DIPHTHONG  

Diptongo

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Triptongo / Hiatus / Halbvokal

 

Diphthong, der (gr. diphthongos = Zweilaut): Zwielaut; Artikulationsübergang von einem Vokal zu einem anderen, wobei der 1. der Haupttonträger ist; z. B.: >au< = [ao] (Übergang von [a] zu [o] in Maus; >ei/ai< = [ae] (Übergang von [a] zu [e] bis zu [i] in weiß  und Hain.“ [Ulrich, W., S. 27]

Diphthong  ¹ Afrikate; wörtl.

Doppellaut: eigentlich sollte – nach der Wortbedeutung jeder Doppellaut so heißen – statt nur die Doppelvokale. Es gibt steigende, fallende, bedingt fallende. Reich an Diphthongen ist das Englische. Im Portugiesischen – der vokalnuanciertesten Sprache Europas – gibt es 16.“ [Heupel, C., S. 52]

Diptongo:

Complejo fonético formado por una semiconsonante o una semivocal combinadas con una vocal, en una misma sílaba. Su duración es aproximadamente la misma que la de una vocal. Esto ha movido a Grammont (1933) a considerar el diptongo como una vocal única que cambia de timbre en el curso de su emisión. Se llama creciente o ascendente [A. Steigend; I. Rising] si empieza por semiconsonante, y decreciente o descendente [A. Fallend; I. Falling] si termina en semivocal. Los diptongos iu, ui, en español, son indecisos o iguales (Marouzeau), o neutros (Niedermann).“

[Lázaro Carreter, F.: Diccionario de términos filológicos..., p. 146]

«En los diptongos, la vocal más abierta representa el punto vocálico de la sílaba; la más cerrada se halla en la tensión o en la distensión. El hablante tiende a extremar la diferencia que entre ambas exista en su grado de abertura, bien abriendo más la abierta, bien cerrando más la cerrada, o ambas cosas a la vez. Tal es el caso, en español, de las vocales extremas i, u, llamadas débiles porque forman diptongos con las más abiertas a, e, o (fuertes), éstas constituyen el núcleo silábico y aquéllas quedan en posición inicial (tensiva) o final (distensiva). En estas condiciones i, u, se abrevian, al mismo tiempo que estrechan su articulación hasta el punto de perder en parte su naturaleza vocálica y convertirse en semiconsonantes y semivocales: j, w, i, u.

Los diptongos así formados pueden ser de abertura creciente o de abertura decreciente.

Son crecientes:

ja (viaje)

je (tiempo)

jo (salió)

wa (guapo)

we (bueno)

wo (cuota)

Tiende igualmente nuestra lengua a juntar en diptongo creciente las dos vocales débiles i, u, haciendo semiconsonante la que está en primer lugar, con lo cual el núcleo silábico se sitúa en el segundo elemento de diptongo: ju, wi. Esta tendencia ofrece numerosas vacilaciones dialectales que mantienen el hiato o hacen núcleo silábico en el primer elemento. Así en la lengua moderna conviven, por ejemplo, ju-i-cio, tri-un-fo con jui-cio, triun-fo, con predominio de estos últimos.

Los diptongos decrecientes son:

ai (aire)

ei (reina)

oi (voy)

au (aurora)

eu (feudal)

ou (bou) (el diptongo ou no es genuinamente castellano, puesto que sólo se encuentra en la palabra catalana bou y en algunos topónimos)

Tenemos, por tanto, en el uso actual de nuestro idioma ocho diptongos crecientes, seis decrecientes y cuatro triptongos (jai, jei, wai, wie). Todos ellos están fuertemente consolidados en el habla actual. Los diptongos crecientes se dan en español moderno con frecuencia notablemente mayor que los decrecientes.»

[Gili Gaya, Samuel: Elementos de fonética general. Madrid: Gredos, 1966, p. 117-118]

«Diptongos

Las vocales i, u, combinadas entre sí o acompañada cada una de ellas por otra vocal, dentro de una misma palabra, forman el grupo fonético que se llama diptongo. La i y la u se pronuncian como semivocales cuando van al fin del diptongo, y como semiconsonntes cuando van al principio. Las vocales e, o ante la semivocal i resultan relativamente abiertas. La a ante la u se hace un poco velar. La o ante esa misma u alcanza su matiz más cerrado.

En los grupos iu, ui predomina siempre como principal elemento del diptongo la segunda vocal, reduciéndose la primera a semiconsonante.»

[Navarro Tomás, T.: Manual de pronunciación española. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 141968, § 66]

Ejemplos de diptongos decrecientes (vocal y semivocal):

baile, hay, causa, aceite, ley, feudal, heroico, hoy, bou

Ejemplos de diptongos crecientes (semiconsonante y vocal):

aciago, viejo, sabio, ciudad, cuadro, fuerza, vacuo, cuida

El grupo ui se considera siempre como diptongo: ca-suis-ta.

Los sonidos gue, gui, que, qui no se consideran diptongos ya que la u al ser muda en estos casos no forma una emisión de voz con la e ni con la i, pero sí forman una sola sílaba. Si la u ante e, i después de g es sonora, lleva diéresis y forma diptongo con la vocal siguiente: ver-güen-za, ci-güe-ña.

Generalmente nos e forma diptongo en las palabras compuestas cuyo primer elemento es un prefijo: re-u-nir, re-in-cor-po-rar.

Los verbos acabados en -iar y –uar en los que se destruye el diptongo en la primera persona del singular del presente de indicativo: confiar > con-fí-o, también lo destruyen en las demás personas del singular y tercera persona del plural del presente de indicativo, del presente de subjuntivo e imperativo. En la segunda persona del plural el grupo –ais, -eis forma diptongo siempre, pues en realidad lo que se destruye es el triptongo –iais, -ieis, -uais, -ueis, así con-fi-áis, con-fi-éis, a-cen-tu-áis, a-cen-tu-éis.

diptongos impropios

«Distinta es la calidad de las combinaciones que forman entre sí las vocales fuetes a, e, o. Sus diferencias relativamente pequeñas en el grado de apertura motivan numerosas vacilaciones entre el hiato y el diptongo que vienen a sumarse a las producidas por el acento, la composición de las palabras, la etimología, las variantes dialectales y la mayor o menor rapidez y esmero en la dicción. Compárese las pronunciaciones al-co-hol y al-col, al-de-a-no y al-dea-no, pe-or y peor, re-al y real, bo-a-to y boa-to, le-er y ler. Son diptongos consolidados, a los cuales la Gramática tradicional da el nombre de impropios, por no haber en ellos semiconsonante o semivocal. Cuando se forma el diptongo con vocales fuertes, la más abierta tiene intensidad y duración normales pero la más cerrada se debilita y abrevia, al mismo tiempo que tiende a cerrar más su articulación. Así se explican las pronunciaciones vulgares tjatro (teatro) pjor (peor), trai (trae), twala (toalla), etc., y los frecuentes cambios históricos que tienden a resolver con un diptongo consolidado la sucesión inmediata de dos vocales fuertes (a e r e > aire; c r e a r e > criar). El diptongo formado por aquéllas es de un equilibrio poco estable, en el cual las vocales componentes conservan su individualidad como fonemas.»

[Gili Gaya, Samuel: Elementos de fonética general. Madrid: Gredos, 1966, p. 120-121]

«La presencia de los sonidos i, u, en una misma palabra, al principio y al fin de un grupo vocálico cuyo elemento central y predominante sea a o e da lugar a los triptongos iai, iei, uai, uei. El triptongo empieza con movimiento articulatorio de abertura creciente y termina con abertura decreciente. El primer elemento es una semiconsonante; el último, una semivocal. La a, en los triptongos citados, especialmente en iai, adquiere cierto matiz palatal. La e es normalmente abierta, del mismo modo que en el diptongo ei, sin que el hallarse entre dos elementos palatales, como ocurre en iei, impida su abertura. Ejemplos: despreciáis, limpiéis, averiguáis, santigüéis, buey

[Navarro Tomás, T.: Manual de pronunciación española. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 141968, § 67]

«Diptongación

Proceso de cambio fónico mediante el cual una vocal que se alarga a causa, por ejemplo, del acento modifica su timbre en mayor o menor grado, se desdobla y da lugar a un diptongo. Las vocales breves del latín [ê] y [ô], por ejemplo, diptongaron en romance cuando eran tónicas, dando lugar a los diptongos [jé] y [wé]: PETRAM > piedra, SÖLUM > suelo

[Eguren, Luis / Fernández Soriano, Olga: La terminología gramatical. Madrid: Gredos, 2006, p. 67]

«Diptongo

Unidad fónica compuesta por dos vocales que se pronunciar en la misma sílaba. En español los diptongos están formados por una vocal alta ([i], [u]) y una vocal no alta ([a], [e], [o]), o por dos vocales altas. En los diptongos crecientes una vocal alta precede a una vocal no alta ([pjé], [buén]), de manera que se produce, al pasar del segmento inicial al siguiente, un incremento en la abertura y la perceptibilidad y, por tanto, el núcleo silábico (esto es, el segmento más abierto y perceptible) es la segunda vocal. En los diptongos decrecientes la vocal alta sigue a la vocal no alta ([péjne], [sáwθe]), de manera que el núcleo silábico es ahora la primera vocal. En los diptongos homogéneos o neutros se combinan dos vocales altas, que tienen igual grado de abertura ([mwí], [bjúda]). En este caso, el núcleo silábico lo ocupa la vocal que posea mayor intensidad, es decir, la que reciba el acento (en los inacentuados, predomina siempre la segunda vocal: [qjuidád]. (Cf. Hiato, Semiconsonante, Semivocal, Triptongo).»

[Eguren, Luis / Fernández Soriano, Olga: La terminología gramatical. Madrid: Gredos, 2006, p. 67]

diptongo

1. Es la secuencia de dos vocales distintas que se pronuncian dentro de la misma sílaba: vien - to, a - cei - te, cau - sa, sua - ve. Desde el punto de vista fonético, en español pueden dar lugar a diptongos las siguientes combinaciones vocálicas: vocal abierta (a, e, o) + vocal cerrada (i, u) átona; vocal cerrada átona + vocal abierta; y vocal cerrada + otra vocal cerrada distinta (es decir, las secuencias iu o ui): aula, cuadro, cantáis, peine, androide, justicia, cielo, funcn, ciudad, descuido, vacuo. Aunque, en el habla, la secuencia de dos vocales abiertas —especialmente cuando ninguna de ellas es tónica (petróleo, raedera)— puede articularse como diptongo, esta combinación vocálica se considera siempre hiato desde el punto de vista normativo.

2. De las secuencias anteriores, se pronuncia siempre como diptongo el grupo formado por una vocal abierta tónica y una cerrada átona (en ese orden): Sainz, teméis, voy, causa. Pero, por lo general, aparte de este grupo, una misma combinación vocálica de las mencionadas en el párrafo anterior se pronuncia, en unas palabras, dentro de la misma sílaba —diptongo— y, en otras palabras, en sílabas diferentes —hiato—; por ejemplo, la secuencia ie se pronuncia como diptongo en la palabra miedo (mie - do) y suele pronunciarse como hiato, al menos en España y algunas zonas de América, en rieron (ri - e - ron). Por otra parte, algunas de estas combinaciones vocálicas (las formadas por una vocal cerrada átona y una abierta tónica, o por dos vocales cerradas diferentes) pueden, en una misma palabra, fluctuar en su pronunciación entre el hiato y el diptongo, dependiendo de diversos factores, como el mayor o menor esmero en la pronunciación, el origen geográfico o social del hablante, etc.; así ocurre, por ejemplo, en gratuito, que puede pronunciarse con diptongo (gra - tui - to) o con hiato (gra - tu - i - to), y en cruel (cruel o cru - el). Dada esta variabilidad, se ha optado por establecer una serie de convenciones sobre qué ha de considerarse diptongo y qué ha de considerarse hiato a la hora de acentuar gráficamente las palabras. Así, cada secuencia vocálica será considerada siempre un hiato o siempre un diptongo al colocar las tildes, con independencia de su pronunciación real dentro de la palabra.

3. La h intercalada no influye en absoluto en la consideración como diptongo o como hiato de una secuencia vocálica. Así, hay grupos de vocales con h intermedia que forman diptongo: ahijado, ahumar, prohibir, y otros que forman hiato: ahínco, turbohélice, prohíbe.

4. Debe evitarse en el habla la reducción del diptongo a una sola vocal: *[ulójio] por Eulogio, *[kontíno] por continuo, *[bénte] por veinte, *[trénta] por treinta. En el caso de los numerales compuestos de las series del veinte y del treinta, esta monoptongación es común, incluso entre personas cultas, pero es conveniente evitarla en la pronunciación esmerada: *[bentikuátro] por veinticuatro, *[trentaidós] por treinta y dos. Son extremadamente vulgares los casos de cierre de la e en i: *[bintikuátro]. También debe evitarse pronunciar como diptongos algunas combinaciones vocálicas que son siempre hiatos en la dicción culta: *[golpiár] por golpear, *[kuéte] por cohete.

[RAE: Diccionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana, 2005, p. 230-231]

Acentuación de las palabras con diptongo

Diptongos ortográficos.

A efectos de acentuación gráfica, se consideran diptongos las secuencias vocálicas siguientes:

a) Vocal abierta + vocal cerrada o, en orden inverso, vocal cerrada + vocal abierta, siempre que la cerrada no sea tónica: amáis, peine, alcaloide, aplauso, Eugenio, estadounidense; suave, huevo, continuo, confiado, viento, cancn.

b) Dos vocales cerradas distintas: huida, ciudad, jestico, veintn, diurno, viudo.

Acentuación de palabras con diptongo.

Las palabras con diptongo se acentúan siguiendo las reglas generales de acentuación. Así, vio no lleva tilde por ser monosílaba; bonsái la lleva por ser aguda terminada en vocal, y hsped, por ser llana terminada en consonante distinta de -n o -s; superfluo, cuentan y viernes se escriben sin tilde por ser llanas terminadas en vocal, -n y -s, respectivamente; y cquero y lingüístico se tildan por ser esdrújulas.

Colocación de la tilde en los diptongos

a) En los diptongos formados por una vocal abierta tónica y una cerrada átona, o viceversa, la tilde se coloca sobre la vocal abierta: ads, desps, marramáu, soñéis, inició, náutico, murclago, Cáucaso.

b) En los diptongos formados por dos vocales cerradas, la tilde se coloca sobre la segunda vocal: acfero, casstica, demrgico, interviú.

[RAE: Diccionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana, 2005, p. 636-637]

«A efectos ortográficos, para que haya diptongo debe darse una de estas dos situaciones: a) que se sucedan una vocal abierta (a, e, o) y una cerrada (i, u), o viceversa, siempre que la cerrada no sea tónica: aire, causa, peine, oiga, bou, viaje, ciego, quiosco, suave, fuerte, cuota. b) que se combinen dos vocales cerradas (i, u) distintas: ui, iu: ruido, diurético, etc.

Algunas de estas combinaciones vocálicas pueden articularse como hiatos (es decir, en dos sílabas), dependiendo de distintos factores: su lugar en la secuencia hablada, el mayor o menor esmero en la pronunciación, el origen geográfico o social de los hablantes, etc. Este es el caso, por ejemplo, de fluir (pronunciado fluir, con diptongo, o flu-ir, con hiato), de incluido (pronunciado in-clui-do o in-clu-i-do), de cruel (pronunciado cruel o cru-el), de des-viado (que se pronuncia des-via-do o des-vi-a-do), etc.

Sin embargo, a fectos de la acentuación gráfica, se considerará siempre que se trata de diptongos. La h intercalada entre dos vocales no impide que estas formen diptongo: ahu-mar, ahi-ja-do

[Real Academia Española. Ortografía de la lengua española. Edición revisada por las Academias de la Lengua Española. Madrid: Espasa Calpe, 1999, p. 43]

«Diptongo: dos vocales cerradas

Cuando el diptongo está formado por dos vocales cerradas, el núcleo silábico (la verdadera vocal) es siempre la vocal que aparece en segundo lugar; el otro elemento vocálico es una semiconsonante:

viu-do > [bjúdo]

cui-da > [kwída]

En algunos casos, la existencia de diptongo o hiato en una misma palabra depende del hablante o de la zona geográfica. Es lo que ocurre con la secuencia ui en palabras como

[xe-swí-ta] o [xe-su-í-ta]

[wí-da] o [u-í-da].»

[Gómez Torrego, Leonardo: Gramática didáctica del español. Madrid: sm, 2002, p. 400-401]

«La tilde de hiatos

a) Las secuencias ui, iu seguidas de consonante seguidas de consonante distinta de s, constituyen la sílaba tónica de formas verbales agudas -infinitivo e imperativo de los verbos en -uir-: con-cluir, con-cluid...

b) Las secuencias ui, iu seguidas de consonante y situadas en la penúltima sílaba, reciben el acento fonológico -esto es, constituyen la sílaba tónica-: je-sui-ta, diur-no... Se incluyen aquí los participios de pasado, que nunca llevan tilde: cons-ti-tui-do, di-lui-do.

Sin embargo, las secuencias iu, ui llevan tilde si están situadas en la penúltima sílaba y van seguidas de vocal: huí-an. Aunque ui se pronuncie como diptongo, la i debe llevar tilde para marcar el hiato con la vocal abierta de la sílaba siguiente. Esta razón justifica la naturaleza esdrújula de huíamos.

Tenga en cuenta que los casos expuestos en a) y b) son posibles porque, a efectos ortográficos, las secuancias ui, iu se consideran diptongo, aunque fónicamente se articulen como hiato: con-clu-ir / con-cluir, je-su-i-ta / je-sui-ta...; de modo que siguen la norma general de acentuación como si de una sola vocal se tratara: en a) son agudas acabadas en consonante distinta de s (por tanto, no llevan tilde) y en b), llanas acabadas en vocal o consonante n, s (por tanto, no llevan tilde).

En virtud de dicha consideración ortográfica, las palabras agudas polisilábicas en -iu, -ui seguidas o no de -n, siempre llegan tilde, sea la serie diptongo (benj, interv) o se articule como hiato (rehu-í, influ-ís).

Recuerde que la Academia, antes de su nueva "Ortografía" [1999], hacía obligatoria la tilde sobre la segunda vocal cerrada en el caso de que las series iu, ui formaran hiato, de modo que palabras como hui y fluis se analizaban como bisílabos y se escribían huí y fluís. La presencia de la tilde se justificaba tanto por ser palabras agudas como por la necesidad de señalizar el hiato. Actualmente, al ser tratadas como monosílabos a efectos ortográficos, no deberían llevar tilde: ui, fluis, pero las dos escrituras están permitidas.

Asimismo, si las secuencias ui, iu, seguidas de consonante, se sitúan en la antepenúltima sílaba y esta es la sílaba tónica, su consideración como hiato o diptongo resulta indiferente, ya que, acomodándose a la norma general, la segunda debe llegar tilde: lingüística, jesuítico...»

[Gómez Manzano, Pilar / Cuesta Martínez, Paloma / García-Page Sánchez, Mario / Estévez Rodríguez, Ángeles: Ejercicios de gramática y de expresión. Con nociones teóricas. Madrid: Editorial Centro de Estudios Ramón Areces, 2006, p. 572-573]