ADITAMENTO

Umstandsbestimmung

(Recop.) Justo Fernández López

 

= complemento circunstancial.  Siehe: adyacente circunstancial / Adverb / Satzadverb

 

«El carácter circunstancial es una función, no un contenido

Puesto que de una función sintáctica estamos hablando, parece lógico y natural definir este complemento desde el punto de vista sintáctico, vale decir, formal, y no exclusivamente semántico, como normalmente se viene haciendo, habida cuenta de que entre ambos aspectos no tiene por qué darse -ni de hecho se da- un total isomorfismo. No ha de extrañarnos, por eso, que, por ejemplo, un mismo sintagma preposicional -y por lo tanto con idéntico significado- pueda, según los contextos, funcionar o no como circunstancial. Sean, por ejemplo, los enunciados

Los niños juegan en el patio

Los niños se encuentran en el patio,

cuyo complemento locativo sería circunstancial tan sólo en el primer saco, puesto que en el segundo actúa como suplemento al venir exigido o regido por el verbo. Pero todavía hay más: este mismo sintagma puede incluso no ser ni siquiera complemento verbal, como ocurre, por ejemplo, en

No apruebo los juegos en el patio,

donde el sintagma en cuestión no expresa la localización de la acción de aprobar sino del objeto directo los juegos. En definitiva el complemento en cuestión no es circunstancial porque indique lugar -lo que respondería a una visión semántica inapropiada-, sino por el puesto que ocupa en la estructura oracional. Por eso quizás el término circunstancial (o circunstante en otras terminologías) no es demasiado apropiado, puesto que alude más bien al contenido semántico. Alarcos Llorach propone un término aséptico, el de aditamento, sin duda más adecuado. Pero, evidentemente, el aspecto terminológico es lo de menos, siempre que los conceptos a que nos referimos estén convenientemente definidos.»

[Porto Dapena, J. A.: El complemento circunstancial. Madrid: Arco / Libros, 1993, p. 11-12]

Alarcos Llorach, Emilio: "El aditamento (= complemento circunstancial), por su carácter marginal, no modifica la estructura del predicado, mientras los suplementos (complemento prepositivo) sí."  

Llorach considera aditamento  los segmentos de una oración cuya presencia o ausencia no afecta a la estructura esencial de aquélla, y que además gozan de cierta movilidad de situación. Son elementos marginales, que añaden algo al contenido global manifiesto, sin perturbar la estructura de la oración ni la de sus elementos esenciales, es decir, el sujeto y el predicado. Así en Pedro llega mañana  el aditamento es mañana, que se puede quitar sin alterar la estructura esencial.

„La función de aditamento es desempeñada por „términos marginales al predicado, al cual encuadran o matizan“ (Alarcos, Gramática funcional, p. 116). Estos términos, con frecuencia están caracterizados formalmente por preposiciones, pero no necesariamente:

En ese año ocurrieron muchas cosas  /  Ese año ocurrieron muchas cosas.

Los aditamentos se caracterizan por tres rasgos: el primero es que, en caso de supresión, no es necesario mantener en la oración (superficialmente considerada) ningún pronombre, frente a lo que sucede con los suplementos o complementos preposicionales. El segundo es esa capacidad para aparecer varios, en la misma oración. En tercer lugar, los aditamentos se caracterizan por su gran movilidad dentro de la oración, casi completa libertad de orden: en una casita cerca de Versalles vivía en París aquel año, con su hermana, etc.“

[Marcos Marín, F.: Curso de gramática española, p. 305]

„Alarcos llama nocionales a los adverbios en -mente y cree que, por ser los únicos a los que conviene la función de aditamento, a ellos está restringida la condición de adverbios.

Límites de la categoría de adverbio: Creemos que pueden establecerse tres límites: el primero de ellos dejaría fuera de la categoría a los que hemos llamado oracionales o proposicionales. En los restantes adverbios podemos considerar, como denominador común, su carácter nocional de circunstancia, junto a sus peculiaridades morfológicas, o bien, siguiendo a Alarcos, podemos trazar un nuevo límite, de índole funcional, según su carácter, positivo o negativo, de aditamento.

Respecto a su condición de aditamento, el estudio de la autonomía o dependencia de unidades que cumplen exclusivamente esta función permite a Alarcos establecer cuatro clases:

a) Sin indicios funcionales de aditamento.

b) Indicios por derivación.

c) Con índices funcionales.

d) Con transpositor.  [Marcos Marín, F.: Curso de gramática española, p. 313-314]

Aditamento

Este término fue introducido por E. Alarcos en sustitución de complemento circunstancial, con el fin de evitar las connotaciones puramente nocionales – complemento que alude a una circunstancia – que la denominación ‘circunstancial’ conllevaba en su uso tradicional. No obstante, tanto en su definición como en su empleo, ‘aditamento’ viene a ser equivalente a complemento circunstancial cuando, según es característico de las gramáticas de orientación funcional, el concepto se acota mediante rasgos sintácticos. En el enunciado «Hemos estado discutiendo durante dos horas en el bar», durante dos horas y en el bar serían, por tanto, ‘aditamentos’.”

[Alcaraz Varó, Enrique / Martínez Linares, María Antonia: Diccionario de lingüística moderna. Barcelona: Editorial Ariel, 1997, p. 21]

«Para que se pueda llamar adverbios a determinadas unidades, es necesario que en la oración exista una función en la que ellas solas puedan actual autónomamente, es decir, sin requerir la presencia de otros signos que indiquen tal función. Esto es: ser signos mínimos y cumplir, sin la adjunción de índices funcionales, la función llamada de aditamento.

Alarcos Llorach considera aditamento los segmentos de una oración cuya presencia o ausencia no afecta a la estructura esencial de aquella, y que además gozan de cierta movilidad de situación.

Son elementos relativamente marginales, que añaden algo al contenido global manifestado, sin perturbar la estructura de la oración ni la de sus elementos esenciales, es decir, el sujeto y el predicado.

Así, por ejemplo: Pedro viene mañana. En esta oración podemos quitar el aditamento “mañana” sin afectar la estructura esencial sujeto (Pedro) + predicado (viene).

Alarcos Llorach se basa en los siguientes criterios para aceptar unidades como adverbios puros:

  1. la invariabilidad;

  2. la función autónoma de aditamento;

  3. el ser adyacente del adjetivo.

Define, pues, el adverbio como una clase de signos o sintagmas nominales, caracterizados por su función de aditamento, y por el hecho de presentar la inmovilidad genérica y numérica (frente a los otros nombres que sí son variables en género y número).

Distingue, en relación con la sustancia semántica, adverbios de lugar, tiempo, modo, cantidad, conformidad o no de lo enunciado con respecto a la realidad (afirmación, negación, duda).»

[Hue Fanost, Claire: El adverbio. Madrid: SGEL, 1993, p. 21-22]

«Para aclarar la terminología de Emilio Alarcos, diremos que en

dio un libro a su hermana,

un libro es implemento, y a su hermana complemento. En

hablaban de política,

de política es un suplemento, mientras que en

hablaban de noche,

de noche es un aditamento

[Marcos Marín, Francisco: Curso de gramática española. Madrid: Cincel, 1980, p. 211, n. 8 -f)]