IDIOMATIK

Idiomática

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Frase idiomática / Phraseologie / Redewendungen / Modismo

 

Idiomatik · Idiomática / locuciones idiomáticas

Idiomatik [Auch: Phraseologie].

Erfassung, Beschreibung und Klassifizierung der Gesamtheit der Idiome einer Sprache. Je nach theoretischem Hintergrund wurden - besonders von sowjetischen Linguisten - unterschiedliche Typologien entworfen, die sich auf Kriterien wie grammatische Struktur, Beweglichkeit der Einzelelemente, Stabilität des Ausdrucks, Distribution, Motivierung und Bedeutung stützen.“ [Bußmann, H., S. 320]

Idiomatische Wendungen betreffen Kollokationen einer besonderen Art. Man vergegenwärtige sich noch einmal kick the bucket <ins Gras beißen> [: estirar la pata]. Hier haben wir (im Englischen) nämlich nicht nur die Kollokation kick und the bucket <Eimer>, sondern sehen uns auch mit der Tatsache konfrontiert, dass die resultierende Kombination undurchsichtig ist: sie hat keinen Bezug zur Bedeutung der Einzelwörter; zuweilen (wenn auch nicht immer) ähnelt eine solche Kombination eher der Bedeutung eines Einzelwortes (kick the bucket hat z. B. die gleiche Bedeutung wie die). Selbst wenn eine idiomatische Wendung semantisch einem Einzelwort entspricht, funktioniert es dennoch nicht wie ein solches. Es gibt auch Wortverbände, die man als teilweise idiomatisch bezeichnen kann: dort tritt dann ein Wort in seiner gewöhnlichen Bedeutung auf, während das andere eine Bedeutung besitzt, die nur für diese bestimmte Folge gilt. Rotes Haar referiert zwar auf Haar, aber nicht auf Haar, das in der strengen Farbterminologie wirklich rot wäre. [...]

Man sieht, dass auch teilweise Idiomatizität graduell ausgeprägt sein kann und in einigen Fällen kaum mehr ist als eine Frage der Kollokationsbeschränkung. Auf einer eher komischen Ebene liegt die teilweise Idiomatizität der englischen Wendung raining cats and dogs <wörtl. regnet Katzen und Hunde> (und ihrer walisischen Entsprechung raining old women and sticks <wörtl. regnet alte Frauen und Stöcke im Sinne des deutschen es regnet Bindfäden>).

Was eine idiomatische Wendung ist und was nicht, ist also oft eine Frage des Grades. Es ist nicht leicht, die Entscheidung darüber zu treffen, ob ein Wort oder eine Wortfolge undurchsichtig ist. Man könnte idiomatische Wendungen vielleicht derart definieren, dass man sagt, sie hätten keine direkte Entsprechung in anderen Sprachen: kick the bucket und red herring wären also demnach idioms, weil sie nicht direkt ins Französische oder Deutsche übersetzt werden könnten. Aber auch diese Definition ist nicht schlüssig. Die französische Entsprechung des englischen Wortes nurse Krankenschwester ist z. B. garde-malade; obwohl dieses Wort nicht direkt ins Englischen zu übertragen ist, ist es durchsichtig und meint offenbar jemanden, der auf die Kranken aufpasst. Andererseits scheint das englische look after recht idiomatische zu sein, kann aber trotzdem direkt ins Walisische übertragen werden (edrych ar ôl).“   

[Palmer, Frank: Semantik. Eine Einführung. München: C. H. Beck, 1977, S. 99-101]

Expresiones idiomáticas son aquéllas donde el sentido de la expresión no  se forma a partir de los elementos que la componen, y donde la sustitución  de uno de los elementos acarrea la destrucción de la expresión con ese  sentido. En general, estas expresiones tienen dos significados: lo que Y.  R. Solé llama 'acepción compositiva', formada por la suma de significados  de los elementos integrantes, y 'acepción idiomática', que no consiste en  esa suma de significados. Así, hacer las maletas puede significar  "arreglar las maletas" ('acepción compositiva'), pero también "marcharse"  ('acepción idiomática', no deducible de los elementos del sintagma). Hay  muchas otras: hacer borrón y cuenta nueva, hacer castillos en el aire,  hacer de tripas corazón, hacer el oso, hacer de cuerpo, hacer mella, hacer  tilín, etc.”

[Cano Aguilar, Rafael: Estructuras sintácticas transitivas en el español  actual. Madrid: Gredos, 1981, p. 55-56]

Locuciones

El primero de estos enunciados o grupos es el de las locuciones.

      Llamaremos en adelante locución a la ‘combinación estable de dos o más términos, que funciona como elemento oracional y cuyo sentido unitario consabido no se justifica, sin más, como una suma del significado normal de los componentes’.  (Julio Casares: Introducción a la Lexicografía Moderna, § 73.)

Casares la ejemplifica con noche toledana, ya que la concexión de la noche con Toledo „no justifica que con ambos vocablos se designe una ‘noche en la que no es posible dormir“.

Frases proverbiales

El segundo grupo es el de las frases proverbiales, que no hay que confundir con los refranes. Dado un grupo de palabras que tiene una estructura coherente, según nuestra competencia lingüística, si no es una locución puede ser una frase proverbial.

Ese grupo de palabras tiene que expresar algo ejemplificador (por eso es „proverbial“), lo que suele ocurrir por la relación de la frase con un acontecimiento histórico famoso o que la historia ha hecho famoso. Historia quiere decir aquí conciencia de colectividad. Los defensores de Sagunto no eran españoles todavía, por eso no hay frases proverbiales saguntinas. El cerco de Zamora, en cambio, se produjo cuando había conciencia de una colectividad, la castellana, y por eso tenemos la frase proverbial  no se ganó Zamora en una hora.

Definición de Julio Casares: 

La frase proverbial es una entidad léxica autónoma que no se sometería sin violencia a servir de elemento sintáctico en el esquema de la oración ... Es siempre algo que se dijo o se escribió, y su uso en la lengua tiene el carácter de una cita, de una recordación, de algo que se trae a cuento ante una situación que en algún modo se asemeja a la que dio origen al dicho. Su valor expresivo no está en las imágenes que puede contener, coso que es esencial en las locuciones significantes, sino en el paralelismo que se establece entre el momento actual y otro pretérito, evocado con determinadas palabras. (J. Casares, p. 190)

Entre otros muchos ejemplos recogidos por Casares citaremos: lo dijo Blas, punto redondo; al buen callar llaman Sancho; contigo pan y cebolla.

Refranes

En tercer lugar tenemos los refranes. Podemos aceptar la definición no definidora de Casares, que reza así:

Sin pretensiones de definición, y simplemente para nuestro gobierno, diremos que el refrán es „una frase completa e independiente, que en sentido directo o alegórico y por lo general en forma sentenciosa y elíptica, expresa un pensamiento -hecho de experiencia, enseñanza, admonición, etc.- a manera de juicio, en el que se relacionan por lo menos dos ideas“. En la mayoría de los casos las dos ideas están expresas. [o.c., p. 192]

El refrán se diferencia de la frase proverbial en que „el que inventa un refrán aspira a formular, en forma abstracta, ..., una ‘verdad’ valedera para toda la humanidad“. „Hay que exceptuar los proverbios, cuya aplicación se restringe a un territorio determinado“. El refrán es artificios en su forma, la frase proverbial es espontánea.

Ejemplos: 

No por mucho madrugar amanece más temprano.

Al que madruga Dios le ayuda.  [La sabiduría popular no siempre es acorde]

El que a buen árbol se arrima buena sombra le cobija.

El refrán aspira a una universalidad que el significado normal del enunciado no tiene.

Dialogismos

En este cuarto grupo situaremos los dialogismos, muletillas que se añaden a ciertas frases para señalar la ironía con una contradicción implícita o una hipérbole:  Adiós, Madrid, que te quedas sin gente; [y se iba un zapatero de viejo].

Modismos

Y finalmente nos referiremos en forma breve al modismo, expresión peculiar de una lengua, generalmente difícil de traducir a otra (sobre todo literalmente) en la que puede no respetarse la norma gramatical.

Los modismos son generalmente inalterables en su organización, pero sabemos de algunos que han sufrido cambios considerables: de poner aceite en el fuego  hemos pasado a echar leña al fuego.

Para diferenciar el modismo de la locución hemos de tener en cuenta que los modismos no se sitúan libremente en la frase, como las locuciones, y tampoco se pueden utilizar con la libertad de éstas.

Un modismo necesita un resorte [Casares], algo que le dé pie para aparecer.

De todos modos, no parece haber una diferenciación clara entre el modismo y los dos primeros grupos: locución  y  frase proverbial.  El término  modismo corresponde a veces a grupos que podrían analizarse como locuciones significantes (salvo las denominativas) o como frases proverbiales.

Lo esencial del modismo parece estar en el nivel de su empleo: el lenguaje coloquial, el el literario que trata de no usar un lenguaje artificial, así como en su dependencia de las modas de la época, que lo favorecen o relegan, y en la vitalidad de su significado, directo o traslaticia.“ (J. Casares, p. 205‑242)

[Francisco Marcos Marín: Curso de gramática española. Madrid: Cincel, 1980, pp. 432-436]

Frase es, sin acudir a voluminosos lexicones, un término harto polisémico en la conciencia de los hispanohablantes. Por si fuera poco, la moderna lingüística norteamericana ha acuñado dos nuevas expresiones: noun phrase y verb phrase, que unos traducen literalmente y otros mediante el tecnicismo gramatical sintagma, a veces empleado con manifiesta desenvoltura e imprecisión.

En cuanto a la voz modismo, que yo prefiero mientras no acuñen otra mejor, no está lejano el día en que Ortega y Gasset, de vuelta a España después de la guerra civil – años cuarenta – organizó en su Instituto de Humanidades un seminario, con participación de ilustres personalidades, sobre el modismo. No se han publicado, que yo sepa, las intervenciones, aunque sí recuerdo el interés despertado en artículos y conversaciones de los participantes.

El hecho es que tanto frase como modismo carecen hoy en español de la precisión y nítido contorno semántico del inglés idiom, cuya implantación en el español hablado hoy crearía perturbaciones, igual que pasaría en francés e italiano, que también equiparan idioma a lengua. No obstante, el uso admitido por el diccionario académico para el adjetivo idiomático legitima de sobre el de nuestros autores, pues acentúa, como hacen ellos, lo peculiar de una lengua, sin llegar al valor peyorativo de idiotismo, que en los diccionarios franceses no sufre tal calificación, pero que en castellano sería hoy inaceptable por contaminación con su popular y frecuente adjetivo.”

[Emilio Lorenzo, de la RAE: “Prólogo”. In: Domínguez González, P./Morera Pérez, M./Ortega Ojeda, G.: El español idiomático. Frases y modismos del español. Barcelona: Ariel Lingüística, 1988, p. 9-10]

En román paladino

Estas sopesadas lecciones (doscientos artículos de lingüística normativa) atienden prioritariamente a los problemas lingüísticos relativos al saber idiomático. En este nivel los autores, a partir del examen de una selección de desviaciones idiomáticas habituales, nos adentran en los diferentes tipos delimitables de español. Autores: Fabián González Bachiller y J. Javier Mangado Martínez (ambos profesores de la Universidad de La Rioja):

http://www.larioja.com/romanpaladino/Indice.html