INTERLINGUA

Interlengua

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Kontrastiv / Interlinguistik

 

Interlingua [lat. lingua ‘Zunge’, ‘Sprache’]

Von dem ital. Mathematiker G. Peano (1903) auf der Basis eines vereinfachten Lateins konstruierte Welthilfssprache: Latino sine flexione. Interlingua wurde verschiedentlich bearbeitet. Ihre Konstruktion stützt sich auf den gemeinsamen Wortschatz wichtiger westeuropäischer Sprachen, ihre analytische Grammatik ist am Romanischen orientiert, es wird kein Merkmal verwendet, das in einer der Basissprachen fehlt.“

[Bußmann, Hadumod: Lexikon der Sprachwissenschaft. 2. völlig neu bearbeitete Auflage, Stuttgart: Kröner, ²1990, S. 350]

Interlenguaje o interlengua

Un término, y un concepto, que ha tenido éxito en las teorías mentalistas del aprendizaje de las lenguas, propias del generativismo, es el de ‘interlenguaje’ o ‘interlengua’, el cual se define (Jesner, U., 1966: 117) como el lenguaje del que aprende lenguas. En realidad, el ‘interlenguaje’, término acuñado por Selinker (1972), es un constructo teórico que subyace a los intentos de los investigadores de adquisición/aprendizaje de segundas lenguas para identificar las etapas por las que pasan los estudiantes de una segunda lengua en su camino hacia la competencia total. Se le considera como un proceso natural que consta de una serie de etapas, dentro del continuum que constituye el aprendizaje, en las que el estudiante alcanza cada vez niveles de competencia mayor (con sus estrategias, sin excluir errores, que cada vez serán menores). Dicho con otras palabras, todos los ‘interlenguajes’ son transitorios y son sustituidos por otros, en los que el dominio de las estrategias lingüísticas y comunicativas es más completo. El papel del profesor en esta hipótesis de aprendizaje es el de facilitador de los diversos ‘interlenguajes’.”

[Alcaraz Varó, Enrique / Martínez Linares, María Antonia: Diccionario de lingüística moderna. Barcelona: Editorial Ariel, 1997, p. 304]

«Interlengua

La interlengua viene a ser un concepto sumamente importante en la lingüística contemporánea, ya que gracias a éste se explican los procesos mentales en la adquisición de la segunda lengua. Lo más novedoso es que la perspectiva del aprendiente se pone de relieve frente a la concepción tradicional que lo efectuaba desde el punto de vista del enseñante.

Knapp-Potthoff (1987: 205) parte de una metáfora para afirmar que el hecho de aprender lenguas no se puede comparar con la construcción de un edificio formado por piezas que encajan perfectamente, ya que existen productos intermedios hasta llegar al edificio terminado, en este caso la lengua meta. Estos “estadios intermedios” constituyen la interlengua y se manifiestan como muestras del comportamiento lingüístico en la lengua meta. El soporte del edificio con los estadios intermedios se encuentra en el sistema.

Se trata de un concepto acuñado por Selinker (1972), que se impuso rápidamente en la Lingüística. Él mismo lo denominaba Interlanguage. Otros nombres son Interimsprache (Raabe 1974), que es la más empleada en alemán. En Edmonson (2002: 232) y Acosta Lugo (2003) se pueden hallar más sinónimos del término. En alemán se utiliza también Lernersprache.

Bauch / Kasper (1979) ofrecen una definición de la interlengua como:

Un sistema lingüístico específico, formado por el estudiante en la adquisición de una segunda lengua. Éste muestra rasgos tanto de la lengua de partida y de la segunda lengua así como características lingüísticas propias independientes de éstas.

(La cita original (Bausch/Kasper 1979: 15): “Beim Erwerb einer zweiten Sprache bildet der Lerner ein spezifisches Sprachsystem heraus, das Züge von Grund- und Zweitsprache sowie eigenständige, von Grund- und Zweitsprache unabhängige sprachliche Merkmale aufweist.”)

Según esta definición la interlengua se sitúa en una línea que se aparta de la L1 prolongándose hacia la L2 que se está aprendiendo. Esta opinión se corrobora en López Valverde (2000: 11) que afirma que normalmente se trata de un sistema “provisional y optativo”. La interlengua es algo de carácter individual que posee cada estudiante en cada momento de su aprendizaje y por consiguiente no puede haber dos de ellas que sean exactamente iguales. A este factor contribuyen también las características personales que rodean a cada aprendiente como cuál es la lengua materna, vehicular, la de cultura, dónde aprende el idioma... En realidad resultan muy interensantes los paralelismos entre las interlenguas de los estudiantes. Si las interlenguas fueran totalmente individuales, no se podrían estudiar con fines didácticos. [...]

Kleppin (1998: 39) es de la opinión que la lengua de los aprendientes no presenta un desarrollo de tipo lineal desde su origen hasta llegar a alcanzar la perfección. La característica reside en que el estudiante forma un sistema lingüístico específico de carácter variable, inestable y pasajero, el cual muestra características tanto de la lengua materna como de la lengua meta. Lavric (1993ª) habla también del estado colectivo de la interlengua, del aspecto general por el que un grupo de estudiantes también suele pasar. La interlengua no sólo es flexible sino que además es sistemática, porque, a pesar de estar en un proceso de cambios, se puede casi descubrir sus reglas como las de una lengua.

El desarrollo de la interlengua del aprendiente es un proceso a través del que el estudiante formula suposiciones sobre las características y regularidades de la nueva lengua, para descubrir las reglas y el funcionamiento de ésta. Muchas veces el estudiante espera una retroalimentación del intento llevado a cabo.»

[Barros Díez, Esther: El estudio de los errores y no-errores de por y para en el caso de germanohablantes. Frankfurt a. M.: Peter Lang, 2006, p. 32-33]