Intensional

Intensionale Kontexte

Intensionale Verben

Intensional

Contextos intensionales

Verbos intensionales

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Intension - Intensión / Intensional vs. extensional / Intensionale Logik - Lógica intensional 

 

«Intensional

In der Formalen Logik Eigenschaft von Aussageverknüpfungen bzw. –kontexten, deren Wahrheitswert nicht nur von den Wahrheitswerten der elementaren Aussagen, sondern auch von deren nicht logischem semantischen Inhalt abhängt. Im Unterschied zu den von der Aussagenlogik untersuchten extensionalen Aussageverknüpfungen wie Konjunktion ist eine I. Aussagenverknüpfungen wie p weil q nur dann wahr, wenn beide Teilsätze wahr sind; allerdings ist sie aber nicht immer dann wahr, wenn beide Teilsätze wahr sind, vgl. Draußen ist es dunkel, weil Neumond ist, (wahr) vs. Draußen ist es dunkel, weil 7 eine heilige Zahl ist (nicht wahr).»

[Bußmann, H.: Lexikon der Sprachwissenschaft. Stuttgart: Kröner, 1990, S. 347]

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«Intensionale Kontexte

Kontexte, in denen die freie Substituierbarkeit durch Ausdrücke gleicher Extension nicht uneingeschränkt gültig ist. Z. B. können die beiden Sätze (a) Nollau sucht den Spion im Kanzleramt vs. (b) Nollau sucht Guillaume unterschiedliche Wahrheitswerte haben, wenn Nollau nicht weiß, dass Guillaume in der Tat der gesucht Spion ist. Dies trifft zu, obwohl die Extension (Referenz, Bezeichnung) von der Spion im Kanzleramt und Guillaume im Kontext des Beispiels identisch ist und damit die Ausdrücke in extensionalen Kontexten salva veritate (d.h. ohne Einfluss auf den Wahrheitswert des jeweiligen ganzen Satzes) substituierbar sind. I. K. werden in natürlichen Sprachen durch modale Ausdrücke wie es ist notwendig, durch Prädikate, die sich auf propositionale Einstellungen beziehen, wie glauben, wissen sowie durch einige transitive Verben wie z.B. suchen und Tempusmarkierungen erzeugt (vlg. Intensionale Verben).»

[Bußmann, H.: Lexikon der Sprachwissenschaft. Stuttgart: Kröner, 1990, S. 347]

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«Intensionale Verben

Semantisch definierte Teilmenge von Verben wie z.B. behaupten, glauben, suchen mit folgenden Eigenschaften: (a) in ihrem Kontext auftretende Nominalphrasen sind mehrdeutig, sie weisen sowohl eine attributive als auch eine referentielle Lesart auf (vgl. Attributive vs. Referentielle Lesart); z.B. in Philip sucht eine Katze mit weißen Pfoten kann sich Katze sowohl auf irgendeine Katze mit weißen Pfoten beziehen als auch auf ein bestimmtes Tier; (b) Nominalphrasen gleicher Extension (die sich auf denselben Referenten beziehen) können in Komplementsätzen solcher Verben nicht in allen Kontexten ohne Änderung des Wahrheitswertes des übergeordneten Satzes ausgetauscht werden; vgl. Philip will wissen, ob Goethe der Verfasser des „Faust“ ist vs. Philip will wissen, ob Goethe Goethe ist

[Bußmann, H.: Lexikon der Sprachwissenschaft. Stuttgart: Kröner, 1990, S. 348]

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«Intensionale vs. extensionale Lesart

[Auch: De-dicto-/intensionale vs. De-re-/extensionale Lesart]

Bezeichnung von K. Donnellan [1966] zur Unterscheidung verschiedener Lesarten bei definiten Nominalphrasen. Der Satz Caroline will das Theaterstück sehen, das heute Abend in den Kammerspielen aufgeführt wird ist mehrdeutig; entweder will sich der Sprecher mit der Nominalphrase das Theaterstück, das heute Abend in den Kammerspielen aufgeführt wird auf ein bestimmtes Stück beziehen, von dem er annimmt, dass es heute Abend in den Kammerspielen aufgeführt wird – was aber nicht der Fall sein muss – („referentielle Lesart“), oder aber er will sich auf genau jenes Stück beziehen, auf das die definite Nominalphrase zutrifft, welches Stück dies auch immer sein mag („attributive“, aus „nicht-referentielle“ Lesart).

Im falle des attributiven Gebrauchs ist die gewählte Ausdrucksform für die Bestimmung essentiell. Für den referentiellen Gebraucht gilt dies nicht. Jede Form ist möglich, solange die Identität des Referenten garantiert ist.»

[Bußmann, H.: Lexikon der Sprachwissenschaft. Stuttgart: Kröner, 1990, S. 108-109]

«Intensionaler Kontext

Ein Kontext wie ein Satz oder eine Satzverbindung heißt intensional (oder nicht-extensional bzw. opak), wenn im allgemeinen gilt, dass in diesem Kontext auftretende singuläre Ausdrücke, generelle Ausdrücke oder Sätze nicht mit anderen Ausdrücken gleicher Referenz (singuläre Ausdrücke), gleicher Extension (generelle Ausdrücke) oder gleichem Wahrheitswert (Sätze) ausgetauscht werden können, ohne den Wahrheitswert des Ganzen zu verändern. So enthält der Satz «Martin glaubt, dass der Mond ein Himmelskörper ist, der von einem Menschen betreten worden ist» einen intensionalen Kontext im Verhältnis zu dem singulären Ausdruck «der Mond», dem generellen Ausdruck «ein Himmelskörper, der von einem Menschen betreten worden ist» und dem Satz «Der Mond ist ein Himmelskörper, der von einem Menschen betreten worden ist». Ein im einzelnen richtig durchgeführter Austausch ergäbe z.B. den neuen Satz «Martin glaubt, dass der einzige natürliche Trabant der Erde ein Himmelkörper ist, der einen Einfluss auf die Gezeiten hat», der als Ganzheit falsch ist, weil Martin nicht dies, sondern nur das mit dem ersten Satz Gemeinte glaubt.»

[Hügli, Anton/Lübcke, Poul (Hg.): Philosophielexikon. Personen und Begriffe der abendländischen Philosophie von der Antike bis zur Gegenwart. Reinbek: Rowohlt, 1991, S. 292-293]

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«Intensión

En fonética, ‘primer tiempo en la articulación de un sonido, en el que los órganos adquieren la posición característica para pronunciarlo’: «Una consonante implosiva es la que carece del tercer tiempo (distensión), y una consonante explosiva, la que carece del primer tiempo (intensión)» (Quilis/Fernández Fonética [Esp. 1966] 26); y, en el campo de la lógica, ‘conjunto de rasgos que componen el significado de un concepto’: «La comprensión (connotación, intensión) es el rasgo o conjunto de rasgos (notas conceptuales) de un concepto. La extensión, por su parte, es el conjunto de individuos a los cuales es aplicable el concepto» (VV. AA. Filosofía [Esp. 1998]). En zonas de seseo, no debe confundirse con intención (‘propósito’; intención).» [RAE: DPD]

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«Una de las características más sobresalientes de las subordinadas de relativo con infinitivo reside en la naturaleza del antecedente, que debe ser no específico: No hay nada que hacer. [...]

Cuando el antecedente es un nombre, solo son posibles determinantes incompatibles con una interpretación referencial:

*Le quedan {las/estas/mis/ambas} preguntas que responder.

Le quedan {algunas/tres/varias/muchas} preguntas que responder.

La naturaleza no específica del antecedente viene avalada por el hecho de que este no puede ser un nombre propio ni ocupar posiciones en las que solo cabe una interpretación referencial, como en

*Están buscando a Juan en quien confiar o en

*He abrazado a un amigo con el que compartir mi apartamento.

El funcionamiento de los determinantes en estos casos tiene un claro contrapunto en las oraciones existenciales, sometidas al denominado ‘efecto de definitud’, que prohíbe la presencia de un SN definido en este tipo de construcciones. Decimos

Hay {unos/tres/varios/muchos/pocos} niños en el jardín, pero no

*Hay {los/mis/ambos} niños en el jardín.

Otra peculiaridad de las relativas de infinitivo, estrechamente vinculada al carácter no específico del antecedente, afecta a las características del verbo de la oración principal. Este pertenece a una clase semántica restringida de predicados llamados a veces ‘virtuales’ o ‘creadores de contextos intencionales’, esto es, predicados que no implican la existencia de su objeto (buscar, encontrar, necesitar, querer, desear; etc.) o cuyo objeto no se halla especificado ni definido (haber, tener, quedar, faltar, etc.). Ello explica por qué

*Ama a un hombre en quien confiar,

*Julia {ha roto/ha limpiado} un cuchillo con el que cortar el salmón

son agramaticales a pesar de construirse con antecedentes indefinidos.

Igualmente relacionado con el requisito de no especificidad que afecta al antecedente, cabe citar el hecho de que en las relativas de infinitivo dicha forma no personal alterna preferentemente con el subjuntivo y no con el indicativo:

Necesita (a) un hombre en quien confiar.

Necesita (a) un hombre en quien pueda confiar.»

[Hernanz, M. Ll.: “El Infinitivo”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe, 1999, § 36.3.3.1]

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«Predicados intencionales

Esta denominación incluye tanto a verbos del tipo de buscar, necesitar, pedir, querer, intentar, obligar a, esperar, planear o permitir como a adjetivos del grupo de conveniente, necesario, suficiente, obligatorio o imprescindible (podríamos extenderla incluso a la preposición para que introduce las subordinadas finales). El rasgo unificador es aquí la capacidad de seleccionar un argumento que denota una situación no realizada o no factual, si se trata de una oración subordinada, o bien denota un objeto o un conjunto de objetos cuya existencia no está asegurada, si es un SN, porque puede depender de los deseos, esperanzas, intenciones, planes o necesidades indicados por el predicado (en cualquier caso, estados de cosas no realizados). Aparte del carácter intencional, los elementos mencionados tienen en común la capacidad de afectar exclusivamente al argumento que denota una situación no factual, y no al resto de los constituyentes oracionales.

Un refugiado está pidiendo [un cigarrillo] a un soldado.

Sugerimos a un amigo [que hiciera [un viaje por el extranjero]].

Una sobrina suya está buscando [un empleo (que le ocupa solo las mañanas)].

Es conveniente [dedicar [un día] al ocio].

En un ascensor del bloque B es imprescindible [un motor nuevo].

En estos ejemplos se puede comprobar que solo el SN encorchetado puede ser inespecífico, pero no así el resto de los indefinidos que aparecen en posiciones que quedan fuera del alcance del predicado intencional, porque en ellos la existencia de un referente determinado está garantizado por el contexto.

Se comportan de forma similar los verbos de actitud proposicional como creer y suponer, aunque sus propiedades semánticas no sean las mismas que las del grupo de querer o buscar. En las oraciones subordinadas

Ernesto cree que [un vecino] lo odia,

La mayoría de los médicos supone que la causa de estas muertes es [un virus],

que representan las creencias y suposiciones atribuidas al sujeto, también surgen ambigüedades entre lecturas específicas (con referencia a una entidad determinada por parte del hablante) y lecturas inespecíficas (en las que no se pretende hacer referencia a una entidad particular, independientemente de la actitud que se atribuya al sujeto acerca de la entidad nombrada. [...]

En los contextos llamados ‘extensionales’ (aquellos que indican situaciones factuales o reales, y permiten inferir la existencia del referente mencionado) la diferencia entre las posibles interpretaciones es más sutil.»

[Leonetti, Manuel: “El artículo”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe, 1999, § 12.3.2.2]

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«Solo algunos verbos son capaces de crear un contexto de ‘opacidad referencial’, un contexto en el que un SN resulte ambiguo en relación a su especificidad. Son los verbos querer, intentar, esperar, buscar, desear, etc. Así en

Desea un libro, pero no un libro cualquiera

se está forzando la interpretación específica del SM, lo que se quiera es un determinado libro. También los verbos modales (poder, deber, tener que, etc.) son creadores de opacidad. En

María pudo adquirir un coche japonés

podemos interpretar que María pudo comprar un coche concreto, un coche que era japonés, o bien que pudo comprar un coche que fuera japonés. Asimismo, pueden causar opacidad referencial los tiempos de futuro y condicional, tal como muestra la ambigüedad de

María se casaría con un archivero de Salamanca

frente a

María se casó con un archivero de Salamanca,

oración en tiempo pasado y en la que un archivero de Salamanca solo puede recibir interpretación específica.

En contextos de oración imperativa, en cambio, solo la interpretación no específica será posible para un SN indefinido.»

[Rigau, G.: “La estructura del sintagma nominal: Los modificadores del nombre”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe, 1999, § 5.2.1]

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«De manera general, se puede afirmar que un enunciado es opaco cuando suspende el carácter referencial de los SSNN. En la oración

Busco un libro en el que se {analiza/analice} el modo en las oraciones de relativo,

la posibilidad de utilizar el subjuntivo en la relativa está directamente relacionada con la aparición en la oración principal del verbo buscar, el elemento creador de opacidad.

Este hecho se puede constatar fácilmente si se sustituye este verbo por otro como leer:

Leo un libro en el que {analiza/*analice} el modo en las oraciones de relativo.

En este nuevo contexto el SN tiene un carácter necesariamente existencial y el subjuntivo, el modo no existencial, queda automáticamente excluido.»

[Pérez Saldanya, M.: “El modo de las subordinadas relativas y adverbiales”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe, 1999, § 12.2.1]

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«Otro contexto que facilita la aparición de relativas predicativas es el que corresponde a algunos predicados intencionales, como querer, buscar o necesitar, cuyo objeto directo adquiere valor inespecífico, de modo que la subordinada debe aparecer en subjuntivo o en infinitivo. La aparición de las relativas predicativas en estos esquemas está sometida a fuertes restricciones. La prueba del carácter predicativo de la relativa la proporciones la posibilidad de desligarla del antecedente cuando se produce la pronominalización de este:

Quiere un médico que conozca bien la medicina china. (= Lo quiere que conozca bien la medicina china)

Otros predicados intencionales, como desear o pedir, no parecen aceptar este tipo de relativas:

*Lo desean que sepa ruso.

Lo pidieron que fuera barato

[Brucart, J. M.: “La estructura del sintagma nominal: Las oraciones de relativo”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe, 1999, § 7.1.6.2]

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«Ciertos predicados, llamados a menudo intensionales, crean entornos modales en función de sus propiedades léxicas. Son los que sitúan el contenido de la subordinada en un mundo virtual o hipotético que deja en suspenso la identificación de las entidades que forman parte de la predicación. A este grupo pertenecen los predicados de modalidad, como poder, deber, tener que, ser preciso, ser necesario, ser probable, que expresan probabilidad, posibilidad, capacidad, obligación, necesidad o permiso.

También corresponden a él los predicados de voluntad e influencia, como buscar, inducir, necesitar, obligar, pedir, querer, recomendar, sugerir y otros similares, que expresan deseos o propósitos cuya consecución se ubica en un momento posterior al señalado por el predicado. Sus argumentos indefinidos no se refieren necesariamente a un ejemplar concreto, sino a un miembro cualquiera de la clase a la que pertenecen. Una interpretación similar reciben los grupos nominales indefinidos que aparecen dentro de oraciones subordinadas finales. He aquí ejemplos de todos estos elementos:

Tiene que haber una solución;

Bashur y yo buscábamos un carguero

para transportar una mercancía poco convencional;

Me recomendó

que visitase a un doctor, y mejor si era médico después que amigo;

El único secreto para que un negocio funcione es generar confianza.»

[RAE: NGLE – Manual, § 15.5.3b]

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«Inducen también el modo subjuntivo los contextos intensionales, es decir, los subordinados a los verbos buscar, necesitar y otros similares como en Busco un diccionario que me sirva, frente a Tengo un diccionario que me {sirve ~ *sirva}. Muchos de estos entornos son prospectivos. También lo son el imperativo (Dile algo que le guste) o el futuro (Te arrepentirás de lo que digas). Son asimismo inductores modales los contextos genéricos (El que no tiene quien le ayude…; La gente se compra cosas que sean útiles), así como el gerundio de los verbos que expresan estados hipotéticos, como aceptar, admitir, imaginar, suponer: Y eso suponiendo que este último señor no atienda jamás sus propias necesidades

[RAE: NGLE – Manual, § 25.2.2b]

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«El verbo buscar, introducido en el párrafo anterior, pertenece a los predicados denominados generalmente intensionales, que se caracterizan por crear los contextos llamados opacos. Estos contextos poseen la capacidad de dejar en suspenso la referencia de los grupos nominales. Pertenecen al grupo de buscar otros muchos predicados de naturaleza prospectiva, como demandar, desear, necesitar, pedir, perseguir, preferir, pretender, proponerse, querer, requerir, solicitar; los sustantivos y adjetivos que se relacionan morfológica y semánticamente con estos verbos (necesidad, preferible…); las locuciones que expresan significados parecidos, como en demanda de, y también la preposición para. Todos estos elementos y otros similares propician la interpretación inespecífica de los grupos nominales e inducen el subjuntivo en las oraciones de relativo (sin excluir por ello el indicativo, que no requiere inductor):

Necesito una persona que lleve mis libros;

Se propuso elaborar una teoría que sirviera de puente entre los detalles de la neurofisiología y las concepciones molares de la psicología;

Prefería los melodramas que abundasen en gritos desgarradores;

Después de infinitas gestiones en demanda de un lector que supiera francés;

Se firmó un tratado con los Estados Unidos para hacer un canal que abriera en dos la cintura de América.»

[RAE: NGLE – Manual, § 25.4.2a]