AORIST  

Aoristo

(Recop.) Justo Fernández López

 

Indikativ Schwacher Aorist Aktiv

Paradigma: παιδεύω ich erziehe

Indikativ Perfekt Aktiv

Indikativ Imperfekt Aktiv

[Vox-Graeca-Gottingensis. Grammatica Graeca:

http://www.vox-graeca-gottingensis.de/Grammatik/Formen/Verben/iswaorak.htm]

Aorist [griech. aóristos ‚unbestimmt’]

Griechische Bezeichnung für den perfektiven Aspekt, manchmal eingeschränkt auf perfektiven Aspekt im Präteritum. Aorist wurde im Griechischen und Altindischen (Sanskrit), besonders in literarischen Texten als Tempusform für aufeinander folgende Handlungen verwendet. Es entspricht in seinem Gebrauch dem lat. Perfekt, bzw. zum Teil dem historischen Perfekt (passé simple) im Französischen.“ [Bußmann, H., S. 88]

Aorist

Aktionsart des Altgriechischen, etwa dem lateinischen Perfekt entsprechend. Markiert punktuelle Aktionen (ingressiv/effektiv) im Gegensatz zum Imperfekt, das durative + iterative Handlungen repräsentiert. (Das griechische Perfekt steht dagegen für resultative Aktionen, vgl. die deutsche Vollendete Gegenwart: Ich habe den Brief geschrieben : er ist fertig.).” [Heupel, Carl, S. 26]

Aorist = Punktueller Aspekt:

Er steht grundsätzlich dort wo nichts über den Verlauf ( = Präs. Stamm) oder das Ergebnis ( = Pf. Stamm) der Handlung ausgesagt werden soll. Man unterscheidet beim punktuellen Aspekt der Handlung zwischen:

a) konstatierend: Eine natürlicherweise punktuelle Handlung wird einfach genannt, daher bei punktuellen Zeitwörtern.

b) komplexiv: Eine natürlicherweise länger andauernde, oder sich wiederholende Handlung wird auf einen Punkt zusammengefasst und genannt, daher bei durativen Zeitwörtern.

c)  ingressiv: Der Anfangspunkt einer natürlicherweise länger andauernden Handlung wird ins Auge gefasst, aber es gibt keine Aussage über das Andauern der Handlung; daher bei durativen Zeitwörtern und bei Zeitwörtern die einen Zustand ausdrücken.

d) effektiv: Der Endpunkt bzw. das Ziel einer natürlicherweise länger andauernden Handlung wird ins Auge gefasst. Meistens bei durativ-zielgerichteten (=transitiven) Zeitwörtern. Aber es wird nichts darüber ausgesagt, ob das Erreichen des Zieles dauernde Auswirkungen hat, denn dann würde man das Perfekt verwenden.“

[http://www.aadorf-net.ch/schneider/christbibel/studien/Greek/Aspekte.htm]

«Aoristo

1.      Forma verbal del griego, de difícil y problemática definición, algunos de cuyos valores describe J. Humbert (1945) del siguiente modo: «Los estoicos distinguían dos tipos de tiempos: determinados (ώρισμένοι) e indeterminados (αόριστοι). Consideraban como “determinados” el “durativo” (παρατατικόσ), es decir, el presente y el imperfecto, y el “acabado” (συντελικός), es decir, el perfecto y el pluscuamperfecto; por el contrario, son “indeterminados” el aoristo y el futuro. El aoristo es, efectivamente, el que carece de los valores subjetivos de duración o acabamiento, que expresan presente y perfecto, y está colocado en el mismo plano que el futuro, el cual está desprovisto de aspecto ... El aoristo indicativo expresa un hecho pasado cuya duración no tiene interés a los ojos del hablante ... Todo hecho pasado, cualquiera que haya sido su duración o su brevedad, puede ser expresado, en principio, tanto por el imperfecto como por el aoristo ... En el aoristo, la noción verbal, carente de toda duración, tiende a reducirse a un punto (aspecto puntual)».

2.      Aoristo gnómico: A veces se confunde con el aoristo de experiencia. Humbert los distingue así: Este último «es realmente un pasado; expresa a menudo que siempre se ha visto (o “que no se ha visto nunca”) producirse un fenómeno; el aoristo es siempre modificado por un adverbio que le da el valor generalizador de verdad de experiencia. Por el contrario, el aoristo gnómico se basta a sí mismo para expresar una verdad reconocida.».  

    [Lázaro Carreter, F.: Diccionario. de términos filológicos. Madrid: Gredos, 1968, p. 51]

«La inexistencia de la categoría de tiempo en las más antiguas fases de las lenguas indoeuropeas sugiere primeramente un estadio más antiguo, donde el tiempo simplemente no era expresado. La lingüística indoeuropea tradicional normalmente no ha ido más allá de esta frontera, aunque, séase por la lógica de los argumentos, se imponía la verificación de un ulterior e inevitable considerando: antes de una total equiparación entre pertinentes aspectos y redundantes tiempos a la eslava, habría teóricamente muy bien podido darse una situación donde el aspecto no presentara concomitantemente tiempo alguno. Sorprendente resulta que no se siguiera, al menos de modo general, el rastro de tan inevitable pista, cuando además se contaba, al menos en lo denominativo, con una ayuda tan buena como es el término verbal griego de aoristo o ‘indefinido, ilimitado, sin límite de tiempo’, como ese arconte del que nos habla Aristóteles en su Política (3,1,6). Y siguiendo tal línea argumental no cabe sino considerar como lo más originario el aoristo, el no tiempo, el verbo sin tiempo, sin directa traducción temporal, e incluso a veces sin aspecto. En samoyédico el aoristo «may be defined as a temporally ambivalent category referring to either on–going or completed action depending on the intrinsic aspectual content of the verb» (Janhunen, The Uralic…, 472). En nénece se presentan sólo dos tiempos: el aoristo, que no presenta marca, y el pretérito, marcado por sufijación; en los verbos momentáneos el aoristo de indicativo expresa pasado inmediato y el pretérito de indicativo expresa pasado remoto, y en los verbos continuos, el aoristo de indicativo expresa presente y el pretérito de indicativo expresa simple pasado.

De modo general puede decirse que presente o pretérito han heredado, por así decir, el antiguo aoristo, es decir el antiguo verbo (y en el indicativo) sin tiempo.

Pero el aoristo, como originariamente sin tiempo, puede acabar también refiriéndose al futuro (aunque estadísticamente esto sea menos probable, dado que el tiempo suele, como veremos, escorarse hacia el pasado). Así en chagatay el denominado aoristo es un tiempo presente muy general utilizado también con significados modales o en referencia al futuro (Boeschoten-Vandamme, The Turkic…, 172). La situación era bien similar a la del antiguo turco donde al aoristo era empleado para el presente pero también «in timeless statements or for future reference» (Erdal, The Turkic…, 146), o la del quipchaque medio, donde «A general present which can also refer to foreseen events is formed with the aorist stem» (Árpád, The Turkic…, 163), o la del azerbaillano, donde «The aorist in –(y)Ar, the former present, signals disposition and may be interpreted in terms of habituality and future reference» (Schönig, The Turkic…, 254), o del tártaro, donde «The aorist […] denotes events tending or foreseen to take place» (Árpád, The Turkic…, 293), o la de las hablas quipchaques occidentales, donde «The aorist expresses tendency or willingness and is thus also used prospectively to refer to possible future events, often expressing uncertainty about their accomplishment» (Árpád, The Turkic…, 311).

Claro que si el aoristo es el no-tiempo, es también el semper et per saecula saeculorum, es también entonces la eternidad. En soto septentrional el denominado tiempo imperfecto es asimilable a nuestro occidental aoristo, como se ve en uno de los cuatro aspectos en los que suelen desglosarlo las descripciones, el denominado aspecto universal, por ejemplo, en ditau di-ja nama ‘los leones comen carne’, significándose con ello que todos los leones de todos los tiempos de todo el mundo han comido, comen y comerán carne (Lombard, Introduction…, 141). No resulta así sin parangón el modelo griego para el que podría, pues, por analogía postularse que alguna preponderancia de verbos de contenido puntual hizo que el aspecto se escorara hacia el pretérito, no hacia el presente.»

[Ballesteros, Xaverio (Universidad de Valencia): “Tiempo al tiempo de las lenguas indoeuropeas“. En: Faventia 25/1, 2003 125-153 (PDF)]