IMPLIKATION

Implicación

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Prässuposition / Implikatur / Modus Ponens / Modus Tollens / Allegation / Konversationelle Implikatur / Suggerierte Schlussfolgerung / Inferenz / Relevanz

 

Implikation (lat. implicatio ‘Verflechtung’)

Der Terminus wird sowohl umgangssprachliche als auch unter logisch-semantischen Aspekten auf unterschiedliche Weise verwendet, wobei es zu zahlreichen Überschneidungen kommt, die zum Teil noch durch fremdsprachliche Anleihen überlagert sind:

(a)  Materiale Implikation (auch: Adjunktive Implikation, Konditional, Subjunktion)

       Aussagenlogischer Operator (Junktor), der zwei elementare Aussagen p und q zu einer neuen Aussage verbindet, die dann und nur dann falsch sind, wenn die erste Teilaussage wahr und die zweite falsch ist. (Formal: p ® q); Wenn München an der Isar liegt, dann ist 3x3 = 10 (= f(alsch)). Aber Wenn 3x3 = 10, dann liegt München an der Isar (= w(ahr)). Definition durch (zweiwertige) Wahrheitstafel:

       Die Definition der Wahrheitstafel für die Implikation stützt sich auf die Tatsache, dass die Implikation logisch äquivalent, ist mit dem Ausdruck p v q, der paraphrasierbar ist als ‘1. Teilsatz falsch oder 2. Teilsatz wahr’ und das sind genau die Wahrheitsbedingungen für die Implikation. Kennzeichnend für die materiale Implikation ist ferner, dass für sie sowohl Modus Ponens als auch Modus Tollens gelten (im Unterschied zur Präsupposition)

(b)       Logische Implikation (auch: logische Folgerung)

       Metasprachliche Beziehung zwischen zwei  Aussagen  p und q : p folgt logisch aus p (Notation p ® q), wenn jede semantische Interpretation der Sprache, die p wahr macht, automatisch (d.h. allein aufgrund der logischen Form von p und q) auch p wahr macht. Beispiel: p = Alle Menschen sind sterblich und Sokrates ist ein Mensch, q = Sokrates ist sterblich, dann gilt p ® q.

(c)       Strikte Implikation

       Modallogische Folgerungsbeziehung ‘p impliziert notwendigerweise q’.

(d)      Semantische Implikation (auch: (semantisches) Entailment, Konditional)

       Engere (intensionale) Interpretation von 1. im Hinblick auf natürliche Sprachen. Im Unterschied zur logischen Implikation stehen die Teilaussagen der semantischen Implikation in inhaltlicher Beziehung und die Gültigkeit basiert auf geeigneten (z.B. lexikalischen) Bedeutungspostulaten. Vgl. das Beispiel aus Austin [1962]: Aus Die Katze liegt auf der Matte folgt semantisch Die Mate ist unter der Katze. Im Unterschied zur Prässuposition bleibt q nicht wahr, wenn p negiert wird: Aus Die Katze ist nicht auf der Matte folgt nicht Die Matte ist unter der Katze. Die Folgerungsbeziehung ist durch den aber-Test kontrollierbar: der Sprecher, der behauptet Die Katze ist auf der Matte, aber die Matter ist nicht unter der Katze macht sich in seiner semantischen Kompetenz unglaubwürdig.

            Der semantische Implikationsbegriff spielt eine grundlegende Rolle in der strukturellen Wortsemantik: die (unilaterale) Implikation entspricht weitgehend der Bedeutungsbeziehung der Hyponymie, die bilaterale Implikation ( = Äquivalenz) weitgehend der Synonymie.

(e)      Kontextuelle Implikation

       Ausweitung des Implikationsbegriffs auf pragmatische Aspekte. Kontextuelle Implikationen sind konversationelle Bedingungen, die erfüllt sein müssen, damit eine Äußerung unter den gegebenen Umständen einer spezifischen Sprechsituation als »normal« angesehen werden kann. So impliziert man »kontextuell« mit dem Aussprechen einer Behauptung, dass diese Behauptung auch wirklich zutrifft, der Sprecher muss sich entsprechend, rechtfertigen können, wenn der Hörer dies bezweifelt. Zu weiteren Implikations-Typen vgl. Allegation, Konversationelle Implikatur, Suggerierte Schlussfolgerung.“ [Bußmann, H. S. 327-328]

Implicación (lat. implico, envolver)

Relación condicional entre dos términos enlazados, aunque sin conexión necesaria de significado, tal que es siempre verdadera salvo cuando el antecedente es verdadero y el consecuente falso; p. ej. Si el caballo es un mamífero, el caballo es un animal.

Implicación bilateral: Relación de vinculación entre dos elementos que derivan lógicamente entre sí; p. ej. Enrique compró un libro a Matías implica y es implicado por Matías vendió un libro a Enrique.“

[Diccionario de lingüística, Anaya, p. 152]

«Implicación

1.    En lexicología ‘implicación’ equivale a implicación léxica.

2.    En el análisis del significado discursivo, el nombre ‘implicación’ se emplea en dos términos: implicación léxica o simple e implicación conversacional.

3.    Relaciones de implicación: los diversos nexos que los signos mantienen entre sí y de los que se establecen en el seno de los propios signos.»

[Alcaraz Varó, Enrique / Martínez Linares, María Antonia: Diccionario de lingüística moderna. Barcelona: Editorial Ariel, 1997, p. 295]

«Implicación léxica

1.    En el análisis de las relaciones léxico-semánticas la implicación léxica o simplemente ‘implicación’ (Coseriu, 1977: 143-61) es la relación de solidaridad existente entre dos lexemas, en la que el primero funciona como rasgo distintivo del segundo. En cavallo baio, el lexema cavallo funciona como rasgo distintivo de baio, ya que baio sólo se predica de los caballos. Dicho con otras palabras, hay ‘implicación léxica’ cuando (el semema de) un lexema es sema de otro. Por ejemplo, el lexema atacar es un sema del lexema arma, ya que en la definición componencial de esta palabra interviene el sema atacar. De esta forma, se dice que arma implica atacar, y lo mismo ocurre con la relación herir-atacar. En ambos casos, hay una ‘implicación’ de finalidad. Pottier llama participación a este tipo de relación. Apresyan en su Explanatory and Combinatory Dictionary establece hasta cuarenta y siete relaciones de ‘implicación’ que él llama función léxica, que van desde “lugar de acción/acción” (escena/representación), “unidad/pluralidad” (oveja/rebaño), “autor/obra” (Dios/Iglesia), etc., hasta “ruido/agente generador del mismo” (león/rugir; burro/rebuznar; dientes/rechinar, etc.).

2.    En el análisis del significado discursivo se emplea el término implicación léxica o implicación simple para distinguirla de la implicación conversacional. Decimos que dos enunciados están ‘implicados’ cuando la afirmación (o la negación) de lo que se dice en uno supone automáticamente la afirmación (o negación) de lo que dice en el otro. Por ejemplo, los enunciados “Mi padre tiene un coche” y “Mi padre tiene un vehículo” están implicados porque la afirmación o la negación de lo que se dice en el primero supone automáticamente la afirmación o la negación de lo que se asevera en el segundo.

Podríamos explicar esta relación semántica entre enunciados de otra forma, diciendo que, cuando entre dos enunciados existe implicación, se entraría en contradicción lógica si afirmáramos en uno lo que negamos en el otro. Por ejemplo, los enunciados “Anoche mi padre estaba tranquilo” y “Anoche mi padre no estaba preocupado en absoluto” se implican entre sí, pero si cambiáramos la forma enunciativa de sólo uno de los dos enunciados, dejarían de implicarse porque entrarían en contradicción lógica, ya que no tendría mucho sentido decir, por ejemplo, ... no estaba preocupado, ... no estaba tranquilo.

Una diferencia entre ‘implicación léxica’ y presuposición conversacional reside en el hecho de que la presuposición está constituida por una o varias proposiciones que son pre-condición (esto es, que deben ser verdaderas) para que el enunciado tenga sentido comunicativo, en tanto que la implicación aborda relaciones semánticas nacidas a través del léxico y de las demás unidades de la lengua (langue).»

[Alcaraz Varó, Enrique / Martínez Linares, María Antonia: Diccionario de lingüística moderna. Barcelona: Editorial Ariel, 1997, p. 295-296]