GRAMÁTICA LIMINAR

(Recop.) Justo Fernández López

 

En el seno de la Universidad de Valencia, concretamente en el Departamento de Teoría de los Lenguajes, Ángel López ha fundado el modelo lingüístico conocido como Gramática Liminar (López, 1980), y ha sido igualmente su principal cultivador. Los principales fundamentos metodológicos de la Gramática Liminar son los siguientes:

1) La paradoja de lafrontera:

La hipótesis de trabajo de la Gramática Liminar consiste en el hecho de que el campo que conforma el objeto de estudio de la Lingüística está formado por el lenguaje, instrumento de comunicación, y por el lenguaje que describe este instrumento de comunicación, el lenguaje de la gramática o metalenguaje. Lógicamente, este metalenguaje, del cual la gramática y el diccionario son una muestra, comprende el conjunto de expresiones posibles del lenguaje‑objeto. Al mismo tiempo, cualquier expresión gramatical es un ejemplo del lenguaje‑objeto:

(8) a. Aquel hombre es profesor

       b. Hombre es un sustantivo

De aquí nace la paradoja de la frontera, que da nombre a la Gramática Liminar (liminar, «en el límite o frontera»): el metalenguaje gramatical es una parte del lenguaje natural y, por tanto, L D M; el metalenguaje, sin embargo, da cuenta de este lenguaje natural, ya que es su objeto de estudio. Lógicamente, pues, L CM. Metalenguaje y lenguaje, finalmente, se han de mantener separados como descriptor (M) y descriptum (L), y por tanto, L M.

2) El signo asimétrico: El signo lingüístico se considera asimétrico en la Gramática Liminar, y  presenta la siguiente estructura:

significante

significante‑significado

Así pues, el signo lingüístico posee tres constituyentes: el fónico (significante), el morfológico (el significante delimitado por el significado) y el semántico (significado delimitado por el significante). Así, por ejemplo:

árbol/sing. masc.‑ «árbol»

3) El modelo topológico: En el estudio del lenguaje a menudo se ha tomado como modelo la matemática, que ofrece modelos abstractos plenamente conformados. A. López considera que la topología, y concretamente la topología final cuociente, es adecuada para el estudio del lenguaje, ya que la paradoja de la frontera y otras características del lenguaje se pueden entender desde este modelo. El hecho de proponer un modelo topológico para el estudio del lenguaje implica la necesidad de considerar la dimensionalidad, propiedad interna de todo espacio. El espacio geométrico es tridimensional, y en el lenguaje se pueden distinguir paralelamente tres componentes principales, la fonología, la morfología y la sintaxis. Por lo que respecta a la sintaxis, el mecanismo de trabajo de la Gramática Liminar establece cuatro niveles diferentes, que definen cada una de las relaciones que las palabras contraen dentro de la oración:

1)    Las relaciones lógicas, esto es, las relaciones que se establecen entre el sujeto lógico o unidad regente (S) y un predicado lógico o unidad regida (P), son descritas por el nivel de la rección. Este puede organizarse de acuerdo con una modalidad predicativa o argumental:

a) Predicativa: S + P

b) Argumental, que considera los dos constituyentes oracionales anteriores desde el punto de vista de la función verbal (f) que rige un primer argumento o sujeto (x) y una serie de argumentos no primeros o complementos (yn): f (X, y")

De esta manera se da cuenta de las dos concepciones básicas de la oración a lo largo de la historia de la Lingüística: como suma de sujeto y predicado o como red de relaciones con el verbo en una posición central, alrededor de la cual se organizan los argumentos.

2) Las relaciones de concordancia propias del sujeto gramatical o unidad concordante (Cdante) y un predicado gramatical o unidad concordada (Cda) se encuentran en el nivel de la concordancia: Cdante = Cda

3)   Las relaciones lineales que permiten distinguir un sujeto psicológico (tópico) o unidad antecedente (T) y un predicado psicológico (comentario) o unidad siguiente (C) aparecen en el nivel de orden: T/ C

4) Las relaciones enfáticas, o sea, las relaciones que mantienen un sujeto enfático o presuposición (Pr) y un predicado enfático o foco (F), gracias a la situación pragmática en que intervienen un emisor (E) y un receptor (R), dominados por un acto de habla performativo‑flocucional. (Perf), son descritas en el nivel del énfasis: perf (E : Pr => F : R)

Posteriormente (López, 1989) se ha dotado a la Gramática Liminar de un aparato formal perceptivo, heredado de la Gestaltpsychologie, y de este modo se han relacionado estos niveles con los principios perceptivos de la Gestalt. Así, el nivel de rección se relaciona con la clausura (asociación de estímulos para formar una figura cerrada), la concordancia con la igualdad (asociación de estímulos iguales), el nivel de orden con la proximidad (asociación de estímulos próximos entre sí) y el nivel del énfasis con el principio de las buenas formas (tendencia de las organizaciones de estímulos a explicarse). Además, a estos cuatro niveles se les ha añadido el nivel de asociación, relacionado con la ley gestáltica de la pregnancia (López, 1989). Este nivel establece las relaciones entre los distintos niveles así como entre percepción y niveles lingüísticos.

Un ejemplo de la operatividad de este modelo en la sintaxis lo tenemos en la explicación de los distintos tipos de negación en catalán (Pérez & Morant, 1987). Así, en (9)‑(12) está representada la negación en los distintos niveles estudiados:

(9)       Joan no escriu contes

(10)    Pescaran ells més truites que no caVareu vosaltres perdius

(11)     a. Joan creu que ells nofaran res

     b. Joan no creu que ells Jaran alguna cosa

(12)     a. ‑ Aquesta vesprada haviem d'anar al cinema

                        b. ‑ Emsembla que no hi podrem anar pas

En la oración (9) está representada la negación en el nivel de la rección, ya que se niega el nexo entre S y P. En (10) la negación actúa en el nivel de la concordancia, porque se niega la concordancia que supone la comparación, pues nos encontramos ante una comparativa de desigualdad. En (11a) y (11 b) tenemos lo que en el Generativismo se conoce como ascenso de negación: el hecho de que la negación pase de la oración subordinada (11a) a la principal (11b) no supone cambio de significado, y aquí la negación actúa en el nivel del orden. Finalmente, la partícula catalana pas actúa en el nivel del énfasis, ya que niega la presuposición. En efecto, (12a) presupone que había un acuerdo o intención respecto al hecho de ir al cine. La partícula pas en (12a), que viene a significar «contrariamente a lo que cabría esperar», niega dicha presuposición.

[López García, Ángel: Lingüística general y aplicada. Valencia: Universidad de Valencia, 1994, p. 395 ss.]