IDEALISTISCHE SPRACHWISSENSCHAFT

Lingüística idealista

(Recop.) Justo Fernández López

 

Idealistische Sprachwissenschaft. [Auch: Neolinguistik].

Von dem Romanisten Karl Vossler (1872-1949) in Zusammenarbeit und Auseinandersetzung mit B. Croce (1866-1952) entworfenes Programm zur Überwindung der positivistischen (junggrammatischen) Betrachtungsweise. Vossler plädiert für eine ästhetische Sprachwissenschaft, die unter Einbezug von Philosophie, Kultur- und Sprachgeschichte, - (dichterische) Sprache als individuelle Schöpfung interpretiert. Die „idealistische Neuphilologie“ versteht Sprachwiss. als Stilistik bzw. als Geistesgeschichte, eine Auffassung, die in der dt. Literatur- und Sprachwiss. sowohl von K. Burdach als auch von H. Naumann aufgegriffen wurde.“ [Bußmann, H., S. 319]

"Idealismo.

Escuela lingüística, cuyos orígenes remotos están en la obra de Wilhelm von Humboldt, y que modernamente representan B. Croce, K. Vossler y sus discípulos. Concibe el lenguaje como creación, y lo considera continuamente ligado al espíritu del hablante que lo crea y a la vida de la sociedad que lo adopta. Se opone al positivismo en todas sus formas. (C. Antimentalismo).

[Lázaro Carreter, F.: Diccionario de términos filológicos. Madrid: Gredos, 1981, 227]

Idealismo.

Corriente lingüística inspirada inmediatamente en la obra del filósofo italiano Benedetto Croce (1866-1952), así como en determinadas ideas de W. von Humboldt y otros, y cuyo principal introductor fue Karl Vossler sobre todo a partir de su libro Positivismus und Idealismus in der Sprachwissenschaft (1904), que era, al propio tiempo, un alegato contra la neogramática. Su principio esencial consiste en la identificación del lenguaje con la poesía, pues ambos con intuiciones de lo universal expresado en la palabra. La creatividad constituye así el objeto único de interés, mientras que la gramaticalidad es sólo manifestación de aquello que tiende a repetirse de forma sistemática. Sostiene asimismo que la lengua configura no sólo el pensamiento, sino también la concepción del mundo de sus hablantes respectivos. (ver: Hipótesis de Sapir-Whorf).“ [Diccionario de lingüística, Anaya, p. 149]

“Los objetos de la matemática son «objetos reales», son objetos en la realidad, en esta misma realidad de las piedras o de los astros; la diferencia está en que los objetos matemáticos están postuladamente construidos en su contenido. La piedra es una realidad en y por sí misma; un espacio geométrico o un número irracional son realidad libremente postulada. Es usual llamar al objeto de la matemática «objeto ideal». Pero no hay objetos ideales; los objetos matemáticos son reales. Esto no significa que los objetos matemáticos existan como existen las piedras, pero la diferencia entre aquéllos y éstas concierne tan sólo al contenido, un contenido en el primer caso dado, libremente postulado en la realidad en el segundo. Por tanto los objetos matemáticos no tienen existencia ideal sino solamente existencia postulada, postulada pero en «la» realidad.”

[Zubiri, Xavier: Inteligencia y logos. Madrid: Alianza Editorial, 1982, p. 144]