto al término nutrix, y, a su vez, ambos térmios se oponen a mater en calidad de término que puede funcionar en el lugar de ambos (mater aliquando pro nutrice ponitus):

 

MATER//

GENETRIX/

NVTRIX

 

“la madre”

“la que da a luz”

“la que cría”

Es muy importante tener en cuenta que la significación no es algo que emane del término en sí mismo, sino que tiene carácter relativo, pues el significado de un término depende de sus oposiciones con los términos inmediatos. De esta forma, genetrix significa “madre, la que da a luz” porque se opone al significado de nutrix, “nodriza, la que produce, cría o alimenta”. La lexemática entiende el hecho de la significación como una relación interna de significados que se conforma mediante oposiciones.

Precisamente, cuando hablamos de la oposición de contenido entre genetrix y nutrix no nos referimos tan sólo a la expresión (significante), ni tampoco a la realidad extralingüística que designan (objeto o designado), sino, precisamente, a la oposición de los significados.

A partir de este planteamiento, podemos observar que el significado depende básicamente de las oposiciones de contenido, conformando una estructura léxica, y este análisis del significado resulta especialmente valioso para los términos que designan nociones abstractas cuya existencia depende, precisamentek, de la oposición precisa de los signos lingüísticos que la designan. La significación, vista desde la perspectiva tripolar del significado, es algo muy distinto de la designación. Desde la perspectiva bipolar suele decirse que los términos que presentan un uso extendido tienen “más significado”, o bien que “significan más”. Es cierto que un término de uso frecuente, al aplicarse a muchas cosas (designados), tiene más espectro de designación, pero eso no implica que amplíe su significación, ya que ésta, debido al uso, se ve, por el contrario, condenada a una mayor vaguedad. Así, cuando en una oposición de términos uno de ellos desaparece, el término que queda no “amplía su significación”, sino su designación, y  pierde, en todo caso, el rasgo sémico por el que se oponía al término desaparecido. Es el caso de la oposición que aduce Coseriu entre ater (“negro sin brillo”) y niger (“negro brillante”) con respecto al adjetivo castellano “negro”, sin especificación alguna. Al desaparecer la oposición de contenidos “con brillo”/”sin brillo”, niger amplía su espectro de designación, que es ahora toda la gama del color negro, pero se pierde para siempre un rasgo sémico preciso, el del brillo.»

[García Jurado, Francisco: Introducción a la semántica latina. De la semántica tradicional al cognitivismo. Madrid: Servicio de Publicaciones de la Universidad Complutense. Cuadernos de Filología clásica - Estudios latinos. Serie de monografías. 2003, Anejo I, p. 42-45]