KONTRAFAKTISCHER KONDITIONALSATZ

Proposición condicional contrafáctica

(Recop.) Justo Fernández López

 

Contrafactual o contrafáctico = opuesto a los hechos.

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Kontrafaktischer Konditionalsatz (von lat. contra, gegen, wider, im Gegenteil, und faktum, Handlung, Tatsache)

Ein Satz der Form: «Wenn p der Fall gewesen wäre, dann wäre q der Fall gewesen». Ein kontrafaktischer Konditionalsatz wird nach einer verbreiteten semantischen Analyse als eine Konstruktion aufgefasst, die sich aus den Sätzen p und q sowie einem intensionalen Operator zusammensetzt. Ein kontrafaktischer Konditionalsatz ist in der aktuellen Welt genau dann wahr, wenn seine Konsequenz q in der nächst möglichen Welt wahr ist, wo die Antezedenz p wahr ist. Die nächst mögliche Welt ist jene Welt, die der aktuellen Welt am meisten ähnelt. Der Konditionaloperator ist nach dieser Auffassung eine Art modallogischer Operator.”

[Hügli, Anton/Lübcke, Poul (Hg.): Philosophielexikon. Personen und Begriffe der abendländischen Philosophie von der Antike bis zur Gegenwart. Reinbek: Rowohlt, 1991, S. 327]

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«Kontrafaktische Sätze [lat. contra ‘gegen’, factum ‘Tat’; engl. counterfactuals]

Konditionalsätze mit Konjunktiv-II-Formen (Irrealis) im Vorsatz (z. B. Wenn ich Hunger hätte, würde ich etwas essen), deren Nachsatz wahr wäre, wenn der Vorsatz wahr wäre. K. S. spielen bei der Berücksichtigung Möglicher Welten im Rahmen semantischer Beschreibungen eine wichtige Rolle.»

[Bußmann, H.: Lexikon der Sprachwissenschaft. Stuttgart: Kröner, 1990, S. 419]

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«Un condicional contra-fáctico (que podemos llamar simplemente un contra-fáctico) es definido como un enunciado condicional en el cual interviene la noción de posibilidad, expresada gramaticalmente por la introducción del subjuntivo. Ejemplos de contra-fáctico son:

Si Julio César no hubiera cruzado el Rubicón, otra hubiera sido la suerte de Roma.

Si el vaso se hubiese caído, se habría roto.

Como un condicional es verdadero cuando su antecedente y consecuente son falsos, habrá que concluir que los ejemplos anteriores son verdaderos. En vista de las dificultades que ello plantea se ha sugerido (por Nelson Goodman) que lo importante no es examinar estos ejemplos en tanto que funciones de verdad, sino aclarar el tipo especial de relación que liga el antecedente con el consecuente. Ahora bien, tan pronto como procedemos a realizar un estudio de este tipo, nos sorprende la variedad de formas de los contra-fácticos. A las formas antes citadas pueden agregarse otras, tales como:

Inclusivo si hubiera tomado la medicina, no habría sanado.

Si Fichte fuera Hegel, habría escrito la Fenomenología del Espíritu.

Si supiera mucho, sería secretario perpetuo de la Academia.

Si el átomo de calcio tuviera 36 electrones, no ocuparía el vigéximo lugar en la tabla periódica de los elementos.

Los problemas que se plantean con respecto a los contra-fácticos en general son varios:

a) Posibilidad de reducir las diversas formas de los contra-fácticos a una forma común.

b) Posibilidad de expresar los contra-fácticos en modo indicativo.

c) Tipo de conexión a establecer entre el antecedente y el consecuente de los contra-fácticos.

d) Posibilidad de analizar los contra-fácticos en términos de las “disposiciones”. [...]

El problema de los contra-fácticos (problema importante, como señala Goodman, puede aclarar cuestiones relativas a las nociones de ley, confirmación y significación de la potencialidad) se halla todavía en proceso de análisis. Puede así calificarse, como ha hecho Quine, de una “cuestión abierta”, “llena de perplejidades para el investigador”.»

[Ferrater Mora, José: Diccionario de filosofía. Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1969, p. 330-331]

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«Contrafactual o contrafáctico/a (opuesto a los hechos). En lógica, más particularmente en lógica modal y en otras disciplinas (historia, lingüística, física, economía, cosmología etc.) se denomina contrafactual o contrafáctico a todo evento o a toda situación que no ha acontecido en el universo actualmente observable por la investigación humana pero que pudiera haber ocurrido (la situación o evento fácticos o fenoménicamente existentes son llamados por este motivo, algo ambiguamente, "actuales"). Se dice que el evento o la situación forman parte de un universo posible, mientras que el evento o situación actuales forman parte del universo fáctico o universo actual.

Por ejemplo en el mundo actual Aristóteles fue discípulo de Platón. En varios universos posibles Aristóteles puede no ser discípulo de Platón.

Spinoza en su obra no acepta lo contrafactual, es necesitarista, (las cosas deben ocurrir necesariamente tal cual ocurren), por ende acepta sólo como posibles las cosas del mundo actual (actualismo), Leibniz supone una situación más laxa. Las posiciones al respecto tienen implicancias en la ética ya que las posibilidades de la libertad son puestas en juego.

Saul Kripke utiliza experimentos de pensamiento contrafácticos para establecer lo que llama un designador (un nombre propio o una descripción definida), así este es un designador rígido o no – por ejemplo en sus ataques al descriptivismo.

Se considera que los designadores rígidos mantienen la referencia en situaciones contrafácticas. Por ejemplo el nombre propio "Aristóteles" refiere a Aristóteles sin importar si fue o no el discípulo de Platón, es por este motivo considerado un "designador rígido". La descripción definida «Aristóteles, el más célebre discípulo de Platón» refiere al Aristóteles más conocido del universo actual con exclusión de toda otra persona del mundo actual o de los universos posibles, por esto es considerado un designador "no rígido" o "flexible".»

[http://es.wikipedia.org/wiki/Contrafactual]

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«Las clases de oraciones condicionales se establecen fundamentalmente mediante dos criterios: primero, la conjunción o locución conjuntiva las encabeza (si, como, a menos que, etc.), y segundo, los tiempos y modos que se admiten y se relacionan en la prótasis y en la apódosis. El análisis de las correlaciones de modo y tiempo es importante porque pone de manifiesto que es todo el periodo el que impone una pauta de interpretación. Así, algunos tiempos compuestos, en particular la forma {Hubiera ~ HUBIESE} CANTADO, pueden reducir, hasta llegar a cancelar, el valor hipotético de la prótesis, como en Si hubiera sido el asesino, se habrían encontrado sus huellas digitales.

Estas oraciones se denominan tradicionalmente IRREALES, y en la actualidad reciben los nombres de CONTRAFACTUALES, CONTRAFÁCTICAS o CONTRAFACTIVAS porque implican que el hablante da por cierta la situación contraria a la que expresan la prótasis y la apódosis. Así pues, Si se hubieran encontrado... implica ‘No se encontraron’, y Si no se hubieran encontrado... implica ‘se encontraron’. Del ejemplo propuesto Si hubiera sido el asesino, se habrían encontrado sus huellas digitales se deduce ‘No era el asesino’ y ‘No se encontraron sus huellas digitales’. Es común emplear estas construcciones para presentar como falsos los estados de cosas que pertenecen a mundos radicalmente diferentes del real: ¿Cómo sería hoy el mundo si Napoleón hubiera vendido en Waterloo?; Si Aristóteles hubiese nacido en China...; Si la luna estuviera hecha de queso verde..., pero admiten otros usos tanto en la lengua conversacional como en la más cuidada.

Se suelen caracterizar los periodos contrafácticos como CONDICIONALES CERRADOS en cuanto que la verificación de las situaciones presentadas está únicamente en función de la correlación de tiempos y modos y del carácter afirmativo o negativo de la prótesis. Frente a ellas, se dice que las demás condicionales son ABIERTAS, ya que su verificación depende de que tengan o no lugar ciertos sucesos o se den determinados estados de cosas.» [RAE: NGLE, § 47.1d]

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«Se llama interpretación CONTRAFACTUAL o CONTRAFÁCTICA o CONTRAFACTIVA de una expresión a la inferencia según la cual se obtiene como verdadero el estado de cosas contrario al que se afirma. Así, son contrafactuales las exclamaciones ¡Haber venido ayer! o ¡Hubieras venido ayer!, puesto que implican que el hablante no vino en el día anterior al que se enuncian. La exclamación ¡No haberte comido todos los caramelos! implica, en el mismo sentido, que el interlocutor de esas palabras llevó a cabo la acción que se menciona. La pauta Si {TUVIERA ~ TUVIESE}, DARÍA caracteriza el período potencial. Se ha debatido largamente la cuestión de si este esquema es o no contrafactual cuando se aplica a situaciones actuales. Ciertamente, el que dice Si yo viera bien, no necesitaría estos anteojos manifiesta sin lugar a dudas que no ve bien. Nótese, sin embargo, que la inferencia contrafactual no se obtiene de manera automática a partir de ese esquema temporal. La oración Si este número fuera un cuarto, aquel sería un seis, aplicada a un pasatiempo matemático, se refiere a una situación presente, al igual que la anterior, pero no se deduce directamente de ella ‘Este número no es un cuatro’ ni tampoco ‘Este número es un cuatro’.» [RAE: NGLE, § 47.8h]