IMPRESSIONISMUS

Impresionismo

(Recop.) Justo Fernández López

 

Concepto lingüístico de impresionismo

Escribe Amado Alonso (con Raimundo Lida): «La impresión pura, de virgen originalidd y de autenticidad rigurosa, en el instante de adquirir expresión idiomática es intervenida por la montaña de recuerdos y experiencias acumuladas en las formas del idioma: eso en que consiste que, para nuestra visión lingüística, lo ameno sea ameno, lo elegante elegante, la ciudad ciudad, el estallar estallar. Y como esta inexcusable intromisión de lo tradicional y experimentado –de nuestro saber empírico– en la impresión expresada por el lenguaje no consiste en simples agregados sino que la condiciona estructural y cualitativamente, ahí tenemos por qué el lenguaje en este caso, lejos de ser impresionista, resulta desimpresionista [...] El lenguaje no expresa jamás la pura impresión actual sin amalgamarla con recuerdos y con un saber empírico del objeto, y sin que el espíritu la estructure de algún modo [...] El lenguaje es por esencia desimpresionista. Al nominar, miramos a lo que la percepción actual (impresión) tiene de reducible a recuerdo aproximado y neutral de percepciones pasadas [...] Los intentos sistemáticos de elaborar un concepto riguroso y científico de “impresionismo lingüístico” han resultado fallidos, y no por incapacidad de los investigadores, sino por la imposibilidad del objeto real estudiado. El lenguaje mismo no puede ser impresionista».

[Abad, Francisco: Diccionario de lingüística de la escuela española. Madrid: Gredos, 1986, p. 150-151]