Demostrativos

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.: / Ver:

Determinante / Adjetivos determinativos / Pronombre 

 

«Demostrativo

Palabra que ejerce una función deíctica, anafórica o catafórica. Se distingue entre adjetivo demostrativo, que acompaña inmediatamente a un sustantivo (esa casa) ejerciendo una deixis, y pronombre demostrativo, que realiza una anáfora o una catáfora, yendo en la frase a distancia de la palabra que señala (éste, aquello, eso, etc.).»

[Lázaro Carreter, F.: Diccionario de términos filológicos. Madrid: Gredos, 1968, p. 131]

«En la tradición gramatical hispánica ha sido frecuente analizar los indefinidos y los numerales cardinales como clases de adjetivos, entendiendo adjetivo en sentido amplio, es decir, como aquella categoría que modifica a los sustantivos. [...] Esta forma de proceder introduce un notable grado de redundancia en el sistema gramatical. Un análisis alternativo, que evita la duplicación categorial, consiste en considerar que tanto en tres árboles como en tres, el numeral cardinal es un adjetivo, con un nombre tácito en el segundo caso.»

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Libros, 2009, § 1.9m]

Los demostrativos que poseen flexión coinciden con los artículos, y también con muchos cuantificadores, en que pueden incidir sobre elementos nulos o tácitos (en uno de los análisis posibles de estas expresiones): este Ø de aquí, algunos Ø de mi pueblo, muchos Ø que no habían recibido la noticia. El análisis de este elemento tácito, muy extendido hoy entre los sintactistas, solía ser evitado en la tradición gramatical de forma que se optaba en su lugar por duplicar las clasificaciones de demostrativos y de indefinidos.

«Era, pues, relativamente frecuente considerar que son elementos adjetivales las voces subrayadas en Quiero este libro; Tiene mucha iniciativa; Existen cuatro posibilidades, o la segunda ocasión; y pronominales, en cambio, las marcadas en Quiero este; Iniciativa, no tiene mucha; En cuanto a las posibilidades existentes, solo veo cuatro, o Erró en la primera ocasión, pero no en la segunda. Este tipo de adjetivos se denominan a veces ADJETIVOS DETERMINATIVOS para diferenciarlos de los adjetivos calificativos y relacionales, es decir, de los adjetivos en sentido estricto. Se ha observado que incluso las propuestas que postulan este desdoblamiento –evitando así sustantivos o grupos nominales tácitos– se ven abocados a aceptar estos últimos para explicar alternancias como La mayor parte estaban {estropeador ~ estropeadas} o El veinte por ciento son {mexicanos ~ mexicanas}. Como norma general, se opta aquí por el análisis de estas construcciones que acepta el elemento nominal tácito, pero se recordará en los apartados correspondientes que algunos autores prefieren no acudir a él y mantener el desdoblamiento en los términos mencionados.»

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Libros, 2009, § 1.9p]

«La clase de los demostrativos dotados de flexión está sujeta a polémica. Las formas neutras (esto, eso, aquello, tanto, tal) son pronombres y carecen de plural, pero se discute el estatuto de las restantes. Cuando acompañan a un nombre, como en este libro, aquella idea o ese aire, los demostrativos son determinantes, puesto que convierten al sustantivo en una expresión referencial y lo habilitan para funcionar como sujeto. Los adjetivos carecen de esta propiedad, como pone de manifiesto el contraste {Este niño ~ *Niño travieso} llora sin parar. Hay controversia, sin embargo, sobre si en secuencias como No quiero cualquier bicicleta; quiero esa el demostrativo es un pronombre o se trata, por el contrario, de un determinante que incide sobre un elemento nulo o tácito cuyo contenido (en este caso ‘bicicleta’) se recupera del contexto:… quiero esa Ø. El problema afecta también a otros determinantes y cuantificadores. Se elegirá aquí la opción que acepta el núcleo tácito, pero se hará constar que el otro análisis hace predicciones equivalentes en un gran número de casos.»

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Manual. Madrid: Espasa Libros, 2010, §17.2.2b]

«La distinción tradicional entre el artículo un (Quiero un lápiz) y el pronombre indefinido uno (Quiero uno) ha sido criticada con varios argumentos, algunos de cierto peso. [...] Se ha llamado la atención sobre el hecho de que se pierde una generalización importante al asignar categorías diferentes a dos unidades que no se diferenciarían en sus rasgos sintácticos ni semánticos, sino en los morfofonológicos. En general, el considerar la categoría modificada como el criterio clasificador fundamental obliga a desdoblar un gran número de palabras en dos clases gramaticales distintas en función de que incidan o no sobre un sustantivo.

Quienes critican la tendencia a la DUPLICACIÓN CATEGORIAL a la que se hace referencia señalan que tal opción aumenta innecesariamente el número de paradigmas gramaticales. Se diferencian así los adjetivos o determinantes demostrativos (No veo bien esta letra) de los nombres demostrativos (No veo bien esta); los adjetivos numerales (Había tres flores) de los pronombres numerales (Flores solo había tres); o los adjetivos indefinidos (Elige cualquier carta) de los pronombres indefinidos (Elige cualquiera), entre otras duplicaciones similares. Recuérdese a este propósito el § 1.9p, donde se acepta de manera general el análisis de elementos nominales tácitos que evita la duplicidad mencionada. Si se piensa, en cambio, que la diferencia entre los pares algún ~ alguno; ningún ~ ninguno; cualquier ~ cualquiera es morfofonológica en lugar de categorial, se establece menos redundancia en clasificación y se explica más adecuadamente la identidad significativa que esos cuantificadores mantienen. Los análisis que proponen evitar el desdoblamiento introducen, pues, núcleos nominales tácitos. Desde este punto de vista, no hay diferencia categorial entre los dos numerales que aparecen en la oración Eran [tres ladrones] y solo [tres Ø], ya que el sustantivo tácito Ø garantiza que los dos segmentos encerrados entre corchetes tienen idéntica estructura.»

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Libros, 2009, § 15.2d-e]

Resumiendo:

Algunos autores analizan los demostrativos que acompañan a un sustantivo (este libro, aquella idea) como adjetivos, mientras que otros los consideran determinantes. La RAE en su NGLE (2009: §17.2g) elige esta segunda opción. Algunos autores entienden que los demostrativos pronominales de género masculino y femenino deben interpretarse como determinantes que inciden sobre elementos nulos o tácitos, mientras que otros entienden que son pronombres. Así, unos autores analizan en No quiero cualquier bicicleta; quiero esa el segmento final quiero [esa Ø] como un grupo nominal en el que Ø representa un sustantivo cuyo contenido se recupera a partir del contexto inmediatamente anterior. Para otros autores esa no es aquí determinante, sino pronombre, luego desempeña por sí solo la función de objeto directo de quiero sin que se precise ningún elemento tácito. Otros ejemplos a los que se puede aplicar este doble análisis serían

Este no es el mejor momento para hablar de estos temas.

El perfil del toxicómano que puede beneficiarse de este tipo de tratamiento sería aquel con buena integración.

El trabajo que viene haciendo Pacho Zumaque, ese de elevar nuestra música tradicional a nivel sinfónico, tiene hoy una prueba de fuego en el Teatro Libre de Bogotá.

«Los dos análisis esbozados se considerarán aquí equivalentes. El primero tiene la ventaja de que simplifica el número de unidades. Presente, en cambio, el inconveniente de que no permite proporcionar fácilmente un contenido léxico para el núcleo nominal tácito que seguiría a ciertos determinantes, como a aquel en el contexto siguiente: Todo aquel que sea amante del pasado... [...] Al igual que en otros casos, se optará aquí por la opción simplificadora, pero se aceptará la otra como equivalente. La primera da lugar a la siguiente clasificación de los demostrativos:

DETERMINANTES:

este / esta / estos / estas; ese / esa / esos / esas; aquel / aquella / aquellos / aquellas; tal / tales; tanto / tanta / tantos / tantas.

PRONOMBRES: esto, eso, aquello; tal; tanto.

ADVERBIOS: aquí, ahí, allí, acá, allá; así; ahora, entonces; ayer, hoy, mañana; tanto.» (RAE: NGLE 2009: § 17.2i-j)

«Las formas masculina y femenina del demostrativo pueden combinarse con un SN o aparecer solas. En el primer caso, el SN complementa al demostrativo (estos campos nevados, aquel triste invierno). En el segundo caso, el determinante actúa como un pronombre en el sentido de que no requiere complemento (Aquella es mi hermana. Este no lo sabía).

En construcciones como Me quedo con esta camisa de cuadros y aquella lisa, el demostrativo aquella se acompaña de un SN cuyo núcleo es implícito, aunque recuperable a través de la coordinación. La presencia del adjetivo y la interpretación semántica de la construcción así lo indican. Otras veces es el contexto discursivo o conversacional el que permite recuperar un nombre implícito: –¿Qué camisa quieres?, –Aquella roja / Aquella que no tiene cuello. Obsérvese que en este contexto aquella roja solo puede interpretarse como “aquella camisa roja”, nunca como “aquella libreta roja” o “aquella moto roja”.

El demostrativo puede coaparecer con el artículo definido o con un cuantificador exclamativo. En estas ocasiones, el demostrativo aparece en la posición posnominal y asigna un cierto matiz enfático a la construcción (la chica esa, ¡Qué casa esta!, ¡Tiempos aquellos!).

El demostrativo neutro, como el artículo neutro, no se combina con SSNN. Puede usarse intransitivamente (Esto no es para ti) o con un SP (esto del río, aquello de ayer, y también esto de andar descalzo) o con participios (aquello pactado, eso marcado). Cuando el demostrativo neutro selecciona un sintagma adjetivo, el único valor que compartirá con el artículo neutro será el de denotador individuativo: eso verde, aquello tan horrible. [...]

Cuando el demostrativo aparece en posición posnominal es difícil, si no imposible, obtener la interpretación de ‘tipo’. La oración ¿Sabes que mi hermana se ha comprado el coche este? no se interpreta como sinónima de ¿Sabes que mi hermana se ha comprado este (mismo) coche?»

[Rigau, Gemma: “La estructura del sintagma nominal: Los modificadores del nombre”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe, 1999, § 5.2.1.6]