CHRONOTOPOS  

Cronotopo

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Bachtin

 

"Im Laufe der Zeit ändert sich auch die Vorstellung vom Raum. Diese gegenseitige Bedingtheit von Zeit und Raum, der Chronotopos ..."

[Zoran Konstantinovic: Der Balkan als Chronotopos.

In: http://www.bib.sanu.ac.yu/I_Institute/Conflict/Conflict4.htm]

"Chronotope

Concept introduit en critique littéraire, dans les années 1920, par Bakhtine, qui emprunte le terme à la physique et aux mathématiques, et l'utilise dans un sens métaphorique. Le chronotope ou «temps‑espace » est une catégorie de forme et de contenu basée sur la solidarité du temps et de l'espace dans le monde réel comme dans la fiction romanesque. La notion de chronotope fond les «indices spatiaux et temporels en un tout intelligible et concret». C'est le «centre organisateur des principaux événements contenus dans le sujet du roman». Ex.: la route, espace abstrait où se réalise le temps, est un chronotope dans le roman picaresque, dans Don Quichotte, ou dans les romans de Walter Scott, etc., le salon, dans ceux de Stendhal ou de Balzac. A partir de cette notion, Bakhtine reconsidère toute l'histoire du roman occidental."

[Gardes‑tamine, J. / Hubert, M.‑C.: Dictionaire de critique littéraire. Paris: Armand Colin, 1993,  p. 35‑36]

CRONOTOPO. Según Mijail M. Bajtín, la correlación esencial que se da entre las relaciones espaciales y temporales en la obra literaria en general y la narrativa en particular.

"Con Bajtin sabemos perfectamente que espacio y tiempo no existen separadamente; que no hay espacio sin tiempo, ni tiempo sin espacio, por más que nuestras operaciones separadoras (conocer: cog-noscere es separar, dividir) insistan en ello. La noción de cronotopo es mucho más que un término feliz: es un concepto que se resiste a ser pensado, y que insiste en ser vivido, vivenciado, experimentado.

Por ello, como reproducción del macrocosmos al que pertenece, todo relato (microcosmos) tiene su big-bang (y su big-crunch): un principio y un fin en el tiempo, pero también una apertura y un cierre de la espacialidad instaurada a través de las palabras, de las imágenes visuales, de los sonidos no verbales, etc., desde el desembrague... (¿Será preciso recordar las implicaciones espaciales de refero y relatus? ).

Entrar en la reflexión del espacio como un simple "decorado" (aunque sea -y ya es mucho- un "decorado mítico") es una torpeza. El espacio es un constituyente de la ex-sistencia para los seres materiales. Ex-sistimos en el espacio. El ex- marca el punto cero, la in-ex-sistencia. Toda sistencia (toda consistencia, asistencia, resistencia, persistencia, insistencia, desistimiento) se da en el espacio.O el espacio es, básicamente , un en. Y nosotros -que no paramos de discurrir- somos, fundamentalmente discursos en tránsito (¿de dónde venimos? ¿a dónde vamos?)."

[Vázquez Medel, M. A.: Del escenario espacial al emplazamiento. http://www.cica.es/aliens/gittcus/espempl.html]

"Los intelectuales hoy día tienden a convertirse en intelectuales con base institucional (normalmente universitaria). Y las universidades se van convirtiendo en productores para un mercado del conocimiento y no en constructores de poderes alternativos. Porque criticar las estructuras del poder necesariamente implica construir formas de poder alternativas. Si no, la crítica no se recibe como tal.

En estas circunstancias, ¿cómo eludir el cortocircuito entre universidad, conocimiento, mercado? Tal vez haciendo otra pregunta: ¿cuáles son las lógicas temporales y espaciales con las que se construyen los discursos de la crítica? Aquí viene a mano el concepto del "cronotopo", desarrollado por Bakhtin en su ensayo sobre las formas del tiempo en la novela. Este concepto tiene una utilidad doble: pone en evidencia simultánea el interior y el exterior de los textos y, a la vez, sirve para discutir la cuestión de un conocimiento regional. Según la definición de Bakhtin, "El cronotopo es el lugar donde se atan y desatan los nudos de la narrativa. Se puede decir sin reservas que a ellos pertenece el sentido que moldea la narración." Por eso yuxtapone los ordenamientos espaciotemporales que son internos a una obra con los que son externos, contextuales: aunque no son iguales, estos ordenamientos son inseparables. Vistos de este modo, todos los textos (prácticas textuales) - la literatura, la historiografía, la antropología, la crítica cultural, etc. - comparten ensamblajes temporoespaciales equiparables. También los cronotopos son instancias de la regionalidad del conocimiento, ya que todos los significados que "entran en nuestra experiencia (que es experiencia social) deben asumir la forma de un signo que es audible y visible para nosotros (sea jeroglifo, fórmula matemática, expresión verbal o lingüística, boceto, etc.). Sin la expresión temporoespacial, resulta imposible aún el pensamiento abstracto." Dicho en otras palabras, existe una cronotopicidad general del lenguaje. Los ejemplos que comenta Bakhtin pertenecen sólo a la narración literaria pero no hay por qué no extender la discusión hacia otros materiales, como él mismo sugiere.

Ocurrieron evidencias directas y empíricas de este fenómeno en las reuniones de JALLA Tucumán (1995). Cuando hablaba una persona venida desde Salta, se sentían inflexiones, connotaciones, acentos diferentes a los de una persona de Caracas, por ejemplo. Y estas diferencias a veces entorpecían la comprensión de las ideas, más en las sesiones plenarias que en los talleres, porque en estos últimos existía la oportunidad de entrar en un diálogo esclarecedor. Obviamente, las inflexiones regionales se sienten de maneras más inmediatas en el tema de las sensaciones y la afectividad; sin embargo, afectan también los conceptos. Dado todo esto, hay que tomar decisiones: o se opta por un discurso impermeable a los acentos locales, o se investiga el proceso (temporoespacial) de la formación de los conceptos."

[William Rowe: "La regionalidad de los conceptos en el estudio de la cultura".

In:   http://www.bbk.ac.uk/eh/eng/wr/regional.htm]

"Bakhtin define el cronotopo (=tiempo espacio) como "the intrinsic connectedness of temporal and spatial relationships that are artistically expressed in literature" (84). La significación del cronotopo dista mucho de ser meramente escénica. Se trata, por el contrario, de una significación semántica, ya que "every entry into the sphere of meaning is accomplished only through the gates of the chronotope" (258). Esta importancia semántica se traduce en una importancia representativa que hace que "all the novel is abstract elements —philosophical and social generalizations, ideas, analyses of cause and effect— gravitate toward the chronotope and through it take on flesh and blood" (250).

Entre los diferentes cronotopos de la novela se establecen distintos tipos de relaciones ya que, como señala Bakhtin:

Within the limits of a single work...we may notice a number of different chronotopes and complex interactions among them ... Chronotopes are mutually inclusive, they co-exist, they may be interwoven with, replace or oppose one another, contradict one another or find themselves in ever more complex relationships (252).

En el caso de La barraca [de Blasco Ibáñez], existe un triángulo cronotópico en torno a cuyos vértices se concentra el material narrativo e ideológico más importante del texto, ya que a ellos, más que a ninguna de las otras unidades cronotópicas de la novela, puede aplicarse la idea bakhtiniana de que "belongs the meaning that shapes the narrative" (250). Estos tres cronotopos son: la barraca que perteneció a Barret y a su familia y en la que se instalan Batiste y la suya; la taberna de Copa; y la escuela de don Joaquín. Los dos primeros ámbitos se presentan como mutuamente excluyentes a lo largo de los ocho primeros capítulos de los diez que forman la novela. De hecho, el rechazo que la "huerta" siente por la familia Borrull y que es signado de diversas maneras, sólo tiene una realización cronotópica: Batiste no entra nunca en el marco de la taberna a lo largo de los ocho primeros capítulos y los "huertanos" lo hacen en la barraca de manera excepcional con motivo de la muerte de Pascualet."

[Alicia de Gregorio: La función del cronotopo de la escuela y el tema de la educación  en La barraca de Blasco Ibáñez.

http://www.ucm.es/info/especulo/numero9/barraca.htm]

Bibliographie:

Bakhtin, Mikhail Mikhailovich. "Forms of Time and the Chronotope in the Novel." The Dialogic Imagination. Ed. Michael Holquist. Trans. Caryl Emerson and Michael Holiquist. Austin: U of Texas P, 1981. 84-258.

La noción de "cronotopo" la acuñó el gran teórico de la literatura Mijail Bajtin <1989> para referirse a las formas en que las novelas relatan el tiempo y el espacio, creando escenarios dialógicos en los que los sujetos interactúan de una forma particular.

"La identidad, no podemos olvidarlo, esta definida como posición en relación a una geografía, a un espacio social y ecológico particular. Esto la liga íntimamente con la espacialidad.

Por esto último, Bakhtin ha buscado explicar la transformación en la producción de sentido por la vía del género novelístico empleando el concepto de cronotopo. Traducido literalmente como "tiempo-espacio", implica la fusión de los índices espaciales y temporales en un todo inteligible y concreto. El cronotopo establece la imagen del hombre en la literatura, imagen siempre ligada a la relación espacio-temporal.

No hay que olvidar a este respecto que los sistemas de representaciones simbólicos que conforman las culturas son los resultantes de modos específicos de apropiarse la naturaleza y de ubicarse en ella y relacionarse con ella. Los códigos mentales se desprenden de estos sistemas simbólicos. De ello mismo se desprende un lenguaje, vehículo que articula una forma de pensamiento particular, y que en el acto de nombrar las cosas y el entorno, implica una relación particular del medio en cuestión. Nombrar es introducir sentido y es también introducir orden, un cierto tipo de orden social del cual se desprenden los valores intrínsecos que van a regir esa comunidad particular."

[Entre la piedra y la cruz de Mario Monteforte Toledo: la encrucijada de la narrativa indigenista latinoamericana.

http://web.umail.ucsb.edu/~jce2/arias17.htm]

"Bajtin advierte que el proceso de asimilación de historia y literatura pasa por la definición de un tiempo y un espacio. Esta definición el crítico ruso la llama el "cronotopo", de cronos: tiempo y topos espacio.

La cronotopía es el centro organizador de los eventos narrativos fundamentales de una novela. A ellos les pertenece el sentido que le da forma a la narrativa. El cronotopo hace visible el tiempo en el espacio y permite la comunicación del evento: es el vehículo de la información narrativa."

[La cronotopía de Borges. http://www.redesc.ilce.edu.mx/redescolar/biblioteca/fondo2000/tiempos/5.htm]

"En su largo ensayo sobre "Las formas del tiempo y del cronotopo en la novela" (84-258), Bakhtine propone una sugerente prehistoria de la novela como género. Según Bakhtine, los distintos géneros narrativos de la antigüedad y de la modernidad temprana – los relatos autobiográficos, la novela bizantina, la pastoril, la picaresca, los libros de caballerías – son sistemas cerrados de relaciones de espacio y tiempo. En todas estas formas novelísticas, ese sistema de relaciones de espacio y tiempo determina la naturaleza de los protagonistas, el tipo de acciones y acontecimientos, la selección de lugares donde se despliega la acción y la estructura misma del acontecer.

La novela bizantina puede servirnos para ver cómo funcionan concretamente las relaciones que propone Bakhtine. La novela bizantina es el típico relato de aventuras. Tiene siempre dos protagonistas, un varón y una mujer, que son, invariablemente, jóvenes – apenas adolescentes – y hermosos en extremo. Los dos jóvenes se aman en secreto y viven errando por el mundo, cruzando la tierra y el mar, a enormes distancias de su lugar natal, sin aparente propósito ni destino.  Precisamente el regreso al lugar natal, o aun el anuncio de que ese regreso se aproxima son la marca inequívoca de que estamos por llegar al final del relato. Así las cosas, la novela entera es la historia del vagabundeo y las peregrinaciones de estos dos adolescentes en un mundo que es siempre distante y ajeno. En ese mundo, los protagonistas están expuestos a todas las formas imaginables de peligro y amenaza de destrucción o de muerte inmediata, de las que se salvan, siempre en el último minuto, por pura casualidad. Los libros de caballerías que le secan el cerebro a don Quijote son, en muchos sentidos, una secuela de los relatos bizantinos. Como los adolescentes de esos relatos, el héroe de caballerías – Amadís por ejemplo – está expuesto también a toda clase de peligros y amenazas de destrucción o de muerte inmediata. La diferencia, sin embargo, es que la casualidad proporciona sólo el comienzo de una aventura caballeresca; pero lo que salva a un héroe como Amadís, aun a último minuto, es su fuerza inagotable y su valentía sin límite.

A pesar de esta diferencia, Bakhtine ve la casualidad como la fuerza absoluta que organiza y controla el mundo de la novela bizantina y el de los libros de caballerías. En ambos mundos, los acontecimientos son fortuitos e inesperados; lo que ocurre siempre ocurre "de pronto", o "de repente," o "justo en ese momento" (Bakhtine, 92). Es difícil imaginar un mundo tan rigurosamente ajeno, en el que nada es habitual o predecible excepto el inescrutable trabajo del azar. En principio, ninguna conferencia, como esta, con su hora y lugar fijos y anunciados de antemano, sería posible. La noción misma de horario – de trenes, de clases, de aviones –resultaría impensable. No habría manera de hacer una cita o de cumplir con ella. La idea misma de estar perdidos sería inconcebible o superflua, porque no habría manera fija o determinada de ir a ningún lugar o de volver a casa.  La lista podría seguir, pero estos pocos ejemplos bastan para dar idea del tipo de mundo que la pura casualidad hace posible, o aun inevitable. Ni la novela bizantina, ni los libros de caballerías despliegan todas las consecuencias lógicas de un azar absoluto. A mi juicio, ningún discurso humano podría. Y por eso mismo, vale la pena notar cuáles son las manifestaciones del azar que esas formas narrativas en efecto representan, y qué valor tienen."

[Inés Azar: "La imaginación de lo real en El Quijote." In: Cuadernos de Recienvenido.

http://www.fflch.usp.br/dlm/posgraduacao/espanhol/cuadernos/Cuadernos13.htm]