FAKTITIVE VERBEN

Verbos factitivos / Verbos factivos

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Kausative Verben

 

Faktitive Verben (Faktitiva) - Verbos factitivos - Verbos factivos

«Faktitiv, auch kausativ, sind Verben, die ein Bewirken beinhalten / fällen = fallen machen.

Kausativ = Faktitiv: Kausativ- oder Faktitiv-Verben sind solche, die ein Einwirken angeben, z. B. fällen = ‘fallen machen’.» 

[Heupel, C., Taschenwörterbuch der Linguistik, S. 167]

«Faktitiv [lat. factitare 'oft tun']

Aktionsart des Verbs. Faktitive Ausdrücke sind gekennzeichnet durch eine Bedeutungskomponente des 'Veranlassens'; z.B. er holt Wein im Sinne von 'er lässt Wein bringen'. Gelegentlich auch synonyme Verwendung für Kausativ.»

[Bußmann, Hadumod: Lexikon der Sprachwissenschaft. 2. völlig neu bearbeitete Auflage, Stuttgart: Kröner, ²1990, S. 236]

«Faktitivum

Im engeren Sinne: von einem Adjektiv abgeleitetes schwaches transitives Verb, das durch eine äquivalente syntaktische Konstruktion mit machen paraphrasiert werden kann: mildern = milder machen, säubern = sauber machen (> Inchoativa). Im weiteren Sinne bezieht sich Faktitivum auf alle Verben, die ein 'bewirken dass' ausdrücken, also auch die von schwachen Verben abgeleiteten Verben wir fällen ('fallen machen'), senken ('sinken machen'), die auch als Kausativa bezeichnet werden.»

[Bußmann, Hadumod: Lexikon der Sprachwissenschaft. 2. völlig neu bearbeitete Auflage, Stuttgart: Kröner, ²1990, S. 236]

«Faktives Prädikat [lat. facere 'machen'. - Auch: Faktitivum]

Klasse von Prädikaten, die die sogen. faktiven Präsuppositionen auslösen, d.h. der Sprecher setzt (normalerweise) die Wahrheit der Aussage des vom F. P. abhängigen Nebensatzes voraus. Vgl. Er ist überrascht, dass es schon wieder schneit präsupponiert z.B. Es schneit schon wieder. F. P. sind z.B. bedauern, verstehen, wissen, es ist bezeichnend / merkwürdig / schade, dass x. Dass die Gegebenheiten bei den F. P. nicht so einfach sind, wie lange geglaubt wurde, sieht man etwa an der herausfordernden Feststellung eines Verdächtigen gegenüber einem Kommissar: Sie wissen doch, dass ich ihn ermordet habe. Vgl. zum Unterschied > Implikative Verben.»

[Bußmann, Hadumod: Lexikon der Sprachwissenschaft. 2. völlig neu bearbeitete Auflage, Stuttgart: Kröner, ²1990, S. 236-237]

«Faktitivum: Typ des abgeleiteten Verbs; Bewirkungsverb, z. B. fällen (fallen machen), flößen (fließen machen), senken (sinken machen). Die Duden-Grammatik unterscheidet im Anschluss a L. Weisgerber F. als transitive und von Adjektiven abgeleitete Verben (schärfen = scharf machen), heizen = heiß machen) und Kausativa als Verben des Veranlassens, die von „starken“ Verben abgeleitet sind, z- B. legen = liegen machen, tränken = trinken machen. Im allgemeinen wird von ‘Faktitiva oder Kausativa’ gesprochen.» 

[Lewandowski, Th.: Linguistisches Wörterbuch. Heidelberg,1973, Bd.1, S. 190 f.]

»Factitivo = «causativo»

Se aplica al verbo o perífrasis verbal cuyo sujeto hace realizar la acción de que se trata al ejecutor de ella, o a las acepciones de los verbos en que ocurre así: «pasar», por ejemplo, se usa como factitivo en "pasar la calle al ciego"

[Moliner, María, DUE, p. 1270]

«Verbo causativo.

Se dice del verbo o forma verbal cuyo sujeto no realiza la acción, sino que obliga a que la realice otro. Así, latín moneo ‘hacer recordar, advertir’ frente a memini ‘acordarse’. Se llama también factivo o factitivo

[Lázaro Carreter, F.: Dicc. de térm. filológ., p 87]

«Verbo factivo.

1.   En la denominación más amplia del término se denominan ‘factivos’ verbos como lamentar, asombrar, molestar, descubrir, advertir, cuando se utilizan con el sentido que tienen en construcciones con oraciones completivas como las siguientes: “Lamento que te hayan suspendido”, “Le molesta que no dependa de él”, “Me asombra que siempre esté tan alegre”, “Descubrí que me estaba robando”, “Advertí que pasaba por grandes dificultades”. Son dos, fundamentalmente, las características que diferencian a los verbos (o a los predicados) ‘factivos’:
(1) Transportan la presuposición de que lo representado por la oración completiva es verdadero. Prueba de ello es que si en las oraciones anteriores se niega el núcleo verbal ‘factivo’ el hecho al que alude la completiva se sigue presuponiendo verdadero: “No lamento que te hayan suspendido” presupone “te han suspendido”, aunque “yo no lo lamento”; “No descubrí que me estaba robando” implica, asimismo, que es cierto que “me estaba robando”.
(2) La oración completiva puede estar introducida bien por que, como en los ejemplos anteriores, bien por el hecho de que: “Le molesta el hecho de que no dependa de él”.
Los verbos factivos en este sentido del término, suelen subdividirse en dos tipos: verbos factivo-emotivos y verbos factivo-no emotivos.
Son ‘factivo-emotivos’ los verbos como lamentar, asombrar, molestar, que denotan una reacción emotiva o una valoración subjetiva, relacionada con el hecho representado por la oración completiva. Como puede verse en los ejemplos anteriores, los verbos ‘factivo-emotivos’ se caracterizan, en español, porque rigen una completiva en modo subjuntivo. Descubrir, advertir, en cambio, son ‘factivos-no emotivos’, puesto que, a diferencia de lamentar, molestar, asombrar, no denotan reacciones emotivas. En español se distinguen de los anteriores porque, cuando no van precedidos de negación, requieren el modo indicativo en la oración completiva. Cuando son negados, no obstante, la completiva puede ir en modo indicativo o en subjuntivo, pero la elección de un modo u otro implica un cambio de significación: en “No advertí que pasaba por graves dificultades”, la oración sustantiva en modo indicativo presupone que la subordinada es verdadera (“pasaba por graves dificultades”, pero “yo no lo advertí”); si la oración sustantiva va en subjuntivo, el modo de la no-aserción queda en suspenso, en cambio, el valor de verdad de la subordinada: “No advertí que pasara por graves dificultades”.

2.   En un sentido más restrictivo de denominan ‘factivos’ únicamente los verbos que, en el apartado anterior, se identificaban como ‘factivo-emotivos’; es decir, los verbos como lamentar, asombrar, molestar que, en español, rigen subjuntivo. Los verbos del tipo descubrir, advertir se denominan, más específicamente, verbos semifactivos

[Alcaraz Varó, Enrique / Martínez Linares, María Antonia: Diccionario de lingüística moderna. Barcelona: Editorial Ariel, 1997, p. 591-592]

«Los predicados de afección suelen considerarse verbos factivos. Son FACTIVOS los verbos que presuponen la certeza de su complemento, de tal manera que este no puede ser afectado por la negación, la interrogación, la prótasis condicional u otros operadores que cancelan o suspenden la veracidad de las proposiciones. Así, en Elena lamenta que Sandra esté enferma, se presupone que es cierto que Sandra está enferma, de la misma manera que se supone en Elena no lamenta que Sandra esté enferma, ¿Lamenta Elena que Sandra esté enferma? o Si Elena lamentara que Sandra esté enferma, la consolaríamos. Muchos verbos factivos coinciden con los que expresan reacciones emotivas. El que lee el siguiente texto deduce que a cierta persona le inventan romances, de manera que lo que se pregunta en ese enunciado es si dicha información, que se da por conocida, preocupa al destinatario de esas palabras: -¿Le preocupa que le inventen romances? (Tiempo [Esp.] 13/8/1990). No sucede lo mismo con los verbos no factivos. No es factivo, por ejemplo, pensar. Así pues, la veracidad de la oración subordinada se suspende en Elena no piensa que Sandra esté enferma, ¿Piensa Elena que Sandra está enferma? o Si Elena pensara que Sandra está enferma, la consolaríamos. Como aparece requerido por los verbos factivos, el subjuntivo introducido en el apartado anterior [predicados de AFECCIÓN] ha sido denominado por algunos autores SUBJUNTIVO FACTIVO o FÁCTICO. Otros prefieren llamarlo TEMÁTICO porque presenta las informaciones oracionales que aporta la subordinada como parte del TRASFONDO INFORMATIVO de la oración, de manera que es su valoración emotiva el aspecto que se destaca en el mensaje.»

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Libros, 2009, § 25.3r]

«Los predicados de percepción y de adquisición o posesión de conocimiento suelen agruparse en la tradición semántica bajo el término de PREDICADOS SEMIFACTIVOS, en cuanto que no presuponen la certeza de su complemento (frente a los FACTIVOS), pero la presentan como plausible. [...] Los predicados de comunicación no son en rigor semifactivos, pero coinciden con estos últimos en que introducen contenidos considerados reales, o al menos asumidos como tales, en cuanto que se caracterizan por presentar como cierta la información que se complemento aporta. Por esta razón se llaman a veces ASERTIVOS.»

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Libros, 2009, § 25.3j]

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«Una variante de la interpretación causativa es la llamada FACTITIVA, en la que el referente del sujeto no ejecuta de modo efectivo la acción expresada por el verbo, sino que hace que otros la realicen en su lugar. El que dice Me hice un traje no está manifestando necesariamente que lo confeccionó él mismo, lo que da lugar a la paráfrasis 'Me lo hice hacer'. De hecho, esta es la única traducción que otras lenguas romances permiten para esta oración. He aquí otros ejemplos similares con pronombres reflexivos:

El se corta el pelo una vez por año, por no sé que líos de superstición y maleficios.

El paciente X se opera y sobreviva o no sobreviva -también es lo de menos-, el cirujano Z divide contigo los honorarios.

Es más discutible, en cambio, que correspondan a este grupo otros usos que a veces se asimilan a él en las gramáticas, como el del verbo construir en Dicen que venía con Carlomagno cuando este gran rey construyó el camino de Compostela. Este verbo difícilmente admite interpretaciones no factitivas, al contrario que cortar(se) u operar(se). A diferencia de ellos, construir(se) no requiere en otras lenguas romances la traducción 'hacerse construir'. En general, muchas acciones pueden atribuirse a aquien las encarga o es responsable de ellas, sin implicar que las lleve a cabo con sus propias manos o de forma personal. A ello se debe que no se interprete exactamente igual el verbo repintar en El ayuntamiento repintó las fachadas de los edificios y en [...] el aposento del real Alcázar donde Velázquez pintaba y repintaba la quijada. No obstante, aun cuando sabemos que no se designan aquí situaciones idénticas, cabe atribuir la diferencia que se observa a un factor pragmático o discursivo más que léxico o sintáctico. Desde este punto de vista, el hecho de que el sujeto designe o no en ciertos casos a la persona que lleva a cabo personalmente la acción puede dar lugar a situaciones de VAGUEDAD, más que propiamente de AMBIGÜEDAD.»

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Libros, 2009, § 34.6j-k]