INDOEUROPÄISCH

Indoeuropeo

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Indogermanisch / Junggrammatiker

 

«Indogermanisch [auch: Indoeuropäisch]

Durch Sprachvergleich rekonstruierte prähistorische Vorstufe einer Gruppe verwandter Sprachen im europ. und vorderasiatischen Raum etwas im 3. Jht. v. Chr. (Indisch, Iranisch, Armenisch, Albanisch, Illyrisch, Griechisch, Italisch, Keltisch, Baltisch, Slawisch, Germanisch).» [Ulrich, Winfried, S. 49]

Indo-Europäisch [Auch: Indogermanisch]

„Sprachstamm mit ca. 140 Einzelsprachen und ca. 2000 Mio. Sprechern der nach der Sprecherzahl  größte Sprachstamm überhaupt. Die Bezeichnung deutet auf seine geographische Ausbreitung hin. Zum ideur. Sprachstamm gehören die folgenden genetischen Einheiten: Anatolisch, Indo-Iranisch, Griechisch, Italisch (und davon abstammenden Romanischen Sprachen), Keltisch, Germanisch, Baltisch, Slawisch (möglicherweise als Balto-Slawisch eine genetische Einheit bildend), Albanisch, Armenisch, Tocharisch.

Die relative Stellung dieser Sprachgruppen zueinander ist weitgehend unklar; vermutet wird, dass sie bereits auf Dialekte einer Proto-Sprache zurückgehen, die vermutlich vor ca. 5000 Jahren nördlich des Schwarzen Meeres gesprochen wurde. Zahlreiche alte Sprachen sind schriftlich gut dokumentiert.

Spezifische Kennzeichen: Es handelt sich charakteristischerweise um stark flektierende Sprachen, die neben Suffixen auch wortinterne Mutationen aufweisen (Ablaut). Es sind 8 Kasus rekonstruierbar, ferner 3 Genusklassen (Maskulin, Feminin, Neutrum) und 3 Numeri (Singular, Dual, Plural). Das Nomen kongruiert mit dem Adjektiv und das Substantiv mit dem Verb. Am Verb werden Tempus, Modus und Aspekt flexivisch, teilweise auch durch periphrastische Konstruktionen, ausgedrückt.

Forschungsgeschichte: Zwar ist die Erkenntnis, dass einzelne europäische Sprachen untereinander Ähnlichkeiten aufweisen, schon alt, und einzelne Zweige, wie die romanischen Sprachen, waren bereits früh als genetische Einheiten akzeptiert. Als eigentlicher Beginn der systematischen Erforschung des I. gilt die Entdeckung der Verwandtschaft des Sanskrit und des Persischen mit den europäischen Sprachen durch W. Jones (1786). Bei der Erforschung des I. entwickelte sich im 19. Jh. die Methodik der Historischen Sprachwissenschaft, v. a. durch den Versuch der Aufstellung von systematischen Lautkorrespondenzen und der Rekonstruktion einer ideur. Ursprache, vgl. die einflussreichen Abhandlungen von F. Schlegel (1808) und F. Bopp (1816), die vor allem anhand einer Betrachtung des Flexionssystems die Verwandtschaft der damals bekannten Zweige erwiesen, und J. Grimm (1819(1922), der systematische Lautgesetze zwischen wichtigen Einzelsprachen (Sanskrit, Griechisch, Lateinisch) postulierte.

Die Folgezeit war bestimmt durch kontroverse Positionen zwischen den Junggrammatikern, die »ausnahmslose« Lautveränderungen annahmen, und Forschern wie H. Schuchardt, die dies in Frage stellten. Das Rocharische wurde 1908 als ideur. Sprache erkannt; obgleich weit östlich gesprochen, zeigt es Ähnlichkeiten mit den westlichen Zweigen. Gleichzeitig wurde deutlich, dass das Hethitische ebenfalls mit den ideur. Sprachen verwandt ist. Das Hethitische spielte für die Erschließung des Lautsystems eine wichtige Rolle.

In jüngster Zeit wird vor allem die Frage der Syntax der Ursprache diskutiert sowie die Rekonstruktion der Plosive (Annahme von ejektiven Lauten).“ [Bußmann, H., S. 333-334]

«La Gramática comparada y la teoría del árbol genealógico:

La Gramática tradicional dedicada a la descripción y clasificación de hechos, cayó en descrédito durante el siglo pasado. Se puso en tela de juicio su carácter científico, pues carecía de leyes. Estas, sólo son posibles cuando se produce la regularidad en los fenómenos observador y todo en el lenguaje parecía como asistemático, irregular, anómalo.

En esa etapa de grandes descubrimientos y progresos de las ciencias naturales que fue el siglo XIX, la fuerza de los principios gramaticales establecidos parecía inconsistente.

Pero a fines del siglo XVIII varios investigadores había llegado a la conclusión de que el sánscrito, antigua lengua sagrada de la India, guardaba relaciones con el griego y el latín. De este descubrimiento se originó la llamada Gramática comparada, dedicada a comparar entre sí las lenguas próximas y remotas para definir parentescos y familias. Nació así la teoría del árbol genealógico enunciada por Schleicher, según la cual existió un primitivo idioma desaparecido - el indoeuropeo - del cual, como las ramas cada vez más abundantes, pequeñas y distantes de un árbol, surgieron multitud de lenguas que a su vez dieron origen a otras.

Según esta teoría, al tronco indoeuropeo pertenecían el sánscrito, el griego, el latín, el germánico y el eslavo. A su vez estas lenguas se gestaron otras, como sucedió efectivamente con el latín que dio lugar al grupo de las lenguas neolatinas o romances.

Como consecuencia de las teorías de la Gramática comparada nació la Gramática histórica o diacrónica.»

[Escarpenter, José: Introducción a la Moderna Gramática Española. Madrid: Playor, 1974, pp. 32-34]

«Indoeuropeo:

Tronco lingüístico formado por una lengua común, de la que nace un grupo de lenguas integrado por las siguientes: hitita, tocario, indo-iranio, armenio, báltico, eslavo, albanés, griego, germánico, itálico (latín y osco-umbro) y céltico. La vigencia de este término se debe a Bopp, que lo prefirió al de infogermánico, hoy usado todavía por lingüistas alemanes. El tronco indoeuropeo (como es designado casi unánimemente por los lingüistas españoles) recibe también los nombres de ario y arioeuropeo

[Lázaro Carreter, F.: Dicc. de térm. filológ., p. 236]

«Teoría del árbol genealógico [A. Stammbaumtheorie]

Teoría formulada por A. Schleicher, en 1868, que explica la formación y desarrollo de las lenguas indoeuropeas a partir de un tronco genealógico común, del cual se fueron originando dialectos y subdialectos, en una continuada ramificación. Contra esta concepción, J. Schmidt formuló (1872) la teoría de las ondas

[Lázaro Carreter, F.: Dicc. de térm. filológ., p. 56]

«Teoría de las ondas [A. Wellentheorie]

Teoría formulada por J. Schmidt en su libro Die Verwandschaftsverhältnisse der indogermanischen Sprachen (Weimar, 1872), el cual sostiene que las innovaciones lingüísticas se producen, no por derivaciones lineales, sino como ondas que se propagan a partir de determinados centros, cruzándose a menudo entre sí. Por tanto, las áreas próximas se asemejan más que las áreas separadas, y las diferencias entre las lenguas aumentan con la distancia entre sus respectivos dominios. Se opone esta teoría a la del árbol genealógico de A. Schleicher.»

[Lázaro Carreter, F.: Dicc. de térm. filológ., p. 301]

«Indoeuropeo

Se llama ‘indoeuropeo’ a la lengua reconstruida, comparando las que se suponen que nacieron de ella, gracias al trabajo de la lingüística comparada. No quedan restos escritos de esta lengua ni tampoco se puede decir que la hablara ninguna comunidad en concreto. Se concibe como protolengua de una comunidad glótica que se extendió desde la India hasta Islandia, con algunas excepciones geográficas.

A pesar de las dificultades surgidas sobre el grado de parentesco y de la antigüedad de las distintas lenguas ‘indoeuropeas’, debidas, por ejemplo, a las invasiones de pueblos con lenguas no indoeuropeas, a la función de los préstamos, etc., al principio del siglo XX había un amplio consenso sobre la existencia de ocho grandes dialectos indoeuropeos: indoiranio, armenio, albanés, baltoeslavo, germánico, céltico, itálico y griego (Malmberg, 1967: 10 y sigs.). Pero normalmente son dos los grandes grupos que se hacen con el ‘indoeuropeo’ – el de centum y el de satem – según que la palatal [k’] ‘indoeuropea’ haya quedado como consonante oclusiva, como en latín centum (cien), o haya sufrido mayor palatalización, pasando a continuación a fricativa, como en satəm (cien) del avéstico (lengua del grupo indoiranio). Las ambiciosas expectativas creadas en el siglo XIX sobre la reconstrucción del ‘indoeuropeo’, con el tiempo se tornaron más modestas, aunque la metodología, por otra parte, se ha enriquecido. Así, Shields (1992: 121-24) defiende la idea, ampliamente aceptada, de que las primeras flexiones nacieron de elementos enclíticos, y en lo que afecta a la fonología las nuevas teorías tuvieron el efecto beneficioso de eliminar del inventario de fonemas del ‘indoeuropeo’ lo que no eran sino alófonos (Bernabé, 1988: 357-9). Por ejemplo, de las 25 vocales, 20 oclusivas, etc., propuestas por Brugmann en 1904 se pasó a las 9 vocales y 12 oclusivas de Lehmann en 1954. Cf genealogía, familia de lenguas.»

[Alcaraz Varó, Enrique / Martínez Linares, María Antonia: Diccionario de lingüística moderna. Barcelona: Editorial Ariel, 1997, p. 300]

«Itálico (Grupo)

Grupo de idiomas indoeuropeos hablados antiguamente en la península italiana. Puede ser dividido en dos subgrupos:

A) Osco-umbro o itálico propiamente dicho, del cual se conocen las siguientes variedades: a) Osco, lengua de los antiguos samnitas, hablada en Samnio y Campania; se conservan de él unas 200 inscripciones; b) Sabélico, grupo de dialectos, casi desconocidos, que se hablaron entre Samnio y Umbria; uno de dichos dialectos es el sabino; c) El umbro, hablado en Umbria; es el más septentrional de los dialectos itálicos y el mejor conocido.

B) El latino, que, además del latín propiamente dicho (esto es, el dialecto de Roma, que más tarde se hizo lengua nacional), comprendía las variantes dialectales llamadas ausónicas, poco conocidas, a excepción del falisco, hablado en Falerii, ciudad en territorio etrusco (hoy Civitá Castellana, prov. de Viterbo). Todos los idiomas del grupo itálico poseen características comunes; se ignora si la fragmentación de la supuesta lengua común ocurrió en la península itálica, o si, como piensa Devoto, tuvo lugar antes de las migraciones indoeuropeas hacia dicha península.

Italo-celta (Grupo)

Grupo lingüístico indoeuropeo tradicionalmente constituido por razón de las particularidades comunes que ofrecen el itálico y el céltico, frente a otros grupos indoeuropeos. Sin embargo, ambos grupos, desde sus primeros documentos, aparecen ya claramente diferenciados. Pero pudieron existir representantes antiguos del grupo, entre los cuales figuran, quizá, el ligur* y el sículo (hablados en Italia central y en Sicilia antes que el latín; se conserva una inscripción).»

[Lázaro Carreter, F.: Diccionario de términos  filológicos. Madrid: Gredos, 1967, p. 249-250]


 

[Gráfico tomado de I.E.S. Diego de Praves: El indoeuropeo]