ERGATIVER KASUS

Caso ergativo

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Ergativitätshypothese / Ergativsprache / Ergativität / Transitivitätshypothese / Relationale Grammatik / Absolutiv / Antipassiv / Euskera  / Ergatives Verb

 

«Caso ergativo.

Se denomina ‘caso ergativo’ el caso morfológico que, en algunas lenguas ergativas, como el vasco, marca formalmente al participante más activo – el correspondiente al sujeto – de una oración transitiva, distinguiéndolo así tanto del objeto – el participante menos activo – de un proceso transitivo como del argumento correspondiente al sujeto de un verbo intransitivo. Por ejemplo, según puede observarse en las siguientes construcciones vascas, tomadas de Moreno Cabrera (1991: 423):

Gizona (el hombre) etorri da (ha llegado)”

(“El hombre ha llegado”)

Gizonak (el hombre) gozokia (pastel) jan du (ha comido)”

(“El hombre se ha comido el pastel”)

el nombre gizona va marcado con el sufijo -k (gizonak), propio del caso ergativo, cuando representa al agente del proceso transitivo “comer un pastel”. Sin embargo, se realiza en caso absolutivo, esto es, sin sufijo (gizona), cuando representa al sujeto del verbo intransitivo “llegar”, coincidiendo en esa ausencia de marca con el objeto directo de “comer”, (gozokia).»

[Alcaraz Varó, Enrique / Martínez Linares, María Antonia: Diccionario de lingüística moderna. Barcelona: Editorial Ariel, 1997, p. 101]

«Caso absolutivo.

El ‘absolutivo’ es el caso morfológico no marcado que en algunas lenguas ergativas, como el vasco, distingue tanto al único argumento de un verbo intransitivo (el sujeto, es una lengua acusativa) como al participante menos activo (el correspondiente al objeto directo) en un proceso transitivo. Véanse, por ejemplo, las siguientes construcciones vascas tomadas de García Miguel (1995b: 53 y sigs.): “Nere anaia (mi hermano) etorri da (ha venido)” (“Mi hermano ha venido”), “Ni (yo) etorri naiz (he venido)”, “Nere anaiak (mi hermano) ni (a mí) ikusten nau (ve)” (“Mi hermano me ve a mí”), “Nik (yo) nere anaia (a mi hermano) ikusten dut (veo)” (“Yo veo a mihermano”).

Como puede apreciarse en estos ejemplos, el argumento único del verbo intransitivo venir (nere anaia, ni) y el objeto del verbo transitivo ver (nere anaia, ni) aparecen sin ningún afijo específico, según es característico del ‘caso absolutivo’. En cambio, como es propio de una lengua ergativa, el sujeto, el participante más activo del verbo transitivo ver, va marcado con el afijo -k (nere anaiak, nik), correspondiente al caso ergativo

[Alcaraz Varó, Enrique / Martínez Linares, María Antonia: Diccionario de lingüística moderna. Barcelona: Editorial Ariel, 1997, p. 101]