INTRANSITIV

Intransitivo

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

VERB-KLASSIFIKATION Clasificación de los verbos / Ergativitätshypothese / Diathese / Transitiv / Ergativ / Inakkusativ / Antikausativ / Transitivitätshypothese / Transitiv - Intransitiv

 

Für die Einteilung der intransitiven Verben /

Para la clasificación de los verbos intransitivos:

Siehe / Ver:

Ergativitätshypothese

«Interessant ist ein Konzept der Relationalen Grammatik, das als innovativ gelten kann: Die Dichotomie der intransitiven Verben. Die RG unterscheidet zwei Typen intransitiver Verben,  unergative und unakkusative. Diese Unterscheidung hat weitreichende Konsequenzen für die Analyse passiver Konstruktionen: Nur ein Typ von intransitiven Verben, der unergative, ist passivierbar. Der zweite Typ, der unakkusative, ist von Passivierung ausgeschlossen. Allerdings teilt er mit dem Passiv auf der syntaktischen Ebene das Merkmal der Beförderung (Avancement) eines direkten Objekts zum Subjekt. Die semantische Ebene reflektiert dieses gemeinsame Merkmal als Passivaffinität. Das Subjekt unakkusativer Prädikate ist ein Passivssubjekt (Perlmutter/Postal, 1984b: 98). Unakkusative Verben beschreiben nicht-steuerbare, sich selbst auslösende Prozesse. Sie können reflexiv sein.

He trembled. [engl.]

Tembló. [span.]

Er zitterte. [deutsch]

The door closed. [engl.]

La puerta se cerró. [span.]

Die Tür schloss sich. [deutsch]

Das Konzept der unakkusativen Verben bietet eine Abgrenzungsmöglichkeit zu reflexiven Passivvarianten.»

[Maier, Irmgard: Passivparadigmen im Spanischen und im Deutschen. Frankfurt/M: Peter Lang, 1995, S. 31-32]

Intransitivo

„Verbo caracterizado por carecer, en su estructura de predicado, de objeto o complemento directo, aun cuando pueda ser empleado como transitivo en determinadas circunstancias; p. ej. en La madre vive muy bien, el verbo vivir aparece como intransitivo, pero en Los hijos viven su vida se ha utilizado como transitivo con objeto directo.“ 

[Diccionario de lingüística. Anaya, p. 159-160]

Clasificación tradicional de los verbos

según su comportamiento sintáctico

 

auxiliares

 

copulativos

 

 

 

 

predicativos

transitivos

 

intransitivos

 

 

 

pronominales

Exclusivamente pronominales

Ocasionalmente pronominales

Reflexivos

Recíprocos

Con valor pasivo

Construcciones impersonales

Causativos pronominales

 

·     Verbos auxiliares: ser, haber, estar

·     Verbos copulativos: ser, estar, parecer

·     Verbos predicativos o verbos plenos [Vollverben]:

§         Verbos transitivos: con complemento directo (acusativo)

§         Verbos intransitivos: sin complemento directo (acusativo)

§         Verbos pronominales: acompañados de un pronombre reflexivo

§     Exclusivamente pronominales: arrepentirse, quejarse, jactarse

§     Ocasionalmente pronominales: llamar / llamarse

§     Reflexivos: peinarse / afeitarse / lavarse

§     Recíprocos: saludarse / tutearse

§     Con valor pasivo: se venden libros

§     Verbos causativos en forma pronominal: cortarse el pelo

§     Construcciones impersonales: se oye ruido

Los verbos auxiliares se usan para formar las formas compuestas de los verbos, la pasiva y las perífrasis verbales: He comido. Ha sido premiado. Están reunidos. Está escribiendo una carta.

Los verbos copulativos son ser, estar o parecer. Los verbos ser, estar y parecer funcionan como verbos predicativos cuando les acompaña un complemento que no es un adjetivo: Ahora estoy en Madrid. Esto parece oro. Este animal es un armadillo.

Los verbos predicativos son los que encierran la idea de un predicado y siempre expresan estado, acción o pasión del sujeto al que se refieren. Podemos decir que el verbo predicativo es todo aquel que no funciona como copulativo, es decir, todo aquel que no sea ser, estar o parecer. Los verbos predicativos pueden ser transitivos o intransitivos.

Los verbos transitivos son aquellos que dejan pasar la acción, y ésta (la acción) recae sobre una persona u objeto.  Esta persona u objeto es el complemento directo (acusativo): Le da un regalo para su cumpleaños. Vamos a tomar un café.

Los verbos intransitivos no necesitan de un complemento directo (acusativo) para completar la acción: Los secuestrados aún viven. Corre muy ligero. Muchos verbos se usan como transitivos o intransitivos según los casos: Corre los cien metros lisos en un tiempo récord. 

Los verbos pronominales son verbos que van unidos a un pronombre reflexivo de igual persona que el sujeto del verbo: marcharse, arrepentirse, avergonzarse, alegrarse, asombrarse, casarse. A este grupo pertenecen los verbos exclusivamente pronominales, los reflexivos y los recíprocos, que son los que implican a varios sujetos que realizan la misma acción y la reciben mutuamente.

Los verbos exclusivamente pronominales se conjugan obligatoriamente con un pronombre: arrepentirse, quejarse, jactarse, dignarse, etc (no se puede decir yo arrepiento, él queja). Ese pronombre no es reflexivo. Estos verbos expresan procesos que suceden en el sujeto, y poseen una voz especial, llamada voz media. No son reflexivos porque no es una acción que vuelva sobre sí misma, sino que se produce en el interior del sujeto.  En estos verbos pronominales, el pronombre es un morfema constitutivo del verbo, no un complemento como en los verbos reflexivos. Otras clases de verbos pronominales son:

Los verbos recíprocos son verbos transitivos  que tienen por sujeto a dos o más personas, animales o cosas que ejercen una acción sobre los otros, al mismo tiempo que la reciben de ellos. Por ese motivo, los verbos recíprocos sólo se conjugan en las tres personas del plural; jamás en singular: Los amigos se saludan. Nos tuteamos todos. Estos verbos se construyen como los reflexivos, y para no confundirlos con estos, a veces es necesario añadir ciertas locuciones para reforzar el matiz de reciprocidad: los unos a los otros, mutuamente, recíprocamente, los dos. Para reconocer este tipo de se recíproco, basta con añadir al final de la oración expresiones como: el uno al otro, el uno del otro, el uno con el otro; o bien, mutuamente, recíprocamente, entre sí.

Los verbos reflexivos son verbos transitivos cuya acción se refleja o recae sobre el mismo sujeto que la realiza: Yo me lavo. Ella se peina. El sujeto y el objeto son la misma cosa. Para reconocer si el se es reflexivo, basta con añadir al final de la oración "a sí mismo(s)", y si el significado de la oración no varía en absoluto, no queda duda de que el se es reflexivo.

La RAE (Esbozo 1973: § 3.5.1) define así los verbos:

«Los verbos que no llevan complemento directo se llaman intransitivos, aunque los acompañen otros complementos: Antonio murió en el hospital; El alumno estudia con ahínco. Si tienen complemento u objeto directo, se llaman transitivos. Poniéndole un complemento directo a un verbo intransitivo pasará a ser transitivo: El alumno estudia con ahínco las lecciones. [...]

Verbos como morir, vivir, quemar, dormir, etc., se prestan mal a que haya una persona muerta, vivida, quemada, dormida, distinta del sujeto. Pero en ocasiones cabe extraer de la propia significación del verbo un complemento directo: Morir una muerte gloriosa; Dormir un sueño tranquilo; Vivir una vida miserable. Hay siempre en ello cierta tautología, que a veces tiene valor estilístico. Estos verbos son intransitivos por naturaleza. [...]

Muchos verbos transitivos se construyen a menudo como absolutos, sin complemento directo, por ser este innecesario o hallarse sobreentendido. Decimos de un ciclista que abandonó en la segunda etapa de su carrera; un cartero puede decir, al terminar su trabajo, que ha repartido. [...]

Numerosos verbos transitivos pueden emplearse con significación causativa o factitiva. En tales casos el sujeto no realiza por sí mismo la acción del verbo, sino que ordena, encarga, dirige o costea la acción que otro ejecuta: Carlos III construyó la Puerta de Alcalá. Un verbo normalmente intransitivo como dormir, toma significado transitivo-causativo en dormir a un niño

Alcina y Blecua (1975: § 7.4.2) clasifican los verbos intransitivos en:

a)    Verbos existenciales: abundar, star, existir, morir, parecer, ser, vivir.

Algunos se construyen como transitivos con un complemento tautológico: Mi abuela murió una muerte piadosa.

b)    Verbos de movimiento: andar, bajar, caer, subir, caminar, errar.

Pueden aparecer con predicativos: Miguel salió primero en la competición, o con complementos directos: Bajó la escalera solo.

c)     Verbos de acción: crujir, debutar, estornudar, fracasar, gesticular.

Muchos pueden aparecer con predicativos: Sonrió complacido, y con complementos directos: El enfermo tosió sangre.

d)    Verbos seudo-impersonales: bastar, caber, convenir, disgustar. Con estos verbos el sujeto generalmente es inanimado y lleva complemento indirecto: A mi mujer le gustan los muebles antiguos.

La hipótesis de la inacusatividad de Perlmutter (1978)

 

Los verbos intransitivos requieren un solo argumento, pero se distinguen en la relación semántica que se establece entre el argumento y el verbo.

Dos tipos de verbos intransitivos:

«La clase de verbos intransitivos es una clase heterogénea que incluye formas con distintas propiedades semánticas y sintácticas. Se debe a Perlmutter (1978) la distinción entre dos clases de verbos intransitivos: los inergativos y los inacusativos o ergativos. El trabajo de Perlmutter se enmarca dentro del modelo conocido como Gramática Relacional. Burzio (1981, 1986) incorpora la llamada ‘Hipótesis de la Inacusatividad’ a la Teoría de la Rección y el Ligamiento, en la gramática generativa, donde la distinción entre las dos clases de verbos intransitivos es unánimemente aceptada.

Los dos tipos de verbos tienen en común que requieren un solo participante o argumento cuya realización sintáctica es la de sujeto, pero se distinguen en la relación semántica que se establece entre el argumento y el verbo.

Los verbos inergativos (llorar, reír, saltar, toser) denotan actividades o procesos que dependen de la voluntad de un agente.

Los verbos inacusativos son verbos que denotan bien estados o bien eventos no agentivos (logros), como existir, aparecer, llegar, florecer, crecer, etc., cuyo único argumento se interpreta como el elemento que recibe la acción o en el que se produce o manifiesta la eventualidad que denota el verbo: i.e. el argumento de este verbo es tema o paciente. El término ‘tema’ se utiliza habitualmente en los trabajos de gramática generativa con referencia a los que otras gramáticas denominan ‘paciente’.

Esta diferencia en cuanto al carácter semántico del único participante en la acción verbal es crucial para distinguir entre las dos clases de verbos intransitivos. Los agentes se realizan sintácticamente y de un modo uniforme como sujetos de la oración tanto con verbos transitivos (activos) como con verbos inergativos. Los temas o pacientes se realizan como objetos de los verbos transitivos (activos) y como sujetos de algunos verbos intransitivos, los que hemos denominado ‘inacusativos’. Por tanto, los verbos inacusativos comparten propiedades de los verbos transitivos y los inergativos: como los inergativos están asociados a un solo argumento, pero ese único argumento se interpreta como el objeto lógico del verbo transitivo: es un objeto nocional, a pesar de ser un sujeto sintáctico, en contraposición con el único argumento de un verbo intransitivo inergativo que es a la vez sujeto nocional y sujeto sintáctico.

Alternancia causativa:

Prueba de que el sujeto sintáctico de un verbo inacusativo y el objeto de un verbo transitivo tienen la misma función semántica es la llama ‘alternancia causativa’:

Juan rompió el vaso

frente a

El vaso se rompió.

La primera es una construcción transitiva causativa que se construye con una agente (Juan) y que expresa un evento que denota un cambio de estado en su argumento objeto (el vaso). La segunda, es una construcción inacusativa que se construye con un solo argumento: el elemento que sufre el cambio de estado que denota la eventualidad del verbo. La relación semántica entre el verbo romper y el sintagma nominal el vaso es la misma en las dos construcciones: en ambos casos se trata del paciente o tema ‘afectado’; varía su realización sintáctica: objeto en la construcción transitiva y sujeto en la construcción inacusativa. Las gramáticas se han referido a verbos como romper en su uso inacusativo como “verbos pronominales” en cuanto que se construyen con se. Es importante señalar, sin embargo, que si bien muchos de los verbos que aparecen en construcciones inacusativas entran dentro de la clase de los verbos pronominales (romperse, secarse, agrietarse) hay muchos verbos inacusativos que no son pronominales.» [Mendikoetxea 1999: § 25.1.1.2, p. 1579-1580]

«En resumen, distinguimos entre los verbos intransitivos dos clases sintácticas: verbos inergativos y verbos inacusativos. Los verbos inacusativos son aquellos cuyo sujeto sintáctico es un objeto nocional, i. e. su función semántica es la de tema (afectado o no afectado). Dentro de los verbos inacusativos distinguimos dos grandes clases semánticas: los verbos de cambio y ubicación y los verbos de existencia y aparición; las diferencias semánticas entre estas dos clases de verbos encuentran manifestación en su sintaxis. [...]

Los verbos inacusativos son intransitivos en cuanto que están asociados a un solo argumento o participante que es el sujeto sintáctico, pero comparten con los verbos transitivos la naturaleza semántica de ese argumento, que es un objeto nocional (tema o paciente). Además de hablar de ‘verbos inacusativos’, hemos de hablar también de ‘construcciones inacusativas’ que parecen derivarse de construcciones transitivas correspondientes, como es el caso de las construcciones inacusativas con se y las construcciones de pasiva perifrástica.» [Mendikoetxea 1999: 1584 y 1587]

 

 

transitivos

unitransitivos

Con objeto directo ( = dos argumentos o participantes)

ditransitivos

Con objeto directo e indirecto (= tres argumentos o participantes)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

intransitivos

(Perlmutter 1978)

 

 

inergativos

Con sujetos agentivos: expresan eventos de causa interna (jugar, bailar, llorar, reír, saltar, toser) cuando existe una propiedad inherente al único argumento del verbo que es responsable de que se realice ele vento que denota el predicado.

Con sujetos no agentivos: verbos de emisión percibida sensorialmene: brillar, chirriar, apestar, amanecer.

 

 

 

 

inacusativos

o ergativos

[alternancia causativa:

los sujetos de los verbos inacusativos se realizan como objetos de los verbos transitivos y como sujetos de algunos inacusativos]

Con sujetos no-agentivos, sujetos que designan al que padece: existir, florerer, aparecer, llegar, crecer. Su sujeto sintáctico es su objeto nocional. El argumento es un tema o paciente.

Denotan estados o eventos no agentivos (logros).

No forman una clase semántica uniforme, sino que se dividen en dos clases. Las diferencias semánticas entre estas dos clases encuentran manifestación en su sintaxis.

Verbos de cambio de estado o ubicación, que pueden tener o no variantes transitivas: romper(se), abrir(se), hundir(se), secar(se), crecer, hervir, palidecer, florecer, levantarse. El tema o paciente es afectado.

Pueden ser:

a) de causa externa,

b) de causa interna: agentivos o
no agentivos

Verbos de existencia y aparición: aparecer, llegar, existir, ocurrir, venir, emerger, suceder.

El tema o paciente es no afectado.

 

intransitivos con usos transitivos:

Hay verbos intransitivos por naturaleza con usos transitivos, sin que por ello se deban clasificar como transitivos. Son verbos que se pueden construir con complementos tautológicos (‘objeto interno o cognado’): Morir una muerte gloriosa. Dormir un sueño tranquilo. Vivir una vida miserable.

 

Las construcciones pasivas como construcciones inacusativas:

«El hecho de que el sujeto sintáctico de un verbo inacusativo sea su objeto nocional ha llevado a numerosos autores a establecer un paralelismo entre las construcciones con verbos inacusativos y las construcciones pasivas. Este paralelismo se observa de forma más clara cuando comparamos una oración transitiva activa como

Juan cerró las puertas. [transitiva activa]

con su construcción inacusativa y pasiva equivalentes

Las puertas se cerraron. [inacusativa]

Las puertas han sido cerradas. [pasiva]

Si la construcción inacusativa se puede definir como aquella en la que el objeto nocional (tema o paciente) se realiza sintácticamente como sujeto, las construcciones pasivas son entonces un ejemplo de construcciones inacusativas, incluso cuando se forman con verbos que no tienen usos inacusativos (p. ej. construir: El puente ha sido construido frente a *El puente se construyó (él solo).» [Mendikoetxea 1999: § 25.1.3]

«Hay que diferenciar cuidadosamente las oraciones inacusativas con se de las oraciones pasivas von se. Formalmente, no hay diferencias entre estos dos tipos de oraciones. Así una oración como

La puertas se cerraron

es ambigua: (i) una interpretación inacusativa y (ii) una interpretación pasiva en la que hay implícito un agente con intencionalidad a una causa externa que no se menciona porque interesa únicamente destacar la acción verbal.

Se hundió el barco {él solo/por sí solo}  [inacusativa]

Se hundió el barco {intencionadamente/para cobrar el seguro} [pasiva]

El contraste es más claro con verbos que pueden formar pasivas con se, pero que por su significado no pueden aparecer en construcciones inacusativas, como construir o divulgar, ya que no pueden expresar eventos que se realizan de forma espontánea sin la intervención volitiva de un agente.» [Mendikoetxea 1999: 1587]

Inacusatividad en italiano y en español:

«Veamos qué pruebas se han dado para motivar estas diferencias de clases de verbos intransitivos.

Burzio (1986) muestra que hay una diferencia en el comportamiento de los verbos intransitivos italianos arrivare y telefonare. Cuando estas construcciones aparecen con un sujeto preverbal cuantificado, sólo los verbos como arrivare permiten ser pronominalizados por el clítico ne:

Arriveranno molti esperti.

‘Llegarán muchos expertos.’

Ne arriveranno molti.

‘NE llegarán mucho’.

Telefoneranno molti esperti.

‘Telefonearán muchos expertos.

*Ne telefoneranno molti.

‘NE telefonearán muchos.

Si ambos verbos intransitivos tuvieran la misma estructura, esta diferencia resultaría misteriosa.» [Campos, Héctor 1999: § 24.4.2]

Otros factores distintivos:

La pronominalización con ne sólo es posible con complementos directos en italiano: Gianni ne invitera molti. *Gianni ni parlerá a molti.

Los verbos intransitivos inacusativos requieren el auxiliar essere en italiano para formar los tiempos perfectivos, los inergativos seleccionan avere.

«Esto demuestra que hay dos tipos de verbos intransitivos: aquellos en los que el sujeto actúa como el sujeto de los verbos transitivos y aquellos en los que el sujeto actúa como el complemento directo. Burzio observa además que el sujeto de los verbos que permiten ne se interpretan como ‘paciente’ o ‘tema’, papel temático que generalmente llevan los complementos directos. [...] Esta diferencia entre verbos inacusativos, por una parte, e intransitivos, por otra, ha sido justificada en muchas otras lenguas, incluso en lenguas muy alejadas del italiano, como por ejemplo el japonés.» [ebd.]

¿Es posible motivar esta diferencia en español?

Según Campos (1999), en italiano se observan marcas morfosintácticas claras que caracterizan a los verbos inacusativos frente a los inergativos, mientras que en español muchas de estas diferencias están ocultas detrás de una morfología más opaca (ausencia de concordancia en el participio en voz activa, un solo auxiliar haber en tiempos compuestos, ausencia del clítico partitivo, etc.

No obstante, hay algunos factores que prueban la existencia de esta diferencia en español:

El español mantuvo hasta el siglo XVI la distinción entre ser y haber como auxiliares perfectivos. «En un estadio anterior tanto del español como del catalán, sí se manifestaba morfosintácticamente la diferencia entre los verbos inacusativos y los verbos intransitivos en sí.» (Campos)

La prueba más clara es que con los verbos transitivos e inacusativos es posible la construcción absoluta de participio:

Terminadas las labores, saldremos a beber una copa.

Una vez salido el sol, nos entraremos a la mar.

Una vez partido el autobús, ...

Comprados los terrenos, enseguida empezaron a edificar.

*Ladrados los perros ...

*Estornudada la nena ...

*Conocida a María, Juan decidió abandonar la bebida.

Otra diferencia entre los verbos intransitivos y los verbos inacusativos es que el sufijo –dor / -tor, que implica la idea de un agente, se puede usar tanto con verbos transitivos como intransitivos

escribir > escritor.

trabajar > trabajador.

correr > corredor.

Sin embargo con verbos inacusativos no es posible:

ir > *idor

venir > *venidor

morir > *moridor

En el tiempo pretérito, no hay restricciones en el uso del se impersonal con los verbos intransitivos, pero con los verbos inacusativos no resulta natural el pretérito:

Se trabajó todo el día ayer.

?Se llegó temprano a la oficina ayer.

«Estas diferencias sugieren que hay dos tipos de verbos intransitivos: los intransitivos en sí y los verbos inacusativos. Estas pruebas apoyan la existencia de los verbos inacusativos como una clase diferente de los verbos intransitivos.» [Campos, Héctor 1999: 1568]

Semántica y sintaxis de los verbos inacusativos:

«Para Perlmutter (1978), la inacusatividad viene determinada por la semántica del verbo y aparece codificada en su sintaxis. Aunque forma y significado aparecen, pues, fuertemente ligados en la formulación inicial de la hipótesis de la inacusatividad, lo cierto es que los diversos estudios sobre estos verbos dentro de las gramáticas formales se han centrado bien en la semántica, bien en la sintaxis de los verbos inacusativos y sólo recientemente se ha intentado derivar el comportamiento sintáctico de estos verbos de ciertos componentes de su significado. En realidad, existen dos aproximaciones al estudios de los verbos inacusativos: (i) la aproximación sintáctica, que niega que se pueda determinar el comportamiento formal de los verbos inacusativos a partir de ciertas propiedades de su significado, y (ii) la aproximación semántica, que niega que la inacusatividad aparezca de algún modo codificada en la sintaxis.

Levin y Rappaport Hovav (1985) identifican estas dos aproximaciones en el capítulo introductorio a su estudio sobre la inacusatividad en inglés. El trabajo de Rosen (1984, 1988) dentro del marco de la Gramática Relacional es quizás el ejemplo más claro de la aproximación sintáctica, mientras que la aproximación semántica tiene uno de sus exponentes en Van Valin (1990), dentro del marco de la llama Role and Reference Grammar.» [Mendikoetxea 1999: § 25.1.2]

«Un análisis exhaustivo de los verbos en español ha de especificar necesariamente para esta área de la gramática, como para muchas otras, cuál es la relación entre la semántica (léxica) de los verbos y sus propiedades morfosintácticas.» [Mendikoetxea 1999: § 25.5]

Bibliografía

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Campos, Héctor: “Transitividad e intransitividad”. En: En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe. 1999, vol. II, § 24.4.2]

Fernández Leborans, M. Jesús: “La predicación: Las oraciones copulativas”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe. 1999, vol. II, § 37.6.

Hidalgo, R. 1994: “The pragmatics of de-transitive voice in Spanish: From passive to inverse?”, T. Givón (ed.) Voice and Inversion, Amsterdam/Philadelphia: John Benjamins [Typological Studies in Language-28].

Iglesias Bango, M.: La voz en la gramática española. León: Universidad de León, 1991.

Kock, Josse de; Gómez Molina, Carmen: Gramática española: Enseñanza e investigación, II: Gramática: Las formas pronominales del verbo y la pasiva. Salamanca: Universidad, 1990.

Levin, B. / Rappaport Hovav, M.: Unaccusativity of the Syntax-Lexical Semantics Interface. Cambridge, MA: Mit Press, 1995.

López Machado, C. & Falk J. 1999: “La pasiva analítica y la pasiva refleja: dos formas, dos contenidos“ XIV Skandinaviske Romanistkongress, Estocolmo Maldonado Soto, R. 1992: Middle Voice: the Case of Spanish SE, México: UMI Dissertation Services.

Maier, Irmgard: Passivparadigma im Spanischen und im Deutschen. Frankfurt a. M.: Peter Lang, 1995.

Mendikoetxea, Amaya: “Construcciones inacusativas y pasivas”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe. 1999, vol. 2, § 25.1-5, p. 1577 ss.

Mendikoetxea, Amaya: “Construcciones con se: medias, pasivas e impersonales”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe. 1999, vol. 2, § 26.1-6.

Miguel, Elena de: “El aspecto léxico”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe. 1999, vol. 2, § 46.1-4, p. 2979 ss.

Monge, Felix 1955: “Las frases pronominales de sentido impersonal en español” en Archivo de Filología Aragonesa VII. Zaragoza.

Perlmutter, David: “Impersonal passives and the Unaccusative Hypothesis”. Proceedings of the Fourth Annual Meeting of the Berkeley Linguistics Society, págs. 157-189.

Rosen, Carol: The Relational Structure of Reflexive Clauses. Evidence from Italian. Nueva York: Garland, 1988.

Schmidt-Riese, F.: „Spanisch se jenseits von Aktanz und Diathese“. In: Geisler, H./Jacob, D. (Hrg.): Transitivität und Diathese in romanischen Sprachen. Tübingen: Niemeyer, 1998a, S. 43-60.

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