ENUNCIADO

Aussage oder Mitteilung

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Äußerung und Satz / Enunciación / Oración / Proposition / Aussagesatz / Énonciation / Frase / Syntagma / Período / Klausel

 

Aussage > Enunciado

Aussagesatz > Oración declarativa o enunciativa, que puede ser afirmativa o negativa. La afirmativa recibe también los nombres de asertiva y aseverativa

«Aussage. (Vid. Äußerung)

Wenn über den Inhalt eines Satzes logisch entschieden werden kann, ob er “wahr” oder “falsch” ist, dann heißt dieser Inhalt eine Aussage, manchmal auch Urteil. Die entsprechende Darstellungsform ist der Aussagesatz. Um eine Wortkette als Aussage zu identifizieren, muss man die Regeln kennen, nach denen die Element eines Satzes aufeinander bezogen sind.» [Heupel, C., S. 32]

«Aussagesatz.

Neben Begehr- und Fragesatz einer der Grundtypen des Satzes. Im Aussagesatz ist ein Gegenstand (Subjekt) gesetzt, über den eine Aussage (Prädikat) gemacht wird. Logisch gesehen wird etwas als existierend angenommen (Argument), über das etwas ausgesagt wird oder welchem Eigenschaften (Prädikation) zugeordnet werden. Informationstheoretisch; über ein Thema/Topic wird etwas Neues (Rhema/Comment) ausgesagt.» [Heupel, C., S. 33]

«Enunciado, sentencia, proposición y argumento

Uno de los rasgos que distinguen al hombre de sus antepasados antropoides es el uso del lenguaje. Y un rasgo típico del lenguaje humano es el uso de argumentos. Un argumento, o deducción, es un segmento lingüístico de cierta complejidad en el cual, de la posición de trozos o subsegmentos iniciales, se sigue necesariamente la posición de un trozo o subsegmento final. Un ejemplo: «Si hay riesgo de lluvia, baja el termómetro; pero el barómetro no baja. Por tanto, no hay riesgo de lluvia».

Las principales partes o unidades lingüísticas que integran un argumento son los enunciados. Un enunciado es un segmento lingüístico que tiene un sentido completo y que puede ser afirmado con verdad o falsedad. Así son enunciados las expresiones «hay riesgo de lluvia», «el barómetro baja» o «todo mamífero es vertebrado». Los enunciados iniciales de un argumento reciben el nombre más específico de premisas, y el enunciado final, el de conclusión

[Garrido, Manuel: Lógica simbólica. Madrid: Editorial Tecnos, 21977, p. 17]

«Sinónimos de «enunciado» pueden considerarse también las palabras «sentencia» y «proposición», aunque no todos los autores modernos estén de acuerdo en ello. Muchos textos ingleses suelen distinguir entre sentence (sentencia) y proposition (proposición). Una sentencia sería la expresión, oral o gráfica, de una proposición; y una proposición, el contenido expresado por una sentencia. Por ejemplo, las tres expresiones «il pleut», «it is raining», «llueve» son, claramente, tres sentencias distintas que expresan una sola proposición. Los autores alemanes utilizan sistemáticamente la palabra Aussage (enunciado) en el sentido del inglés sentence. En este mismo sentido se utilizará «enunciado» en el curso del presente libro. Pero sin excluir, en ocasiones, el uso sinónimo de la palabra «proposición».»

[Garrido, Manuel: Lógica simbólica. Madrid: Editorial Tecnos, 21977, p. 31, n. 3]

«Enunciados atómicos

Es también manifiesto que al hacer uso del lenguaje atribuimos propiedades a objetos mediante la unión o composición de nombres propios con nombres comunes para formar enunciados de estructura simple. A la expresión resultante de este tipo de composición le damos el nombre de enunciado atómico o proposición atómica, y también el de predicación. Así por ejemplo, las expresiones:

Lenin es bolchevique

El Támesis es un río

son enunciados atómicos.

El concepto de «proposición atómica» procede de Russell, y fue utilizado también, aunque en distinto sentido, por Wittgenstein.

Repárese en que un enunciado atómico (una predicación), tal y como aquí se lo entiende, es siempre formalmente positivo. La adición expresa de la partícula «no» a un enunciado atómico constituiría una nueva operación lógica, la negación, que sería ulterior a la predicación. Obviamente el enunciado «el sol luce» tiene una estructura gramatical y lógica más simple que el enunciado «el sol no luce» (el cual no sería ya una proposición atómica, sino la negación de una proposición atómica).»

[Garrido, Manuel: Lógica simbólica. Madrid: Editorial Tecnos, 21977, p. 31-32]

«En esta exposición se entiende por enunciado el segmento del discurso entonacionalmente autónomo, con sentido coherente y situado entre dos pausas marcadas.

1)    Cuatro amigos jugaban al ajedrez.

2)   Se reunieron los amigos pero Pedro no acudió.

3)   ¡Qué desengaño!

4)   Perros, no.

Los enunciados que preceden corresponden a dos tipos de estructuración: (1) y (2) son enunciados oracionales, (1) es un enunciado unimembre y (2) bimembre; (3) y (4) son enunciados frásicos o frases, ambos unimembres.

La oración se distingue de la frase por la presencia de un verbo en forma personal. La oración más breve consta de una sola palabra que obligatoriamente ha de ser un verbo en forma personal (Llueve). Define a la frase la ausencia de verbo en forma personal. Pueden aparecer infinitivos o gerundios (Prohibido fumar).

El enunciado oracional otorga al verbo en forma personal la función de actual como núcleo ordenador de la oración, es decir, que las restantes unidades sólo tienen sentido en relación con el verbo, como ocurre en (1): Cuatro amigos jugaban, jugaban al ajedrez. No existe relación de sentido entre estas unidades: Cuatro amigos al ajedrez. De la misma manera en (2), en cada uno de los miembros oracionales, se produce la relación de sentido con el verbo: Los amigos se reunieron, Pedro no acudió

[Alcina Franch, Juan: „Spanisch: Syntax“. En: Holtus, Gunter (ed.); Metzeltin, Michael (ed.); Schmitt, Christian (ed.). Lexikon der Romanistischen Linguistik (LRL), Tübingen : Niemeyer, 1992, Vol. VI, p. 160] 

«Enunciado (fr. enoncé, ingl. utterance): Término neutro (introducido como término técnico probablemente por Bloomfield, 1926) para indicar el resultado de la enunciación, y, con sentido más general, una emisión verbal cualquiera que no ha sido analizada aún, comprendida entre dos pausas o entre dos cambios de interlocutor.»

[Cardona, Giordio Raimondo: Diccionario de lingüística. Barcelona: Ariel, 1991, p. 97]

«Enunciado. A. Aussage, Vortrag, Mitteilung; I. Enunciation, Statement, Utterance; F. Énoncé. Término que puede alternar con el de discurso en la significación de ‘producto del habla, de sentido unitario’. Una oración es un enunciado, como lo es el período. Vd. Enunciación.»

[Lázaro Carreter, F.: Diccionario de términos filológicos. Madrid: Gredos, 51981, p. 163]

Elocución:           

1. Manera de hacer uso de la palabra; a veces se refiere sólo a la pronunciación.

2.         Parte de la Retórica que trata de la elección y disposición de las palabras y frases.“  

[Lázaro Carreter, F.: Dicc. de términos filológicos, p. 156]

Sentencia: Reflexión profunda, expresada sucinta y enérgicamente: El más áspero bien de la fortuna / es no haberla tenido vez alguna (Ercilla).“

[Lázaro Carreter, F.: Dicc. de términos filológicos,  p. 364]

Cláusula:

1.  Parte final de un período lingüístico, en la cual los escritores griegos y latinos intensificaban los efectos rítmicos, con una especial disposición de cantidades, tonos y acentos.

2.  A veces se toma como sinónimo de frase u oración, sobre todo, en la expresión cláusula absoluta.“

     [Lázaro Carreter, F.: Dicc. de términos filológicos, p. 94]

Cláusula: Término de la estilística antigua que indicaba el esquema métrico de la última parte de una frase en la prosa rítmica, después se ha vuelto a usar, por influjo del inglés clause, para indicar una unidad sintáctica intermedia entre la frase y el sintagma. La dificultad terminológica subsiste; en inglés se habla de transitive o intransitive clause, que se puede traducir con proposición o frase transitiva o intransitiva pero, al mismo tiempo, con proposición o frase traducimos sentence, que indica la unidad superior a la clause.“ [Cardona, G. R., p. 49]

«La unidad mínima es el enunciado, no la oración, entendiendo por ello lo siguiente: oración es el constructo abstracto (estructura de predicación: sintagma nominal + sintagma verbal la más frecuente), objeto de estudio de la gramática, y el enunciado la mínima manifestación con sentido de un hablante a un oyente en una situación concreta de comunicación. Es, por tanto, una unidad del habla, del discurso, de la realización (vid. G. Rojo: 1978, O. Ducrot: 1980) que no puede analizarse fuera de su contexto comunicativo. Puede estar formado por una oración: El tren ha llegado con retraso o varias: El tren ha llegado con retraso aunque habían anunciado lo contrario, por un sintagma: El café o una palabra: ¡Fuego! Esto supone que el hablante elige conscientemente la estructura gramatical de su enunciado de acuerdo con su intención comunicativa. Y esto no debe olvidarse en todo análisis supraoracional. [...]

El límite del enunciado está en la pausa mayor. El hablante construye un entorno melódico que termina en una pausa fuerte, independientemente de la estructura sintáctica. [...]

Pero también nos lleva a considerar la modalidad como inseparable del enunciado. Consiste ésta en la expresión de la actitud del hablante ante lo que comunica, la huella de su subjetividad. Es un componente fundamental en el enunciado, de manera que éste se segmenta en Modalidad + Proposición u oración, tal como decía C. Fillmore, o en Modus y Dictum, como proponía C. Bally.

Por tanto, a la hora de caracterizar un enunciado no sólo hay que ver qué estructura sintáctica presenta, si es una oración, varias o un segmento menor, sino además qué modalidad tiene y cómo se ha expresado: si por signos entonativos, pausa, intensidad en la pronunciación, por signos morfemáticos; diminutivos, morfemas verbales, o por unidades especializadas para ello: adverbios modales ... [...]

El hablante se expresa por enunciados, que se relacionan en párrafos y éstos, concertados entre sí, crean el texto, manifestación total de la intención del hablante. Los párrafos son cada parte que expresa un segmento del tópico textual (del tema del texto), un subtópico, un aspecto del mismo. Entre estas partes aparecen unos medios de relación que constituyen lo que se conoce como cohesión y / o coherencia

[Fuentes Rodríguez, C.: La sintaxis de los relacionantes supraoracionales. Madrid: Arco Libros, 1996, p. 15]

«El concepto de «discurso» y el de «texto» están también relacionados con el de «enunciado». Lázaro Carreter define este término en el siguiente modo:

„... Término que puede alternar con el de discurso en la significación de „producto del habla, de sentido unitario“. Una oración es un enunciado, como lo es el período“ (Lázaro Carreter, ³1971:

147).

Dubois y sus colaboradores se extienden algo más en la definición del término:

1. La palabra enunciado designa a toda sucesión finita de palabras de una lengua emitida por uno o varios locutores ... Un enunciado puede estar formado por una o varias oraciones ...

2. Algunas veces, el enunciado es el significado de una serie de oraciones o de una oración. Se suele preferir dictum para evitar toda confusión con enunciado en el sentido 1.

3. La expresión análisis del enunciado se suele preferir a análisis del discurso, debido a la ambigüedad de este último término (discurso, en la lengua corriente, designa a un cierto tipo de enunciado) ... (Dobois et al., 1973: 227-228).

Mientras «discurso» se refiere fundamentalmente a la sucesión coherente de oraciones, «enunciado» se especializa en el sentido de «producto de la actividad verbal». «Texto» integra ambos significados.»

[Bernárdez, Enrique: Introducción a la Lingüística del Texto. Madrid: Espasa-Calpa, 1982, p. 87-88]

«Constitución interna de los enunciados:

La secuencia de signos proferida por un hablante (manifestada por una combinación de fonemas sucesivos) queda delimitada entre el silencio previo a la elocución y el que sigue a su cese, y va acompañada por un determinado contorno melódico o curva de entonación. El signo (o el conjunto de signos) que emite el hablante, y ha de captar el oyente, consiste en un mensaje con sentido cabal y concreto dentro de la situación en que se produce. Se llama enunciado a esta unidad mínima de comunicación.

Existen mensajes más amplios, que no son sino combinación de varios enunciados concatenados por el sentido de sus referencias a la experiencia comunicada, sin que entre ellos se establezcan por fuerza relaciones funcionales, ya que cada uno de por sí podría constituir un acto de habla independiente. Por ejemplo, no hay ninguna conexión gramatical entre los dos enunciados contiguos ¿Por qué has salido sin abrigo? No te conviene eso, aunque es evidente la relación semántica entre ambos, pues el demostrativo eso hace referencia a la misma experiencia aludida por el segmento has salido sin abrigo.

La constitución interna de los enunciados, esto es, el número de signos que contienen y el tipo de relaciones que estos mantienen entre sí, es variable. Por ejemplo: si al disponernos a salir de casa, miramos por la ventana el tiempo que hace, podemos dirigirnos a otra persona con enunciados muy diversos, todos congruos con tal situación:

Está lloviendo.

Ya llueve.

¿Llevaré paraguas?

Dame el paraguas.

¡Otra vez la lluvia!

¡Qué fastidio!

Cada uno de los seis enunciados ofrece estructura diferente, pero todos presentan tres rasgos comunes: 1. son mensajes completos o inequívocos en la situación dada; 2. son secuencias de fonemas enmarcadas entre el silencio precedente y la pausa final; 3. se modulan con un particular contorno melódico.

La curva de la entonación es el significante que evoca la modalidad del enunciado, escogida por el hablante según qué intenciones comunicativas predominan: a) se exponen (afirmando o negando o bien interrogando) ciertos hechos: Ya llueve, Ya no llueve, ¿Ya llueve?; b) se apela al interlocutor (se pretende actuar sobre él): Dame el paraguas, No me des el paraguas, ¿Me das el paraguas?; c) se resaltan los propios puntos de vista o los sentimientos: ¡Otra vez la lluvia!, ¡Al final la lluvia!, ¡Qué fastidio!, ¡Qué bendición!»

[Alarcos Llorach, Emilio: Gramática de la lengua española. Madrid: Espasa-Calpe, 1994, p. 255-256]

«El enunciado y la oración

El enunciado puede estar constituido por una palabra o una secuencia de palabras, y presenta las siguientes características:

§     Está delimitado por pausas mayores (por ejemplo, la del punto y el silencio).

§     Tiene capacidad comunicativa por sí mismo y comunica bien dentro de un texto (el discurso) bien en una situación.

§     Está envuelto por una curva de entonación determinada.

§     Es sintácticamente autosuficiente.

El enunciado es la unidad mínima de comunicación, mientras que el texto es la unidad máxima.

Hay dos clases de enunciados: los no oracionales y los oracionales.

Enunciados oracionales: son enunciados constituidos por una palabra o un conjunto de palabras sin estructura oracional: ¡Silencio!, ¡Fuego!, Buenos días, ¡Adiós!

Las interjecciones y las locuciones interjectivas constituyen enunciados por sí mismas.

Enunciados oracionales: estos enunciados (la mayoría) presentan estructura oracional y pueden constar de una oración o agrupar a más de una oración: Guarden silencio; Si viene Juan, me lo dices. Algunos enunciados pueden no tener el verbo expreso y, sin embargo, ser enunciados oracionales. Son casos de elipsis, como el de las respuestas a preguntas: -¿Dónde has estado? (enunciado 1). - En casa (enunciado 2).

Los enunciados también se clasifican atendiendo a la actitud del hablante ante el enunciado:

§     Enunciativos: se enuncia como real un hecho afirmándolo o negándolo: Ha llovido hoy; No ha llovido hoy.

§     Interrogativos: se pregunta por algo o alguien. Pueden ser totales o parciales. Totales: se pregunta por el contenido total del enunciado. Las respuestas sí, no, quizá, etc.: -¿Vas a venir al cine? -¿No ha venido el profesor? Parciales: se pregunta por una parte del enunciado mediante pronombres o adverbios interrogativos o mediante grupos nominales introducidos por un determinado interrogativo. Las respuestas no pueden ser ni ni no: -¿Qué estudias? -Matemáticas (no se puede responder: *sí / *no).

§     Imperativos: se dan órdenes a alguien. Los enunciados imperativos se manifiestan en diversas maneras: Con imperativos morfológicos o sintácticos: Estate quieto; Váyase de aquí. Con subjuntivo precedido de la conjunción que o del adverbio no (estos últimos son negativos): Que os calléis; No salgáis. Con sustantivo, gerundios o adverbios y con entonación exclamativa, y con algunas interjecciones: ¡Silencio!; ¡Andando!; ¡Arriba!; ¡Aúpa! Con el modo indicativo pero con entonación exclamativa: ¡Tú te callas!; ¡Ya os estáis yendo!

§     Desiderativos: se expresa un deseo del hablante. Poseen entonación exclamativa y van introducidos por adverbios de modalidad (ojalá, así) o la conjunción que y van en subjuntivo: ¡Ojalá llueva!; ¡Así te caigas!; ¡Que llueva!

§     Dubitativos: se expresa una duda o posibilidad por parte del hablante. Sus recursos son los adverbios de modalidad (quizá, tal vez) y el subjuntivo, o la locución a lo mejor y el indicativo: Quizá llueva; A lo mejor llueve.

Cualquier enunciado es exclamativo si está envuelto en una entonación exclamativa: ¡Ven aquí!; ¡No te lo consiento!

Enunciados y oraciones

Es importante distinguir el enunciado de la oración:

§     Enunciado: es una unidad de comunicación, o sea, una unidad pragmática. En tanto que unidad de comunicación, debe tener sentido completo dentro de la situación en que se produce.

§     Oración: es una unidad sintáctica que se corresponde con la estructura gramatical constituida básicamente por un sujeto y un predicado. No importa si esa estructura tiene sentido completo o no: Juan ha venido [oración]. Me dijo que no vinieras [oración] (que = nexo; no vinieras = oración).»

[Gómez Torrego, Leonardo: Gramática didáctica del español. Madrid: sm, 2000, p. 256-258]

Proposición:

1.         Gramaticalmente equivale a oración.

2.         En Retórica, parte de la pieza oratoria en que se enuncia lo que ha de ser objeto de demostración.“

     [Lázaro Carreter, F.: Dicc. de términos filológicos,  p. 337]

Proposición:

a) En la gramática tradicional, uno de los sinónimos de frase o período: la proposición dependiente; tradicionalmente se distingue entre varios tipos de proposiciones: causales, comparativas, concesivas, condicionales, subjuntivas, consecutivas, finales, infinitivas, interrogativas, de participio, relativas, temporales.

b) En la teoría de los actos lingüísticos, la estructura que realmente es comunicada: el „dictum“, en el sentido filosófico de ‘aserción, enunciación de un juicio’.“ [Cardona, G. R., p. 228]

Enunciación: (fr. énonciation, del lat. enunciatio, el acto y el resultado del hablr, opuesto a scriptum,el acto y el resultado de escribir.“ [Cardona, G. R., p. 96]

Período: Conjunto formado por una oración y todas las que con ella se relacionan, coordinativa o subordinativamente. Es lo mismo que oración compuesta.“

[Lázaro Carreter, F.: Dicc. de términos filológicos, p. 320]

Aserción: Término a menudo usado para traducir el ingl. statement, un enunciado.“ [Cardona, G. R., p. 28]

‘Assertionen’ = Aussagen, Feststellungen.

Proposición aseverativa: Una proposición que expresa una fuerza específica ilocutiva: el hablante declara lo que dice, cree que es verdad lo que dice, etc.“ [Cardona, G. R., p. 28]

Enunciación o Enunciado: Alemán = Sprechäußerung; Inglés = Utterance. Término especializado entre los lingüistas de la escuela de Praga, para designar "la porción de discurso que responde a un impulso. La extensión de la enunciación puede ser muy variada. Algunas veces, la enunciación consiste en una sola palabra ..., pero puede serlo de la misma extensión. La enunciación es la reacción semiológica total" (Skalicka). "La plenitud del sentido de la enunciación no se alcanza sólo por medio de signos lingüísticos, sino por la combinación de signos lingüísticos y de otros signos de carácter no lingüístico. [Estos] son, por ejemplo, el gesto, la fuerza comunicativa de la situación exterior, la convicción del hablante, que el oyente comprende aunque no se le comunique con signos particulares, etcétera. Sin embargo, cuando se analiza la frase como forma lingüística, son sólo sus elementos lingüísticos los que entran en línea de cuenta. La única frase que se puede tomar como objeto de análisis lingüístico es la que alcanza la plenitud de su sentido por medios exclusivamente lingüísticos" (Paulíny). "Consideramos útil distinguir entre sí estas dos concepciones de la frase: 1) la frase como la más pequeña manifestación lingüística ligada a la situación, y 2) la frase como la forma gramatical usual, tipificada, de esta manifestación. Para evitar confusiones terminológicas, empleamos en el primer caso el término de enunciación de acuerdo con la tradición normal entre nosotros ..., mientras que reservamos el término especial de frase sólo para la forma sintáctica tipificada de lla enunciación, característica de la lengua considerada". (Dokupil-Daneš).“

[Lázaro Carreter, F.: Diccionario de términos filológicos,  p. 163]

«Oración, enunciado, proposición:

Son tres los tipos de definición de la oración más frecuentes en los libros de texto:

(a) Algunos autores definen la oración según criterios exclusivamente sintácticos o formales, como son su estructura de sujeto y predicado o la presencia de un verbo en forma personal.

(b) Otros autores recurren a criterios nocionales del tipo de "unidad o conjunto de palabras que poseen sentido completo", asimilando de este modo oración a 'enunciado'.

(c) Hay quien utiliza, además, criterios distribucionales y emplea definiciones basadas en la independencia y la autonomía, del tipo de "forma lingüística no incluida en una construcción más amplia". [...]

Las definiciones puramente nocionales plantean problemas de difícil solución. [...] Quizá el problema más grave que presenten las aproximaciones nocionales es el de definir la idea de 'sentido completo', un concepto que a veces se relaciona con la independencia y la capacidad de la oración de ser emitida aisladamente y en otras ocasiones tiene más que ver con llevar a cabo ciertos actos de habla o con contener cierta modalidad o incluso presentar determinados rasgos entonativos. [...]

La noción de sentido completo conviene no al concepto de oración sino al de 'enunciado', que se define como la realización de una expresión lingüística por parte de un hablante en una situación concreta y con una intención determinada. Un enunciado, así concebido, puede corresponder a una, o más de una o a ninguna oración; puede ser una estructura tan compleja como un párrafo de un texto escrito o puede ser lo que se llama un 'fragmento', esto es, un solo sintagma, como por ejemplo En el coche, dicho en respuesta a la pregunta ¿Dónde está la maleta? [...]

Conviene, pues, utilizar criterios puramente formales para definir la oración con precisión.

La oración es la unidad mayor del análisis gramatical y puede muy bien ser considerada como la unidad central de la sintaxis. La característica fundamental de la oración es la de ser bimembre, la de estar integrada por un sujeto y un predicado. Es también un rasgo central de la oración el de contener un verbo conjugado. [...] Si la propiedad particular es la de carecer de un verbo en forma personal, tenemos las llamadas oraciones de infinitivo o las construcciones absolutas de gerundio o participio. [...] En muchos libros de texto se precisa que en las oraciones impersonales, si bien no aparece un sujeto léxico, sí hay un sujeto gramatical (de tercera persona del singular). Se puede concluir, por tanto, que las impersonales son también oraciones.

Otro conflicto terminológico es el uso del término 'proposición'.

Una proposición, en su acepción habitual en los estudios de semántica, es un objeto abstracto que describe un estado de cosas y tiene un determinado valor de verdad: es la denotación de una oración [Dictum] excepción hecha de la modalidad oracional [Modus]. Sin embargo, en nuestra tradición gramatical se considera también que una 'proposición' es una estructura (o grupo de palabras) bimembre para la que no sirve la definición de oración según criterios semánticos (no tiene sentido completo) o distribucionales (carece de autonomía sintáctica). Dicho con otras palabras, se trata de un término que algunos autores reservan para la 'oración subordinada'. Hay, así, libros de texto en los que se habla de proposiciones (y no de oraciones subordinadas) adjetivas, sustantivas y adverbiales. Una definición de proposición bastante común también en los textos es la de "unidad lingüística con estructura oracional que contribuye a formar una oración completa". En este caso, además de las subordinadas, reciben también el nombre de proposiciones las oraciones coordinadas.

Con esta segunda acepción (en sus dos variantes), el término 'proposición' contribuye a engrosar la ya considerable lista de denominaciones gramaticales sin que su uso introduzca, en nuestra opinión, ninguna distinción nocional relevante. Si la oración se define desde un punto de vista estrictamente sintáctico como la estructura formada por un sujeto y un predicado, las subordinadas y las coordinadas son también oraciones, unas oraciones que, simplemente, presentan la particularidad de que forman parte de oraciones complejas.»

[Eguren, Luis / Fernández Soriano, Olga: La terminología gramatical. Madrid: Gredos, 2006, p. 41-45]

«Sintagma:

Unidad lingüística compuesta por una palabra (el núcleo del sintagma) y por todos los elementos que la modifican o complementan que desempeñan de manera unitaria una determinada función en la estructura de la que forma parte.

Dependiendo de la categoría de su núcleo, los sintagmas pueden ser:

(a) adjetivos o adjetivales: muy aficionado al fútbol,

(b) adverbiales: bastante lejos de Madrid,

(c) nominales: unos diseñadores famosos,

(d) preposicionales: incluso en Almería,

(e) verbales: no come bastante

[Eguren, Luis / Fernández Soriano, Olga: La terminología gramatical. Madrid: Gredos, 2006, p. 97]

«Frase:

Enunciado que carece de verbo en forma personal: ¡Tres cervezas, por favor!»

[Eguren, Luis / Fernández Soriano, Olga: La terminología gramatical. Madrid: Gredos, 2006, p. 97]

«Oración nominal:

Oración cuyo predicado no es de carácter verbal, sino nominal, adjetival o adverbial.

Las secuencias que contienen un predicado no verbal (nominal, adjetival, adverbial) son las llamadas 'oraciones nominales', como las que aparecen generalmente en titulares de prensa, exclamaciones, refranes o sentencias:

El asesino más buscado de Filipinas, por fin entre rejas.

¡Excelente trabajo!

Aprendiz de mucho, oficial de nada.

Dentro de cien años, todos calvos.»

[Eguren, Luis / Fernández Soriano, Olga: La terminología gramatical. Madrid: Gredos, 2006, p. 85 y 43]

«Frase:

Ling. Expresión acuñada constituida generalmente por dos o más palabras cuyo significado conjunto no se deduce de los elementos que la componen.» [DRAE]

«Frase:

Conjunto de palabras dotado de sentido propio, que puede constituir o no una oración:

El autor utiliza un estilo conciso, de frases cortas.

Frase hecha:

Frase de uso común, que tiene forma fija y sentido figurado:

Su discurso está lleno de latiguillos y frases hechas.»

[Real Academia Española: Diccionario del estudiante. Madrid: Santillana, 2005, p. 667]

Negación del enunciado y negación de la enunciación

«Los verbos de opinión, como creer, a diferencia de los modales, ofrecen dos posibilidades de negación; en una oración como

creo haberlo dicho

hay dos negaciones posible:

creo no haberlo dicho,

no creo haberlo dicho.

La falta de equivalencia de ambas es patente si, en lugar de un infinitivo, utilizamos una completiva. Entonces veremos que el verbo de la completiva que corresponde a

creo no haberlo dicho

tiene que ir en indicativo (el sujeto de creer y el de decir es el mismo, la primera persona):

creo que no lo he dicho

y es inadmisible el subjuntivo (en la lengua actual):

*creo que no lo haya dicho.

Esto no sucedió así en todas las épocas. [...]

En cambio, en la completiva que corresponde a

no creo haberlo dicho,

el verbo tiene que ir en subjuntivo:

*no creo que lo he dicho.

La recursividad de la negación:

no creo no haber dicho

implica el subjuntivo

no creo que no lo haya dicho

mientras que el indicativo es anómalo, o supone cambio significativo:

*no creo que no lo he dicho.

También aquí la diferencia radica en la negación del enunciado (niego el contenido del hecho) o en la negación de la enunciación (niego la expresión de ese contenido).»

[Marcos Marín, Francisco: Curso de gramática española. Madrid: Cincel, 1980, p. 318-319]

«Oración y enunciado

El término enunciado, aunque venía siendo utilizado por ciertas corrientes filosóficas, especialmente en la Filosofía Analítica, como ‘unidad de sentido’, ‘unidad pragmática de comunicación’, ha entrado en el panorama más reciente de la lingüística como una nueva unidad.

En 1978, G. Rojo, tras analizar los puntos de vista de O. Jespersen, S. Stati y L. Zawadowski, propone distinguir los conceptos de oración y enunciado, caracterizando a este último por su carácter predicativo o comunicativo, por carecer de relaciones sintagmáticas exteriores y por ser semánticamente completo. En este sentido, constituir o no un enunciado es independiente de la cadena en cuestión, pudiendo haber palabras, oraciones o frases que no son enunciado y palabras, oraciones o frases que lo son (24-26).

En el mismo año, S. Gutiérrez Ordóñez, teniendo en cuenta la teoría de B. Pottier y, sobre todo la de Emilio Alarcos, define el enunciado como “unidad mínima de comunicación” (260), lo caracteriza finalmente como “el segmento de secuencia abrazado por un contorno melódico, i. e., comprendido entre una pausa inicial y una pausa final” (ibíd.), y lo describe como la conjunción, no suma, de dos tipos de signos, la formulación y el esquema sintagmático (ibíd.).

Este mismo autor, en publicaciones posteriores, ha defendido, como resume en su trabajo de 1984, que: a) el enunciado es una unidad lingüística por poseer una función propia, la comunicativa, y estar formalmente caracterizado; b) es la unidad superior de que se ocupa nuestra disciplina (de la que se parte para desgajar, mediante el análisis, los elementos menores); c) está compuesto de dos signos interrelacionados, el signo enunciativo o formulación y el esquema sintagmático (el primero tiene como significante el contorno melódico pertinente, la entonación, y como significado la modalidad, y el segundo consiste en un signo articulado, simple o –más frecuentemente– complejo, ordenado en secuencia); d) algunos de los rasgos formales y semánticos con que tradicionalmente se caracterizaba a la oración son propiedades del enunciado (la entonación y las pausas pertenecen al significante del signo enunciativo, y los criterios de independencia y completitud semánticos son consecuencias del cierre efectuado por el signo enunciativo, que configura el enunciado como mensaje autónomo) (252-253).

La ordenación del esquema sintáctico que, en 1978, propone S. Gutiérrez Ordóñez es ésta: a) monádico: a1) oracional: “El niño estudia”, a2) frástico: sustantivo: “La colmena”, adjetivo: “Azul”, adverbial: “Aquí”; b) diádico: “Es cierto que todo estaba preparado” (260-261).

Aunque el signo enunciativo pueda tener influencias sobre el esquema sintagmático, el terreno propio de la sintaxis no es el enunciado, sino el esquema sintagmático.»

[Hernando Cuadrado, Luis Alberto: Introducción a la teoría y estructura del lenguaje. Madrid: Editorial Verbum, 1995, p. 66-67]