ATRIBUTO

según Emilio Alarcos Llorach

(Recop.) Justo Fernández López  

 

Vgl.:

Attribut / Prädikat / Nominalprädikat

 

„Entre los enunciados existe un tipo especial conocido con el término de oración. Uno de sus componentes, la palabra que se llama verbo (o sintagma verbal), contiene dos unidades significativas entre las cuales se establece la relación predicativa: el sujeto y el predicado, que se entienden tradicionalmente como „aquello de que se dice algo“ el primero, y el segundo „lo que se dice del sujeto“. Cotejemos las siguientes oraciones, aplicables todas a una misma situación y posibles respuestas a una misma pregunta „¿qué hace el niño?“:

El niño escribe en su cuarto una carta a su amigo.

El niño escribe una carta a su amigo.

El niño escribe una carta.

El niño escribe.

Escribe.

De una a otra oración se han eliminado datos, bien porque son conocidos ya del interlocutor, bien porque no interesa al hablante detallarlos. Pero en todas ellas aparece la unidad escribe, imprescindible para que exista oración. Esta forma verbal es el núcleo de la oración, y en él se cumple la relación predicativa: se dice de alguien (la „tercera persona“) algo (la noción de „escribir“). Los demás componentes que en la oración pueden aparecer en torno del núcleo son términos adyacentes, cuya presencia no es indispensable para que exista oración. Los enunciados que carezcan de una forma verbal personal que funcione como núcleo no son oraciones y ofrecen una estructura interna diferente: con la denominación de frases se estudiarán más adelante.

El núcleo de la oración es, pues, un verbo en forma personal. Esta clase de palabras consta de dos signos, uno de referencia léxica expresado por la raíz (en el ejemplo de arriba escrib, que alude a la noción de „escribir“) y otro de valor gramatical manifestado por la determinación (en el ejemplo, e). El signo léxico del verbo (o sea, el significado de la raíz) es el verdadero predicado de la oración, y el signo gramatical o morfológico funciona como el auténtico sujeto (esto es, la persona designada por la terminación verbal), y que debe llamarse sujeto gramatical o, si se prefiere, sujeto personal. Además de las formas compuestas del verbo con valor unitario (he cantado, hubieras venido, etc.), hay ocasiones en que el núcleo verbal es complejo: son las perífrasis.“ 

[Alarcos Llorach, E.: Gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe, 1994, pp. 256-257]

«Predicado verbal y predicado nominal

La evocación a la realidad que efectúan estos verbos copulativos es demasiado extensa y vaga, a veces, como suele decirse, «vacía». El papel del atributo consiste en «llenar» la referencia de estos verbos, asignándoles posibilidades de denotación más concretas. Tal particularidad ha inducido a separar las estructuras oracionales en dos tipos: las de predicado verbal (cuando el signo léxico del verbo se refiere a experiencias concretas) y las de predicado nominal (esto es, las de los verbos ser, estar, parecer, que precisan de la noción léxica del atributo).

Si ello es válido desde el punto de vista semántico, para la sintaxis el núcleo oracional es siempre el verbo, por impreciso que sea su contenido léxico, puesto que en el verbo residen los morfemas de persona y número que como sujeto gramatical establecen la oración. En envejecéis, la relación predicativa une el sujeto gramatical «segunda persona del plural» (expresado por terminación éis) con la noción léxica de «envejecer»; en Sois viejos, el mismo sujeto gramatical (combinado con la noción léxica existencial de «ser») establece la predicación con el signo léxico del atributo «viejo». De este modo, las construcciones atributivas vienen a ser como el resultado del desglose de otros verbos no copulativos, según se puede apreciar en casos de equivalencia semántica como los siguientes:

     Un dulce nunca amarga.         Un dulce nunca es amargo.

     Aquí abunda la uva.                 Aquí es abundante la uva.

     Escaseaban los víveres.          Eran escasos los víveres.

     La maleta pesa mucho.           La maleta es muy pesada.                 

 

Sujeto y atributo

Cuando el atributo es un sustantivo con artículo, cabe la duda respecto a su función. En oraciones como Juan es el médico y El médico es Juan, podemos ver respuestas a preguntas como ¿Quién es el médico? o ¿Quién es Juan? También podría contestarse a la primera con Juan lo es (donde el referente lo señala que el médico funciona como atributo); a la segunda se respondería simplemente con Es el médico, donde tampoco se discierne entre las dos funciones de sujeto explícito y de atributo. No sería muy normal contestar Lo es el médico, con lo referido a Juan como atributo. Se ha hablado en estos casos de oraciones ecuativas.»

[Alarcos Llorach, Emilio: Gramática de la lengua española. Madrid: Espasa-Calpe, 1994, § 361-362]