KATALYSE

Catálisis

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Ellipse

 

Katalyse

Griechisch κατάλυσις (catálisis) ‘die Auflösung, Abschaffung, Aufhebung’.

«Katalyse

In der Glossematik dir Rückführung elliptischer Formen auf ihre Normalform, um aus einem vorliegenden Text das System zu gewinnen. Vgl. Kernsatz.»

[Lewandowski, Th.: Linguistisches Wörterbuch. Heidelberg: Quelle & Meyer, 1973, Bd. 1, S. 305]

«Katalyse

Katalyse meint die Interpolation eines Textstückes in einen fragmentarischen Text. Alle Komplementärformen haben katalytische Funktion.»

[Heupel, Carl: Taschenbuch der Linguistik. München: List, 1973, S. 110]

«Catálisis

I. Catálisis; F. Catalyse.

Operación del análisis glosemático, consistente en reponer un funtivo cuando no está expreso. Si un texto latino, por ejemplo, aparece interrumpido tras la preposición sine, será preciso reponer, mediante catálisis, el caso ablativo, magnitudes ambas relacionadas por cohesión. No debe confundirse con la interpolación

[Lázaro Carreter, F.: Diccionario de términos filológicos. Madrid: Gredos, 51981, p. 85]

«Catálisis

La enunciación o construcción de un mensaje tiene lugar en unas coordenadas en las que, además del código, intervienen los actores y las circunstancias del discurso. Lo que el hablante supone que es conocido por el destinatario puede dar lugar a elisiones más o menos largas. En ocasiones, el emisor efectúa supresión de segmentos que no son necesarios para la recta intelección de lo que se transmite, pero que sí lo son par restablecer la estructura oracional. Cuando esto ocurre, en el análisis se ha de efectuar la operación inversa: la catálisis.

Con el fin de que la restitución de un segmento elidido no se convierta en una operación acrítica (como lo fue durante siglos el recurso indiscriminado a la elipsis) es necesario establecer algunas reglas de precaución y salvaguarda metodológicas:

Es conveniente, siempre que se apela a la catálisis, que el lingüista ofrezca una explicación de por qué se ha podido producir la elipsis previa.

En el texto que nos ocupa hallamos la necesidad de catalizar el infinitivo elidido ser en el marco contextual de los segmentos lo que es amado por [ser] hermoso y quiérote por [ser] hermosa. De no hacerlo, incurriríamos en la enorme dificultad (casi contradicción) de tener que explicar varios hechos sorprendentes:

 

Lo que es amado por

hermoso

su hermosura

que es hermoso

 

Quiérote por

hermosa

tu hermosura

que eres hermosa

 

La restitución del infinitivo ser, además de cumplir todas las condiciones arriba enumeradas, resuelve el problema planteado por las dos elipsis. El núcleo del complemento circunstancial de causa ya no es un adjetivo, sino un nombre (el infinitivo), hecho que explica también la equivalencia funcional con los nombres tu hermosura y que eres hermosa.

No es labor difícil explicar las razones de la elisión del infinitivo en estos contextos. Esta forma del verbo ser carec4e de valores morfemáticos y su aportación lexemática es prácticamente nula. Si el hablante deseara transmitir la idea de anterioridad (haber sido) la lengua no toleraría la supresión.»

[Gutiérrez Ordóñez, Salvador: La oración y sus funciones. Madrid: Arco Libros, 1997, p. 594-595]