GALICISCH

Gallego

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Spanische Regionalsprachen / Spanische Dialekte / Spanisch / Castellano / Mozarabisch

 

Das Galicische (gallego, galego) ist, historisch gesehen, als nordwestlicher Dialekt der Iberischen Halbinsel im Zuge der Reconquista nach Süden getragen worden und hat sich dort durch die Unabhängigkeit Portugals im Jahre 1147 und sprachlich unter dem Einfluss des Mozarabischen zum Portugiesischen entwickelt und so von seinem nördl. Ursprungsgebiet getrennt. Das Galicische, das im Einflussbereich des Spanischen verblieb, wurde in der späteren Zeit teilweise kastilisiert. So stellt sich heute die Frage, ob das Galicische zu den span. Dialekten zu zählen ist oder als eine Minderheitssprache mit starker Anlehnung an das Portugiesische zu betrachten ist. Linguistisch ist das Galicische kein span. Dialekt, allerdings ebenso wenig ein portugiesischer; vielmehr ist das Port. eine historische Form des Galicischen. Als Abgrenzung zu den span. Dialekten seien hier einige Charakteristika des Galicischen genannt.

a)     Keine Diphthongierung von e, o (porta, roda, sete ‚siete’).

b)     Intervokalisches -l- und -n- schweinden (salire > sair)

c)      Entstehung von Nasalvokalen und –diphthongen im Altgal. und Port. (lana > l±) usw.“

[Dietrich/Geckeler: Einf. i.d. span. Sprachwiss., S. 40-41]

Galicisch

Sprecherzahl: 2,5-3 Mio., Zweisprachigkeit mit dem Spanischen (castellano).

Verbreitung des Galicischen:

In Galicien mit den spanischen Provinzen La Coruña, Lugo, Pontevedra und Orense sowie im Grenzgebiet mit den Provinzen Asturias, León und Zamora. Kolonien von Galicischsprechern auch in Hispanoamerika.

In Galicien ist das Galicische (o galego) offizielle Sprache wie das Spanische.

Mit den ältesten portugiesischen Dialekten nördlich des Douro (span. Duero) trug das Galicische wesentlich zur Herausbildung der portugiesischen Sprache bei. Daher wird es auch heute vielfach in der Linguistik mit dem Portugiesischen unter dem Oberbegriff gallego-portugués zusammengefasst. (Schneider, 1975: 69)

Das gallego-portugués war im Mittelalter mehrere Jahrhunderte lang die Sprache einer reichen lyrischen Literatur höfischer Natur, die uns in verschiedenen „Cancioneiros“ überliefert ist. Selbst am kastilischen Hof dichtete König Alfons der Weise (1221-1284) seine „Cantigas de Santa María“ in gallego-portugués, während er seine Prosa auf Kastilisch schrieb.

Nach der Phase der galicisch-portugiesischen Einheit der Sprache kann man ab dem 15. Jh. vom Galicischen und vom Portugiesischen als von zwei unterschiedlichen Sprachen sprechen.“

[Dietrich/Geckeler: Einführung in die spanische Sprachwissenschaft, S. 28]

El gallego

La lengua castellana se forma en el ámbito noroeste de España. Aún quedan asentamientos y fortalezas con nombres célticos en Galicia y Portugal. Durante el Imperio Romano forma una unidad administrativa y constituye la España Citerior junto con el norte de Portugal y el occidente leonés. Los invasores suevos, germanos occidentales asentados en Galicia, mantienen su reino hasta que son sometidos por los visigodos en el siglo VI. En el siglo XI se llevan las conquistas hasta el Tajo y por el oeste peninsular se traspasa el Miño y se conquista Coimbra (1064).

Confirmada la supremacía castellana con la conquista de Toledo, se pone la primera piedra del regionalismo gallego y de la separación del portugués. Los acontecimientos de la época reafirman la independencia, pues Alfonso Enríquez, tras la conquista de Lisboa (1147), una de las más importantes capitales mozárabes, desplaza el centro de poder hacia el sur y con él las directrices políticas de la zona.

A pesar de la comunión de historia (el gallego-portugués es una lengua iberoromance) comienza a florecer en Portugal una literatura en prosa; en cambio, el gallego, lengua convencional de la lírica cortesana, entre en un proceso de decadencia regional a pesar de que hasta el 1400, aproximadamente, gozó de la más alta reputación y protección de la Corte. Las cantigas de los cancioneros galaico-portugueses están escritas en esta lengua e incluso se utilizó para la redacción de obras en prosa. A mediados del siglo XIV, rota la unidad de las dos lenguas, comienza por separado su evolución. A ambos márgenes del río Miño se van formando dos mundos diferentes; el portugués tiene un desarrollo literiario ascendente, mientras el gallego sigue el curso regional por separado y origina considerables diferencias fónicas, léxicas y sintácticas.

Desde 1350 a 1500 el gallego conserva la oficialidad en su región y mantiene muchos de sus rasgos a pesar de la intrusión del castellano. Considerada como inapropiada para usos legales y relegada durante siglos, continúa utilizándose en las relaciones familiares y para uso regional. Las grandes ciudades como La Coruña, Lugo, Santiago, Vigo, etc., son focos de castellanización, y sólo minorías cultivan el gallego. Después de varios siglos sin literatura propia renace en el siglo XIX el interés por la lengua vernácula y surgen grandes poetas. Para defensa de los estudios regionales se crea una Academia y se fomenta la literatura en prosa de manera notable. Su propia fragmentación dialectal, tanto en época antigua como en la moderna, es un obstáculo para conseguir la unidad y el renacimiento de la lengua. Hoy hablan gallego más de dos millones y medio de personas.”

[Quilis, A. / Esgueva, M. / Gutiérrez, M. L. / Ruiz-Va, P.: Lengua española. Madrid: Centro de Estudios Ramón Areces, 1991, p. 517-518]

"«¡No voy llorar, no voy llorar!». Esta frase que pronunció Israel, un concursante gallego de la primera edición de Gran Hermano, fue motivo de mofa para mucha gente. Representaba para algunos una de las interferencias lingüísticas más típicas entre el gallego y el castellano. De hecho, cuando alguien intenta imitar el acento gallego reproduce habitualmente frases de este tipo. Esto es, aquellas en las que la perífrasis castellana ir + a + infinitivo pierde la preposición a por influencia del gallego.

Frente al castellano, la lengua gallega se caracteriza por la ausencia de dicha preposición en esta perífrasis (Vou chegar tarde hoxe; Vai vir comer mañá; Non van traballar pola tarde...). En gallego, la dolorosa lamentación de Israel se traduciría por ¡Non vou chorar!, no *¡Non vou a chorar! Sin embargo, en castellano se deba añadir a: ¡No voy a llorar!

Lágrimas aparte, el continuo intercambio entre ambas lenguas provoca que en la actualidad muchos gallegohablantes pronuncien o escriban incorrectamente esta perífrasis, por influencia del castellano. Así, son frecuentes expresiones como *Hoxe non vou a ir ó fútbol, en la canción de Hoxe non vou ir ó fútbol; *Vai a vir a túa irmá, en lugar de Vai vir a túa irmá, etcétera. Este peculiaridad del castellano de Galicia (Voy llorar...) es rechazada por la mayoría de los hablantes, si bien no deja de ser una consecuencia más del contacto lingüístico."

[Sandra Faginas: „No voy llorar“. En: La Voz de Galicia, 13.10.2002. Traducido del gallego por Justo Fernández]