ANTONOMASIE  

Antonomasia

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Antonym / Metapher / Rhetorische Figuren

 

«Antonomasie [griech. ant- 'anstatt', ónoma 'Name']

Rhetorischer Tropus: Ersatz eines Eigennamens durch ein umschreibendes Apellativum (Gattungsname) oder eine Periphrase: der Allmächtige (= Gott), Barbarossa ('Rotbart' = Kaiser Friedrich I.), Ewige Stadt (= Rom).

Auch umgekehrt für die appellativische Verwendung eines Eigennamens: unser Nestor, ein zweiter Paris, eine Odyssee. Zu einem Bezeichnungswandel führte die Antonomasie z.B. bei frz. renard, das als bekannter Eigenname eines Fuchses das ursprüngliche Appellativum goupil 'Fuchs' verdrängt hat.» [Bußmann, H., S. 87]

«Antonomasia

Figura retórica que consiste en la „sustitución“ del nombre propio de x con un apelativo, de manera que se pueda designar a x callando su nombre: El descubridor del Nuevo Mundo. De hecho, la figura ha sido usada sólo por énfasis o valoración estilística, mientras que la expresión „por antonomasia“ ha adquirido el significado de „por excelencia, por definición“: el abogado de las causas perdidas por antonomasia [schlechthin].»

[Cardona, G. R.: Diccionario de lingüística, p. 20]

«Antonomasia

Sustitución de un nombre por el de una cualidad que le corresponde de manera inconfundible. La fórmula por antonomasia alterna equívocamente con la fórmula por excelencia. J. Casares propone «establecer una distinción entre ambas, que consistiría en reservar por excelencia para los casos en que se da el efecto cuantitativo, y dejar disponible por antonomasia para los restantes». Según esto, diríamos que Jesucristo es el Salvador «por excelencia», puesto que la universalidad y la trascendencia de su acción salvadora es la máxima que se puede concebir; y el Ángel sería «por antonomasia» San Gabriel, que no es un ángel en más alto grado que los demás, «sino un determinado espíritu celeste, que por cierto no pertenece al noveno coro ..., al que no cabe confundir con ningún otro, porque sólo a él le correspondió anunciar a María el misterio de la Encarnación».»

[Lázaro Carreter, F.: Dicc. de términos filol., p. 49-50]

«Antonomasia

Empleo de un nombre común o de un adjetivo aplicable a varias cosas, como nombre particular de una determinada; ya porque es a la que con más frecuencia se aplica, ya porque ésa es la más importante entre las cosas a que es aplicable. Por ejemplo, llamar “el Salvador” a Jesucristo.

La palabra se usa solamente en la frase “por antonomasia”: ‘El Apóstol es por antonomasia San Pablo’. (V. “propiamente dicho”, “por excelencia”).

Como nombre de figura retórica se aplica tanto a ese empleo como al inverso, o sea al de un nombre propio como genérico; por ejemplo, al empleo de “Demóstenes” para llamar a cualquier hombre elocuente

[María Moliner: DUE, 1970, vol. 1, p. 199]

«Antonomasia est pro nomine, id est vice nominis posita, ut «Maia genitus» pro Mercurio. Qui tropus fit modis tribus: ab animo, ut (Virg. Aen. 5,407):

Magnanimusque Anchisiades;

a corpore, ut (Virg. Aen. 3,619):

Ipse arduus;

extrinsecus, ut (Virg. Aen. 1,475):

Infelix puer atque inpar congressus Achilli.

Epitheton, supra nomen. Praeponitur enim proprio nomini, ut «alma Ceres,» (Virg. Georg. 1,470):

Obscenique canes, inportunaeque volucres.

Inter antonomasiam autem et epitheton hoc differt, quod antonomasia pro vice nominis ponitur, epitheton autem numquam est sine nomine. Quibus duobus tropis vel vituperamus aliquem, vel ostendimus, vel laudamus.

Synecdoche est conceptio, cum a parte totum, vel a toto pars intellegitur. Eo enim et per speciem genus, et per genus species demonstratur [sed species pars est, genus autem totum]. A toto enim pars intellegitur, ut (Virg. Aen. 6,311):

Quam multae glomerantur aves, ubi frigidus annus pontum fugat.

Non enim totus annus frigidus est, sed pars anni, id est hiems. At contra a parte totum, ut (Virg. Aen. 2,256):

Flammas cum regia puppis extulerat.

Ubi non solum puppis, sed navis, et non navis, sed qui in ea, et non omnes, sed unus flammas extulit.»

[Isidorus Hispalensis: De etymologiarum libri XX. Liber I: De grammatica, Caput XXXVII: De tropis]