DOBLE ACCESO

Doble anclaje / Doble orientación temporal

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl./ver:

Correspondencia de tiempos / Esfera temporal / Doble acceso / Tiempos absolutos y tiempos relativos

 

Se llama tradicionalmente concordancia temporal (lat. consecutĭo tempŏrum) a la correspondencia que se establece entre dos formas verbales, una de las cuales (en adelante, V1) aparece en una oración principal, y la otra (en adelante, V2), en una oración subordinada.

«Casos no canónicos de concordancia de tiempos.

Interpretación de doble acceso

Considérense las oraciones siguientes

(1) ANTERIORIDAD

a.    El alcalde comentó que ha habido mucha gente en las fiestas de San Isidro.

b.    Sentí mucho que no lo haya visto cuando estuvo aquí.

(2) POSTERIORIDAD

a.    El parte meteorológico añadía que las primeras ráfagas alcanzarán a la isla esta madrugada.

b.    Hicieron mi ficha y me dijeron que me presente al mediodía.

(3) SIMULTANEIDAD

a.    Copérnico probó que la tierra gira alrededor del sol.

b.    Lamentó que Bolivia no esté incorporada a la ALALC.

En estas oraciones la indicación de anterioridad, posterioridad y simultaneidad con respecto a las formas verbales de la esfera del pasado se realiza por medio de formas verbales de la esfera del presente. Esto es posible cuando la oración sustantiva expresa una verdad de duración indefinida o eterna o ser refiere a un acontecimiento que el hablante considera relevante, verdadero o aún válido en el momento del habla.

Ya sabemos que se consideran tiempos de la esfera del presente las formas verbales de presente y pretérito perfecto compuesto de indicativo y subjuntivo y las de futuro y futuro perfecto de indicativo, porque el tiempo del acontecimiento denotado por el verbo se pone en relación con un tiempo de referencia situado en una porción de la línea temporal que incluye el tiempo del habla. Esto es, los tiempos de la esfera del presente, por así decirlo, acercan los eventos denotados por los verbos al tiempo de la enunciación. COn un presente, el tiempo del evento es simultáneo con el tiempo en que se habla, con un pretérito perfecto compuesto es anterior y con un futuro, posterior. Pues bien, lo peculiar de las combinaciones ejemplificadas arriba es que las formas verbales de la esfera del presente no sólo orientan sus relaciones temporales con respecto al tiempo de la enunciación sino que, además, por encontrarse en una oración subordinada sustantiva, toman como tiempo de evaluación el tiempo del evento de la oración principal. Este hecho ha motivado que se denomine de un modo especial la interpretación que reciben: ‘interpretación de doble acceso’. Este es el nombre con el que se conoce la interpretación que reciben las formas verbales de la esfera del presente subordinadas a formas verbales de la esfera del pasado a partir del artículo de Enç: «Anchoring Conditions for Tense», Linguistic Inquiry 18.4 (1987): 633-57. En dicho trabajo se presta atención a estos hechos. [...]

La conclusión que podemos extraer de

El alcalde comento {ayer/*el año pasado} que este año ha habido mucha gente en las fiestas de San Isidro,

por lo tanto, es la de que la expresión de anterioridad que se realiza por medio de un pretérito perfecto compuesto en una oración sustantiva subordinada a un tiempo de la esfera del pasado ha de ser evaluada no solo con respecto al momento del habla, sino también con respecto al tiempo del evento principal. [...]

Las interpretaciones de doble acceso son posibles bajo condiciones muy estrictas. Incluso si la oración subordinada expresa un acontecimiento que el hablante considera relevante, verdadero o válido en el momento del habla o se trata de una verdad de duración indefinida o eterna, existen factores que impiden la presencia de un tiempo de la esfera del presente subordinado a otro de la esfera del pasado.

Las interpretaciones de doble acceso no son posibles en las siguientes circunstancias:

(a) El verbo principal pertenece al grupo de los llamados ‘verbos creadores de mundos’: creer, esperar, desear, figurarse, imaginar, pensar, suponer y soñar, entre otros. [...]

(b) En la oración subordinada se hace una afirmación referida al sujeto de la oración principal. [...]

(c) La atención del hablante se dirige al tiempo pasado de la situación originaria de enunciación.»

[Carrasco Gutiérrez, Ángeles: “El tiempo verbal y la sintaxis oracional. La consecutio temporum”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe, 1999, § 47.2.3.1]

«Se denomina doble acceso (también doble anclaje o doble orientación temporal) a la doble dependencia temporal que muestra V2 en ciertos contextos de subordinación, es decir, al hecho de que V2 puede estar orientado desde el momento del habla, a la vez que en función del tiempo expresado por V1. En efecto, en la oración El jefe comunicó el martes pasado que Pedro está trabajando estos días en un nuevo proyecto se informa de una situación que se halla en curso en el momento del habla, pero también de un estado de cosas que ya se daba cuando fue comunicado por el jefe. Así pues, la situación descrita se orienta respecto de dos puntos. La interpretación de doble acceso se bloquea cuando la situación designada por V2 no puede extenderse hasta el tiempo designado por V1, ya sea por factores extralingüísticos, como en Nos explicó hace unos {meses ~ *años} que Clara está embarazada, como propiamente gramaticales. En efecto, en Usted había aludido hace {unas semanas ~ *varios lustros} a que la crisis económica de este año es leve, se produce un choque entre los adjuntos temporales de este año y unos lustros.

La extensión del tiempo marcado por V2 al de V1 da lugar a una serie de inferencias. Así, se implica —pero no se expresa literalmente— que cierta crisis dura ya muchos meses en Confirmó hace ya muchos meses que la actual crisis económica es difícil. La extensión temporal de V2 a V1 explica que esta pauta sea característica de las verdades tenidas por universales: Copérnico probó que la Tierra gira alrededor del Sol (§ 23.3.1c). La situación puede prolongarse más allá del momento del habla, como en Me pidió que {fuera ~ vaya} a la fiesta, donde el empleo de vaya implica que la fiesta de la que se habla no ha tenido lugar o no ha terminado.

La extensión temporal de V2 a V1 es infrecuente con creer, pensar, suponer y otros verbos de actitud proposicional: Creí que {estabas ~ *estás} enfermo. No lo es con saber: {Supe ~ *Creí} que estás enfermo, lo que confirma que el análisis de estas asimetrías ha de depender de las propiedades semánticas de los predicados que se oponen.

Se considera asimismo una variante de los esquemas de doble acceso la pauta en la que cantaba expresa anterioridad con respecto a V1, como en La prensa confirmó que la empresa se oponía a la venta, donde la acción de oponerse es anterior a la confirmación, pero se da también en el momento temporal designado por V1 como consecuencia del aspecto imperfectivo de cantaba (§ 23.6.1b). Si se sustituye oponía por opuso (La prensa confirmó que la empresa se opuso a la venta), la situación denotada por V2 será anterior a la denotada por V1, por lo que no habrá solapamiento o traslape entre ellas. En Mi abuelo me contó que Enrique VIII era un rey sanguinario, el pretérito imperfecto denota simple anterioridad.»

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Manual. Madrid: Espasa Libros, 2010, § 24.3.2e, 24.3.2f, 24.3.2g]

«Se ha dado en llamar DOBLE ACCESO a la doble dependencia temporal que muestra V2 en ciertos contextos de subordinación, es decir, la hecho de que V2 está orientado desde el momento del habla, a la vez que en función del tiempo expresado por V1. Se comprende fácilmente por qué es doble esta orientación si se consideran oraciones como

El jefe comunicó el martes pasado que el dibujante está trabajando estos días en un nuevo proyecto.

En esta construcción se informa de una situación que se halla en curso en el momento del habla, pero también de una situación que se daba cuando fue comunicada por el jefe. [...]

Las lecturas del doble acceso presentan algunas particularidades.

En el párrafo anterior se introdujo la noción de DOBLE ACCESO (también llamada DOBLE ANCLAJE o DOBLE ORIENTACIÓN TEMPORAL) y se explicó que la sintaxis no excluye la posibilidad de que V2 se oriente en relación con el momento del habla, además de respecto de V1. Con el ejemplo propuesto

El jefe comunicó el martes pasado que el dibujante está trabajando estos días en un nuevo proyecto,

se mostraba que está se orienta desde el momento del habla, pero también en relación con el pretérito comunicó. La situación descrita se considera válida, por tanto, el martes pasado, pero también en el momento actual. Algunos autores interpretan estos usos como reproducción del discurso directo (es decir, como si se dijera

El jefe comunicó el martes pasado lo siguiente: “El dibujante está trabajando estos días en un nuevo proyecto”).

Esta interpretación requiere concebir la noción de “discurso directo” en un sentido laxo, e incluso extenderla a los verbos intransitivos, opción que solo algunos gramáticos aceptan. Por otra parte, el fenómeno que se acaba de ilustrar se obtiene también si en lugar de la forma verbal transitiva comunicó se usa la intransitiva se refirió a, con complemento de régimen. En cualquier caso, las lecturas de doble acceso son más restrictivas de lo que permiten los contextos de discurso directo. [...]

La interpretación de doble acceso se extiende a un número mayor de contextos en el español popular o coloquial de las áreas chilena, andina y rioplatense, pero a veces también a parte de la caribeña y la centroamericana. Se registran en ellas testimonios de CANTO por CANTABA y, sobre todo, de CANTE por CANTARA en V2 con las interpretaciones de simultaneidad y de posterioridad, como en

Le dejó el asiento para que vea (por viera) mejor;

Le pedí entonces que me atienda (por atendiera);

Pensé que está (con el sentido de estaba) dispuesto a cualquier cosa;

Yo no quería que te vayas (por fueras).

Estos usos no se han integrado en los registros formales, con la posible excepción de algunas variedades del español peruano y del paraguayo. Con esas excepciones, son poco frecuentes en los discursos no orales, pero se documentan ocasionalmente en la prensa, así como en las manifestaciones más informales de la lengua escrita. En el español general de hoy se prefiere tuviera o tuviese a tenga en primer ejemplo del grupo siguiente; eran a son en el segundo; fuera o fuese a sea en el tercero, y tuvieran o tuviesen a tengan en el último:

La policía antidroga me hacía notar que era necesario que tenga una protección;

No sabía qué pensar de toda esa gente. Pero yo pensaba que son gentes importantes porque mi papá se quitaba el sombrero y los saludaba de una forma muy humilde;

“Aunque lo menos que se esperaba era que sea por culpa de su propio hermano”, añadió;

No esperaba que tengan intimidad en el primer encuentro, si bien era algo que podía pasar.

Repárese que el uso de CANTE por CANTARA reduce aún más las distinciones temporales del modo subjuntivo, puesto que, al anularse la distinción entre el presente y el imperfecto en dicho modo, el primero se usa en esas variantes para denotar simultaneidad o posterioridad en el pasado, a diferencia de lo que sucede en el español general. Así, los hablantes que usan tenga por tuviera en el primer ejemplo de esta última serie (... era necesario que tenga protección) mantienen el aspecto imperfectivo que aportaría tuviera, pero copian implícitamente en V2 la información temporal de V1.»

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Libros, 2009, § 24.7e, 24.8i, 28.8q]

«Las combinaciones de tiempos que dan lugar a una interpretación particular del verbo subordinado se denominan de doble acceso a partir del artículo de Enç (1987) y el resultado de que el verbo de la oración sustantiva oriente sus relaciones temporales con respecto a dos tiempos de evaluación: el del habla y el del evento de la oración principal. [...]

 

 

 

 

 

(6)

a.

Juan nos contó la semana pasada que un compañero suyo estuvo/estaba hace un año en Lisboa por razones de trabajo (anterioridad).

 

 

b.

Lamentaron mucho que hayas decidido marcharte (anterioridad).

 

(7)

a.

Juan nos contó la semana pasada que un compañero suyo está en Lisboa por razones de trabajo (simultaneidad).

 

 

b.

Todos se alegraron de que ya hayan eliminado a Juan (simultaneidad).

 

(8)

a.

El portavoz de los afectados aseguró ayer que en la próxima reunión se llegará a un acuerdo (posterioridad).

 

 

b.

Insistieron en que llevemos lo estrictamente imprescindible (posterioridad).

 

 

 

 

Las formas verbales de las oraciones sustantivas de los ejemplos anteriores son las que aparecen subordinadas a verbos de la esfera del presente en las manifestaciones características del fenómeno de la concordancia.

Los dos ejes de la deixis temporal

Los ejemplos de (6)-(8) se caracterizan por el hecho de que el tiempo del evento principal es tan solo uno de los ejes de la deixis; el otro es el momento del habla. Comparemos la interpretación del tiempo subordinado de (9) con la interpretación del tiempo subordinado de (8b):

 

 

 

 

 

(9)

 

Insistieron en que lleváramos lo estrictamente necesario   (posterioridad).

 

(8)

b

Insistieron en que llevemos lo estrictamente necesario (posterioridad).

 

 

 

 

En la oración sustantiva (9) tenemos un pretérito imperfecto de subjuntivo, uno de los tiempos con los que se expresa posterioridad si la forma verbal de la oración principal pertenece a la esfera del pasado o es un pretérito perfecto compuesto. Lo que resulta relevante a la hora de comprar este ejemplo con el de (8b) es la posición del evento subordinado en la línea temporal con respecto al momento del habla. En el ejemplo (9) esta posición queda indeterminada. En otras palabras, el evento subordinado puede ser anterior, simultáneo o posterior con respecto al tiempo de la enunciación. En (8b) el evento subordinado tiene que ser obligatoriamente posterior al momento del habla.

 

 

 

 

 

 

 

 

La relación entre el tiempo del evento subordinado y el momento del habla es irrelevante porque en la oración sustantiva se reproducen unas palabras, unos pensamientos, deseos, etc., que no son los del hablante sino los del sujeto de la oración principal. Por consiguiente, el tiempo que se toma como eje de la deixis temporal es el del evento principal.

Lo característico de secuencias como la de (8b) es que son dos los ejes de la deixis para el verbo de la oración sustantiva, esto es, su interpretación depende de dos tiempos de evaluación. Para diferenciar esta interpretación de la que recibe el verbo subordinado en las combinaciones de tiempos que corresponden a las manifestaciones comunes de la concordancia, Mürvet Enç acuñó en 1987 el término de interpretación de doble acceso. Los dos ejes de la deixis son: el tiempo del evento principal y el momento del habla. El hecho de que uno de los ejes sea el momento del habla es la causa de que nos encontremos en la oración sustantiva las mismas formas verbales que nos encontraríamos subordinadas a tiempos de la esfera del presente. [...] El verbo subordinado orienta en primer lugar sus relaciones temporales de anterioridad, simultaneidad o posterioridad con respecto al verbo principal. Pero, además, cuando las combinaciones de tiempos son tales que el verbo subordinado recibe interpretación de doble acceso, la relación temporal del verbo subordinado con el momento del habla es: (a) de anterioridad, si el evento subordinado es anterior al principal; (b) de simultaneidad, si el evento subordinado y el principal son simultáneos; y (c) de posterioridad, si el evento subordinado es posterior al principal. En otras palabras, entre el evento subordinado y el momento del habla existe siempre la misma relación temporal que entre el evento subordinado y el principal.

En el ejemplo de (8b) el evento subordinado es posterior al principal. Pues bien, esta misma relación es la que debe mantener el evento subordinado con el momento del habla. Tomemos oraciones de (11). (La combinación

Insistieron en que llevemos lo estrictamente necesario en la excursión de hoy

es aceptable en la interpretación en la que el evento subordinado es posterior al momento del habla; no lo es en la interpretación en la que existe entre ellos una relación de simultaneidad.)

En la oración de (11a), el evento subordinado es posterior al momento del habla, mientras que en las oraciones de (11b) y (11c) la relación entre el evento subordinado y el momento del habla es de anterioridad y de simultaneidad, respectivamente. Entre el evento subordinado y el momento del habla debe existir la misma relación temporal que entre el evento subordinado y el principal. Esta restricción solo se respeta en (11a).

A modo de resumen, en el diagrama de (12) se representa la relación temporal que existe entre el verbo subordinado y el principal, por un lado, y entre el verbo subordinado y el momento del habla, por otro.

 

 

 

 

 

 

 

 

En los diagramas (13) y (14) se recogen las relaciones temporales que mantiene el verbo subordinado con el verbo principal y con el momento del habla en los ejemplos de interpretación de doble acceso de anterioridad y simultaneidad

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 El cuadro siguiente recoge de forma abreviada las combinaciones de tiempos:

INTERPRETACIÓN DE DOBLE ACCESO

el tiempo principal pertenece a la esfera del pasado o es un pretérito compuesto

Relaciones de anterioridad, simultaneidad y posterioridad

formas verbales que se subordinan a tiempos de la esfera del presente en la oración subordinada

 

La posibilidad de subordinar a tiempos de la esfera del pasado o a un pretérito perfecto compuesto formas verbales que suelen encontrarse subordinadas a tiempos de la esfera del presente está relacionada con la expresión en la oración sustantiva de una verdad de duración eterna o indefinida o con que el hablante estime que la situación subordinada es aún válida o relevante en el tiempo de la enunciación. Esta valoración es lo que está en el origen de la incorporación del segundo eje de la deixis, el momento del habla.

Además tiene que ocurrir:

A)  que el verbo principal no pertenezca a la clase de los denominados verbos creadores de mundos (desear, esperar, figurarse, imaginar, pensar, suponer y soñar;

B)  que la afirmación que se lleva a cabo en la oración sustantiva no se refiera al sujeto de la oración principal;

C)  que la atención del hablante se dirija al presente, en lugar de al tiempo del evento principal.»

[Carrasco Gutiérrez, Ángeles: La concordancia de tiempos. Madrid: Arco Libros, 2000, p. 43 ss.]