CUASI REFLEXIVOS

(Recop.) Justo Fernández López 

 

Vgl.:

Verbos pronominales

 

Cuasi-refleja

Así llama A. Bello a la oración «en que la reflexividad no pasa de lo material de la forma, ni ofrece al espíritu más que una sombra débil y oscura»: Yo me alegro, tú te irritas, ella se enfada. Incluye en la construcción cuasi-refleja la pasiva refleja.”

[Lázaro Carreter, F., Dicc. de térm. filológ., p. 123-124]

Construcción cuasi-refleja

Con esta denominación, introducida por Andrés Bello en las gramáticas del español, se hace referencia a las oraciones que, si bien no tienen un sentido inequívocamente reflexivo, se asemejan a las oraciones reflexivas («Ana se ha maquillado esta mañana») por presentar junto al verbo una forma pronominal átona de tipo reflexivo o reflejo; esto es, un pronombre átono (me, te, os, nos, etc.) que coincide en los rasgos de persona con el sujeto, cuando éste se halla presente en el esquema de la oración («Vosotros os preocupáis por nada»), y que, en tercera persona, adopta la forma específicamente reflexiva o refleja se: «El niño ya se ha dormido».

El término abarca, pues, a todas las construcciones pronominales de carácter no reflexivo: medias o anticausativas («La pobre mujer se emocionó al recibir el ramo»), pasivo-reflejas («Se registraron todas las habitaciones»), impersonales-reflejas («Se come muy bien en este restaurante»), así como oraciones constituidas por un verbo pronominal: «Este chico se queja de todo».”

[Alcaraz Varó, Enrique / Martínez Linares, María Antonia: Diccionario de lingüística moderna. Barcelona: Editorial Ariel, 1997, p. 143]