COMPLEMENTO AGENTE

Agens

(Recop.) Justo Fernández López

 

Ver:

Complemento / Complemento directo / Complemento indirecto / Complemento predicativo / Complemento circunstancial / Complemento de régimen preposicional / Complementos argumentales

 

„El agente es modificador del verbo de la oración pasiva que se transforma en sujeto de la correspondiente oración activa.

Fue consolado por un ruiseñor   (Rubén Darío)

Ni amó a las mujeres ni fue amado de ellas  (Ortega y Gasset).“

[Kovacci, El comentario ..., p. 74]

«El complemento agente presenta las siguientes características:

Puede ser el complemento de un participio pasivo o de un nombre:

Fui multado por (parte de) la policía.

La destrucción de la ciudad por (parte de) los invasores.

Siempre va introducido por la preposición de como en los casos anteriores, o, en raras ocasiones, y solo con algunos participios, por de:

Soy temido de todos.

Es sabido de todos.

En oraciones pasivas siempre se corresponde con el sujeto de la oración activa correspondiente:

Fui castigado por mis padres. > Mis padres me castigaron.

El complemento agente en pasivas reflejas y en impersonales

Las oraciones de pasiva refleja y las sintácticamente impersonales no llevan complemento agente, pues la partícula se de tales oraciones tiene la misión de cubrirlo:

*Se convocarán dos plazas por el Ministerio (se dice: serán convocadas dos plazas por el Ministerio).

*Se recibió a los jugadores (por parte) del alcalde (se dice: los jugadores fueron recibidos por el alcalde).»

[Gómez Torrego, Leonardo: Gramática didáctica del español. Madrid: sm, 2000, p. 317]

«Construcción pronominal media

Veamos estas dos oraciones:

El nadador se ha ahogado;

El puente se ha hundido,

y comparémoslas con

Pedro se lava después del trabajo.

Las tres son, sin duda, pronominales, puesto que en las tres el pronombre átono se designa al mismo ser mencionado en el sujeto. De la oración

Pedro se lava después del trabajo

dijimos que en ella el pronombre se indicaba que el ser levado era el mismo (Pedro) que hacía la acción, o sea, que Pedro lavaba al mismo Pedro; llamábamos a esto sentido reflexivo. ¿Podríamos decir lo mismo de las oraciones

El nadador se ha ahogado;

El puente se ha hundido?

Evidentemente, no: en ellas no decimos ni que el nadador ha ahogado al mismo nadador, ni que el puente ha sido el que ha hundido el puente. Aquí la forma pronominal tiene un sentido diferente del reflexivo; dice que al nadador y al puente, sin que ellos hicieran nada para ello, sin que tampoco se piense en un causante de la acción, “les ocurrió” algo. Este uso de la construcción pronominal se llama construcción pronominal media. Observemos que puede presentarse en todas las personas: No me ahogaré si nado por esta parte; Os habéis hundido en la pobreza.

Decir que en estos casos no se piensa en un “agente” no significa que no se pueda pensar en una “causa”. La construcción seguirá siendo media si, en lugar de decir

El puente se ha hundido,

decimos

El puente se ha hundido con (o por) la carga excesiva;

esto es, “a consecuencia de la carga excesiva”. Aquí se ha expresado causa y no agente.

La diferencia entre la noción de causa y agente, aunque se trate de nociones vecinas, puede apreciarse cotejando estos dos ejemplos de estructura similar:

1.    La corrida fue suspendida por la lluvia.

2.    El valle fue anegado por las aguas.

Ambas construcciones pasivas. Pero en la oración 1 se quiere decir que “la corrida fue suspendida a consecuencia de la lluvia” (y no que “la lluvia suspendió la corrida”); y en la oración 2 lo que se quiere decir es que “las aguas anegaron el valle” (y no que “el valle fue anegado como consecuencia de las aguas”). En el primer caso tenemos un complemento de causa, por la lluvia, y en el segundo, un complemento agente, por las aguas. Así como la oración 1 podría transformarse en una oración pronominal media:

La corrida se suspendió por la lluvia,

la oración 2 no admitiría tal transformación, al menos sin alterar el sentido.»

[Seco, Manuel: Gramática esencial del español. Madrid: Espasa-Calpe, ²1989, p. 118]

«Complementos adverbiales

 Como los adverbios forman una serie limitada de palabras (exceptuando los de modo, que pueden formarse sobre una serie indefinida de adjetivos de cualidad añadiéndoles el elemento –mente, y en cambio los nombres forman una serie ilimitada y cuentan además con la riqueza de sentidos que les aportan las preposiciones acompañantes, resulta que con gran frecuencia la función adverbial está desempeñada por nombres con preposición. Estos no solo son capaces de expresar, más matizadas y precisas, las nociones que hemos visto en los adverbios, sino que presentan nuevas maneras de completar el sentido del verbo, expresando circunstancias tan importantes como las de

agente: El valle fue arrasado por las aguas;

instrumento: El gato se defiende con las uñas;

causa: He faltado toda esta semana por la enfermedad de mi padre;

finalidad: Todo esto lo hacemos por tu bien;

destinatario: Os traigo esto para vuestro jefe.

A todos los términos –sustantivos (con o sin preposición), adjetivos, verbos– que desempeñan la misma función completadora del verbo que los adverbios, los llamaremos, igual que a estos, complementos adverbiales.

Las gramáticas suelen llamar “complementos circunstanciales” a los de lugar, tiempo, modo, instrumento, causa, cantidad, constituidos por un sustantivo con o sin preposición o por un adverbio; dejan fuera de ese grupo al “complemento agente” (El valle fue arrasado por las aguas) y al de finalidad y de destinatario, generalmente confundidos estos dos últimos con el “complemento indirecto”.»

[Seco, Manuel: Gramática esencial del español. Madrid: Espasa-Calpe, ²1989, p. 103]

«Las pasivas perifrásticas admiten complemento agente (primera de pasiva en la tradición hispánica), pero también aparecen frecuentemente sin él (segunda de pasiva). El complemento de las pasivas reproduce el sujeto de las activas, pero en otra función sintáctica. Es polémica la cuestión de si estos complementos son argumentos o adjuntos. A favor de la segunda opción se suele aducir que la sintaxis de la construcción pasiva los presenta como segmentos omisibles, ya que el hablante desea centrar la predicación en la aseveración que aporta sobre el paciente. [...]

Se ha señalado, en esa misma dirección, que algunos complementos agentes alternan con adverbios, como en

Había sido reconocido {universalmente ~ por todo el mundo}.

En general, las pasivas perifrásticas que omiten el complemento agente se construyen a menudo con adverbios y locuciones adverbiales agentivos, como a conciencia, adrede, arriesgadamente, deliberadamente, escrupulosamente, rigurosamente y otros muchos similares que solo pueden interpretarse si se alude al agente, explícito o tácito, de alguna acción, como en

El territorio fue rastreado a conciencia o en

Su nombres había sido omitido deliberadamente.

Así pues, el escrúpulo del que se habla en la oración

Los presupuestos serán revisados escrupulosamente

se atribuye al agente implícito del verbo revisar. [...]

Aun así, estos adverbios de interpretación agentiva son compatibles con los complementos agentes de las oraciones pasivas, como en

Pero sobre todo [la ley] debe ser cumplida escrupulosamente por ambas partes.

Existen argumentos que abogan por la opción contrario, es decir, por el análisis que interpreta los complementos agentes de las pasivas como complementos argumentales. A favor de esta opción cabe señalar que muchos complementos agentes no pueden omitirse, como por ejemplo los que aparecen en

La película fue interpretada por Jorge Negrete y María Félix o en

La Staatsoper de Berlín fue dirigida por Karajan durante seis años.

A ello se añade que la posible omisión de los complementos agentes no constituye un criterio gramatical objetivo. Cabría pensar, en efecto, que el complemento agente puede omitirse en

Esta conversación fue escuchada por Raimundita,

pero no es menos cierto que lo que el autor quiere expresar en este texto es que la persona que escuchó esta conversación fue Raimundita, en lugar de otra. [...]

Se ha observado en diversos estudios estadísticos que los complementos agentes que designan grupos son más frecuentes en las oraciones pasivas que los que se refieren a individuos específicos. Muchos hablantes consideran, en efecto, más natural la primeras de las dos variantes que aparecen en

Ese periódico es leído por mucha gente,

Ese periódico es leído por mi amigo Carlos,

lo que no implica que la segunda opción sea agramatical. [...]

Los complementos agentes construidos con por no son exclusivos de los participios, aparezcan estos en las oraciones pasivas o se usen como modificadores del sustantivo (una ciudad rodeada por montañas). Se extienden estos complementos agentes a los adjetivos derivados en –ble, como en gastos asumibles por la empresa, y a algunos sustantivos deverbales, como en la supresión de las libertades por el dictador

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Libros, 2009, § 41.3l-p]