FORMAL

Formal

(Recop.) Justo Fernández López

 

Relativo a la forma. A partir de la oposición aristotélica entre sustancia  y  forma , en el estructuralismo dícese de la naturaleza relacional de los elementos lingüísticos no definibles por sí mismos sino en virtud del espacio nocional que ocupan entre los demás dentro de un sistema dado.

Formalización  teoría formalizada en contraste con una formulación intuitiva o aproximada. Lenguaje formal, en oposición a  natural, es una lengua construida a partir de principios semióticos adaptados a una finalidad comunicativa dada; por ejemplo, el lenguaje informático (Computersprache). Gramática formal, en oposición a  nocional, es un modelo gramatical no fundado en criterios semánticos  supuestamente universales.  Universal formal  es en la terminología de Chomsky el universal lingüístico relativo a las reglas gramaticales y a su organización interna.

Formaliter

Los escolásticos (y muchos autores modernos) han usado varios adverbios latinos como términos técnicos; entre ellos, y en muy prominente lugar, [1276] figura el vocablo formaliter ('formalmente'). Definiremos brevemente su significación, y a la vez la de varios otros adverbios latinos usados por los escolásticos para precisar el sentido de sus expresiones. Los otros adverbios referidos son materialiter ('materialmente'), metaphorice ('metafóricamente'), virtualiter ('virtualmente'), eminenter ('eminentemente').

Se enuncia algo formaliter cuando se dice de un modo propio, de acuerdo con su significado preciso. Una definición de una cosa formaliter es una definición de la naturaleza específica de la cosa. Un término entendido formaliter es un término entendido como tal.

Se enuncia algo metaphorice cuando se dice de un modo impropio y traslativo. Véase Metáfora.

Se enuncia algo materialiter cuando se dice que pertenece al objeto completo.

Se enuncia algo virtualiter cuando se hace referencia a la causa capaz de producirlo.

Para eminenter, véase Eminente.

Ejemplos de tales usos: Un hombre es formalmente un hombre y metafóricamente un ave de presa. El Ser y el Bien son formalmente distintos, pero materialmente idénticos. El efecto se halla virtualmente en la causa. La racionalidad se halla formalmente en el hombre, y eminentemente en Dios.

[Ferrater Mora, José: Diccionario de filosofía. Madrid: Alianza Editorial, 1979, vol. II, pp. 1275-1276]