DEPONENS  

Deponente / Verbos deponentes

(Recop.) Justo Fernández López

 

«Deponens

Terminus der lat. Grammatik für aktive Verben mit passiver Markierung (loqui), so auch im Schwedischen übernommen (hoppas – hoffen). Auch im Deutschen kommt es tiefstrukturell vor: z.B. /Ich fahre mit dem Zug/ statt /ich werde gefahren/.»

[Heupel, Carl: Taschenbuch der Linguistik. München: List, 1973, S. 47]

«Deponens [Pl. Deponentia; lat. dēpōnere ‘ablegen’]

Gruppe von Verben des Lat. mit passiver Form, die aber die passive Bedeutung “abgelegt” und nur noch aktive Bedeutung haben: hortārī ‘ermahnen’, loquī ‘reden’, patī ‘leiden’. Die Deponentia sind Überreste des noch im Griechischen erhaltenen, zwischen Aktiv und Passiv stehenden Mediums.»

[Bußmann, Hadumod: Lexikon der Sprachwissenschaft. 2. völlig neu bearbeitete Auflage, Stuttgart: Kröner, ²1990, S. 169]

Deponens

Deponentia sind Verben mit passiver Beugung, aber aktiver Bedeutung: im Lat. utor (uti, usus sum) „gebrauchen“, sequor „folgen“, sprachhistorisch Reste des Verbgenus des Mediums, das im Agriech. noch erhalten ist, das aber im Lat. keine eigenen Paradigmen mehr hat.“ [Abraham, Bd. 1, S. 144]

Deponente (lat. depono, abandonar)

Tipo de verbo, propio del latín clásico, con significado medio o activo y con desinencias pasivas; p. ej. lat. irascor, enojarse; loquor, hablar.

Deponente activo: Tipo de verbo, propio del latín clásico, con significado pasivo y desinencias activas; p. ej. lat. fio, soy hecho; vapulo, soy azotado.“ [Dicc. de Ling. ANAYA, p. 83]

«Verbo deponente

1. En gramática latina, se da este nombre a un cierto número de verbos de sentido medio o activo que poseen solo desinencias pasivas: irasci, laetari, reminisci, loqui, fari, etc. El término, empleado ya por los gramáticos latinos,a lude a que los verbos deponentes parecen “deponer” (latín deponere) el sentido pasivo de sus desinencias.

2. Deponente activo. Se dice del verbo latino cuyas desinencias son activas, pero que posee significación pasiva: fio ‘soy hecho’, vapulo ‘soy azotado’, veneo ‘estos puesto en venta’.»

[Lázaro Carreter, F.: Diccionario de términos filológicos. Madrid: Gredos, 51981]

«Verbos semideponentes

Llámase así a los verbos latinos cuyas formas derivadas del tema de presente poseen flexión activa, mientras que las derivadas del tema de perfecto se conjugan en voz pasiva, si bien manteniendo su significación activa: audēre (audeo, ausus sum), solēre (soleo, solitus sum), etc.»

[Lázaro Carreter, F.: Diccionario de términos filológicos. Madrid: Gredos, 51981]

«Participio deponente

Hay participios con forma pasiva y significación activa (nacido, muerto, resuelto, agradecido, callado, etc.); Bello les da el nombre de deponentes

[Lázaro Carreter, F.: Diccionario de términos filológicos. Madrid: Gredos, 1968, p. 315]

«En latín se distinguían las formas activas (amo) de las pasivas (amor) mediante afijos flexivos, pero en los VERBOS DEPONENTES, a un verbo de forma pasiva le correspondía una construcción de significado activo (hortāri ‘exhortar’, venāri ‘ cazar’, loqui ‘hablar’) y viceversa (venīre ‘ser vendido’, vapulāre ‘ser azotado’, exulāre ‘ser desterrado’).

La PASIVA SINTÉTICA (o MORFOLÓGICA) del latín se diferencia de la PASIVA PERIFRÁSTICA (o de PARTICIPIO) de las lenguas románicas en que esta última se expresa mediante una construcción sintáctica formada con el verbo ser más el participio de pasado de un verbo transitivo, como en

Soy amado;

Somos amadas;

Serán estudiados;

Ha sido deportado;

Habrán sido analizadas.

Los participios, como los atributos de las oraciones copulativas, concuerdan en género y número con el sujeto en estas construcciones, a diferencia de los participios que forman parte de los tiempos compuestos: He {amado ~ *amada}. Como la voz es un exponente morfológico de la diátesis, no es enteramente correcto hablar de voz pasiva en español, ya que esta forma de diátesis se manifiesta con recursos sintácticos. Se prefiere generalmente, por esta razón, hablar de CONSTRUCCIONES PASIVAS, término que resalta la naturaleza sintáctica de tales secuencias.»

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Manual. Madrid: Espasa Libros, 2010, § 41.1.1b]

«El español posee algunos verbos inacusativos (llamados a veces semideponentes), como caer, entrar, llegar, morir, nacer, que poseen propiedades en común con los verbos deponentes latinos. Estos verbos expresan generalmente procesos de presencia, aparición o acaecimiento, pero también de cambio de estado. Constituyen una clase peculiar dentro de los intransitivos, ya que algunas de sus propiedades, en particular las relativas a la interpretación de sus participios, los aproximan en ocasiones a los transitivos y los distinguen de los intransitivos llamados puros o inergativos, como chirriar, estornudar, sonreír, vociferar.»

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Manual. Madrid: Espasa Libros, 2010, § 41.3.1a]