KREATIVITÄT

Creatividad

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Narrativik / Literatur / Poesie / Phantasie / Einbildungskraft / Bild / Symbol / Rhetorische Figuren / Metapher / Sublimation

 

Die Schöpferkraft eines Autors folgt leider nicht immer seinem Willen; das Werk gerät,

wie es kann, und stellt sich dem Verfasser oft wie unabhängig, ja wie fremd, gegenüber.

(Sigmund Freud)

En la base de toda creación hay un conflicto. Todo acto creador tiene su origen en un conflicto.

All creation ist from conflict. (William Butler Yeats)

Al escribir es importante la exactitud. Los mejores no escriben. Porque los mejores se expresan con tanta brevedad que prefieren dejarlo. (Ilse Aichinger)

La filosofía es el arte de decir lo imprescindible. El resto es literatura. (Justo Fernández López)

Hay escritores que no se inspiran en la fantasía, sino en la exactitud. (Francisco Umbral)

Una obra maestra debe existir, pero no debe ser necesaria. (Gertrude Stein)

Creatividad del lenguaje

La ‘creatividad’ del lenguaje es una de las grandes aportaciones innovadoras de la investigación lingüística propias del generativismo. Esta contribución a la teoría lingüística causó sensación cuando Chomsky (1972: 11) la formuló en el momento de mayor esplendor del conductismo del estructuralismo norteamericano, ya que para el generativismo chomskiano el lenguaje no es «un almacén de estructura básicas» que se adquiere por medio de la repetición constante, como lo es para los conductistas. Cuando Chomsky (1974) habla del aspecto creador del uso del lenguaje está exponiendo como un hecho irrefutable, porque es obvio y, consecuentemente, no necesita de investigación empírica que lo confirme, «que el uso del lenguaje es innovador, en el sentido de que una gran parte de lo que decimos diariamente es completamente nuevo y no es repetición de lo que hayamos oído con anterioridad, está libre del control de estímulos externos, es coherente y apropiado a las situaciones, al tiempo que suscita en el destinatario del mensaje pensamientos relacionados con los del emisor».

Chomsky considera que una de las metas prioritarias de la teorización lingüística es explicar esta capacidad que poseen todos los hablantes de entender y de producir oraciones no oídas antes. En el paradigma generativista se asigna a la sintaxis la capacidad para introducir novedades en el lenguaje y también para explicar la infinitud del lenguaje: la ‘creatividad’ ilimitada regida por reglas, concepto que se opone al de analogía, utilizado por los estructuralistas. En opinión de Chomsky, el concepto de regla no se contradice con el de «creatividad» lingüística o con el significado general que se aplica a este término en la vida cotidiana; más bien al contrario, pues todo acto de creatividad se hace en el «marco de una regla». A un soneto no le falta creatividad porque se sujete a unas reglas formales, y una pintura no deja de ser producto de la creatividad porque observe ciertos cánones técnicos o del estilo de una época.

La ‘creatividad’ halla su explicación dentro de la competencia y, a estos efectos, Chomsky hace una perfecta diferenciación entre la «creatividad regida por reglas», propia de la competencia, y la «creatividad modificadora de las reglas», propia de la actuación. La creatividad a la que él se refiere es a la primera, porque para Chomsky, el espíritu creador posee una dinámica guiada por reglas que conoce límites y se orienta hacia un fin (Aguiar y Silve, V., 1980: 45).”

[Alcaraz Varó, Enrique / Martínez Linares, María Antonia: Diccionario de lingüística moderna. Barcelona: Editorial Ariel, 1997, p. 153-154]

Creatividad

La capacidad de arribar a nuestras pero válidas soluciones a problemas. La capacidad de crear productos imaginarios que son apremiantes, convincentes, significativos, etc. Desde sus primeras épocas, el psicoanálisis estuvo tentado a proponer explicaciones de la actividad creadora; basadas invariablemente en la demostración de la similitud entre la actividad creadora y algunos procesos neuróticos. La versión más simple de este procedimiento es demostrar que el contenido de novelas y cuadros pueden interpretarse como fantasías edípicas y deducir, entonces, que esta actividad creadora es una forma de un sueño neurótico durante la vigilia (Freud, 1905). La dificultad de esta hipótesis es que no puede explicar por qué todos los sueños durante la vigilia no son creadores y, en consecuencia, implica una hipótesis secundaria respecto a cómo los aspectos técnicos y formales del trabajo creativo, permiten «creaciones» neuróticas privadas que se convierten en comprensibles y aceptables obras de arte públicas. Al final de su vida, Freud rechazó la idea de que el psicoanálisis tuviera alguna contribución que hacer a la estética. (Pero véase Ehrenzweig [1967], para un punto de vista opuesto.) Más recientemente, y por lo general bajo la influencia de ideas kleinianas [de Melanie Klein], se han producido intentos para probar que la actividad creadora es o depresiva o esquizoide, esto es, que tanto representa un intento de efectuar una reparación de las fantasías destructivas (Klien, 1948), o que es de alguna manera análoga al sistema delirante de los esquizofrénicos. Aquí también, una vez más, queda sin explicar la razón de por qué alguna gente tiene capacidad de encontrar soluciones creativas para sus problemas depresivos o esquizoides.

Ya que el psicoanálisis clásico califica a la actividad imaginativa como primitiva, infantil. y como una función del ‘ello’, autores como Hartmann y Kris se han sentido obligados a describir en términos de «regresión» a las actividades que en realidad ellos consideran claramente como creativas y progresistas. Esto ha conducido al uso de frases tales como «regresión al servicio del yo» para describir la «capacidad negativa» (Keats) de lo creativo. Teniendo en cuenta que los resultados de la actividad creativa son, por definición, nuevos, inesperados y, en consecuencia, imprevisibles, la creatividad es un concepto difícil de incluir dentro de un marco causal-determinista; de aquí, probablemente la ambivalencia del psicoanálisis hacia ella. El concepto provoca también problemas respecto de si es una actividad general, en cuyo caso todos podrían convertirse en personas creativas si se eliminaran sus inhibiciones, o si se trata de un don especial, en cuyo caso el psicoanálisis debe admitir excepciones para sus categorías. Para el primer punto de vista, véase Neurotic Distortion of the Creative Process (1958) de Kubie; para el último, véase The Childhood of the Artist, de Phyllis Greenacre (1957), donde la autora argumenta que las personas dotadas son distintas desde el principio de la vida, que buscan activamente objetos que reconocerán sus diferencias y que, si se analizan, exigen una técnica distinta al resto de las personas.”

[Rycroft, Charles: Diccionario de psicoanálisis. Buenos Aires: Paidós, 1976, p. 4]